Saludos a todos y feliz año, supongo que ya todos habreis oido algo
sobre la noticia de Julio Cayón hablando sobre la situación del
Mercado Nacional de Ganados, por si alguién no la ha leido todavía la
adjunto.
JULIO CAYON
LEON.— A menos de tres meses del comienzo de la Semana Santa, en el
Mercado Nacional de Ganados conviven el polvo, la humedad y los
ratones con parte de los enseres de varias cofradías leonesas. El
edificio, dadas las especiales características para lo que fue
construido en su día, no reúne –ni nunca las ha llegado a tener– las
condiciones mínimas exigibles para la conservación de objetos
artísticos.
Las diecisiete naves habilitadas por el Ayuntamiento de León para
almacén de las agrupaciones penitenciales, se han convertido, al día
de hoy, en meros y obsoletos habitáculos, inservibles para
resguardar –sin ninguna garantía de seguridad tampoco– las andas y
algunas –pocas– obras escultóricas. Si a todo ello se le une la
fluctuación constante de la temperatura en la totalidad del inmueble
ferial y que los locales no disponen de un cerramiento
individualizado en el techo, el resultado es inequívocamente
negativo para la funcionalidad que se esperaba de ellos.
De la totalidad de las dependencia, cedidas hace unos años a la
Junta Mayor como órgano aglutinador de las cofradías y hermandades
leonesas, destaca, por su desidia, descuido y abandono, la que
disfruta la propia asociación de cofradías. A esta nave, situada al
fondo de la parte derecha del pasillo común por el que se llega al
resto de los demás locales, puede accederse libremente sin ningún
obstáculo ya que, pese a disponer de cerradura, se encuentra
permanentemente abierto.
Allí se encuentran, entre otros utensilios, las andas de la Virgen
del Mercado, que desfilan con la venerada advocación en la
atardecida del Viernes de Dolores, una muy deteriorada imagen de
escayola, que hace unos años completaba el conjunto de La
Borriquilla en la procesión del Domingo de Ramos, y varias decenas
de almohadillas confeccionadas en terciopelo, bordadas en oro y
plata con el emblema de la corporación pasional, sucias,
destrozadas, roídas por los ratones y, lógicamente, inadecuadas para
su uso.
Lo más destacado, sin embargo, es que el archivo de la Junta Mayor
o, al menos, buena parte de él se guarda en los cajones de un mueble
metálico, de igual forma abierto y, por lo tanto, vulnerable.
Cualquiera que acceda a esta dependencia concreta del Mercado de
Ganados puede hacer uso, a su libre albedrío y sin cortapisas, de la
documentación depositada. En varios archivadores de cartón se
encuentran documentos antiguos [facturas, comunicaciones, cartas,
libros de cuentas, alta en Hacienda, etcétera] que, por sí mismos,
conforman varios capítulos de la historia de la Junta Mayor.
Esta desatención por parte de los responsables semanasanteros podría
desembocar, en cualquier circunstancia, en la desaparición total o
parcial de estos irremplazables documentos, lo que conllevaría
intrínsecamente la pérdida de la memoria en la agrupación de
cofradías. En esta misma situación se encuentra, también,
documentación del Congreso Nacional de Cofradías, celebrado en León
en 1992.
Otro de los puntos 'negros' más señalados en el Mercado Nacional de
Ganados es el de la hermandad de Santa Marta, que tiene recogido
allí, entre otros, uno de los pasos de mayor calado y notoriedad de
la Semana Santa de León: la Sagrada Cena. Pese a encontrarse tapado
con un plástico, ello no es óbice para que las trece esculturas de
Víctor de los Ríos, datadas en 1950, sufran las inclemencias
derivadas de una inadecuada conservación que no alcanza, siquiera,
el grado de mediocre.
El deterioro constante y anunciado del paso de la Sagrada Cena
La monumental obra de la Sagrada Cena, que según la propia hermandad
erigida en la parroquia de San Marcelo, 'es un festín para los ojos
y para el espíritu', no debería encontrarse en estas precarias
condiciones de conservación –indeseadas, desde luego, por la propia
hermandad– si la sensibilidad de las instituciones leonesas valorara
adecuadamente un patrimonio artístico tan contrastado y reconocido.
Según algunos miembros de la Junta Mayor, los primeros problemas que
deberían solucionarse son el del arreglo del techo general para
evitar goteras, el cerramiento de cada una de las naves y la
limpieza cíclica de las dependencias.
En cualquiera de los casos el Mercado Nacional de Ganados se ha
convertido para las cofradías pasionales de León en algo
radicalmente opuesto a lo que se había ideado como paliativo a la
carencia genérica de un recinto digno y adecuado, que sirviera, de
igual forma, para custodiar una buena parte del patrimonio
semanasantero, tan diseminado en varios locales y templos de la
Diócesis.
El pretendido museo del Palacio del Conde Luna, al que los papones
leoneses calificaron recientemente como de 'no prioritario', podría
ser la solución definitiva si, al final, existe voluntad de llevarlo
a efecto tanto por parte de las agrupaciones penitenciales como del
propio Ayuntamiento de la capital.