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piramidologia · Los misterios de las Pirámides
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Responder | Reenviar Mensaje #3553 de 5468 |
Hola Amigos:
Este artículo de Victor Del Hoyo me parece sencillamente precioso por su claridad y justeza de análisis.
Vale la pena leerlo.
Un Abrazo egipcio.
Gabriel
----- Original Message -----
Sent: Saturday, March 01, 2003 8:41 PM
Subject: [piramidologia] Jufú, la pirámide, y los glifos

Estimad@s colister@s tod@s,

(aviso: el correo es algo largo, pido disculpas pero he preferido enviarlo de una sola tacada para que no perdiera interés)

La atribución de la Gran Pirámide, por parte de la Egiptología, a un tal "Jufú" alias "Jnum-Juf" alias "Hor-Medyed" está basada únicamente en el testimonio de dos personajes renegados tanto por la Historia como por la Egiptología ortodoxas:

- Herodoto, cuya rigurosidad histórica está limitada a airear rumores y cuentos de viejas (lean cualquier mención historiológica a este personaje) ;

- y el coronel Howard-Vyse, un ególatra militarista venido a menos, cuya mayor y única contribución a la Egiptología, fue sacarles momentáneamente de un aprieto a los que siguen cerrando los ojos desde hace siglo y medio a la más mínima de las éticas científicas.

La egiptología sabe bien de este auténtico engaño, y por eso pasa muy por encima y de manera superficial todo cuanto se refiere a las justificaciones de semejante farsa. De hecho, es una misión poco menos que imposible dar con el juego completo de inscripciones jeroglíficas de las cámaras de descarga "encontradas" por Vyse, en algún libro dedicado a las pirámides. Como mucho, cuando te lo ponen, muestran el famoso cartucho de la quinta cámara. El único glifo, por otra parte, y como por casualidad, en el que aparece el símbolo del "famoso" faraón Jufú o Keops. Y entrecomillo lo de "famoso", porque este señor, si existió, que tampoco está claro para todos los egiptólogos, es recordado, no precisamente por su repercusión histórica en textos egipcios contemporáneos o posteriores (es un personaje mitológico y casi desconocido para los propios egipcios), ni por las incontables estelas e inscripciones glosando la épica construcción de la mayor obra de ingeniería de la historia de la humanidad hasta nuestros días (no existe una sola), no, sino porque a unos pocos les ha interesado atribuirle una obra que sobrepasaría cualquiera de las gestas de los mayores monarcas de la historia (Gengis Kan, Alejandro Magno, Senowsret III, Tutmés III o Ramsés II "el grande"), a un pseudotroglodita de hace cinco mil años según algunas escuelas, siete u ocho mil según algunas otras (ortodoxas todas ellas).

El conocimiento sobre las primeras dinastías es tan oscuro, que a este faraón virtual se le conoce tan sólo por alguna inscripción jeroglífica del cartucho "Jufú" en alguna mastaba de la necrópolis de Guiza, por una estatuilla de 10 cm de largo encontrada por Flinders Petrie en Abydos (y por la cual se le atribuye el nombre "Horus" de Medyed ) y por la farsa de su atribución como promotor de la construcción de la Gran Pirámide.

Pero claro como van a aceptar algunos con los aires que se dan, que sencillamente no saben, o que ignoran mucho más de lo que pueden saber. Bien, pues si se tiene en cuenta que esta actitud, la de asumir que se ignora mucho más de lo que se sabe, es la base de todo conocimiento verdadero, se empiezan a comprender muchas cosas acerca el estado actual de la "ciencia" ya sea egiptológica, o de cualquier otro tipo.

Vayamos por partes en el acercamiento que hace la piramidología en general a este tema, y más concretamente la visión de un modesto servidor.

¿Por qué me permito afirmar que Jufú no construyó la pirámide? De momento me voy a centrar en un enfoque crítico basado exclusivamente en las pruebas egiptológicas. El resto de pruebas, más abundantes todavía, geométricas, goniométricas, astronómicas, de pura y dura ingeniería las dejo para otra ocasión o para los múltiples correos enviados a la lista por diferentes personas sobre este tema en sus cuatro años de historia.

- No hay ni una sola prueba arqueológica de que el tal Jufú construyera la Gran pirámide, lo que no quiere decir que no existan pruebas de que Jufú, fuera quién fuera, hubiera encontrado la pirámide ya construida, y realizara alguna chapuza en su interior para intentar adaptarla a sus propios usos. Normalmente suele ocurrir en esto, como en la distinción entre tumba y pirámide comentada en anteriores correos: existe una confusión total, asumida y fomentada por la mayoría de los egiptólogos entre el término "construir" y el hecho de reformar o de trabajar en ella o en sus estribaciones. Sabemos que tanto en la cuarta dinastía como en la XIX, se llevaron a cabo trabajos de diversa índole en el interior de la pirámide. (Para mayor información consultar los trabajos de Manuel Delgado al respecto en concreto el librito "Claves de la Gran Pirámide" editado en la "Colección Año Cero").

- Ya hemos visto que esgrimir el testimonio de Herodoto es como mínimo una incoherencia, cuando ha sido tachado de mentiroso y de superficial por los que luego lo aportan como prueba.

- No existe en toda la pirámide ni un solo grabado jeroglífico monumental, nada, que hable de su constructor, o de la manera de construirla (aparte de unos pintarrajos en pesudo-hierático, incorrectos, dibujados a toda prisa en el más recóndito y bochornoso rincón de la pirámide) . Sabemos no obstante, que en mastabas y tumbas (que no pirámides insisto), de la meseta de Guiza aparece el cartucho de un rey llamado "Jufú". Yo he visitado, sirva como botón de muestra, la mastaba-tumba de Meresanj II en Guiza, según la egiptología una de las hijas de Jufú. Sus paredes están totalmente cubiertas de inscripciones de todos los colores imaginables, con los más variados jeroglíficos completos. No hay ni un solo espacio que no esté inundado de las más variadas tonalidades, formas y colores describiendo la vida y muerte de una princesa de la IV dinastía al más puro y auténtico estilo jeroglífico monumental. Entre esa infinita variedad aparece de manera regularmente constante el cartucho de su mentor: el cartucho jeroglífico de Jufú.

Esta inundación colorista es una constante en todas las obras funerarias del Imperio Antiguo como lo demuestran las tumbas de Ptah-Hotep o de Mereruka en Sakkara, quizás más visitadas por los turistas. En todas menos en las grandes pirámides de Guiza y Dashur claro.

- Si como se postula desde esta lista, Jufú se apropió de la pirámide y realizó trabajos en ella (ver los trabajos de Manuel Delgado al respecto en concreto el librito "Claves de la Gran Pirámide" editado por la "Colección Año Cero"), es lógico que se apropiara del espacio de alrededor para sus propios fines y que comenzara la construcción de la denominada "Necrópolis de Guiza". Como actualmente, las iglesias y catedrales suelen tener anejos camposantos de distintos tamaños, pero la iglesia adyacente no se construye para servir de tumba de nadie.

En ese contexto los hallazgos de una ciudad de trabajadores alrededor de las pirámides de Guiza, presentadas recientemente y ampliamente publicitadas por ególatras del calibre del ínclito señor Hawass y por el señor Mark Lehner, como la "prueba irrefutable" (una más y van...ni se sabe) de que los egipcios de la cuarta dinastía construyeron las moles gigantescas de la meseta, quedan cuanto menos en entredicho ante la enorme e ingente tarea que para estos pseudotrogloditas representaba la construcción de una calzada de 900 metros de largo, de los templos anejos a la pirámide, y de la multitud de mastabas que la circundan. Sin duda de por si, una obra suficientemente "faraónica", que habría requerido miles de hombres y varias décadas llevar a cabo, sin necesidad de "piramiditas" de 3 millones de metros cúbicos de piedra, 150 metros de alto y 230 metros de largo y además, con todos los hornos para pan que Hawass y Lehner hayan jamás imaginado en sus sueños más húmedos ;-).

- La estatua sedente del arquitecto real de Jufú, Hemiunu, encontrada en su mastaba de Guiza al lado de la pirámide, se halla actualmente en el museo de Hildelsheim . En ella aparece una inscripción jeroglífica. Los egiptólogos con su sui géneris disciplina científica y su impecable rigor proverbial, relacionaron automáticamente "arquitecto real de Jufú" = "constructor de la gran pirámide". Pero en las inscripciones de la estatua ni en las de la mastaba, se dice nada de que construyera la pirámide.

¿Acaso alguien con un mínimo de sentido común se puede explicar, cómo el supuesto más grande arquitecto de la historia de la humanidad, podría obviar en una estatua hecha en su honor, la mención a la más grande de sus obras? No son los egipcios precisamente un ejemplo de modestia en la afirmación de su dominio y de la importancia de sus logros como civilización, como para que uno de los personajes supuestamente más significativos de su historia y sus escultores, fueran presa de un súbito e inédito ataque de modestia. ¿Por qué mitificar y endiosar a Imhotep arquitecto real de Zoser por su "chapucera" pirámide escalonada, y no a Hemiunu por "su" espectacular e inigualable Gran Pirámide?

- La Estela del Inventario en traducción del egiptólogo egipcio Selim Hassan, no precisamente sospechoso de defender tesis heterodoxas, y liberado de prejuicios al traducirla, por el "afortunado" hecho de que la Estela fue clasificada por él y sus colegas como "una falsificación de la época Saíta para fomentar el turismo griego" (sic), nos ofrece un testimonio demoledor. No sólo la pirámide ya existía en tiempos de Keops, sino que también existía la esfinge. Algo que ya confirmaron hace poco los estudios sobre erosión por agua del geólogo Robert Schoch

Con estos mimbres, me permito afirmar, humildemente, que las supuestas inscripciones que hablan de Keops como "señor de la Montaña o de la pirámide" ("Mr" significa "pirámide" además de "montaña" o de "montículo"), tienen la misma validez que los hornos de Hawass-Lehner, que el testimonio de Herodoto o que los cartuchos de las cámaras de descarga "descubiertos" por Howard-Vyse. El personaje que la egiptología conoce como Jufú, se apropió de la Gran Pirámide como cuentan las crónicas. Ese oscuro personaje que quería a toda costa quedar relacionado con el Dios carnero creador Jnum (¿a alguien le recuerda algo? ¿la "estela de la hambruna" de Sehel tal vez?) modificó y trabajó en la pirámide. Pero las pruebas chapuceras de la mano de su arquitecto Hemiunu, cantan demasiado en el más perfecto de los monumentos que la humanidad haya jamás contemplado. No, ese desconocido personaje ni de lejos pudo aspirar a construir semejante monumento.

¿Pudieron en ese contexto los trabajadores de Jufú/Hemiunu pintar los grafitos de las cámaras de descarga? ¿Tentador verdad? Realmente creo que no. Y eso es lo que voy a tratar de dilucidar en un próximo correo.

Perdonad por la extensión pero creo que la cuestión lo merecía.

Continuará...

Saludos a tod@s.

Victor del Hoyo.



Do, 2 de Mar, 2003 7:32 pm

gabriel@...
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Hola Amigos: Este artículo de Victor Del Hoyo me parece sencillamente precioso por su claridad y justeza de análisis. Vale la pena leerlo. Un Abrazo egipcio....
PIRAMICASA
gabriel@...
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2 de Mar, 2003
10:40 pm

Estimado Gabriel: He leído el artículo del Sr. Hoyo, y lo único que me ha parecido es que es mucho más abundante en consideraciones emocionales que en ...
Georgeos Díaz-Mont...
georgeos_diaz
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3 de Mar, 2003
12:01 am
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