Hola Amig@s:
Necesito que leáis todo el artículo y me deis vuestras opiniones seriamente. Supongo que si estáis en estas listas os resultará interesante, por que tengo que tomar una decisión sobre el rumbo que daré a la piramidología desde mi ámbito de trabajo, y por más dispares que sean las opiniones, me ayudarán a decidir. Muchísimas gracias.
Necesito que leáis todo el artículo y me deis vuestras opiniones seriamente. Supongo que si estáis en estas listas os resultará interesante, por que tengo que tomar una decisión sobre el rumbo que daré a la piramidología desde mi ámbito de trabajo, y por más dispares que sean las opiniones, me ayudarán a decidir. Muchísimas gracias.
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LA REVOLUCIÓN PIRAMIDAL Y LA INVERSIÓN ECONÓMICA
Cuando dejamos de lado nuestros conceptos elaborados durante la vida en base a la educación escolar, religiosa, profesional y mediática, para investigar y "escuchar todas las campanas", se nos abre un panorama lamentable, hostil, desagradable, lleno de suciedad por todas partes, en todos los estamentos de la sociedad dineralizada.
Como eso es algo muy incómodo, poca gente -diría que un porcentaje insignificante- ha alcanzado a darse cuenta que hasta la alegoría cinematográfica de la Mátrix puede no ser tan terrible, en comparación con los engaños montados en la realidad de nuestra sociedad, con ocultaciones y obligación de silencio a mucha gente, con asesinatos individuales y colectivos, por acción (guerra) o por omisión y vacío económico (hambre).
Por hablar en estos términos uno puede pasar a ser considerado como "conspiranoico", es decir, un paranoico que "cree" en conspiraciones... `¡Como si no existieran!.
En oposición, yo creo que sobran los "credulinoicos", que son toda esa masa que defiende al sistema a capa y espada (o a pluma y golpe de prensa), como si no hubieran alternativas o posibilidades de mejorar el sistema, de cambiar la consciencia de la masa humana, de hacer de nuestro mundo un hogar habitable para todos.
Esta utopía sí que puede hacerme merecedor de algún "título" psicopatoide. No obstante, lo que no venga por cambios graduales, con el trabajo valiente de todos los que busquemos ese cambio en paz, tendrá que venir por golpes drásticos, como el que nos espera globalmente como no pongamos cada uno nuestro granito de arena y empecemos a aprender a mirar las cosas objetivamente.
Como eso es algo muy incómodo, poca gente -diría que un porcentaje insignificante- ha alcanzado a darse cuenta que hasta la alegoría cinematográfica de la Mátrix puede no ser tan terrible, en comparación con los engaños montados en la realidad de nuestra sociedad, con ocultaciones y obligación de silencio a mucha gente, con asesinatos individuales y colectivos, por acción (guerra) o por omisión y vacío económico (hambre).
Por hablar en estos términos uno puede pasar a ser considerado como "conspiranoico", es decir, un paranoico que "cree" en conspiraciones... `¡Como si no existieran!.
En oposición, yo creo que sobran los "credulinoicos", que son toda esa masa que defiende al sistema a capa y espada (o a pluma y golpe de prensa), como si no hubieran alternativas o posibilidades de mejorar el sistema, de cambiar la consciencia de la masa humana, de hacer de nuestro mundo un hogar habitable para todos.
Esta utopía sí que puede hacerme merecedor de algún "título" psicopatoide. No obstante, lo que no venga por cambios graduales, con el trabajo valiente de todos los que busquemos ese cambio en paz, tendrá que venir por golpes drásticos, como el que nos espera globalmente como no pongamos cada uno nuestro granito de arena y empecemos a aprender a mirar las cosas objetivamente.
Si la humanidad -o al menos el sector de los países ricos- tiende a reaccionar ante la globalización económica -no para evitarla, sino para encauzarla-, obligando al mercado a cambiar sus conductas, es posible que la piramidología, como disciplina neocientífica especial derivada de la geobiología, juegue dentro de poco tiempo un papel preponderante en la sociedad humana.
Los credulinoicos desconocen (o no quieren ver) el conjunto de motivaciones que hacen que los grandes capitales farmacéuticos sean auténticos poderes fácticos, más atroces que todas las dictaduras que han existido en la política visible.
Los holdings farmacológicos tienen dos grandes aliadas: La dictadura académica y la mediática. Aún así, no tiene poder suficiente como para despacharse ni para callar a la pléyade de médicos y farmacólogos honestos que luchan heróicamente por mantener la ética y fabricar medicamentos que realmente curan, que informan correctamente a los pacientes, que despiertan consciencia propia y de los demás, respecto a las garras comerciales inescrupulosas en que ha caído la medicina a lo largo del siglo XX.
Hay algunos libros muy polémicos sobre los entuertos de la farmacopea internacional, a la que no le alcanza ya apresar a médicos como el Dr. Hammer, balear a los de HANSI, desacreditar a los físicos cuánticos que están dando en la tecla con las etiologías de muchas enfermedades y resuelven el cáncer y otras pestes por medios bastante económicos o al menos efectivos, que no generan un "cliente cautivo" con una larga agonía durante la que se le "despluma". Es increíble, pero a los capitalistas no les alcanza todo eso.
Resulta que hasta inventan enfermedades, como si no bastara para mantener el sistema y abiertas sus engullidoras arcas, el ocultar las terapias realmente efectivas contra las enfermedades reumatoideas y casi todos los cánceres.
No me refiero a crear nuevos virus y esa parafernalia de la guerra bacteriológica, sino como les digo: a inventar enfermedades que no existen... Para vender nuevos medicamentos que también dejan su ganancia a los médicos de los países donde la Seguridad Social es prácticamente inexistente en el ámbito estatal.
Sería demasiado largo exponer sobre el terrible negocio de la medicina, cuando hay varios libros ya distribuidos, tanto en internet como en las librerías. Hoy no se entera sólo el que no quiere o no busca.
Los credulinoicos desconocen (o no quieren ver) el conjunto de motivaciones que hacen que los grandes capitales farmacéuticos sean auténticos poderes fácticos, más atroces que todas las dictaduras que han existido en la política visible.
Los holdings farmacológicos tienen dos grandes aliadas: La dictadura académica y la mediática. Aún así, no tiene poder suficiente como para despacharse ni para callar a la pléyade de médicos y farmacólogos honestos que luchan heróicamente por mantener la ética y fabricar medicamentos que realmente curan, que informan correctamente a los pacientes, que despiertan consciencia propia y de los demás, respecto a las garras comerciales inescrupulosas en que ha caído la medicina a lo largo del siglo XX.
Hay algunos libros muy polémicos sobre los entuertos de la farmacopea internacional, a la que no le alcanza ya apresar a médicos como el Dr. Hammer, balear a los de HANSI, desacreditar a los físicos cuánticos que están dando en la tecla con las etiologías de muchas enfermedades y resuelven el cáncer y otras pestes por medios bastante económicos o al menos efectivos, que no generan un "cliente cautivo" con una larga agonía durante la que se le "despluma". Es increíble, pero a los capitalistas no les alcanza todo eso.
Resulta que hasta inventan enfermedades, como si no bastara para mantener el sistema y abiertas sus engullidoras arcas, el ocultar las terapias realmente efectivas contra las enfermedades reumatoideas y casi todos los cánceres.
No me refiero a crear nuevos virus y esa parafernalia de la guerra bacteriológica, sino como les digo: a inventar enfermedades que no existen... Para vender nuevos medicamentos que también dejan su ganancia a los médicos de los países donde la Seguridad Social es prácticamente inexistente en el ámbito estatal.
Sería demasiado largo exponer sobre el terrible negocio de la medicina, cuando hay varios libros ya distribuidos, tanto en internet como en las librerías. Hoy no se entera sólo el que no quiere o no busca.
Muchos libros, a partir de la expansión de las multinacionales farmacéuticas después de la Primera G.M., simplemente han sido descartados por los editores como "demasiado comprometidos", pero los instrumentos de la mediática que sirve a unos, también sirve los otros. Ahora los editores quieren esos libros "comprometidos", por que si no la gente se engancha a internet para enterarse, no compra libros y/o las editoriales pierden credibilidad.
Además, como todo lo que se publique ya está editado de alguna manera y al alcance de cualquiera ponerlo en web, pues ¿Qué más da editarlo y ganar dinero con la novedad?.
Además, como todo lo que se publique ya está editado de alguna manera y al alcance de cualquiera ponerlo en web, pues ¿Qué más da editarlo y ganar dinero con la novedad?.
El 21 de setiembre harán treinta y tres años desde que hice mi primera pirámide (espero que no aparezca un Herodes y quiera crucificarme), pero diez años después, cuando comprobé en mi mismo que tenía entre manos algo que podía revolucionar la medicina, el Alma se me llenó de esperanzas. No sólo por no tener que llegar a usar la silla de ruedas que me ofrecían los médicos ni tener que ser operado, sino por que tenía algo que dejar al mundo, a la Humanidad, y del modo más concreto servir al Dios Universal en el que Creo.
Pero aquella felicidad me duró poco, por que uno los médicos que me atendieron, al verme entrar al Hospital CAMINANDO, tres meses después, se preocupó, en vez de alegrarse.
Había ido a hacerme análisis, que pudieran constatar el proceso y su evolución, pero me encontré con lo inesperado. Me llevó con otro del grupo mientras me bombardeaba a preguntas. Luego el bombardeo de ambos. Durante más de tres horas estuve explicándoles que mi pirámide no era una superchería y que funcionaba, que no era un "efecto placebo", que no había tomado ningún medicamento (salvo unos analgésicos suaves, por que la antipirámide es analgésica pero la pirámide propiamente dicha, no).
La preocupación de estos era tan evidente que tuve ganas de salir corriendo, pero preferí investigar qué ocurría. Pensé que me estaban tomando por loco y así lo dije.
La respuesta fue que ese no era el problema y uno soltó la lengua gritando: ¿Es que acaso eres médico? ¿Es que acaso tienes una "magia de pirámide" que sea mejor que la medicina?.
Rato más tarde supe que la "automedicación" -para eso si considerarían el dormir en una pirámide como una terapia o medicamento- podría causarme problemas legales. Comprendí que no había ningún interés en cómo y por qué funcionan las pirámides; sus preguntas claramente hostiles apuntaban a comprobar si efectivamente no había sido operado en otro sitio, si no había tomado algún medicamento aborigen (que los tienen y muy buenos)... En fin, que me asusté y para salir del paso empecé a mentir a lo canalla: Que había tomado algunos antirreumáticos, que había hecho el tratamiento de las frotaciones de árnica, que llevaba una dieta sumamente estricta y que aunque caminaba, igual tenía mucho dolor...
Se quedaron más o menos tranquilos (salvo uno, al que ya había dicho que sólo hice terapia piramidal), y yo aguantando de llorar.
Seguí con la experimentación y empezamos a trabajar fuerte en el terreno físico, para saber qué ocurría en la pirámide, me olvidé -mejor dicho callé- sobre cuestiones terapéuticas y puse todo el empeño en la cuestión antropológica del misterio de las grandes construcciones y sus prolegómenos, que pronto se convirtieron en preciosas revelaciones matemáticas y cuánticas.
Pero aquella felicidad me duró poco, por que uno los médicos que me atendieron, al verme entrar al Hospital CAMINANDO, tres meses después, se preocupó, en vez de alegrarse.
Había ido a hacerme análisis, que pudieran constatar el proceso y su evolución, pero me encontré con lo inesperado. Me llevó con otro del grupo mientras me bombardeaba a preguntas. Luego el bombardeo de ambos. Durante más de tres horas estuve explicándoles que mi pirámide no era una superchería y que funcionaba, que no era un "efecto placebo", que no había tomado ningún medicamento (salvo unos analgésicos suaves, por que la antipirámide es analgésica pero la pirámide propiamente dicha, no).
La preocupación de estos era tan evidente que tuve ganas de salir corriendo, pero preferí investigar qué ocurría. Pensé que me estaban tomando por loco y así lo dije.
La respuesta fue que ese no era el problema y uno soltó la lengua gritando: ¿Es que acaso eres médico? ¿Es que acaso tienes una "magia de pirámide" que sea mejor que la medicina?.
Rato más tarde supe que la "automedicación" -para eso si considerarían el dormir en una pirámide como una terapia o medicamento- podría causarme problemas legales. Comprendí que no había ningún interés en cómo y por qué funcionan las pirámides; sus preguntas claramente hostiles apuntaban a comprobar si efectivamente no había sido operado en otro sitio, si no había tomado algún medicamento aborigen (que los tienen y muy buenos)... En fin, que me asusté y para salir del paso empecé a mentir a lo canalla: Que había tomado algunos antirreumáticos, que había hecho el tratamiento de las frotaciones de árnica, que llevaba una dieta sumamente estricta y que aunque caminaba, igual tenía mucho dolor...
Se quedaron más o menos tranquilos (salvo uno, al que ya había dicho que sólo hice terapia piramidal), y yo aguantando de llorar.
Seguí con la experimentación y empezamos a trabajar fuerte en el terreno físico, para saber qué ocurría en la pirámide, me olvidé -mejor dicho callé- sobre cuestiones terapéuticas y puse todo el empeño en la cuestión antropológica del misterio de las grandes construcciones y sus prolegómenos, que pronto se convirtieron en preciosas revelaciones matemáticas y cuánticas.
Cuando empecé con Piramicasa -hace cuatro años con la ayuda de mis Amigos, Juan Carlos, José Luis y otros- sabía muy bien que tenía delante un desafío muy duro, con muchos enemigos: Por un flanco, los charlatanes pseudomísticos y profetoides que usan las pirámides como arquetipo para desvirtuar la realidad de su función y usos. Por el otro, los "escépticos", como los ARPíos; esos que en su vida han investigado nada seriamente pero ponen gran energía en joder a los realizadores e investigadores, en desprestigiarlos, difamarlos e insultarlos. Por detrás, los "tiranos-aurios" de la arqueología funebrista, la literatura y la cinematografía que siguiendo la dirección funebrista, asocia las pirámides con la muerte, en vez que con la Vida. Al frente, los peores, por que son poderosos y se les tocan sus sagrados intereses económicos; hasta que se den cuenta que ganarán más con una revolución piramidal y las pirámides se vendan en las farmacias como lo que son: Aparatos terapéuticos. Pero es preciso que cambien muchos conceptos y la in-civilización del mercado modifique drásticamente sus rumbos.
En fin, que este es el cuadro de situación de lucha de la piramidología:
En fin, que este es el cuadro de situación de lucha de la piramidología:

Pero no todo es oscuro. También hay miles de personas pujando por la piramidología y entre ellos encontramos las mentes más despiertas y previsoras. Muchos de nuestros colegas, que duermen en pirámides, que hacen sus experimentos y las aplican de diversas formas, son:

Han sido varios lo que me han aconsejado vender pirámide como elemento excéntrico y/o lúdico, enfocar su difusión hacia una cama divertida, donde se hace mejor el sexo y cosas así, a fin de evitar posibles problemas legales (aunque no soy médico, no "receto" pirámides y tengo el apoyo de varios médicos, terapeutas, físicos y muchos otros profesionales)...
También, como me sugiere un especialista en márketing, seguro que vendería más encarándolo por ese lado lúdico, y lo he pensado muchas veces, por que luego la gente se empezaría a dar cuenta de los "beneficios añadidos".
No obstante, va contra mis principios disfrazar las cosas, más cuando sirven para lo que sirven. Sólo lo haría si comprendiera que es la única forma de hacer las cosas en este sistema.
Espero vuestras opiniones y les doy un abrazo agradecido.
También, como me sugiere un especialista en márketing, seguro que vendería más encarándolo por ese lado lúdico, y lo he pensado muchas veces, por que luego la gente se empezaría a dar cuenta de los "beneficios añadidos".
No obstante, va contra mis principios disfrazar las cosas, más cuando sirven para lo que sirven. Sólo lo haría si comprendiera que es la única forma de hacer las cosas en este sistema.
Espero vuestras opiniones y les doy un abrazo agradecido.