Entrar
¿Usuario nuevo? Regístrate
piramidologia · Los misterios de las Pirámides
? ¿Ya estás suscrito? Entrar en Yahoo!

Consejos de Yahoo! Grupos

¿Sabías que...?
Puedes determinar el orden de los mensajes. Pulsa el enlace en la columna correspondiente a la fecha. Tus preferencias serán guardadas y no tendrás que introducirlas de nuevo.

Mensajes

  Mensajes Ayuda
Avanzado
Re: Laboratorios   Lista de mensajes  
Responder | Reenviar Mensaje #4887 de 5468 |

 
Amigos
Apoyando la teoría probada de Gabriel Silva sobre los laboratorios de medicamentos y del paìs del Norte, les envío esto para reflexionar. Sobre todo los que estamos a favor de la vida en serio.
Julio Grigolatto
 
 
SECRETOS DE LA INDUSTRIA DE LOS BEBÉS ABORTADOS

Por Celeste Mcgovern

Fetos abortados están siendo diseccionados vivos, almacenados y vendidos en
piezas para alimentar una vasta empresa de investigación.

El doctor entró en el laboratorio y colocó un perol de acero en la mesa.
"Aquí tiene unos buenos ejemplares", dijo. "Gemelos." La ayudante miró a un
par de fetos perfectamente formados, de unas veinticuatro semanas, que se
movían y boqueaban en busca de aire. Excepto por unos pocos cortes de las
tenazas quirúrgicas que les había extraído, parecían intactos. "Hay algo
equivocado aquí," tartamudeó la ayudante. "Se están moviendo. Yo no hago
esto. No está en mi contrato." Ella vió al doctor tomar una botella de agua
esterilizada y llenar el perol hasta que el agua cubrió las bocas y narices
de los bebés. Entonces ella abandonó la habitación. "Yo no quería mirar a
aquellos fetos moviéndose," recuerda. "Fué entonces cuando decidí que
aquello no estaba bien."

La ayudante de laboratorio utiliza el pseudónimo "Kelly". Da la espalda a la
cámara, lleva una peluca, y su voz está electónicamente modificada pues dice
que teme por su vida. Hasta hace unos pocos meses, Kelly trabajaba para una
empresa de Maryland llamada "Anatomic Gift Foundation". Su trabajo consistía
en conseguir tejidos de fetos para la investigación. Ella trabajó en una
clínica de planificación familiar que era también miembro de la "National
Abortion Federation". Su entrevista apareció en el número de Mayo de 1999
del vídeo-magacín "Life Talk", el primero de una serie mensual de videos
realizada por "Life Dynamics Inc.", un grupo pro-vida establecido en Denton,
Texas, que admite tener espías trabajando en clínicas abortivas para
descubrir sus secretos más estrechamente guardados.

Esta semana el grupo está publicando las evidencias documentales que ha
reunido desde que Kelly se les acercó casi dos años antes. "Life Dynamics"
tiene docenas de notas de pedidos de investigadores, solicitando partes
fetales, listas de precios para órganos y tejidos fetales, y formularios de
consentimiento de donación para mujeres que van a abortar. Todo ello
facilita un horrible vislumbre de un vasto tráfico de tejidos humanos de
bebés que son abortados, y algunas veces diseccionados en vivo, para saciar
la fulminante y multimillonaria industria biotecnológica.

El tráfico en tejidos se extiende por todo el mundo dentro de respetados y
autorizados laboratorios. La investigación misma es usualmente para
laudables fines, desde ayudar a los niños prenatales a sobrevivir hasta
curar la enfermedad de Parkinson. Pero el tráfico, de miles de millones,
provoca muchas preguntas de carácter ético: ¿Algunos seres humanos están
siendo matados para beneficiar a otros? ¿Están siendo explotadas las mujeres
para sostener los bancos de tejidos? Quién se está beneficiando de este
tráfico? ¿Y cuáles son las implicaciones sociales de su existencia?

Materia una vez de la barata ciencia-ficción, los clones humanos, las
matrices artificiales y los cruces de las especies humana y animal son ahora
serias posibilidades. La procreación asexuada es ya una realidad con la
fertilización in vitro. La reproducción selectiva de seres humanos es
habitual gracias a la selección de embriones y las "interrupciones
genéticas". Y los trasplantes de células cerebrales en seres humanos tiene
financiación gubernamental. Todos estos empeños cuentan con los fetos
abortados.

Los científicos han usado tejido fetal en la investigación al menos desde
los años treinta, dice la investigadora de Pittsburgh Suzanne Rini, autora
en 1993 del libro "Más allá del aborto: Una crónica de la experimentación
fetal". Hace treinta años, cuando las leyes sobre el aborto se estaban
relajando y algunos abortos en el segundo y tercer trimestre de gestación se
estaban realizando por histerectomía (esencialmente, una cesárea), los
experimentos sobre fetos vivos eran tecnología de vanguardia. Geoffrey
Chamberlain recibió un premio profesional por una investigación (bosquejada
en la edición de Marzo de 1968 de "The American Journal of Obstetrics and
Gynecology) en la cual tomó fetos abortados vivos, los adhirió a una
placenta artificial, los perfundió para ver si podía hacerlos vivir, y luego
los tiró. Nadie objetó nada.

Fue poco después de este artículo, señala Mrs. Rini, cuando el "Cambridge
Evening Post" presentó una historia sobre Lawrence Lawn, un físico quien se
las arregló para provocar controversias cuando se supo que se estaba
surtiendo de fetos vivos de una clínica privada para abortos. "Nosotros
estamos simplemente permitiendo que algo que está destinado al incinerador,
beneficie a la Humanidad," dijo, complaciendo a un fotógrafo con un retrato
de él mismo en pie cerca de un agonizante feto suspendido en un tanque de
perfusión. Sin embargo, aún el Dr. Lawn creía que había límites. "Por
supuesto, no soñaríamos con experimentar con un niño viable. No
consideraríamos que esto estuviese bien."

Con la legalización del aborto en los setenta, la investigación fetal se
convirtió, en palabras de un moralista, una "oportunidad dorada" para los
investigadores. El público casi nunca oye nada acerca de la experimentación
fetal. Pero hacia los ochenta, algunas de las más macabras investigaciones
estaba siendo financiadas públicamente. Mrs. Rini relaciona experimentos,
desde la perfusión de atravesados corazones palpitantes de fetos con
adrenalina y cafeína, hasta trasplantes de tejido ocular e injertos de piel.
El Dr. Bernard Gondos de la Universidad de Connecticut en Farmington, en
cuya investigación sobre gónadas fetales se describió la mayor parte de sus
ejemplares como "previable muerto", lamentó tener que importar fetos de
fuera de Estados Unidos. La Dr. Karen Holbrook de la Universidad de
Washington recibió una beca de 239.740 dólares en 1984-85 por su trabajo
sobre "Biología de la piel fetal" usando fetos de uno, dos y tres meses.
Ella dijo a Mrs. Rini: "Dichosamente no han nacido vivos. Es mejor evitar
eso. La piel es tomada después de la muerte del feto." Interrogada sobre si
las enfermedades de piel que ella estaba tratando de diagnosticar
prenatalmente eran fatales, Dr. Holbrook replicó, "No, pero arruinan tu
vida."

Hacia los ochenta los trasplantes se habían consolidado, y el tejido fetal,
que crece rápidamente y tiene menos facilidad para provocar una reacción
inmunológica en un receptor, fué cada vez más codiciado. Trasplantes de
tejido fetal se convirtieron en parte de los esfuerzos para tratar la
diabetes, la enfermedad de Huntington, ceguera, daño de la médula espinal,
enfermedad de Parkinson, leucemia y más. En 1988, el Presidente de Estados
Unidos George Bush prohibió la financiación federal de trasplantes desde
fetos humanos a seres humanos. Esta acción fué generalmente confundida con
una prohibición de toda investigación sobre tejido fetal; de hecho, la mayor
parte de tal investigación continuó sin impedimentos.

En cualquier caso, el primer acto oficial de Bill Clinton como Presidente en
1993 fué anular la prohibición. La gente estaba pidiendo ser tratada con
fetos. La abogado de California Joan Samuelson había fundado la "Parkinson
Action Network" (PAN) en 1990 para presionar por un fin de la moratoria.
"¿Levantar la prohibición nos salva a tiempo?" preguntó cuando fué abolida,
y comenzó a presionar por un intensivo y subvencionado proceso de evaluación
de la investigación en trasplantes de tejidos fetales.

Los trasplantes de tejido cerebral de fetos tempranos (usualmente abortos de
menos de diez semanas) en los pacientes de Parkinson han atraído la máxima
atención pública hacia la investigación de los tejidos fetales. En 1990 los
resultados de los trasplantes del equipo de investigación de Olle Lindvall
en cuatro pacientes suecos fueron aclamados como "prometedores" debido a que
un receptor pareció haber mejorado notablemente. Los otros pacientes no
fueron controlados el tiempo suficiente como para determinar los efectos de
los injertos.

Los descubrimientos de los neurocientíficos presentados en el "XIII
International Congress on Parkinson's Disease" en Vancouver el mes pasado,
sonaban optimistas, pero sus datos no eran el golpe final que los
investigadores de Parkinson habían estado esperando. Thomas Freeman de la
Universidad de South Florida informó que 360 pacientes habían recibido
trasplantes de tejido humano en 17 centros en el mundo hasta la fecha. Pero
las variables que los investigadores utilizan para evaluar el éxito difieren
tan ampliamente que no son comparables; de forma que él se centró sobre los
resultados de su propio "proceso público" sobre seis pacientes, que admitió
estaba expuesto a los efectos placebo y a las predisposiciones del
observador.

El único estudio hasta ahora de trasplante de tejido fetal realizado con un
grupo de control fué publicado en Abril por Curt Freed de la "University of
Colorado" y Stanley Fahn de "Columbia Presbyterian". Ellos vigilaron dos
grupos de pacientes: aquellos que efectivamente recibieron células neurales
de fetos y aquellos que tenían sus cabezas dispuestas a una operación
simulada, en un intento de descartar el efecto placebo. Aunque el "Medical
Post" encabezó la historia de la investigación "Progreso en el Parkinson", y
el "New York Times" proclamó "Indicios de éxito en los trasplantes de
células fetales", el Dr. Paul Ranalli, un profesor de neurología en la
"University of Toronto", definió la investigación como "enormemente
insignificante". Los únicos beneficiarios fueron pacientes por debajo de los
sesenta años, señala, y la inmensa mayoría de los pacientes de Parkinson son
personas mayores. Aún en aquellos casos, añade, "lentes de aumento se
necesitan para apreciar alguna mejora funcional."

Lo que es más, el Dr. Fahn dijo en el congreso de Vancouver que el estaba
desconcertado por una inesperada consecuencia del proceso: movimientos
involuntarios de los músculos faciales, que eran particularmente severos en
los pacientes más jóvenes. Otros investigadores habían señalados similares
descubrimientos, dijo el Dr. Freeman. Como con las drogas, podía haber una
dosis en la cual las células fetales "pueden ser perjudiciales," dijo.

Procedimientos sobre más pacientes de Parkinson ayudarán a clarificar estos
descubrimientos. El Dr. Freeman dijo a los asistentes que Canadá está
liderando la carrera en estos experimentos, principalmente en el laboratorio
del Dr. Ivar Méndez en "Dalhouise University", en Halifax. El Dr. Méndez,
que declinó una entrevista la pasada semana, recibió una beca de 90.042
dólares de la "Medical Research Council of Canada" para 1999-2000. Se
esperan en breve sus datos sobre trasplante.

En el advenimiento del nuevo milenio las células de embriones están en la
vanguardia de la investigación del tejido fetal. Los moralistas están ya
distinguiendo entre usar embriones humanos "sobrantes" de la fertilización
in vitro y embriones humanos creados específicamente para la investigación.
Los embriones "cultivados" son capaces de diferenciarse en muchos tipos de
tejidos y están siendo proclamados como nuevas fuentes de órganos enteros
para donación, y de clones humanos.

Por luminosa que toda la investigación pueda parecer, otros aprecian una
lado oscuro. No hay ninguna ley sobre recogida de tejido fetal, solamente
pautas. Los investigadores son libres para observarlas o ignorarlas. Y donde
las leyes existen -tal como aquellas contra el infanticidio y la venta de
tejido humano- hay caminos para evitarlas, y algunas veces son transgredidas
abiertamente.

Kelly explica que la clínica abortiva de planificación familiar donde ella
estaba trabajando recibió unos honorarios de servicio de la "Anatomic Gift
Foundation" por sus "donaciones" de tejidos. "Nosotros nunca fuimos
empleados de una clínica abortiva," ella explica. "Nosotros teníamos un
contrato con una clínica abortiva que nos permitía entrar... para conseguir
tejido fetal para la investigación. Nosotros debíamos coger una lista creada
cada día para indicarnos qué investigadores de tejidos, industrias
farmacéuticas y universidades estaban interesados. Entonces debíamos ir y
mirar los gráficos de paciente. Debíamos rechazar a cualquiera que tuviese
STDs o anomalías fetales. Tenían que ser los más perfectos ejemplares que
pudiésemos dar a los investigadores por el mejor precio al que pudiésemos
vender." Probablemente, sólo un 10% de los fetos eran rechazados por
anomalías, ella añade. El resto eran "donantes saludables."

Los fetos oscilaban en edad desde siete semanas hasta 30 semanas y más.
Habitualmente, Kelly recogía tejido de 30 a 40 fetos "tardíos" cada semana.
"Estábamos recogiendo ojos, hígados, cerebros, timos, y especialmente sangre
cardíaca... aún sangre de los miembros, que debíamos coger de las venas,"
ella añade.

Los investigadores utilizaban sus propias firmas de transporte: "UPS, Fedex
o un correo especial," añade. "Nosotros debíamos colocar aquello en una caja
y facturarlo como carga normal. Algunas veces podía ser un feto íntegro o
podía ser una colección de ojos o 30 a 40 hígados saliendo ese día, o timos.
Cualesquiera fuesen, había cantidades masivas saliendo." Para apoyar esta
denuncia "Life Dynamics" aporta copias de docenas de notas de pedido de
partes fetales efectuadas por investigadores de Norteamérica. Contienen
nombres de investigadores, universidades y compañías farmacéuticas, números
de teléfono para el día y la noche, números de albaranes, el tipo de tejido
requerido, edad de gestación de los fetos preferida, y otros detalles.

Un ejemplo: un científico estudiando la "Caracterización bioquímica del
colágeno del ser humano tipo X" pide "Pierna intacta entera, incluir la
cadera entera, 22-24 semanas de gestación." El extractor es aleccionado para
"diseccionar cortando a través de la sínfisis pubiana e incluir la cadera
entera. Extraer del cadáver fetal dentro de los 10 minutos."

Una nota de pedido lleva el nombre del Dr. Vanugram Venkatesh de la
"University of British Columbia" al lado de una petición para un transporte
internacional Fedex de "pulmones de 16-24 semanas (la tráquea no es
necesaria)" para estudiar "los mecanismos moleculares de la reabsorción de
fluido en el pulmón fetal humano." "Indicación: Síndrome del agotamiento
respiratorio... principal causa de muerte en niños prematuros." El
memorandum añade: "Incluyan en nuestra cuenta".

Contactado la pasada semana en su oficina de Vancouver, el Dr. Venkatesh
dijo que él investigó sobre pulmones inmaduros hace dos años, con una beca
del "Medical Research Council", en el "B. C. Children's Hospital". Pero
añadió, "Ya no hago eso." Preguntado si él utilizaba tejido fetal, replicó,
"Yeah", luego pasó a otra cosa. "Bien, nosotros estamos haciendo genética
preferentemente... ¿Dónde ha conseguido usted esa información? Nosotros
estamos usando cadenas celulares." Preguntado si había pedido pulmones de
fetos a Estados Unidos, dijo: "Tengo que irme," y colgó abruptamente.

"Estos investigadores no desean ver el bebé entero," dice Dzintra Tuttle de
"Life Dynamics" "Esto es horrible. Podría impresionarlos. Piensan que están
relacionados con una más alta medicina, que es servir una causa, nada que
ver con bebés muertos."

En su video, "Life Dynamics" pregunta a Kelly si los abortistas en la
clínica alguna vez alteraron deliberadavmente la tramitación para conseguir
el tejido. "Sí," replica. "Todos los pulmones, los brazos, la cabeza, la
cavidad torácica, nunca estaban dañados. Estaban completamente intactos.
Algunas veces, el feto parecía estar muerto, pero cuando se abría la cavidad
torácica se podía ver al corazón latiendo."

La clínica utilizaba la técnica del aborto por nacimiento parcial para
embarazos avanzados: el doctor agarra la pierna de un feto con tenazas y
saca el bebé entero, excepto la cabeza, fuera de la madre, los pies primero
y la cara hacia abajo. Luego perfora la base del cráneo con tijeras, inserta
una cánula y succiona el cerebro, y luego extrae la cabeza. Es un
procedimiento de tres días, requiriendo que a la mujer se le aplique
laminarias, algas dilatadoras del cuello del útero, con anticipación.

¿Algunas mujeres fueron coaccionadas en el procedimiento? Kelly dice que
algunas veces, antes de la cirugía final, "se podía claramente oirlas en las
salas diciendo que querían cambiar de decisión. Pero eran sedadas, en lo que
Kelly llama un "sueñecito" que hacía difícil protestar. Algunas veces se
acortaba el gota a gota; en cualquier caso, la mujer siempre abortaba.

Rutinariamente, las mujeres debían entrar en período de parto antes de la
cirugía final. "Ellos estaban saliendo vivos," dice Kelly. Además del
incidente con los gemelos, dice, hubo de tres a cuatro nacimientos con vida
en un período de tres a cuatro semanas. "El doctor o bien les rompía el
cuello o tomaba un par de tenazas y básicamente golpeaba al feto hasta
matarlo."

Por incríble que el testimonio de Kelly parezca, otras fuentes lo
corroboran. Eric Harrah trabajó en la industria abortiva durante 11 años,
abandonándola hace 18 meses. Dirigió y fué dueño de 26 clínicas abortivas
americanas. Los nacimientos con vida, declara a "Life Dynamics", eran el
"sucio pequeño secreto" de la industria." "Era siempre muy perturbador, de
forma que el doctor debía tratar de ocultarlo al resto del personal," dice,
pero un incidente es difícil de olvidar para él.

La mujer en cuestión estaba encinta de 26 semanas. Tenía introducidas
laminarias, firmó papeleo dando su conformidad a no llamar a nadie sino a la
clínica si ella entraba en período de parto, y fué enviada a un motel
carretera arriba para esperar su turno al día siguiente. Ella fué conducida
a la clínica en medio de la noche, llevando su feto en una toalla de algodón
del hotel.

"Yo estaba en el cuarto de fregado cuando vi moverse la toalla," dice Mr.
Harrah. "Una enfermera dijo, "Eric, usted está lógicamente cansado. Son las
tres de la madrugada." Entonces ambos miramos y un bracito de bebé asomó de
la toalla y se estaba moviendo como el de un bebé recién nacido. Grité y
salí afuera. El doctor entró y cerró la puerta y cuando volvimos de nuevo
adentro para tratar al bebé en la clínica dentro del laboratorio, tenía una
herida de perforación en el pecho."

La evidencia de la demanda de tejido de fetos avanzados tiene más
confirmación que la de "Life Dynamics". "The National Institutes por Health"
dirige un "Laboratory for Embryology" en la "University of Washington" en
Seattle que tiene un servicio de recogida en las 24 horas en las clínicas
abortivas. Un aviso en Marzo de 1994 todavía aparece en Internet,
ofreciéndose para "suministrar tejido de normales o anormales embriones y
fetos, de tiempo de gestación entre 40 días y desarrollo completo, a
elección. Los ejemplares son obtenidos en los minutos siguientes a la
extracción... e inmediatamente tratados de acuerdo a las necesidades de los
investigadores individuales... Los ejemplares son enviados por transporte
rápido.

Mark Crutcher, presidente de "Life Dynamics", está ahora convencido que la
demanda de órganos de fetos de gestación avanzada es la verdad oculta detrás
de la controversia sobre los abortos por nacimiento parcial. Estado tras
estado este año, las prohibiciones del aborto por nacimiento parcial
escritas en leyes estatales por asambleas legislativas han sido
vehementemente atacadas por grupos pro-aborto y anuladas por tribunales.
"¿Por qué los abortistas luchan tan duro para conseguirlo?" pregunta Mr.
Crutcher. "Todo indica que no debes matarlos con este método. Nada impide
conseguir cualquier otra clase de aborto. Todo esto ocurre porque se
maximizan los beneficios. Primero, se vende a la mujer un aborto. Luego, se
vende el niño muerto que se ha sacado de ella. Pero hay que sacarlo entero o
no se tiene nada para vender."

"Esto no tiene nada que ver con el derecho a escoger de las mujeres o con
proteger la santidad del derecho al aborto," está de acuerdo Mr. Harrah.
"Tiene todo que ver con proteger la santidad de la plenitud de la cartera de
los abortistas. Este es el único tipo de procedimiento de aborto en que no
les cuesta deshacerse del niño muerto. Ellos, de hecho, hacen dinero."

¿Además de los abortistas y los vendedores al por mayor que trafican con
partes de bebés abortados, quiénes se benefician de esta investigación
fetal? Sobre si las compañías farmacéuticas patrocinan esto, Mr. Crutcher
dice: "No creo que haya alguna que no esté comprometida." El conjetura que
están invirtiendo en futuros. La gente del "baby boom" está envejeciendo y a
punto de desmoronarse. Un práctico tratamiento para Parkinson sería
lucrativo. "Miremos justamente al "Viagra", dice Mr. Crutcher. (Solamente en
Canadá, se sirvieron 20.600 de la pequeña píldora azul para la impotencia,
importando 1,55 millones de dólares en la primera semana en el mercado)
"Esta es justo una señal de la existencia de fortunas esperando que los
fabricantes de drogas se ocupen de satisfacer a los del "boom" en su
búsqueda de la juventud. Se trata de la generación más saludable de la
historia del mundo. Y también la más narcisista. Desean vivir para siempre."
Y los fetos son el nuevo material humano de desecho. Dice Mr. Crutcher:
"Nosotros estamos matando a los muy jóvenes para tratar a los muy viejos."

Quizás, pero Mrs. Rini ofrece la esperanza de una arruga en el plan. "¿La
energía de los fetos, que es codiciada por los investigadores, y su
capacidad para proporcionar vida a otros, irónicamente, pero realmente, no
prueba su propia vida?" escribe. Cita al moralista Paul Ramsey: "Lejos de
resolver el aborto la cuestión de la investigación fetal, podría ser que una
serena reflexión sobre el uso de fetos humanos en la investigación pudiera
perturbar la costumbre del aborto."

Steven Bamforth es un genetista que dirige un repositorio de tejido fetal en
la "University of Alberta Hospital" en Edmonton. El y sus investigadores
tienen la difícil tarea de clasificar completamente restos fetales de 10 a
12 semanas de las clínicas abortivas en Edmonton y Winipeg, diseccionar
partes reconocibles de los cuerpos como corazones y ojos, extraer ácido
ribonucleico y enviarlo a otros genetistas en las Universidades de Toronto y
British Columbia. "La Humanidad está siempre ante nosotros," dijo el Dr.
Bamforth a este magacín el pasado año. "Si la sociedad dice que esta
investigación no es aceptable, por supuesto, nosotros desistiríamos
inmediatamente. Esto no es algo que hagamos nosotros con gusto."

Competencia a muerte

Un reluciente folleto a todo color invita a los abortistas a "averiguar cómo
usted puede convertir su decisión de paciente en algo maravilloso." Está
impreso por "Opening Lines, A Division of Consultative and Diagnostic
Pathology, Inc.", traficante al por mayor en partes fetales provenientes de
clínicas americanas. Trabajando desde un despacho en West Frankfort,
Illinois, el director de la compañía, Dr. Miles Jones, se beneficia de un
tremendamente lucrativo tráfico. Su actual lista de honorarios ofrece ojos y
oidos por 75 dólares y cerebros por solamente 999 dólares.

"Opening Lines" fué fundada en 1989 para "maximizar la utilización de
tejidos fetales frescos tratados por nosotros". Ofrece a los investigadores
"la más alta calidad, el más más asequible y el más fresco tejido fetal
preparado para sus proyectos y entregado en las cantidades que usted
necesite cuando usted lo necesite."

La venta de tejido humano, incluyendo tejido fetal, está contra la ley
federal, pero "Opening Lines" enseña a los pacientes qué "simple" es
sortearla. Ofrece "alquilar sus facilidades para realizar la recogida...
contrapesando los gastos generales de clínica." También ofrece entrenar en
la recogida al personal de la clínica y luego, "basándose en el volumen,
reembolsar parte o todo su salario de empleados, por lo tanto reduciendo sus
gastos generales."



El Dr. Jones es obviamente adepto a sortear regulaciones inconvenientes.
"Nosotros no pedimos una copia del IRB consentimiento o un resumen de su
labor de investigación," advierte a su probable clientela, "y no se le pide
a usted que cite a "Opening Lines" como la fuente de tejidos cuando usted
publique su trabajo (creemos en la propaganda boca a boca; si a usted le
agradan nuestros sercicios, lo comunicará a sus colegas)."

"Opening Lines" es uno de los dos traficantes al por mayor de partes fetales
descubiertos por Mark Crutcher, de "Life Dynamics Inc." El otro es el
"Anatomic Gift Foundation" (AGF). Fundado en 1994 por Jim y Brenda Bardsley,
ellos trabajaban en una doble caravana al fin de una sucia carretera en el
"Satilla River" en Georgia, donde la pareja tenía también un vivero de
bagres. Desde entonces ha trasladado su cuartel general a Laurel, Maryland,
y ahora tiene sucursales en Phoenix, Arizona y en Aurora, Colorado.

Las fuentes de "Life Dynamics" dentro de las clínicas abortistas adquirieron
listas de honorarios de ambas organizaciones. "Opening Lines" es la más
detallada de las dos. Un "tronco intacto (con o sin miembros)" cuesta 500
dólares; un hígado 150 dólares, pero hay un "30% de descuento si está
sensiblemente fragmentado."

Los precios "en vigor hasta el 31 de Diciembre de 1999" pueden parecer
bajos, observa Mr. Crutcher, pero sumemos todas las partes y resultará que
un solo bebé abortado vale miles. "Nuestro saldo medio diario de cantidad de
casos excede los 1.500 y nosotros servimos a clínicas a través de todos los
Estados Unidos," dice un folleto de "Opening Lines".

Mr. Crutcher dice que el Dr. Jones es un vendedor agresivo, deseoso de
ofrecer tarifas reducidas para pedidos masivos. Dice también en una reciente
entrevista grabada que él está activamente buscando nuevas fuentes de tejido
fetal en México y Canadá.

En "Alberta Report", de Alberta, Canadá, Mayo 1999

Trad.: I. S. M.

Publicado en español en revista Arbil España.

La página de  la organización provida denunciante Life Dymanics Inc. es
www.ldi.org



Sáb, 15 de Abr, 2006 12:27 pm

juliorro
Sin conexión Sin conexión
Enviar mensaje Enviar mensaje

Reenviar Mensaje #4887 de 5468 |
Desplegar mensajes Autor Ordenar por fecha

Amigos Apoyando la teoría probada de Gabriel Silva sobre los laboratorios de medicamentos y del paìs del Norte, les envío esto para reflexionar. Sobre todo...
Julio Grigolatto
juliorro
Sin conexión Enviar mensaje
15 de Abr, 2006
1:08 pm
Avanzado

Copyright © 2009 Yahoo! Todos los derechos reservados.
Política de Privacidad Actualizada - Condiciones del servicio - Directrices - Ayuda