La firma llega a su 125.º aniversario con una imagen renovada
La facturación alcanza los siete millones, de los que un 20% se
coloca ya en los mercados exteriores
RAMON FRANCÀS - LA VANGUARDIA- 3/05/2006
Sant Sadurní d´Anoia
Con especial efervescencia ha llegado Gramona a su 125.º
aniversario. La segunda bodega más antigua de Sant Sadurní d´Anoia,
sólo por detras de Codorniu, ha incrementado la facturación en el
último ejercicio en más de un 20%, hasta alcanzar los 7 millones de
euros. El empuje registrado en el 2005 continúa ahora: en lo que va
de año ya han vendido un 25% más que durante el mismo periodo del
año pasado. Elaboraron su primer vino en 1881, en el Celler Batlle.
En 1913 llegó su primer cava y casi un siglo después siguen fieles a
la filosofía de elaborar grandes caldos y los vinos espumosos con la
media más alta de crianza, en torno a los 4,2 años.
El gerente y responsable comercial de la bodega, Xavier Gramona,
asegura: "Pretendemos elaborar el mejor cava y el mejor vino
posible, apostando por la innovación constante". Explica que buena
parte del éxito de la empresa que preside su tío, Josep Lluís
Gramona, y que dirige con su primo Jaume Gramona, el wine maker de
la bodega, es "haber rejuvenecido la imagen de la firma y haber
conectado con los nuevos consumidores y el público más joven a
través de un conocimiento muy claro del sector y apostando por la
creación, la investigación y la innovación". Todo ello, "sin dejarse
llevar por las modas, pero sí surfeando por delante de la ola".
Xavier Gramona asegura haber "guardado definitivamente en un baúl
los libros de marketing para confiar más en un trabajo realizado en
ósmosis con el mercado".
La puesta al día de la imagen de la firma llegó con la incorporación
a mediados de los noventa de Jaume y Xavier Gramona. En la última
década han multiplicado por siete su facturación y han triplicado su
número de referencias, que alcanza ya 24 vinos y cavas. Si en el
2003 exportaban alrededor de un 5% de la producción, en el último
ejercicio vendieron ya en los mercados internacionales el 20% de sus
elaborados, principalmente en Estados Unidos, México, Alemania, los
Países Bajos, los países nórdicos y Japón. Su producción se sitúa ya
en 800.000 botellas, repartidas a partes iguales entre cava y vino
tranquilo. El acierto de su posicionamiento es tal que creen que
antes de octubre agotarán las existencias de su producto más
vendido, el cava Imperial. Incluso consiguen vender por cupo, a la
avanzada, vinos como su Sauvignon Blanc o su buque insignia, el cava
Celler Batlle, pese a superar los 40 euros.
A diferencia de otras destacadas bodegas del Penedès, Gramona no se
plantea diversificar sus inversiones en otras regiones
vitivinícolas, pese a reconocer haber estudiado diversas propuestas
de compra. En el 2003 inauguraron, tras invertir cuatro millones de
euros, la nueva bodega de la marca favorita del literario detective
Pepe Carvalho. Ahora han dirigido su esfuerzo inversor al incremento
en 20 hectáreas más de sus viñedos propios en el Penedès. Xavier
Gramona considera que "todavía hay mucho camino por recorrer en los
mundos del cava y del vino en el Penedès".