CORREO INTERNACIONALISTA
Boletín de 15 de agosto de 2002
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DESDE ARGENTINA
1.- Sumario Prensa Obrera 767
2.- Nueva revista: NUEVO RUMBO
3.- Una crítica de Imperio, la obra de Hardt y Negri
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Sumario Prensa Obrera 767
Portada:
El Jagüel es Argentina
Situación Política
Editorial: No es una meseta, es un pantano
Raúl Castells: "Que se vayan todos y se convoque a una Asamblea Popular
Constituyente"
El Mst y el Argentinazo
El PC apoya al Lula del FMI
Córdoba: La revocatoria va o va: Juntemos las 100.000 firmas
Jujuy: Defensa del trabajo o rescate de los capitalistas
Tucuman: Miranda al borde del nocaut
Partido Obrero:
El OJO de la tormenta
Movimiento Piquetero:
Acampe: Pulseada para la historia
El Acampe en el interior
El periodico del Acampe Piquetero: 413 prensas vendidas
Plottier: la asamblea popular y el Polo Obrero paran despidos
Empresas ocupadas y gestión obrera:
De la victoria del Acampe al Encuentro de Empresas Ocupadas
Gran Comisión de apoyo a la lucha de Grissinópolis
Néstor Pitrola en Zanón: Luces y sombras de una lucha decisiva
Zanón: "Alerta máximo"
La "administración obrera judicial" perjudica a los trabajadores
Movimiento Obrero:
Por un plan de lucha universitario nacional: La AGD-UBA piquetera
¡Gran triunfo antiburocrático contra "Víctor"!
Despidos en varias áreas del Ministerio de Justicia
Preparar la ocupación del Scotiabank
Asambleas Populares:
Los Polvorines - Malvinas Argentinas: No a los desalojos
Ibarra vuelve a la carga contra los habitantes de los hoteles
La segunda Asamblea Interbarrial de Vicente Lopez denuncia y repudia
Por la Intersalud del Oeste
LA PLATA: Por la unidad de choferes y usuarios para enfrentar el colapso
capitalista del trasporte
Capital Federal:
Apunten contra los cartoneros
Metrovías: Las seis horas
Contrabandean la Ley Federal de Educación en la Legislatura porteña
Sociedad:
Transgenicos, herbicidas y fertilizantes: La agricultura es rehén de un puñado
de monopolios
Mujeres:
Salteñazo de las piqueteras
Todas al 17° Encuentro de Mujeres
Juventud:
Neuquen: Ocupación y triunfo en el CPEM 46
Salta:
Comunicado de prensa del Partido Obrero de Salta
Internacionales:
Brasil: Bomberos sin manguera ni tomas de agua
El rescate de Uruguay es verso
Puedes bajarte estos articulos de Prensa Obrera,Partido Obrero en www.po.org.ar
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Revista NUEVO RUMBO. Agosto 2002. Nº 1. Argentina
Sumario
a.. Un nuevo rumbo
b.. Sin ellos... y para el pueblo
c.. Desmantelar... y reconstruir
d.. Las propuestas del EDI
e.. Segunda y definitiva independencia... o recolonización yanqui
f.. Venezuela: El sueño chavista
g.. Bolivia, 1952-2002
h.. Apoyo a Evo Morales
i.. Foro Social Mundial. La crisis en Argentina...
j.. Marcha contra el Alca
k.. Libros: Imperio & Imperialismo
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Una crítica a Imperio, de M. Hardt y A. Negri
Comentario de un libro de Atilio Borón, "Imperio & Imperialismo"
Imperio, el voluminoso texto que M. Hardt y A. Negri (H&N) publicaron hace
dos años, ha venido generando en todo el mundo una atención inusual, que en
nuestro medio se fue instalando gradualmente desde 2001. La edición local en
castellano de la obra, a comienzos de este año, le otorgó una centralidad aún
mayor a esta obra. Como ocurriera en muchos otros países, el libro se está
constituyendo en el mercado local en una suerte de best-seller, cuyas ideas
acerca del supuesto fin del imperialismo y de la emergencia de un imperio vienen
siendo recogidas, por medios de comunicación, activistas sociales y políticos e,
incluso, por representantes de las clases dominantes.
El politólogo Atilio Boron, docente e investigador de la UBA y del CLACSO,
tiene el mérito de ser el primero en nuestro país en ofrecer una evaluación
profunda del texto de H&N. El escrito que aquí comentamos es una versión
actualizada del que Boron escribiera en inglés en septiembre de 2001 a pedido de
los editores de la prestigiosa revista socialista británica New Left Review,
quienes en breve publicarán un volumen colectivo de discusión en torno a
Imperio. Sus antecedentes lo situaban como un candidato propicio para acometer
la tarea: en los últimos veinte años, Boron viene encarando una obra de
reflexión histórica y sistémica acerca del capitalismo latinoamericano, del
impacto que provocan en esta región las reformas neoliberales propiciadas por el
FMI y el Banco Mundial, y del modo como fue reforzándose brutalmente la
dominación imperialista, y produciéndose movimientos de resistencia popular a
ese orden. Estado, capitalismo y democracia en América Latina (1991-97) y Tras
el Búho de Minerva. Mercado contra democracia en el capitalismo de fin de siglo
(2000), son algunos de los resultados de esta indagación teórica y empírica, que
nunca renunció a un compromiso político explícito, y que, sin olvidar el juicio
crítico que merecen ciertos posicionamientos políticos e institucionales del
autor, representa un valioso aporte al pensamiento socialista de nuestro país.
El texto de Boron es de sólida factura. Como podrá apreciar el lector,
retoma y profundiza planteos como los de John B. Foster y D. Bensaïd que hemos
reproducido en éste y en el anterior número de Herramienta, pero construyendo un
balance aún más lapidario sobre Imperio. Según Boron, la obra de H&N, más allá
de sus nobles propósitos, constituye una interpretación global e insanablemente
equivocada sobre la realidad presente, que resulta políticamente inconducente, e
incluso contraproducente, desde una perspectiva emancipatoria, pues solo puede
abrir camino a nuevas frustraciones en el campo de la praxis revolucionaria.
Consciente de la importancia que Imperio posee, dada la influencia que ha venido
alcanzando en el movimiento antiglobalización, y atento a la trayectoria
anticapitalista de los autores (especialmente de Negri), Boron elaboró una
crítica equilibrada, que intenta renunciar a verdades reveladas. Reconociendo la
necesidad de que la izquierda debe actualizar sus análisis sobre el
imperialismo, el autor se lanza a un desmenuzamiento de las respuestas de H&N,
juzgándolas como una revisión que, a pesar de algunas fértiles intuiciones sobre
aspectos puntuales, se encuentra preñada de graves errores de diagnóstico.
Alerta, certeramente, que H&N, en vez de continuar desde el punto donde había
llegado el marxismo y el pensamiento crítico (con los estudios clásicos de
Lenin, Hilferding, Luxemburg, Bujarin o Kautsky, y con los avances que en la
posguerra hicieron Mandel, Baran, Sweezy, Dobb, Magdoff, Amin, Wallerstein,
Arrighi, Chomsky y tantos otros), no hacen más que retroceder, ignorando todos
estos aportes. ¿Cuál es el arsenal teórico, el enfoque metodológico y el estilo
discursivo que Boron descubre detrás de Imperio? Los que provienen de la dudosa
contribución de los "especialistas" norteamericanos en economía y relaciones
internacionales (propagandistas de axiomas neoliberales e imperialistas
insustanciales, además de canallescos, como Brzezinski o Huntington) y de los
filósofos estructuralistas y posestructuralistas franceses (con su eterno
rechazo del sujeto). El resultado es el uso de categorías y lenguajes
posmodernos, autoreferenciales, esotéricos e incomprensibles, cuyo horizonte de
visibilidad es noratlántico y ajeno a la realidad del resto del universo.
Sería a partir de esta malsana caja de herramientas con la que se termina
erigiendo una mistificación y naturalización de la globalización imperialista,
que obstaculiza la lucha contra ella.
Veamos algunos ejemplos. Boron demuestra la aceptación ingenua de H&N al
hipócrita argumento, difundido por los voceros imperialistas del "libre
comercio", acerca de la supuesta absoluta movilidad internacional de los
factores de producción, que hoy estarían haciendo desaparecer a los mercados
nacionales. Boron logra desbaratar esta falsedad, recordando: a) el tratamiento
que las potencias capitalistas tienen hacia la mano de obra inmigrante; b) el
control de las tecnologías que practican esos países; c) la aplicación de
políticas proteccionistas (tarifas aduaneras, barreras no arancelarias,
subsidios especiales) en EE.UU. y Europa; d) el carácter nacional que pervive en
las megaempresas (de alcance global pero con intereses, propiedad y ganancia
localizada en un puñado de países centrales). El autor también logra desnudar la
visión idealizada, afín a la de los gurúes de las escuelas de administración de
empresas, que H&N tienen con respecto a las actuales corporaciones globales, las
que son presentadas como sitios despojados de opresión social, ambiental,
sexista, racista u homofóbica.
Boron hace evidentes las fuertes limitaciones, inconsistencias y aporías
en las que incurren H&N. En su visión, ellos nos presentan un imperio
ahistórico, metafísico, carente de contradicciones estructurales y
conceptualmente constituido a partir criterios formalistas y juridicistas (desde
los cuales se llega a otorgar credibilidad a los cínicos planteos sobre la
vigencia del "derecho global" y la "justicia internacional", que no hacen más
que embellecer tanto la naturaleza imperialista de la ONU y su rol de garante
del orden colonial como el carácter guerrerista y gendarme de EE.UU.), y en
donde la indagación de las condiciones materiales que sustentarían el entramado
legal de ese imperio naufraga en confusas divagaciones sobre la "producción
biopolítica".
La denuncia que el autor hace de la falta de rigor conceptual en la obra
de H&N es contundente, y puede ser resumida en este rosario de interrogantes: si
el imperio es "un paso adelante" frente al imperialismo, es algo "mejor", ¿esto
supone la superación del capitalismo? ¿cuando y cómo habría ocurrido este
tránsito histórico?; si el imperio es la superación histórica del estado-nación,
fruto de una modernidad entendida como puro sinónimo de genocidio, esclavitud y
guerras, ¿no se está ignorando los progresos que ésta última contuvo?; si lo que
existiría hoy es una indiferenciación de las naciones al interior del imperio,
no habría más un "afuera" de este último, los países tendrían sólo una
diferencia de grado y no se debería hablar más de centro/periferia, ¿no
estaríamos retrocediendo de las teorías de la dependencia a las de la
interdependencia que postularon siempre la derecha y el imperialismo?; frente a
las evidencias del constante ejercicio de la hegemonía yanqui, del doble
standard con el que Washington juzga a los gobiernos (en donde siempre está
atento a señalar cuales son los estados "enemigos"), del persistente aumento del
tamaño del estado y del gasto público en los países centrales mientras se los
obliga a disminuir en los periféricos, del fortalecimiento del carácter
represivo del estado (como un Leviatán hobbesiano), ¿es atinado postular un
derrumbe inexorable del estado-nación, cuya soberanía habría sido transferida a
una nueva estructura global de dominio, en donde no existirían actores
imperialistas ni un centro territorial de poder que ejerza autoridad en el orden
mundial?; ¿no resulta improcedente y reñido con la evidencia empírica afirmar
que el ciclo internacional de luchas ha concluido y que éstas ahora son
específicas, incomunicables y sin reconocimiento de un enemigo común?; ¿no
resulta absolutamente inútil e irresponsable definir al enemigo concreto de las
masas oprimidas del mundo (por otra parte, entendidas bajo el vacío concepto de
"multitud", que evapora la noción de clases y la distinción entre
explotados/explotadores y débiles/poderosos), en términos tan gaseosos como los
de "régimen específico de relaciones globales que llamamos imperio", recayendo
en una estrategia reformista inviable en busca de la "ciudadanía global", el
"salario social" y el "derecho a la reapropiación", eludiendo toda referencia a
la revolución e inspirándose en el ejemplo de San Francisco de Asís?
En síntesis, creemos que el texto de Boron logra desbaratar la quimérica
invención del imperio de H&N. Un ente inasible, indefinible, inhallable y, por
tanto, finalmente imbatible. Frente a esta mistificación perniciosa, Boron
propone volver al materialismo histórico, erigiendo una interpretación
radicalmente distinta sobre la realidad en este nuevo milenio: que el
imperialismo alteró algunos de sus rasgos fenomenológicos pero no su esencia, y
que no hizo más que potenciar las asimetrías estructurales que definen la
inserción de los países en la economía mundial, profundizar la opresión de
pueblos y naciones, y fomentar políticas de regresión social,
desciudadanización, destrucción del medio ambiente, envilecimiento de los
regímenes democráticos, supeditación de la vida cotidiana a la tiranía de los
mercados y paroxismo militarista; en suma, sembrando genocidio y barbarie.
Articulo publicado por la revista "Nuevo Rumbo", número 1. agosto de 2002.
Argentina. Es un comentario sobre el libro "Imperio&imperialismo"
Puedes pedir el contenido completo de la revista citada a
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