En Argentina hay cuatro millones de niños desnutridos
BUENOS AIRES, set 8 (DyN) - El incontenible aumento de la pobreza en la
Argentina a raíz de una crisis económica sin precedentes hace que más de
cuatro millones de chicos menores de 14 años no puedan acceder a la
canasta básica de alimentos y se conviertan en las principales víctimas
de la desnutrición y las enfermedades, por lo que los especialistas
temen que se produzca un colapso sanitario.
De los 8.319.000 chicos pobres que hay en la Argentina, 4.138.000 son
indigentes, es decir, viven en familias que no pueden suministrarles la
alimentación básica, lo que explica el aumento de casos de desnutrición
infantil, en el marco de un fuerte aumento del desempleo y una caída del
ingreso que también incluye devaluación, aumentos de precios y rebajas
salariales.
Estas discusiones entre el impacto económico en la salud, formarán parte
de los debates en el marco del VIII Congreso Internacional de Salud:
Crisis y Reforma, que se desarrollará entre el miércoles y el jueves
próximo en el Sheraton Hotel, organizado por la Cámara Argentina de
Empresas de Salud (CAES) y con el auspicio de la Organización
Panamericana de la Salud (OPS).
Con la visita desde Washington de Sir George Alleyne, director general
de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la organización
internacional celebrará sus 100 años de vida con un severo llamado de
atención sobre las graves consecuencias de la alimentación deficiente.
Entre otras patologías generadas por la desnutrición, los especialistas
mencionan la existencia entre los chicos de un alto índice de anemia
crónica por falta de micronutrientes como hierro, magnesio y zinc, y hay
lugares del país donde estos males afectan a más de la mitad de los
menores de 14 años, de acuerdo con un trabajo del Centro de Estudios
sobre Nutrición Infantil (CESNI).
Por la profundidad de la pobreza y la indigencia, hay un creciente
aumento de la desnutrición infantil entre los recién nacidos, según un
trabajo realizado por la Consultora Equis en el Partido de La Matanza,
donde el 26,6 por ciento de los bebés nacidos en tres nosocomios de
Laferrere, San Justo y González Catán presentó problemas de
desnutrición.
Según Norberto Larroca, presidente del grupo Argentina Salud y nuevo
titular de la Federación Latinoamericana de Hospitales,
"la elevada proporción de recién nacidos desnutridos se debe a los
problemas de subalimentación de los padres que se transmiten a los niños
antes de nacer", por lo que consideró "indispensable discutir qué
sistema de salud queremos y de dónde saldrán los recursos, teniendo en
cuenta que si se garantizara el financiamiento de la salud se
dinamizaría la economía y se generarían miles de empleos".
"De acuerdo con datos del programa gubernamental SIEMPRO, siete de cada
diez niños nacen en hogares pobres y casi cuatro viven en la indigencia,
por lo que están expuestos a padecer todo tipo de problemas de salud
potenciados por sus defensas bajas y la ausencia de vitaminas y
minerales esenciales en su organismo" señaló el doctor Juan Larzábal,
presidente de CAES, entidad organizadora del Congreso. Entre los
expositores en estos dos días de debate también estarán el ministro de
Salud, Ginés González García; su par de Chile, Osvaldo Artaza; el
embajador francés, Paul Dijoud; y el superintendente de Servicios de
Salud, Rubén Torres.
En la Argentina hay 8.319.000 de chicos y jóvenes que viven en 3
millones de hogares pobres, lo cual significa que 2/3 de los 12,5
millones de menores de 18 años de todo el país son pobres. También deja
en evidencia que la crisis golpea con mayor fuerza a los niños y
adolescentes, lo que es un factor de reproducción de la propia pobreza,
por los condicionamientos culturales, educativos y laborales que implica
criarse en un ambiente de carencias alimenticias básicas.
En las provincias del norte del país la proporción de menores pobres
alcanza al 80 por ciento y en el conurbano bonaerense se aproxima al 70.
Este crecimiento de la pobreza infantil y juvenil supera a la de los
padres. En 1998, el 46,8 por ciento de los menores de 18 años era pobre.
Durante el 2001 superó el 50 por ciento para trepar al 56 por ciento a
fines del año pasado. Desde entonces pegó tal salto que ahora 2 de cada
3 menores vive en un hogar pobre. En el Gran Buenos Aires, de cada diez
niños y adolescentes siete son pobres y casi cuatro indigentes, mientras
que en el cordón más pobre del conurbano, ocho son pobres y casi cinco
viven en la extrema pobreza. En total, 152.000 son los menores de 15
años de Capital y el Gran Buenos Aires que tienen problemas de
desnutrición y corren riesgo de problemas graves de salud, según cifras
oficiales.
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