Un año más, el Centro de Estudios Financieros (CEF), ha realizado el
Informe INNOVACEF, en este caso el cuarto, titulado "Inserción laboral
de investigadores en empresas", en cuya realización colaboró la
FJI/Precarios, y que podréis encontrar adjunto en este correo o
descargaros de
http://precarios.org/dl1130
De nuevo, el informe manifiesta el bajo nivel de confianza de los jóvenes científicos españoles en el sistema nacional de I+D+i.
La comparación entre los niveles de confianza que muestran los jóvenes
científicos que trabajan en España y los jóvenes científicos españoles
que trabajan en el extranjero se manifiesta bastante a favor de el
segundo colectivo en una cuantía muy próxima a los 17 puntos porcentuales, mostrando la gran diferencia
entre las altas expectativas de los segundos y las escasas que tienen
los jóvenes investigadores que trabajan en el sistema español de I+D+i.
Estas diferencias se intensifican si se observan que en las
perspectivas favorables a la contratación de personal investigador, el
porcentaje de científicos posdoctorales recientemente contratados o
próximos a contratar en el extranjero más que triplica a las cifras que
se ofrecen en España, lo que da medida del mayor valor añadido y
calidad de la que posiblemente estarán dotados los proyectos y los
resultados de la I+D+I, proporcionando con ello unas mayores ventajas
competitivas a los países que han decidido su contratación.
Con este estudio se puede concluir que el extranjero sigue siendo más propicio para nuestros investigadores, donde tienen más recursos y se sienten más valorados, consiguiendo más resultados. Por lo tanto, es probable que la fuga de cerebros no solo continúe, sino que se agudice. Además, esta situación tiene el agravante de producirse en un escenario de crisis económica. En esta situación, lo deseable sería que se produjese justamente lo contrario, es decir, la incorporación al sistema de I+D+i nacional de investigadores que trabajan en el extranjero, para que, junto a los jóvenes investigadores que trabajan en España, incrementen la competitividad de nuestro sistema económico, y el sufrimiento de muchos españoles en forma de desempleo se constituyera en una cuestión circunstancial y del pasado. Hay talento y conocimiento de sobra para mejorar el modelo de crecimiento económico español. Únicamente tienen que querer intentarlo todos los agentes del sistema de I+D+i, como ponen de manifiesto en la segunda parte del trabajo los representantes del sector empresarial y el presidente de la FJI/Precarios.
Desde la FJI-Precarios queremos agradecer a los responsables del informe su esfuerzo por poner de manifiesto las deficiencias del sistema español de I+D+i y por proponer soluciones que contribuyan a paliarlas.