Los beneficios de la piratería musical
El desbordamiento creado por la piratería en la industria discográfica, junto con el éxito de Operación Triunfo, han alarmado a la propia industria, a la SGAE y a compositores -a los compositores "pop" claro-. Los compositores de música clásica que llevan décadas como profesionales de la composición musical como ciencia son extinguidos o desplazados por la industria. Compositores como Xavier Montsalvatge hicieron y hacen un trabajo que produce ningún beneficio. El auténtico compositor está extinguido ya hace mucho tiempo, los que están en el candelero y se llaman "músicos" o "compositores" son en su mayor parte aficionados que han subido a la cúspide gracias a grandes campañas publicitarias y a un desmedido impulso mediático. Por otra parte, la calidad musical ha ido degenerando cada vez más, aunque esto no ha sido un impedimento -sino todo lo contrario- para la venta masiva. Conviene citar dos días importantes: el 7 de mayo del 2002 muere Xavier Montsalvatge. Los medios de comunicación emiten un último adiós al maestro y reconocen su trayectoria creativa en los informativos, rebozado con un sin fin de publicidad de música basura que ha hecho posible su anonimato. Al día siguiente, Día del Investigador precario; un 1 del PIB (la mitad de la media europea) es para la investigación, un 30 de ésta, para la investigación armamentística y un "nada" para la musical, ya que en la convalidación de expedientes académicos para la obtención de becas públicas, una matrícula de honor equivale a un aprobado, que no puede competir con las demás licenciaturas. Sí, como no, la SGAE otorga becas a los músicos clásicos. Pero utilizan la imagen del músico clásico (compositor infatigable) y venden a la sociedad una bonita imagen para que crean dónde van a parar sus impuestos SGAE, cifras astronómicas que al final de la historia una ridícula parte va a parar a la ayuda de unos pocos clásicos con suerte. Ahora la SGAE está en crisis, no le están nutriendo a la música pop-rock, su "joya de la corona" y promociona la estampita de que los compositores tienen que comer, mientras los clásicos ya han desistido hace tiempo, y viven de otra cosa más digna. Gracias, gracias y muchas gracias a la piratería; las grandes discográficas, principal responsable de la decadencia musical, está en crisis. El motor básico de la música basura es el despliegue mediático, que tiene unos costes que ahora no da beneficios. Que un guitarrero con chancletas sea venerado por miles de seguidores ya no da dinero y la culpa la tiene la piratería, delito que ahora quieren equiparar al tráfico de drogas o al terrorismo. Casualmente son las nuevas drogas de diseño las que se comercian a sus anchas en conciertos previamente potenciados por las grandes discográficas. La piratería es una solución ante la especulación artística y es una solución ante el secuestro de la calidad musical basada en la ciencia. Los verdaderos piratas son los que abanderan los derechos del autor que generan negocio y desplazan mafiosamente a una minoría rica en conocimientos que no puede desarrollar su creatividad por falta de recursos. Lástima. Theodoro Úbeda. Licenciado en música .Descargue GRATUITAMENTE MSN Explorer en http://explorer.msn.es.