Entrar
¿Usuario nuevo? Regístrate
precarios-sevilla · Precarios Sevilla
? ¿Ya estás suscrito? Entrar en Yahoo!

Consejos de Yahoo! Grupos

¿Sabías que...?
Puedes determinar el orden de los mensajes. Pulsa el enlace en la columna correspondiente a la fecha. Tus preferencias serán guardadas y no tendrás que introducirlas de nuevo.

Mensajes

  Mensajes Ayuda
Avanzado
Env: La trastienda de la ciencia: las becas de investigación   Lista de mensajes  
Responder | Reenviar Mensaje #345 de 3037 |
La trastienda de la ciencia: las becas de investigación
http://www.cnt.es/noticia.php?id=1484

CNT de Huesca (07-11-04)

César Ballester Pinilla in memoriam.

La creciente precariedad laboral existente en todos los sectores productivos no
olvida a la investigación científica. En cada organismo público de
investigación, en cada universidad o en cada centro dependiente del CSIC
(Consejo Superior de Investigaciones Científicas), existe un submundo: el de l@s
becari@s. Trabajan sin derechos, sin vacaciones ni horarios regulados, sin
permisos por maternidad o paternidad, sin cotización a la Seguridad Social ni
cotización para prestación por desempleo, sin antiguedad ni pagas
extraordinarias, sin bajas por enfermedad o accidente, sin cauces definidos de
queja o reclamación, sin medidas de prevención de riesgos laborales... En una
palabra: trabajan sin contrato.

Según el Instituto Nacional de Estadística, en el año 2001 eran 20.000 las
personas que trabajaban en la investigación científica mediante becas de
diversos tipos: las becas FPI (Formación de Personal Investigador) las concede
el Ministerio de Ciencia y Tecnología; las FPU (Formación de Profesorado
Universitario) las convoca el Ministerio de Educación Cultura y Deporte; también
están las becas de la AECI (Agencia Española de Cooperación Internacional)
otorgadas por el Ministerio de Asuntos Exteriores; las diversas Comunidades
Autónomas y algunas entidades privadas convocan igualmente becas para
investigación; y por último, y quizá las más "precarias", las becas "asociadas a
proyectos de investigación" o para "prácticas en empresas", asignadas "a dedo"
por profesores universitari@s, a través de las OTRI (Oficinas de Transferencia
de Resultados de la Investigación) o mediante fundaciones u otro tipo de
fórmulas de colaboración entre la empresa privada, las administraciones públ
icas y las universidades (en Aragón serían un ejemplo las becas otorgadas por
FEUZ, CIRCE e ITA).

Algo tan obvio como que "investigar es trabajar" es ignorado por las diferentes
administraciones y universidades. Producir conocimiento científico es como
producir pan o calzado, con la diferencia de que la labor investigadora lleva
asociada una ingente tarea de estudio y aprendizaje, dada la alta
especialización necesaria para el avance en el saber humano o en el desarrollo
de nuevas aplicaciones de tal saber. Es esta faceta de "formación continua" la
que sirve de excusa a quienes defienden los sistemas de becas en la
investigación, que aducen que l@s becari@s son estudiantes, aunque peinen canas
o sobrepasen los 30 años con el Certificado de Vida Laboral impoluto. Los
defensores de las becas suelen olvidar que aproximadamente la mitad de la
producción científica en el Estado Español la hacen l@s becari@s o que las becas
generalmente contienen claúsulas que prohiben firmar contratos de trabajo con
otras entidades y que suelen establecer dedicaciones de 40 horas semanales (qu
e luego serán bastantes más sin posibilidad legal de queja).

Los sindicatos "cazavotos" les suelen ignorar, pues l@s becari@s no son votantes
potenciales en las elecciones sindicales. Al carecer del "status" de trabajador,
l@s becari@s no tienen derechos sindicales, lo cual no quiere decir que no
luchen, ni mucho menos. Una parte de quienes "disfrutan" de becas de
convocatorias oficiales se organizan desde hace tiempo en diferentes
asociaciones locales y territoriales, que se aglutinan en la Federación de
Jóvenes Investigadores (FJI-Precarios). Sus justas reclamaciones ("ningún
investigador sin contrato") son esquivadas con bastante arte por la clase
política, aunque la lucha "precaria" está consiguiendo algunas mejoras en las
condiciones laborales del colectivo.

En sus centros de trabajo son "exprimid@s" con diversos grados de ensañamiento.
No es casualidad que FJI-Precarios haya elegido el color naranja para su
simbología. L@s becari@s, además de trabajar sin contrato, muchas veces le
enriquecen el curriculum a sus directores, le hacen la tesis doctoral, le
preparan prácticas y material docente, le vigilan exámenes, recalan en una
empresa (que ahorra costes poniendo becari@s en lugar de trabajadores) o en los
servicios cualificados de las diferentes administraciones (que también ahorran
de esta manera)...

El Estatuto de los Trabajadores y La Ley de Prevención de Riesgos Laborales son
papel mojado para l@s becari@s. Sus condiciones laborales y los riesgos a los
que se deben enfrentar no están regulad@s (más allá del insultante Estatuto del
Becario, que aprobó el gobierno anterior y que mantendrá el actual, y que,
además de insuficiente, es de adscripción voluntaria para el organismo
"becante"). L@s becari@s no tienen derecho a una formación específica sobre los
riesgos a los que se exponen, ni tiene cauces establecidos de denuncia o queja.

El 6 de septiembre de 2004 hubo que lamentar la muerte del becario zaragozano
César Ballester Pinilla, de 23 años de edad. Falleció por asfixia en el interior
de una cámara de fruta de "atmósfera controlada" (sin oxígeno) en la empresa
Hermanos Aguilar de Ateca (Zaragoza). Trabajaba para el IRTA (Institut de
Recerca i Tecnologies Agroalimentaries), un instituto perteneciente a la
Generalitat de Catalunya. Concretamente, César Ballester estaba adscrito al STP
(Servei Tecnic de Postcollita), con sede en la Universitat de Lleida, aunque
oficialmente "disfrutaba" de una beca OTRI dirigida desde la Escuela Politécnica
Superior de Huesca por un profesor universitario de dibujo (que, dicho sea de
paso, hace menos de un año presentó su tesis doctoral elaborada íntegramente por
becari@s). El becario se había quejado en su entorno familiar (único cauce
posible de queja) de la peligrosidad de su trabajo, en el cual llevaba un mes.
La muerte del trabajador César Ballester ha sido olvidad
a, las circunstancias concretas de su muerte se desconocen, no hay
responsables, nadie sabe nada, ni siquiera constará oficialmente como muerte por
accidente laboral, pues era un becario.

En la empresa privada, y con una frecuencia creciente, las becas se convierten
en una forma de contratación encubierta que resulta bastante más barata para el
empresario que un contrato laboral "normal". Una entidad privada no puede tener
becari@s a su cargo, pero para eso están las fundaciones diversas de tipo mixto
y otro tipo de organismos "becantes", que proporcionan al empresario una mano de
obra barata y altamente cualificada a precio de beca (con comisión para la
"E.T.T. de becari@s" correspondiente). De esta manera se hacen "prácticas" en
empresas sin contratos de prácticas o de formación (ya de por sí excesivamente
precarios, pero contratos laborales al fin y al cabo); además, en la mayoría de
los casos, las supuestas prácticas o investigaciones en empresas mediante becas
no son tales, sino que son trabajos productivos "normales", pero con la salvedad
de que carecen de una relación laboral plasmada en un contrato de trabajo.

L@s becari@s de investigación producen ciencia, conocimiento, o desarrollan
aplicaciones y servicios en todos los campos del saber humano
(científico-técnico, bio-sanitario, social, humanidades). Qué lineas de
investigación científica se han de priorizar y qué aplicaciones y servicios se
quieren desarrollar a partir de los conocimientos científicos es un capítulo que
merece ser tratado aparte. Cabe señalar que la sociedad civil tiene usurpada la
facultad de decidir sobre estos aspectos, pues la voraz investigación y
desarrollo (I+D) militar es intrínseca al incuestionable modelo económico
capitalista (el mismo que aumenta sus beneficios gracias a las becas). Para el
año 2005, el Estado Español dedicará unos 1.600 millones de euros para I+D
militar, ocupando el segundo puesto en cuanto a porcentaje del Producto Interior
Bruto dedicado a este capítulo (por detrás de Estados Unidos). Entretanto, los
principales programas de I+D civil habrán de conformarse con 838 millones de eur
os, de los cuales unas migajas acabarán en los bolsillos del precario colectivo
becario.



Fuentes:

+ Manifiesto contra la precariedad en la investigación. 2004. Federación de
Jóvenes Investigadores (FJI-Precarios).

+ Estudio bibliométrico de la producción científica del Personal Investigador en
Formación y Perfeccionamiento en España. Octubre 2001. Federación de Jóvenes
Investigadores (FJI-Precarios).

+ Informe sobre los presupuestos para I+D civil y militar en España. Barcelona,
octubre 2004. Fundació per la Pau.

CNT de Huesca
http://www.cnt.es/Director/DirAra.htm#Huesca



Sáb, 13 de Nov, 2004 3:59 pm

broca@...
Enviar mensaje Enviar mensaje
Reenviar Mensaje #345 de 3037 |
Desplegar mensajes Autor Ordenar por fecha

La trastienda de la ciencia: las becas de investigación http://www.cnt.es/noticia.php?id=1484 CNT de Huesca (07-11-04) César Ballester Pinilla in memoriam. ...
ABEL AL JENDE MEDINA
abelam76
Sin conexión Enviar mensaje
18 de Nov, 2004
8:52 am
Avanzado

Copyright © 2009 Yahoo! Todos los derechos reservados.
Política de Privacidad Actualizada - Condiciones del servicio - Directrices - Ayuda