Jorl, me olvidaba de una de las mejores:
La posibilidad de una isla, de Michel Houellebecq (Alfaguara)
Y en novela española (o novela corta, no estoy seguro de en qué categoría
entraría):
Cero absoluto, de Javier Fernández (Berenice).
:-)
Abrazos,
Juanma.