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| El "embarazo" de papá, El primer mes de embarazo: el milagro ha com |
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| Embarazo | | ¿Qué es importante saber sobre el embarazo? ¿Qué pruebas médicas rutinarias se realizan? ¿Cómo afecta la actividad laboral al embarazo? ¿Qué siente el bebé? ¿Cómo podemos comunicarnos con él? | "Estoy embarazado". Inmediatamente, las caras se llenan de sonrisas. Desde luego, todo el mundo interpreta que la que está embarazada es su mujer, pero... ¿quién dice que el futuro padre no experimenta cambios desde que conoce la noticia? El nacimiento de un hijo sigue considerándose un asunto que incumbe únicamente a las mujeres. Los padres tienden a ser excluidos de todo el proceso del embarazo y, en ocasiones, del mismo parto. Cierto que a veces son los propios hombres quienes se automarginan de la experiencia,. Sin embargo, otros también se "embarazan" y necesitan exteriorizar, desde el primer momento, todas sus dudas y ansiedades.
Cuando una mujer queda embarazada le resulta fácil hablar e informarse de los sentimientos, emociones, dudas y temores propios del estado físico y psicológico que supone este momento de su vida. Además de una extensa bibliografía sobre estas cuestiones, también puede hablar con su ginecólogo/a, con sus amigas, asistir a clases para la preparación del parto, etcétera. Existe, por tanto, una amplia infraestructura porque el embarazo se ha pensado siempre como algo exclusivo de las mujeres. Sin embargo, no debemos olvidar que el hijo es cosa de dos, una madre y un padre, a pesar de que las modernas técnicas de reproducción asistida faciliten la desvinculación del nacimiento de un hijo del acto sexual que involucra a una pareja deseosa de un hijo. Por ello podemos decir que también el padre "está embarazado" y aunque sus hormonas y su
fisiología no estén en marcha, sí lo está su aparato psíquico. A menudo el "padre embarazado" siente los mismos temores y ansiedades que la madre, aunque por razones de orden cultural parece que no le está permitido expresarlos. La llegada de un hijo abre una serie de interrogantes tanto individuales como familiares, y es lógico que ambos hablen sobre la repercusión que ello puede tener en su relación de pareja, en los otros hijos en caso de que ya los tengan… También es normal que se desplieguen las fantasías acerca de cómo será el nuevo niño, su sexo, su salud y los proyectos de futuro. Es casi un mito pensar que los hijos unen a la pareja y de eso también es importante hablar. De hecho, ya en el embarazo se producen modificaciones en las relaciones, y no sólo de tipo sexual. El hombre suele sentirse en un segundo plano y observa que, muchas veces, la mujer está centrada en ella misma, en su barriga, en su cuerpo. Por lo tanto, él también
se plantea dudas e interrogantes. Algunos de los más generalizados son:  | - ¿Sabré hacer de padre?
Si partimos de la premisa de que no hay padres perfectos, es normal que un futuro padre se haga preguntas sobre este punto. Ningún hombre nace siendo padre y el embarazo es sólo el punto de partida, el inicio del contacto con esa criatura que empieza siendo un ser fantaseado hasta que se convierte en un ser real. La función del padre es muy importante en la crianza y educación de los hijos, y su ejercicio es una tarea cotidiana que se irá aprendiendo día a día, sin olvidar -lógicamente- que es fundamental que la mujer le
permita ocupar ese lugar paterno ante su hijo/a.
- ¿Cómo afrontar las nuevas responsabilidades?
Está claro que hay un antes y un después del nacimiento de un hijo, y muchos padres manifiestan esta realidad preocupándose de manera excesiva acerca de si podrán o no asumir el apoyo material y emocional necesarios. En una palabra, si serán capaces de asumir la nueva responsabilidad. Una actitud muy angustiada puede conducir hacia sentimientos de culpabilidad que no ayudarán en nada a la hora de hacerse cargo de la situación. Es preferible estar atentos a los cambios y buscar las soluciones oportunas a medida que surjan inconvenientes. - ¿Y el parto?
Aunque físicamente los hombres no son quienes tienen que parir, sí que están preocupados por la salud de la madre y del recién nacido. Es importante que el padre participe activamente en el embarazo asistiendo a las visitas ginecológicas y a los cursillos de preparación para el
parto, donde podrá familiarizarse con esta experiencia que, en parte, también es suya. Estar presente en el momento del alumbramiento no sólo supone un gran apoyo físico y psicológico para la madre sino, sobre todo un buen comienzo de apego emocional con su hijo/a. -
En general, es mucho más fácil asumir el papel de padre de forma activa cuando ha habido una implicación desde el primer momento ya que, como se ha visto a lo largo de estas líneas, hay un aprendizaje compartido de todo el proceso, así como de las expectativas y modificaciones que vendrán cuando se produzca el nacimiento de la criatura, posiblemente el mayor cambio emocional de su vida. -
Una curiosidad: el síndrome de la covada -
Antiguamente, muchas sociedades primitivas practicaban un ritual que se conoce con el nombre de
"covada". Este ritual, que variaba según cada pueblo y cultura, consistía básicamente en que el padre desempeñaba un papel protagonista en el momento del alumbramiento, ya fuese imitando los dolores de la mujer o acostándose en la cama -durante lo que actualmente llamaríamos el periodo posparto- donde recibía los cuidados y atenciones de los familiares, mientras la mujer retomaba inmediatamente las tareas cotidianas. Hoy en día se habla del "síndrome de la covada" para referirse al modo en que repercuten en el hombre las ansiedades propias del embarazo y del nacimiento, y que pueden manifestarse en forma de afecciones psicosomáticas (dolores abdominales y musculares) o en variaciones del aspecto físico, como un cambio de peinado, un aumento de peso o un adelgazamiento. -
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Lourdes Mantilla Fernández Psicóloga clínica -
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| El primer mes de embarazo: el milagro ha comenzado | Aunque quizás no sepas todavía que estás embarazada, tu futuro bebé ha empezado a dar los primeros pasos del largo camino que le queda por recorrer. Tiene mucho trabajo por delante y todo es nuevo para él: sus células deben organizarse, los órganos tienen que formarse y las funciones de su cuerpo diferenciarse para poder funcionar fuera del útero materno. Seguro que necesitará toda tu colaboración. Tu cuerpo todavía no ha sufrido ningún cambio importante, pero dentro de ti están ocurriendo cosas fascinantes.
La fecundación Como cada mes, el óvulo sale del ovario y comienza su viaje por la Trompa de Falopio. Pero este mes es diferente. En menos de 24 horas el óvulo llegará al sitio exacto donde se encontrará con el espermatozoide. El espermatozoide, por su parte, tiene que atravesar los 18 centímetros que separan la vagina del lugar en el que se encuentra el óvulo. Es una distancia muy corta, pero está tan llena de dificultades que sólo los más capacitados pueden llegar a su destino final: de los 300 millones de espermatozoides que entran juntos por la vagina sólo un centenar llegará al extremo de la trompa de Falopio, y sólo uno podrá atravesar con su cabeza la pared de la célula femenina. En el mismo momento en que el espermatozoide penetra en la célula femenina, ésta sufre una serie de reacciones químicas que cierran una membrana protectora que impedirán el
acceso a ningún otro espermatozoide. Mientras tanto, el espermatozoide elegido se desprende de su cola y penetra su cabeza en el óvulo con toda su carga genética al descubierto. Las dos cargas genéticas se encuentran en el centro del óvulo y, después de varios segundos de estar una delante de la otra a modo de presentación, se tocan y se fusionan en una sola célula: es el preciso y precioso instante en el que tiene lugar la fecundación, el momento único, misterioso e irrepetible en el que quedan dibujados para siempre los caracteres de nuestro hijo. Una vez unidas las dos cargas genéticas, los cromosomas de la célula masculina buscarán a su pareja en los cromosomas femeninos. De este baile de parejas resultará una nueva célula con 46 cromosomas llamada Zigoto. La nidación Este huevo inicial es como un laboratorio vital al que no le falta de nada y que se encuentra en plena actividad desde el principio. Las
innumerables secuencias de ADN se van descodificando unas después de las otras, proceso gracias al cual van saliendo las órdenes que organizarán a todas las células para que cada una cumpla su papel y sepa qué tiene que hacer y dónde tiene que ir. Resulta asombroso saber que, aunque es una persona nueva, única y diferente que nunca antes se ha formado, lleva en su interior toda la información necesaria y las instrucciones precisas para su correcto montaje. Al cabo de un día y medio de la fecundación, las células empiezan a dividirse primero en dos células, luego en 4, en 8, 16, etc. Cuando se alcanza la fase de las 16 células, el zigoto se llama mórula, porque se asemeja mucho a una mora. Las células siguen dividiéndose y empiezan a formar una pelota hueca llamada blastocito. Durante el sexto día, el nuevo ser está formado por varios centenares de células. Mientras se va dividiendo, el huevo fertilizado viaja a través de la trompa de Falopio y entra
en el interior del útero. Una vez allí su vida depende de encontrar un lugar en el que adherirse y echar raíces. Por eso se esfuerza para que todo salga bien: las células externas del embrión erosionan los vasos sanguíneos del útero de la madre buscando un lugar al que agarrarse y acaba implantándose en el endometrio. Sabemos que cada mujer cuenta con un poderoso ejército de células capaces de aniquilar cualquier cuerpo extraño que penetre en su territorio. ¿Por qué, entonces, no rechaza al embrión como a otro cuerpo extraño? No se conoce bien el por qué de este maravilloso proceso, pero se sabe que el útero recibe órdenes a través de las hormonas, de no rechazar ese cuerpo que se ha instalado en su seno, y que unas células especiales llegan para ayudar al intruso a colocarse cómodamente. De esta manera, trece días después de la fecundación tiene lugar la nidación, momento en el que ya podemos comenzar a hablar de embarazo. El desarrollo del embrión Correctamente instalado y alimentado, el embrión empezará a crecer y a desarrollarse rápidamente. Las capas externas de células se encargarán de formar la bolsa amniótica, el cordón umbilical y la placenta: tienen que construir una cabaña para el embrión en el organismo materno en el que pueda alimentarse, protegerse y mantenerse limpio de residuos. Las células internas del embrión se colocan en tres capas en forma de disco, y serán las encargadas de formar al bebé durante los próximos 9 meses. Cada una de estas capas va a dar origen a tejidos especializados que a su vez serán el origen de todas las demás células. Tres tipos distintos de células se están formando rápidamente: - Las células del ectodermo: encargadas de crear todo el sistema nervioso central, el cerebro, la piel, el pelo, así como los ojos, orejas, nariz y el esmalte de los dientes.
- Las células del mesodermo: encargadas de fabricar el esqueleto, el sistema sanguíneo y linfático, los ovarios, los testículos y la masa muscular.
- Las células del endodermo: crearán el sistema gastrointestinal, los riñones, el páncreas, el hígado, los pulmones y la tiroides.
En el embrión, plegado en forma de "C", empieza a desarrollarse un espinazo que es el principio del cerebro, la médula espinal y los nervios (el sistema nervioso central). La bolsa amniótica es visible así como la vesícula vitelina. El futuro bebé está en un periodo de rápido crecimiento y desarrollo en el que todos sus órganos externos e
internos comienzan a tener su estructura básica. ¿Y a partir de ahora qué? El óvulo, en el momento de la fecundación, medía sólo 130 micras y pesaba diez millonésimas de gramo. Hasta el momento del parto deberá multiplicar su longitud por 4.000 y su peso por 200 millones. Durante los tres primeros meses de embarazo, el embrión no aumentará mucho de tamaño porque está demasiado ocupado en otras tareas: debe formar todos y cada uno de los órganos vitales, las extremidades, los huesos, los elementos de la cara, los órganos sexuales y hacer su primer pipí. Así que lo de ganar peso y tamaño lo deja para más adelante. Al final del primer mes de embarazo, cuando seguramente la mujer se haga la prueba para saber si está en estado, el pequeño inquilino que lleva dentro, apenas mide medio centímetro y pesa 1 gramo, pero ya tiene un sistema de circulación sanguíneo primitivo y un minúsculo corazón casi invisible que ha comenzado a
latir. Itziar Franco Ortiz Asesorada por: Lluís Marcet Ginecólogo y obstetra de la Clínica Teknon Náuseas por la mañana, repugnancia a la hora de comer, cansancio durante toda la jornada... y unos días de retraso. Podrías estar embarazada, pero no estás segura. La regla se puede retrasar por otros motivos. ¿Y si simplemente estás baja de defensas o cansada por el ritmo de
trabajo? Algunas mujeres presentan síntomas clarísimos, mientras que otras sólo detectan el embarazo por la falta de la menstruación. Para salir de dudas, lo mejor es hacerse un test de embarazo o bien acudir al médico.
Tu cuerpo ha empezado a experimentar cambios y notas que estás especialmente sensible. Sospechas que estás embarazada, pero de momento la menstruación sólo se retrasa unos días y prefieres esperar un poco para no generar falsas expectativas. Es posible que tu organismo se esté preparando para alojar al futuro bebé, y por eso sientes cierto malestar general y sensación de agotamiento. Pero también puede que estos síntomas estén relacionados con una situación de nerviosismo o con cualquier otra cosa. Ten en cuenta que no todas las mujeres embarazadas lo notan inmediatamente o presentan los mismos signos. De
todas maneras, existen algunos síntomas bastante comunes. La mayoría de estas señales aparecen porque el cuerpo empieza a segregar hormonas que permitirán el crecimiento del embrión, pero el propio organismo recibe de golpe un brusco impacto que lo hace reaccionar de diversas maneras. Posibles síntomas del embarazo - Los pechos aumentan ligeramente de tamaño
- Náuseas, a veces sin vómitos, por las mañanas o durante el día
- Pérdida del apetito o, por el contrario, ataques de hambre durante todo el día
- Deseo irrefrenable o, por el contrario, repugnancia ante ciertos alimentos. Lo mismo puede ocurrir con olores, perfumes u otros elementos que afecten a los sentidos
- Somnolencia y sensación de cansancio
- Necesidad de orinar con frecuencia. El útero está creciendo y presiona contra la vejiga
- Irritabilidad o mayor
sensibilidad
- Sensación de estar hinchada
- Aumento de la salivación
- Las encías se vuelven más sensibles y pueden sangrar durante el cepillado
Si hablas con otras mujeres, te darás cuenta que no todas las embarazadas sufren estos síntomas o cambios físicos. Algunas sólo detectan el embarazo tras un reconocimiento médico, al que recurren cuando se retrasa la menstruación. Tampoco todas las mujeres padecen estos malestares con la misma intensidad. Cada persona es un mundo y, aunque hay algunos signos bastante frecuentes, no podemos generalizar. Las primeras señales claras de que una mujer está embarazada son: - Retraso de la regla. Aunque para estar segura del embarazo hay que esperar hasta la segunda falta. A veces puede haber un retraso por otros motivos (una enfermedad, estrés…).
- Aumento de la temperatura corporal (por encima de los
37º sin regla).
Pero, a pesar de que el retraso de la menstruación es el principal indicador del embarazo, es posible que aunque se retire no estés embarazada. Puede que estés fecundada, pero no podemos hablar de embarazo hasta que hayan pasado entre 7 y 9 días de la concepción. ¿Por qué? Porque es entonces cuando el óvulo fecundado deja de flotar por la trompa y se adhiere con fuerza al útero. A partir de ese momento empezará a desarrollarse el embrión. Si no consigue agarrarse con fuerza, el huevo se desprenderá y no habrá embarazo. De hecho, el 60% de los óvulos fecundados se pierde. Es difícil (por no decir imposible) controlar las emociones, pero intenta ser prudente hasta que pases un reconocimiento médico. Y, en caso de que no te hayas quedado embarazada, no te desanimes y vuelve a intentarlo. Si llevas tiempo insistiendo y no lo consigues, prueba con un especialista que analice vuestra situación y os dé algunos consejos.
Si, por el contrario, el posible embarazo te ha cogido desprevenida o no lo buscabas, tampoco te sobresaltes enseguida. Puede ser una falsa alarma. Así que, ante todo, asegúrate de cuál es tu estado antes de nada. ¿Cómo confirmar el embarazo? Sin duda, la mejor forma de confirmar un embarazo es acudir al ginecólogo. Como especialista, comprobará si estás embarazada y, en caso afirmativo, calculará la duración de la gestación y detectará posibles anomalías o problemas que puedan surgir más adelante. Hay que tener en cuenta que es imprescindible que te hagas el primer reconocimiento prenatal entre los 7 y los 15 días después de la primera falta,
porque de la primera visita al ginecólogo saldrás con numerosos análisis pendientes. El médico solicitará, entre otros, análisis de sangre o de orina para comprobar en qué estado te encuentras. El análisis de sangre tiene una fiabilidad del 100% y permite diagnosticar el embarazo en un estadio muy precoz. El análisis de orina también ofrece un resultado muy fiable, y de hecho muchas mujeres recurren a esta prueba de embarazo por su cuenta, utilizando los productos que venden en las farmacias sin receta médica. Esta prueba se realiza con una muestra de orina, y se puede utilizar en cualquier momento, aunque es recomendable hacerlo a partir del décimo día después de la fecundación, cuando el óvulo ya haya anidado en el útero. Estos productos son fáciles de usar, pero hay que seguir las instrucciones al pie de la letra para que el resultado sea fiable. El proceso es muy sencillo: mojar el reactivo con un poco de orina y,
después de unos minutos, comprobar el color que ha tomado. Si la prueba se hace demasiado deprisa o si la orina no es bastante concentrada podría dar negativo, por eso es importante que leas las instrucciones atentamente y que hagas la prueba con tranquilidad, cronometrando bien el tiempo. Cuando el resultado es positivo, la precisión es del 99%. Cuando es negativo, del 80%. Si tienes dudas, espera unos días y vuelve a probar. En cualquier caso, es muy recomendable hacer un segundo test para asegurarte del resultado. Algunos productos de venta en farmacias ya ofrecen la posibilidad de hacer dos pruebas, así que pregunta a tu farmacéutico sobre las diferentes marcas que existen en el mercado y elige la que creas más conveniente. De todas maneras, en cuanto sospeches el embarazo o lo confirmes mediante la prueba de orina, es imprescindible que visites al ginecólogo. Será este especialista quien determine un resultado exacto y, en caso de que
no estés embarazada, analizará por qué se te ha retirado el periodo. La desaparición o el retraso de la regla puede obedecer a varios motivos: estrés, problemas hormonales, una enfermedad o un deseo muy vivo de querer un hijo (o también un deseo fervoroso de no tenerlo) que empuje al cuerpo a experimentar todos los síntomas del embarazo sin estar embarazada. En estos casos, es probable que el médico recomiende la visita a un profesional que ayude a la mujer a superar esa situación. Si finalmente estás embarazada y el ginecólogo considera que estás dentro de un grupo de riesgo (menor de edad, mayor de 35, diabética, hipertensa, un embarazo anterior problemático…), también aconsejará determinados cuidados. Por último, determinará la fecha del parto calculando a partir del primer día de la última regla, aunque si tienes una menstruación irregular, no se podrá conocer el día exacto hasta que te hagan la primera ecografía. Eva Moure Regueiro Asesorada por: Lluís Marcet Ginecólogo y obstetra de la Clínica Teknon
| | | Entrevista a un ministro español a Australia, se niega a tocar el tema de las torturas (“Paren esto”): www.youtube.com/watch?v=IEGv6VPXuD4&search=Spain%20torture%20Basque%20people%20Spanish%20Inquisition%20Human%20Rights%20Commission%20UN%20Theo%20Van%20Boven%20ETA%20socialist Hormigón sobre el holocausto republicano en el cementerio de Valencia: www.radioklara.org/fosas.mp3
Entitat contra la tortura: http://acat.pangea.org/ __________________________________________________ Correo Yahoo! Espacio para todos tus mensajes, antivirus y antispam ¡gratis! Regístrate ya - http://correo.espanol.yahoo.com/
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Mar, 25 de Jul, 2006 1:28 am
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