Creo que no hay que dejarse impresionar mucho por los ABBA, los
«Mamma mia» u otros «porta-estandartes» de los años 70. Los años 70
fueron esencialmente los años de la derrota de USA en Vietnam, de
proporciones gigantescas que han repercutido hasta el día de hoy,
aunque también fueron los años de la derrota de la vía chilena al
socialismo, de Allende, que también tuvo ecos mundiales. Sin la
derrota de Vietnam es muy difícil entender la ansia de dominación de
un «W» Bush a la búsqueda de guerras «victoriosas» y gloriosas que
han conducido al desastre de Irak, por ejemplo. La derrota de la
Unidad Popular en Chile también resultó ser una suerte de «chicotazo»
para ajustar las luchas anti mundialización en curso hoy en día...
jrh
On 1-Aug-08, at 8:24 PM, Sergio Martinez wrote:
>
> Aquí va mi columna periodística Temas Intocables de El Popular de
> esta semana.
>
> Temas Intocables
> Los 70: memorias sin clasificación
> Montreal.– Aquellos de mis lectores que sean más o menos mis
> coetáneos podrán coincidir conmigo en que los años de la década de
> los 70 son de alguna manera difíciles de caracterizar. Me explico,
> mientras los 50 son generalmente vistos como años conservadores, de
> valores tradicionales, los 60 en cambio son los años de rebelión,
> de “peace and love” como les llaman en Norteamérica, años de
> grandes sueños revolucionarios en América Latina. En contraste, los
> 80 son los años en que el péndulo se mueve en la otra dirección,
> años conservadores, de auge del neoliberalismo en la economía, los
> años de Ronald Reagan. Mientras en los 60 se escribía en los muros
> “desconfía de todo el que sea mayor de 30 años” reflejando así el
> espíritu de rebelión juvenil, en los 80 se decía “desconfía de todo
> el que sea menor de 30 años” reflejando el modo de pensar de esas
> nuevas generaciones de jóvenes desinteresados de la política,
> conservadores en su manera de pensar y que querían encontrar en el
> rápido éxito económico su realización personal. La de los 80
> (generación X) fue esa extraña generación que era más conservadora
> y tradicionalista que la de sus padres.
> ¿Pero qué era de esa década de los 70 entonces? Asumiendo que
> por cierto esto de caracterizar las décadas es un tanto arbitrario,
> por otro lado no puede negarse que sociólogos, periodistas e
> historiadores han estado haciendo este juego desde hace tiempo,
> recuérdese por ejemplo los “locos años 20”: la primera vez que la
> mujer usa vestido más arriba de la rodilla, que ellas fuman en
> público, los años en que el charleston anticipa lo que años más
> tarde traería el rock; o “los sucios años 30”, período de crisis a
> nivel mundial, en Argentina “la década infame” con dictadura
> militar y represión, años de dictadura en muchas partes de América
> Latina, años del fascismo en auge en Europa.
> Como ya señalaba las clasificaciones también tienen algo de
> arbitrario, de hecho la mentalidad de rebeldía de los años 20 es la
> continuidad – interrumpida por la Primera Guerra Mundial – de
> movimientos intelectuales y artísticos que se venían dando desde la
> primera década del siglo 20, recuérdese el arte impresionista, o a
> Picasso, o la irrupción del cine como nueva forma de expresión
> artística, o las ideas socialistas en política y el psicoanálisis
> de Freud, como hitos intelectuales del período.
> Los 70 entonces, son difíciles de clasificar. Retomando lo que
> decía anteriormente en cuanto a la arbitrariedad de las
> clasificaciones, no es que cada década-calendario cambie su
> carácter, de hecho los primeros años de la década de los 70 son aun
> una continuación de los años de rebeldía de los 60. Los años que
> ese emblemático tema “Marcha de la bronca” de Miguel Cantilo y que
> interpretaban Pedro y Pablo, caracterizaban muy bien: “Bronca
> porque está prohibido todo, / hasta lo que haré de cualquier
> modo. / Bronca porque no se paga fianza / si nos encarcelan la
> esperanza. / Los que mandan tienen este mundo / repodrido y
> dividido en dos. / Culpa de su afán de conquistarse / por la
> fuerza o por la explotación. / Bronca, pues entonces, cuando
> quieren / que me corte el pelo sin razón, / es mejor tener el pelo
> libre / que la libertad con fijador…”
> En mi experiencia personal y de muchos de mi generación por
> cierto, los 70 son años de profundos cambios: el exilio, la
> inmigración, la búsqueda de nuevos horizontes. Este hecho refuerza
> a su vez el sentido que probablemente hace que los 70 sean un tanto
> inclasificables, se trata de años de transición. Para quienes
> vinimos a este país en esos años por ejemplo, representa un período
> en nuestras vidas en que tuvimos que adaptarnos, cambiar hábitos de
> vida, desde tipos de comida hasta el tener que expresarnos en otros
> idiomas, pasando por la incertidumbre de qué es lo que haríamos
> para subsistir. Un período de cambios y que curiosamente refleja de
> algún modo lo que la década representó en el mundo también: Estados
> Unidos es humillantemente derrotado en Vietnam, pero sus políticas
> son a su vez ampliamente triunfantes de América Latina donde uno
> tras uno los gobiernos son tomados por dictaduras militares que
> implementan los más profundos cambios que uno se iba a imaginar:
> los de una economía de mercado extrema que a la larga terminaría en
> muchos casos por cambiar la mentalidad de la gente, de un sentido
> comunitario y solidario a un individualismo sin límites.
> ¿Por qué todas estas reflexiones sobre esa década un tanto
> amorfa? En parte porque hace unos días fui a ver “Mamma Mía”, la
> adaptación cinematográfica del musical del mismo nombre que en
> verdad es un tributo al que probablemente sea el grupo más
> emblemático de esa década: ABBA cuyo impacto en la segunda mitad de
> los 70 es innegable (aunque los fans de los Bee Gees probablemente
> se alcen en protesta porque para ellos ese título le correspondería
> al conjunto británico-australiano y no al cuarteto sueco).
> En lo personal mi contacto con ABBA vino porque la editorial en
> la que trabajaba en Edmonton (Hurtig Publishers) publicó un libro
> sobre el grupo (Randy Morse, el entonces gerente de la empresa
> estaba casado con una sueca y era admirador del grupo). ABBA aunque
> formado por suecos, cantaba en inglés y también grabó muchos de sus
> temas en español. Aunque sus letras no tuvieron nunca el vuelo
> poético de los temas de Los Beatles, ni tampoco su música alcanzó
> la variedad creativa de los célebres artistas de Liverpool, ABBA
> sin embargo tenía una sonoridad que hacía sus temas atrayentes,
> hasta el día de hoy. Sin contar que sus melodías son también muy
> pegajosas, uno las escucha y se le quedan en la memoria por el
> resto del día.
> Desde ese punto de vista el film “Mamma Mia” dirigido por
> Phyllida Loyd y con un reparto que incluye a Meryl Streep en el
> rol de la ahora madura hippie Donna, Pierce Brosnan como Sam, uno
> de los posibles padres de la pronta a casarse hija de Donna, y
> Christine Baranski, que brinda una excelente actuación como la
> encantadora y experimentada Tanya, amiga de Donna, ha sido como una
> revelación y al mismo tiempo una reivindicación de los 70 como años
> de transición: Donna la hippie enfrentada ahora a la realidad de lo
> que trajo como consecuencia su vida de amor libre de esos años.
> Pero nótese, cuando digo consecuencias no quiero decirlo en un
> sentido negativo ni moralista, por el contrario, y eso es
> interesante de destacar, el tiempo pasado no fue ni malgastado, ni
> perdido, ni de ninguna manera un período para ser visto con
> arrepentimiento. Por el contrario, es un tiempo a valorar por lo
> que fue, aunque – como todo período de transición – a ese momento
> puede haber parecido incierto y hasta amorfo.
> De “Mamma Mia” a nuestro propio tiempo (en verdad la historia
> de la película transcurre en 1989) y la toma de conciencia que lo
> que recién señalaba respecto de los personajes del film también es
> válido para quienes vivimos esos años enfrentando desafíos e
> incertidumbres. A lo mejor en ese momento las canciones de ABBA
> eran lo que mejor reflejaban nuestras vidas también: “Chiquitita,
> no hay que llorar / las estrellas brillan por tí allá en lo alto, /
> quiero verte sonreír para compartir / tu alegría,
> Chiquitita” (“Chiquitita”, Benny Andersson y Bjorn Ulvaeus); o
> aquella otra: “Separarse es tan difícil lo sé, pero yo me iré /
> Conociéndome a mí, conociéndote a ti…” (“Knowing Me, Knowing You”,
> Benny Andersson, Stig Andersson y Bjorn Ulvaeus). Una década poco
> clasificable la de los 70. La década que ABBA y sus canciones mejor
> representó. La década en que muchos de nosotros también andábamos
> descubriendo nuevas cosas, tanto así que a lo mejor ni siquiera nos
> dimos cuenta de ese tiempo que vivimos. Los 70, ni tan excitantes
> como los 60, ni tan irritantes como los 80; años que como la
> protagonista de “Mamma Mia” sólo al cabo de un tiempo vinimos a
> calibrar sus efectos.
> Comentarios: smartinez175@....
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