Julia :
Perdona que recién pueda responderte. Trabajo obliga.
Sabes ? Debo confesarte una cosa en voz alta. Cada vez me gusta menos el
correo electrónico de la forma en que se utiliza en esta lista. Si bien es
cierto que sirve para vehicular ideas y para lanzar convocatorias (lo cual
es excelente) creo que es deshumanizador cuando nos servimos de él para
denigrar o para dejarnos llevar por ese contagioso defecto humano que es el
de clasificar o estereotipar a las personas sin concerlas, lo que parece
estar pasando al menos con algunos de los participantes más activos.
El correo electrónico nos entrega una imagen unidimensional. Es como
observar una hoja de papel de perfil : sólo verás una línea. La verdadera
percepción de la persona humana se realiza necesariamente « en vivo ». El
lenguaje corporal es de tremenda importancia. Una sonrisa puede mover
montañas. El vate tiene razón cuando cita al Romolo para conocerse. Bien
saben los poetas acerca de la multidimensionalidad humana.
Ya sé que no te digo nada nuevo. La inmensa mayoría de los chilenos que
vivimos aquí estamos hermanados por un pasado tormentoso. Unos más que otros
hemos sido golpeados por la historia chilena y a pesar de dicha hermandad
nos tendemos líneas divisorias, nos lanzamos epítetos y caemos exactamente
en el mismo error de quienes nos persiguieron : el prejuicio, la sospecha,
la acusación sin fundamento, en otras palabras el racismo ideológico.
Ya sé también que para unos será más difícil que para otros el superar los
traumas del pasado. Eso me mueve a comprender ciertas reacciones, pero no me
mueve a justificarlas. Lo que yo sufrí no es comparable con lo que sufrió
aquel o aquella que perdió a un ser querido o que fué torturado o torturada.
Vaya para ellos todo mi reconocimiento adherido a un abrazo solidario. Vaya
para ellos también el deseo de que algún dia puedan volver a mirar el futuro
con esperanza. Vaya para ellos el deseo de que comprendan que aún teniendo
la capacidad de odiar, también se tiene la capacidad de amar. Vaya para
ellos el deseo de que transmitan a su descendencia el conocimiento de la
historia de Chile sin amarguras ni resentimientos, con la honradez necesaria
y mostrando con el ejemplo (por difícil que sea) que realmente queremos que
dicha historia no vuelva a repetirse.
Un saludo cordial.
Jaime