
Día 31 de AGOSTO – EL MUNDO CELEBRA EL DÍA INTERNACIONAL DE LA SOLIDARIDAD
Coincidiendo con el aniversario del nacimiento del movimiento "Solidaridad" en Polonia
Naciones Unidas instituyó, a finales del año 2000, el día 31 de agosto como Día Internacional de la Solidaridad, basándose en el reconocimiento que la Declaración del Milenio hizo de esta actitud como uno de los valores fundamentales esencial para las relaciones entre los individuos, pueblos y naciones en el siglo XXI.
La solidaridad, según la ONU "no sólo es un requisito de carácter moral, sino también una condición previa para la eficacia de las políticas de los países y los pueblos". Es, en definitiva, "una de las garantías de la paz mundial".
En la era de la globalización, las diferencias entre pobres y ricos se ven acrecentadas y a estos últimos corresponde asumir la responsabilidad ante los que no pueden obtener los recursos suficientes para el desarrollo, cuyos derechos humanos y dignidad no se respetan: "los pueblos desarrollados tienen la obligación gravísima de ayudar a los países en vías de desarrollo". (Gaudium et spes, CVII)
Pero también los gobernantes de los países más desfavorecidos deben cooperar para sacar a sus naciones de la pobreza porque, como afirma la ONU, "un camino en solitario lleva inexorablemente al aislamiento". Así, continúa,"las estructuras supranacionales, fundadas precisamente en el principio de la solidaridad con el debido respeto a las particularidades locales y la diversidad cultural, ofrecen la posibilidad de un desarrollo pleno y estable".
La solidaridad no es una reacción ante un hecho lamentable o una situación de catástrofe sino, como define la enseñanza social de la Iglesia, la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común, por el bien de todos y cada uno. Ésta puede manifestarse de diversas maneras. Es tarea de todos –gobernantes, políticos, empresarios e individuos- lograr hacer de nuestro mundo un lugar más humano y solidario, en la medida de las posibilidades de cada cual.
DICHOSOS
Dichosos los que no violentos
porque habéis renunciado a la agresividad,
porque no os gusta eso de "ojo por ojo y diente por diente",
porque no deseáis ni hacéis mal a nadie.
Feliz el que no responde a la injuria con otra injuria,
al insulto con otro insulto, a la bofetada con otra bofetada.
Dichosos ellos porque la paz será siempre su compañera.
Felices los que cuando os piden, dais;
los que cuando veis que alguien os necesita,
no le volvéis la cara sino que os dais;
los que sabéis animar, ayudar, acompañar,
los que sabéis alegrar a quienes viven a vuestro lado.
Dichosos los que tenéis la paz en el corazón
acurrucada como una paloma
y nunca deseáis la violencia para que no se espante esa paloma.
Esa paloma significa que sabéis amar mucho.
Felices vosotros los que amáis a la familia
haciendo de vuestra casa un hogar feliz.
Dichosos los que amáis a los amigos, a los cercanos...
Pero seréis más dichosos si sois capaces de amar a vuestros enemigos,
si aprendéis a devolver bien por mal.
Dichosos vosotros si
rechazáis positivamente toda violencia
y os declaráis ante el mundo "AMIGOS DE LA PAZ"
y decís !no! a la guerra, y a la carrera de armamentos,
y al terrorismo, y al manejo, y a la mentira...
mientras que os manifestáis partidarios
del pan, la salud y la cultura.
Dichosos vosotros si os profesáis amigos
de todos los hombres y de todos los pueblos.
Dichosos mil veces vosotros,
hombres y mujeres de la Paz.
Dichosos vosotros porque la Paloma de Dios
se acurruca serena en vuestro corazón,
porque sois hijos del fuego,
HIJOS DEL AMOR.