
Porque no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio. Y no con palabras sabias, para no desvirtuar la cruz de Cristo. Pues la predicación de la cruz es una locura para los que se pierden; mas para los que se salvan –para nosotros– es fuerza de Dios (1Co 1,17-18).
En plena celebración del "Año Paulino", el DOMUND recoge con entusiasmo la vocación misionera de Pablo, el apóstol de las gentes
En Pablo, como en otros grandes santos de la historia, el descubrimiento de Cristo y de su Luz significó un cambio radical en su vida. En otros, fue el paso de una vida poco ejemplar y malgastada a la dignificación propia y la de los demás. En su caso, de una lucha contra los cristianos a una entrega total y generosa por Cristo y su Evangelio. Giros incomprensibles e inexplicables si no se miran con los ojos de la fe.
Éste es precisamente el principal instrumento de la entrega misionera, una fe entrañable, que empapa los rincones más profundos de la persona que la recibe. ¿Cómo no vamos a sentirnos aliados de quienes viven así, dignificando e iluminando con el Evangelio la vida de tantos y de la propia Iglesia?
Pablo no era un indiferente, era un hombre apasionado. Un buen testimonio para que no nos dejemos enmarañar por la tela de la indiferencia de un mundo secularizado. El DOMUND nos quiere despertar de nuestra posible comodidad e indiferencia para hacernos la llamada de la misión, el envío a sus apóstoles.
Nosotros podemos ser también misioneros por vocación, respondiendo a la llamada con nuestra conversión y nuestra generosidad, anunciando con nuestros gestos "un misterio que consiste en que todos los pueblos compartamos la misma herencia, siendo miembros de un mismo cuerpo y participando de la misma promesa hecha por Cristo Jesús a través del evangelio" (Ef. 3, 6)
Señor,
tu voz sigue resonando en nuestros oídos:
"La mies es mucha...
pero escasos los obreros..."
"Id y haced discípulos...
bautizándoles... enseñándoles..."
"Yo estoy con vosotros
hasta el fin del mundo..."
Confiamos en tu palabra,
abrimos nuestro corazón
a tu mensaje misionero
y te suplicamos con la fuerza de la fe recibida.
Haz que el Día del DOMUND
sea un "nuevo Pentecostés del amor",
que nuestra diócesis
y nuestra comunidad cristiana
sean misioneras y rechacen la tentación
de encerrarse en sí mismas,
que las Iglesias nacientes en la misión
cooperen con otras más necesitadas
y den de su pobreza,
que los jóvenes, enfermos
y personas consagradas
participen en el compromiso misionero,
que los llamados a la vocación misionera
respondan a ella con generosidad,
que los bautizados participemos
en la actividad misionera de la Iglesia
como responsables de tu encargo misionero.
Te lo pedimos con María,
reina de las Misiones.
Amén
ALGUNOS RECURSOS EN LA RED:
Recursos para el octubre misionero
http://www.reflejosdeluz.net/doc_octubremisionero/octubre..htm
Canciones Misioneras
http://www.domund.org/Domund/Jornada/Materiales/Cancion.htm
Vigilia de la Luz
http://www.domund.org/domund/jornada/Materiales/Descargas2008/Vigilia.pdf
Oración DOMUND 2008 (Tríptico)
http://www.domund.org/Domund/Jornada/Materiales/Descargas2008/Estampa.pdf
Guión litúrgico DOMUND 2008
http://www.domund.org/domund/jornada/Materiales/Descargas2008/Liturgia.pdf
Testimonios Misioneros