43ª JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES
24 de mayo de 2009
El Santo Padre Benedicto XVI ha querido dedicar la 43ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que se celebra el 24 de mayo de 2009, festividad de la Ascensión del Señor, a reflexionar sobre “Nuevas Tecnologías, nuevas relaciones. Por una cultura de respeto, diálogo y amistad”. Con este lema elegido, el Santo Padre sitúa en primer plano cuestiones importantes desde el punto de vista ético y moral que se refieren al modelo de comunicación que propician las nuevas tecnologías, destacando por un lado sus innegables valores positivos para las relaciones humanas y el desarrollo personal, social y cultural; y, por otro, advirtiendo sobre los peligros y daños que conlleva el uso inadecuado de estas mismas tecnologías que tanto han transformado la vida de la sociedad actual y con las que con tanta naturalidad conviven los jóvenes.
1. Adecuado uso de las nuevas tecnologías
Es a ellos precisamente a quienes dirige especialmente su mensaje el Santo Padre pues los jóvenes, a los que llama “generación digital”, son los que más usan estos nuevos medios tanto para sus relaciones personales y de amistad, como para la comprensión del mundo que les rodea y la manifestación libre de las propias ideas e intereses, estableciendo auténticas redes sociales por las que transitan asiduamente dedicando gran parte de su tiempo y ocio, hasta el punto de haberse producido en ellos una nueva pertenencia y ciudadanía en el mundo digital.
2. Mejor aprovechamiento eclesial de Internet
Por lo que se refiere al provechoso uso de las nuevas tecnologías en Internet, también la Iglesia está llamada a sacar partido de sus enormes potencialidades para la misión evangelizadora y su propia acción comunicativa, como ha reconocido recientemente el Santo Padre (Cf. Carta de Benedicto XVI a los Obispos. 10.3.2009), a fin de interactuar eficazmente en la Red, dando adecuada y pronta respuesta a las demandas de correcta información y enseñanza. Por otro lado, en todo esto no hemos de olvidar nunca que la predicación del Evangelio siempre lleva consigo la contradicción que provoca la Cruz (Cf. 1Cor 1, 17-18), también en la Sociedad de la Información.
Siguiendo las indicaciones que el Santo Padre da a los jóvenes en su mensaje de esta Jornada, “para exhortarlos a llevar al mundo digital el testimonio de su fe”, y evangelizar así a sus compañeros en “el continente digital”, pensamos que en este sentido se le presenta a la Iglesia en España una gran oportunidad de cara a la preparación de la Jornada Mundial de la Juventud del 2011 que tendrá lugar en Madrid y en la que están gozosamente implicadas las diócesis españolas.
3. Potenciar en la crisis el sentido social de los medios
La mirada al futuro y al mundo digital no nos exime, sobre todo en los tiempos de crisis económica que padecemos, y que afecta especialmente a los grupos sociales más pobres y desfavorecidos, de reclamar el aporte que los medios de comunicación social pueden y deben hacer a favor de una sociedad más justa y solidaria para salir de esta dramática situación económica, convirtiéndose con su gran influencia en la sociedad en lugar de encuentro y promoción de una cultura de la solidaridad siempre necesaria, pero más en estos momentos.
4. Más presencia de Dios en los medios
Por último, queremos seguir animando a los comunicadores cristianos a continuar empeñados en el logro de un mayor espacio para los medios en la Iglesia y un mayor espacio para Dios en los medios comunicación, en un tiempo secularizado como el nuestro, en el que, como certeramente ha señalado el Papa, “la prioridad que está por encima de todas es hacer presente a Dios en este mundo y abrir a los hombres el acceso a Dios… porque en amplias zonas de la tierra la fe está en peligro de apagarse como una llama que no encuentra ya su alimento” (Carta de Benedicto XVI a los Obispos. 10.3.2009).
Contribuir a esta misión evangelizadora es algo apasionante y esperanzador, ya que, como concluye el citado mensaje papal para esta Jornada, hay motivos para ello, pues “el corazón humano anhela un mundo en el que reine el amor, donde los bienes sean compartidos, donde se edifique la unidad, donde la libertad encuentre su propio sentido en la verdad y donde la identidad de cada uno se logre en una comunión respetuosa. La fe puede dar respuesta a estas aspiraciones: ¡sed sus mensajeros! El Papa está junto a vosotros con su oración y con su bendición”.
Y con él también nosotros.
Y con él también nosotros.