
Cuando viajes en tu auto (siempre con cuidado) baja la ventanilla y mira hacia fuera, aunque lo único que encuentres sean edificaciones viejas.
Sé un gato: compórtate correctamente con el resto, pero emplea algunos minutos al día en ti mismo. Sé independiente. Ama, pero no necesites de nadie para ser feliz.
Sé como una jirafa: mantén siempre la cabeza en alto. Eso te permitirá ver las cosas claramente y no cegarte con un árbol (tema) en particular. A veces hay leones parecidos a tus amigos jirafas; así que ten cuidado.
Sé como el águila: recorre grandes distancias, disfruta de la soledad, del vuelo, pero jamás te alejes de tu hogar. Tu hogar es tu interior y es lo más importante que tienes. Lo mismo da una casa con vista al mar, un piso céntrico, o una casita en medio del campo. Gracias a ellos existes y tienes la oportunidad única de ser feliz. ¡No la desperdicies!
Sé como el murciélago: si alguno de tus sentidos llegase a fallar (incluso el sentido común), desarrolla el resto de ellos para nunca estar desprevenido frente a una situación extraordinaria.
Sé como los lobos: aunque te mantengas lejos de tus amigos, nunca les pierdas el rastro. Llámalos, sal con ellos al menos de vez en cuando. Así sabrán que realmente les importas y que los aprecias de verdad.
Sé como el caballo: No pierdas tu libertad. Galopa como solías hacerlo por los campos de tu mente y tu corazón. Siéntete afortunado de haberlo/a encontrado, pero no dejes de alimentar tu alma con las buenas amistades. ¡No lo olvides: ellos también forman parte de tu vida!!
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