Mi cuerpo es comida
Mis manos y Tus manos
hacemos este Gesto,
compartida la mesa y el destino, como hermanos.
Las vidas en Tu muerte y en Tu vida.
Unidos en el pan los muchos granos,
iremos aprendiendo a ser la unida Ciudad de Dios,
Ciudad de los humanos.
Comiéndote sabremos ser comida.
El vino de sus venas nos provoca.
El pan que ellos no tienen nos convoca
a ser Contigo el pan de cada día.
Llamados por la luz de Tu memoria,
marchamos hacia el Reino haciendo Historia,
fraterna y subversiva Eucaristía. Amén
Pedro Casaldáliga

NOTA DE LOS OBISPOS DE BILBAO, SAN SEBASTIÁN Y VITORIA
El comunicado de ETA publicado hoy dando por finalizado un “alto el fuego” ya interrumpido con el atentado del pasado 30 de diciembre, constituye una pésima noticia. Si en marzo del pasado año, al comunicarse el inicio del mismo, expresábamos alivio y esperanza ante las expectativas que se abrían a la paz y a la libertad, ahora compartimos el sentimiento de frustración y el dolor extendidos entre la población.
Recogiendo el sentir mayoritario de nuestra sociedad y en defensa de los derechos fundamentales de la persona, pedimos a ETA que revoque su decisión y anuncie el cese definitivo de su violencia. Esta sociedad no necesita la tutela de ningún grupo ni la amenaza o el uso de la violencia para reclamar sus derechos o cumplir sus obligaciones. La violencia ejercida real o potencialmente es contraria a la justicia, a la libertad y a la paz, y cierra cualquier camino hacia ellas. Debe, por tanto, desaparecer sin contrapartidas.
Es preciso seguir buscando
La esperanza de un pueblo es un resorte necesario para construir
Invitamos a la comunidad cristiana a pedir insistentemente a Dios el don de la paz y a trabajar esperanzadamente por conseguirla.
Bilbao, San Sebastián y Vitoria, 5 de junio de 2007
“Evangelio de vida y paz"
Señor Jesús;
Evangelio de vida y paz,
defensor de la dignidad humana,
buen samaritano,
víctima de nuestras injusticias e ideologías,
¡haz de mí un instrumento de tu paz!
Tú, que me invitas a proseguir tu causa,
arranca la violencia de mi corazón,
dame entrañas de misericordia
con quienes sufren y han sufrido.
Mira este pueblo tuyo y nuestro,
aviva nuestra capacidad de diálogo y tolerancia
¡ábreme al perdón y a la reconciliación!
Señor, infúndeme tu Espíritu,
para que pueda pensar como Tú,
trabajar contigo y vivir en ti,
para que yo también llegue a ser ¡un instrumento
de tu paz!.