S U M A R I O
Especial de EL MUNDO: RADIOGRAFIA DE NUESTRO 'AMIGO' DEL SUR
1. RADIOGRAFIA DE MARRUECOS NUESTRO 'AMIGO' DEL SUR (I) / EL PODER POLITICO Y
ECONOMICO / NUESTRO 'AMIGO' DEL SUR / EL PAPEL DE LA MONARQUIA
- EL MUNDO (10-X-2004): El primer banquero y empresario, el rey
- EL MUNDO (10-X-2004): Del Reino Feliz a la finca de Sidna
- EL MUNDO (10-X-2004): «Nuestra clase política es cortesana»
1.2. RADIOGRAFIA DE NUESTRO 'AMIGO' DEL SUR (II) / ECONOMIA Y SOCIEDAD / AUMENTA
LA POBREZA
- EL MUNDO (11-X-2004): España y Marruecos son los países vecinos con mayor
diferencia de renta del mundo
- EL MUNDO (11-X-2004): Un pasaporte sólo 'válido hasta Tánger'
1.3. RADIOGRAFIA DE NUESTRO 'AMIGO' DEL SUR (III) / LA INFLUENCIA DE LA RELIGION
/
EL ASCENSO DEL ISLAM COMO IDEOLOGIA
- EL MUNDO (12-X-2004): A la espera del poder «como fruto maduro»
- EL MUNDO (12-X-2004): El 40% de los marroquíes apoya a movimientos islamistas
según un informe de la embajada española
- EL MUNDO (12-X-2004): «Zapatero es listo, no merece otro 11-M»
1.4. RADIOGRAFIA DE NUESTRO 'AMIGO' DEL SUR (IV) / AUMENTA EL CULTIVO DE DROGA /
LA MISERIA DEL RIF
- EL MUNDO (13-X-2004): El líder mundial del cannabis
- EL MUNDO (13-X-2004): «Echate al suelo amigo, luego acabarás»
- EL MUNDO (13-X-2004): «Aquí ya no se puede vivir ni del hachís»
1.5. RADIOGRAFIA DE NUESTRO 'AMIGO' DEL SUR (V) / LA ANTIGUA COLONIA ESPAÑOLA
- EL MUNDO (14-X-2004): Marruecos pide a España que repatríe a los 'sin papeles'
al Sáhara en vez de a Tánger. El Gobierno se niega para no reconocerle la
soberanía
- EL MUNDO (14-X-2004): Un milagro para las 'provincias del Sur'
- EL MUNDO (14-X-2004): ALI SALEM TAMEK. Activista y miembro del Frente
Polisario: «Nos fuerzan a volver a la lucha armada»
1.6. RADIOGRAFIA DE NUESTRO 'AMIGO' DEL SUR ( y VI) / LA DUREZA DEL REGIMEN
- EL MUNDO (15-X-2004): El gran tema del que no habla Zapatero
- EL MUNDO (15-X-2004): «Abdelkrim prefería España a estos reyes» (OMAR JATABI.
Ex preso y sobrino del mítico líder beréber)
- EL MUNDO (15-X-2004): Mil 'terroristas' detenidos y 2.000 vigilados
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SÁHARA-INFO: http://es.groups.yahoo.com/group/sahara-info/
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1.1. RADIOGRAFIA DE MARRUECOS (I) / EL PODER POLITICO Y ECONOMICO / NUESTRO
'AMIGO' DEL SUR / EL PAPEL DE LA MONARQUIA
http://www.elmundo.es/diario/mundo/1703324.html
El primer banquero y empresario, el rey
CARLOS SEGOVIA. Enviado Especial
El Gobierno está intentando relanzar las relaciones con Marruecos, el vecino del
Sur, con fe total en la voluntad de democratización del rey Mohamed VI. Éste,
tras cinco años en el trono, ha dado algunos pasos hacia delante y hacia atrás
que hacen que su país diste aún mucho de una democracia homologable, pese a que
así se presenta su régimen desde la época de su padre Hasan II. La Constitución
vigente aún confiere al rey una autoridad absoluta en los tres poderes clásicos:
ejecutivo, legislativo y judicial.Y, por si fuera poco, Mohamed VI se ha
adentrado aún más que su padre en otro poder del mundo moderno: el financiero y
empresarial. El monarca no sólo quita y pone ministros, disuelve parlamentos o
designa magistrados, autoridades económicas provinciales y locales, sino que
controla una treintena de empresas que operan en distintos sectores. La familia
real controla donde los marroquíes depositan sus ahorros o los supermercados en
los que compran.En paralelo, asciende el integrismo islámico en el país y
Occidente considera que en esta fase hay que apoyar al joven monarca.
EL MUNDO repasa a partir de hoy la situación de un país que dista de España y,
por tanto, de la UE y de la OTAN, apenas 14 kilómetros al sur de Algeciras.
RABAT.- A las 18 horas del 7 de septiembre estaba todo listo en el hotel Sofitel
Diwan de Rabat para albergar una rueda de prensa sobre el Festival de Andalucías
Atlánticas, un evento cultural hispano-marroquí a celebrar en la localidad de
Essaouira.Pero la mayoría de los asistentes no son periodistas, sino máximos
representantes de empresas españolas y marroquíes o altos funcionarios y
autoridades locales. ¿Por qué?
El anfitrión, el promotor del Festival, es André Azulay, consejero económico
real, un veterano de Palacio que ha conservado con Mohamed VI la influencia
adquirida en la era de Hasán II. Cuando concluye la rueda de prensa, un cortejo
de asistentes hace cola para poder conversar unos minutos con Azulay. Éste va
concediendo audiencia pacientemente en un aparte de la sala y dedica cortésmente
unos minutos, uno por uno, a cada interesado.
Estos «amigos» -así los llama Azulay- le van pidiendo una mediación ante el rey,
un apoyo, un favor, una concesión, porque saben que el selecto grupo de
consejeros reales, dispone de más poder que el jefe del Gobierno, Driss Yetu.
El Palacio Real no sólo manda en política, sino cada vez más, en la economía. El
rey Mohamed VI se autocalifica «monarca ejecutivo» y sigue presidiendo el
Gobierno, puede disolver el Parlamento y designa a los miembros cúpula del poder
judicial. Es además el líder espiritual, según la Constitución vigente.
Pero en los últimos meses, el garante de la integridad de Marruecos, el príncipe
de los creyentes, se ha decidido a ampliar su hegemonía en el terreno financiero
y empresarial. Con el grupo Siger (el nombre está tomado de la palabra latina
regis al revés) y la sociedad gemela Ergis (otro juego con el latín) como casa
matriz y el súper grupo financiero industrial Omnium Nord Africain (ONA) como
buque insignia, el rey es el primer empresario y banquero del país. La ONA
posee, por ejemplo, los supermercados Marjan, una flota de pesqueros en Agadir y
promueve la zona franca de Tánger para intentar arrebatar negocio portuario a
Ceuta y Algeciras.
En suma, la familia real dirige directa o indirectamente las empresas que
representan el 65% de la capitalización de la Bolsa de Casablanca. Es decir, que
controla empresas por valor de 9.000 millones de euros.
El grupo Siger ha protagonizado en los últimos tiempos un refuerzo del control
de ONA. Con ese objetivo, ha adquirido acciones a entidades incluso del Estado y
a precios que los analistas califican cautamente de «discutibles». Un ejemplo es
la Caja de Depósito y Gestión, entidad estatal que intenta salvar empresas
marroquíes en dificultades y que cedió su 3% de ONA a la familia real a un
precio inferior en un 20% al de mercado. El grupo Siger está dirigido por
Mohamed Mounir Majidi, el secretario particular del rey. A éste se atribuye
además e control de la empresa de vallas publicitarias Fc Com, que monopoliza la
publicidad urbana y es contratada a menudo por el Estado para campañas oficiales
o incluso para exhibir el retrato del propio Rey (ver fotografía).
A esta influencia económica hay que añadir las empresas que no cotizan en Bolsa
, como las explotaciones agrícolas o el grupo industrial Primarios.
¿A cuánto asciende el patrimonio real? Es un secreto que incluye propiedades
urbanísticas en el interior y en el exterior. La familia real ha adquirido, por
ejemplo, terrenos en el privilegiado monte de Cabo Negro -que preside una
emergente área turística a 30 kilómetros al sur de Ceuta- para un proyecto de
promoción inmobiliaria, según no ocultan las autoridades locales. Mohamed VI,
gran aficionado a la moto naútica, disfruta cada vez más del cercano Palacio
Real que posee en esa zona del Mediterráneo y quiere apostar por el área.
Los consejeros reales consideran las inversiones como una contribución de su
majestad a impulsar el desarrollo económico del país y la formación de campeones
nacionales frente a las multinacionales extranjeras. Pero para los empresarios
que tienen que competir con el rey no es fácil entrar en el mercado. «Hay malos
hábitos de presencia en la economía que es necesario corregir», afirma
escuetamente al respecto el jefe de delegación de la Comisión Europea en
Marruecos, el irlandés Seán Doyle. «Lo mejor que pueden hacer los empresarios
que se adentren en sectores controlados por el Palacio Real es aliarse al
monarca, como ha hecho el BSCH y Danone», comenta un analista.
El grupo que preside Emilio Botín es, tras la familia real marroquí, el segundo
accionista del Banco Comercial de Marruecos (BCM).El BCM ha adquirido este año
Wafabank y se ha convertido de largo en la primera entidad bancaria del país.
«Es una depredación alarmante», ha sostenido el semanario independiente marroquí
Le Journal, que critica que la dinastía alauí -y, con ella, el régimen- extienda
sus tentáculos en sectores clave para la modernización del país. Se da además la
circunstancia de que el rey nombra en exclusiva a los presidentes del banco
central y de la CDVM, el organismo que controla el mercado de valores.
«Que el rey nombre a los que deben controlar sus asuntos económicos contradice
todos los principios de buen gobierno económico», resalta el semanario. Y pocos
osan mencionar el patrimonio real en el exterior. El jeque Yasin, el líder de la
asociación islamista Justicia y Espiritualidad, la más fuerte de Marruecos
aunque no participe en las elecciones, instó en 2000 al rey a que repatriara los
«entre 40.000 y 50.000 millones de dólares que Hasán II depositó en el
extranjero para emancipar el país del yugo del Banco Mundial y sacarlo de la
situación de crisis y desesperación en que vive la población». Según Economie et
Enterprises hay agujeros en las empresas del Estado desde la época de Hasán II
por valor de 40.000 millones de dólares.
La figura de Mohamed VI no es tan respetada ni temida como la de Hasan II, pero
su poder sigue siendo omnímodo en Marruecos, país al que los gobiernos
occidentales, incluido el español, consideran en fase de esperanzadora
transición democrática. «¿Qué transición?», se preguntaba Le Journal en su
número especial de este verano sobre el quinto aniversario del nuevo rey.
«Hemos querido que este Estado moderno sea un Estado de Derecho en que la ley
esté por encima de todos e inspire confianza a todos, un Estado que garantice
las libertades y se desmarque de cualquier práctica o legislaciones contrarias a
los Derechos Humanos», ha afirmado el rey. ¿Mohamed VI? No. Estas palabras
fueron pronunciadas el 3 de marzo de 1996 por su padre, Hasan II. El discurso,
el deseo real de presentar el país como una democracia homologable a la
occidental, sigue igual, pero no se concreta todavía con las reformas
necesarias.
«Tenemos un rey joven que impulsa una transición democrática y hay que ayudarle.
Hay problemas, pero estamos en el buen camino», afirma Mohamed Rharrabi, el
hombre al que, tras gobernar el área de Perejil en 2002, Mohamed VI ha
encomendado gobernar el área más importante del Sahara Occidental.
«El rey está bien aconsejado y tiene una voluntad real de democratización,
aunque aún quedan problemas», señala el irlandés Doyle. Este menciona el
fundamentalismo, la droga o la corrupción y elogia al Gobierno de Driss Yetu,
pero señala que «no debe retroceder».
El poder del rey neutraliza iniciativas de Yetu y aletarga a la clase política,
según Saad Eddine Otmani, nuevo secretario general del Partido Justicia y
Desarrollo (PJD), la fuerza islamista moderada que ejerce la oposición
parlamentaria frente al abanico de partidos de todas las tendencias que forman
parte de la coalición gubernamental. No es fácil enfrentarse al poder. Cada
parlamentario gana 3.700 euros mensuales, una cantidad similar a la de sus
homólogos españoles, pese a la diferencia de renta entre ambos países.
Con las fuerzas políticas embotadas, Oumama Aouad Lahrech, profesora de Español
en la Universidad Mohamed V, sitúa el «margen para la esperanza en la sociedad
civil».
«El régimen debe dejar de hacer tonterías, como permitir que el rey, que no es
un gran trabajador, haga esperar o incluso anular arbitrariamente visitas
internacionales ya concertadas», lamenta por su parte, un diplomático occidental
que no quiere ser citado. Según la Constitución, la figura del rey es «sagrada».
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http://www.elmundo.es/diario/mundo/1703327.html
Del Reino Feliz a la finca de Sidna
ALI LMRABET
Hace algunos años, un conocido abogado de Rabat, pidió a un agente judicial que
notificase por escrito a una empresa a la que había ganado un pleito que le
pagara lo que el tribunal había decidido.Cuando el agente se presentó ante el
responsable de dicha empresa con el debido orden judicial, este último se rió y
le espetó : «¿ Quién te crees tu para pedir reparación a Sidna ?».
En efecto, la empresa deudora formaba parte de un entramado de empresas que
pertenecen a Sidna, nombre que dan los marroquíes al rey y que significa
literalmente «Nuestro Señor».
El asustado agente judicial volvió a su despacho, telefoneó al abogado para
informarle que no quería seguir con el asunto y nunca más se habló del tema.
Esta anécdota es una de las miles que podrían ayudar a explicar una parte de la
realidad del Marruecos de hoy. Un Marruecos que algunos estados occidentales
intentan vender como una democracia en construcción.
Pregunten a los marroquíes lo que significa para ellos Marruecos.Una parte
importante responderá, siempre que lo haga discretamente, que el reino feliz,
denominación dada por la monarquía alauí a sus feudos, no es mas que la finca de
Sidna y que los súbditos que sobreviven allí son gallinitas que intentan
picotear lo que les deja el amo. Esto es una metáfora, pero es también, casi, la
realidad de un país que esta situado geográficamente a 12 kilómetros de Europa.
En su última entrevista a Paris Match, el mas representativo de los semanarios
rosa franceses y publicación preferida en el Palacio Real, el monarca alauí hizo
una declaración que exasperó a los pocos marroquíes que leen esta revista de
cotilleos. Anunciaba que dejaba su inmensa mansión de Salé, grande como cuatro
urbanizaciones para trasladarse al nuevo palacio que se hizo construir en los
alrededores de Rabat. Y justificó esta mudanza explicando que tras el nacimiento
del heredero las dependencias del palacio quedaban «pequeñas». Además de la
residencia real de Salé y del nuevo palacio construido, el rey ya posee, en
plena ciudad de Rabat, el aparatoso castillo donde vivía Hasan II. Difícil
esconderlo.Ningún sultán marroquí llegó a poseer tres palacios en una misma
capital. En Marruecos, teóricamente, los palacios pertenecen al Estado desde que
Hasan II hizo el negocio de su vida cuando decidió venderlos a las arcas
públicas. El difunto Rey no lo hizo en un acceso de humildad, sino que quería
únicamente que el pobre Estado pagara el carísimo coste de mantenimiento de los
reales sitios, muchos de los cuales nunca visitó. El astuto Hasan II vendió los
palacios, se embolsó el dinero, y continuó utilizándolos sin que nadie pudiera
protestar. Existe una expresión local para explicar esta situación: vender el
mono y reírse de quien lo compra.
Es por eso que cuando Mohamed VI llegó al trono, se dio la sensación, o mas bien
se hizo llegar al pueblo, que las cosas iban a cambiar.El hijo de Hasan II se
autoproclamó «rey de los pobres», distribuyó algunas mediáticas tazas de harira,
la sopa nacional, a algunos pobres seleccionados para la ocasión, y de vez en
cuando se mostró generoso repartiendo «su dinero personal», como insisten los
locutores de los telediarios, a los desventurados. También prometió, igual que
su padre, democracia, bienestar y un futuro mejor.
Los numerosos partidos políticos marroquíes tenían y siguen teniendo suficiente
baza para lanzar una seria advertencia al rey. Pero no es el caso. No porque la
Carta Magna diga que Sidna es «sagrado», es decir que es un dios para los
mortales que tienen la suerte de vivir en su reino, sino porque Hassan II legó a
su hijo una herencia inestimable para un autócrata : un vacío político alrededor
de palacio.
Hasan II dejó al país dirigentes políticos oportunistas, corruptos o solamente
muertos de miedo por perder su situación y sus privilegios.Los partidos de la
derecha, llamados «partidos de la administración» por haber sido casi todos
fundados por el Estado, siguen al pie de la letra las instrucciones del régimen.
Sus siglas evocan intenciones honorables y esperanzadoras para un país del
Tercer Mundo: RNI, (Agrupación Nacional de los Independientes, pero que tiene de
independiente únicamente el nombre); PND (Partido Nacional Democrático, que es
realmente democrático cuando se trata de distribuir dinero, gaseosas y otros
miserables sobornos durante las elecciones); MP (Movimiento Popular, eso sí, en
engañar a los que han votado por él); etc..
Hay partidos «liberales» cuyos jefes son incapaces de explicar a sus tropas lo
que significa el liberalismo y partidos rurales que se pretenden berberistas, es
decir defensores de su lengua y cultura, que nunca han introducido en el
Parlamento una propuesta de ley para reconocer oficialmente la lengua ancestral
de los suyos. Cuando la televisión pública retransmite los debates del
Parlamento, los marroquíes no cuentan los diputados que se han dormido sobre los
banquillos, sino los despiertos porque son los menos numerosos. Y cuando se
muere en su puesto el secretario general de un partido importante, como por
ejemplo el nacionalista Partido del Istiqlal en 1974, no es el rey quien envía
sus condolencias a la cúpula del partido sino que son los miembros del buró
ejecutivo quienes van a dar el pésame al jefe del Estado. Como si el muerto
fuera un familiar o un asalariado del trono. En realidad, esta sorprendente
ceremonia de condolencias sirve al Oráculo real para designar, con la mirada, el
sustituto, deseándole suerte para dirigir el partido.
En la izquierda, el gran partido socialista fundado por Mehdi Ben Barka, la USFP
(Unión Socialista de la Fuerzas Populares), ayer punta de lanza de la
contestación a Hassan II durante los años de plomo, se ha transformado en una
fuerza de apoyo del Majzén. Después de tantas escisiones y expulsiones, cuando
se evoca esta formación se la califica jocosamente de «lo que queda de la USFP».
En cuanto a los comunistas del PPS (Partido del Progreso y del Socialismo), es
el único partido comunista del planeta que se proclama monárquico. Sus
dirigentes, que juran por Marx, Alá y el sultán, abogan públicamente por una
monarquía ejecutiva. Durante las habituales ceremonias de pleitesía, esta
rarísima fauna marxisto-monárquica es, con el género militar, la que sabe mejor
prosternarse y besar con efusión la mano del rey. Su líder, Ismaïl Alaui, no
tiene reparo en reconocer que el monarca le ofreció dos fincas agrícolas en la
más fértil región del país.
No cabe pues la menor duda que, desde su tumba, Hasan II debe contemplar con
infinita satisfacción su obra. Un país que va a seguir para mucho tiempo aun
sirviendo de inmensa despensa a Palacio y una clase política que existe
exclusivamente para servir a Sidna y servirse después. Mientras, sube el
islamismo.
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http://www.elmundo.es/diario/mundo/1703330.html
MOHAMED TOZY / Politólogo marroquí
«Nuestra clase política es cortesana»
Profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Hassan II de Casablanca,
consultor del Banco Mundial, es uno de los analistas políticos con mejor
reputación de Marruecos. Se dio a conocer en 1997 con su libro Monarquía es
Islam político.
PREGUNTA.- ¿Cómo ve la situación política actual?
RESPUESTA.- Tenemos el discurso oficial de que hay voluntad de cambiar el
sistema político y de que lo realizado no es suficiente.Es un discurso
compartido por la Monarquía, los partidos y la prensa política, pero que no se
confirma con hechos.
Pero eso no impide que la tendencia a largo plazo, la demanda de la sociedad
vaya en esa dirección de cambio. Aunque es una demanda contradictoria, porque
hay una parte que quiere una vuelta al tradicionalismo, al Islam verdadero y a
una moralización de la vida política. Pero también está la de otros grupos
sociales, especialmente las generaciones más jóvenes, que quieren
occidentalización.No es un camino recto.
P.- ¿Puede un país islámico ser una democracia al estilo occidental?
R.- No hay relación entre el espíritu de la religión y el proceso democrático.
Si así fuera, ninguna religión monoteísta sería compatible con un sistema en el
que no es Dios, sino el hombre, quien hace las normas. Hay Estados como Malasia
o Turquía en que, aunque la población sea islámica, funcionan más o menos
democráticamente. En los años 70 también la religión tenía mucha influencia en
Italia y aún la tiene en Irlanda.
Pero es verdad que muchos países islámicos están cómodos con sistemas
autoritarios e influyen la cultura, la economía o la geografía.
P.- ¿Es una utopía un Marruecos democrático occidental?
R.- No, pero es necesario que la sociedad lo acepte. Culturalmente, hay más
disposición al servilismo que a la libertad en Marruecos.Y eso es cómodo para
muchos.
P.- ¿Por qué se retrasa la democratización, por los atentados de Casablanca de
2003?
R.- No, ha sido por la demanda de la sociedad que ha pedido más bien
autoritarismo y eso se debe a que el sistema ha desarrollado una cultura
política contradictoria con su discurso.
Tras Casablanca ha habido un endurecimiento de las medidas de seguridad, pero
Marruecos no es una excepción e, incluso, ha hecho menos que otros países como
Estados Unidos.
P.- ¿Qué opina de la Monarquía?.
R.- Hay una Constitución que organiza el poder y plantea una serie de problemas
de contenido. A veces son ambiguos y dejan margen para lo arbitrario o lo
confuso. En Marruecos hay una gran confusión de poderes entre la Monarquía y el
Gobierno. No es sólo por ambición de dominación, sino por la legitimación.Hay
una gran desigualdad en la legitimidad de la Monarquía y los partidos políticos.
Los actores políticos han dado siempre prioridad a estrategias de proximidad a
la Monarquía que a desarrollar sus propios poderes. Tenemos una clase política y
un Estado que funciona con cultura cortesana, aunque el rey actual tiene un
estilo de gobernar que deja más margen que Hasan II.
P.- Pero este monarca está ampliando su poder económico.
R.- El rey como empresario plantea más problemas éticos que políticos.Su
presencia en la economía produce confusión entre el Poder y el mundo empresarial
y es lamentable que sus empresas reciban privilegios. Pero prefiero que tenga
patrimonio privado a que sea el propietario del país como pasa en Bahrein.
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1.2. RADIOGRAFIA DE NUESTRO AMIGO DEL SUR (II) / ECONOMIA Y SOCIEDAD / AUMENTA
LA POBREZA
RADIOGRAFIA DE NUESTRO AMIGO DEL SUR (II) / ECONOMIA Y SOCIEDAD / AUMENTA LA
POBREZA
http://www.elmundo.es/papel/2004/10/11/mundo/1703688.html
España y Marruecos son los países vecinos con mayor diferencia de renta del
mundo
En 20 años la distancia ha pasado de 6 a 13 veces
CARLOS SEGOVIA. Enviado especial
El régimen marroquí no ha logrado hasta ahora aumentar la prosperidad de su
pueblo en niveles que puedan contener la inmigración. Al contrario, el
desequilibrio de riqueza entre España y Marruecos ha aumentado hasta niveles
desconocidos en el resto de fronteras Norte-Sur del mundo. El éxodo rural, la
pérdida de competitividad en la liberalización del comercio mundial y la
corrupción han contribuido a generar un aumento de la pobreza que alcanza ya a
un 25% de la población (siete millones de habitantes).
Y todo con niveles educativos mínimos, puesto que uno de cada dos habitantes de
Marruecos sigue sin saber leer o escribir y las nuevas generaciones apenas
aguantan tres años de escolarización.Con estos mimbres, se forman colas
gigantescas ante los consulados españoles para intentar una vida mejor y, el que
no logra conseguir visado ni falsificándolo, se pone en manos de las mafias de
la inmigración clandestina. La inversión extranjera (España superó el pasado año
a Francia por primera vez) no está siendo suficiente dado los mínimos salarios
que se pagan.
Y el Estado no garantiza derecho de paro suficiente ni, al menos, asistencia
médica universal. Las reformas prometidas por Mohamed VI y el Gobierno de Driss
Yetu no terminan de llegar.
TETUAN.- Junto al número 34 de la avenida peatonal Mohamed V de Tetuán que da
sede al consulado general de España hay un zapatero que por unos dirhams ayuda a
rellenar papeles de petición de visado a las decenas de marroquíes que, sin
saber leer o escribir, solicitan cada día autorización para ir a España.
No es lo único que tienen que pagar antes de pisar la sede consular.Algunos de
los que claramente no reúnen los requisitos mínimos tienen que abonar dinero al
funcionario municipal marroquí de turno para que conseguir certificados -con
aspecto de auténticos- requeridos por el consulado español.
Según las cifras oficiales, los consulados españoles en Marruecos tramitan más
de 100.000 peticiones de visado de personas que alegan querer hacer una visita
turística, estudiar, residir, trabajar o lo que sea en España. Sólo Rusia
(176.000 en 2003), debido al auge del turismo, supera a Marruecos en peticiones
de visado con destino a España.
Y eso son los que intentan entrar legalmente. El Gobierno español reconoció en
2003 haber devuelto a Marruecos a 24.000 ciudadanos de ese país. Y hay censados
legalmente en España 350.000 marroquíes.
No hay otra área en el mundo en la que un vecino pueda tener más interés en
desplazarse al territorio del otro en busca de horizonte de vida. La frontera
económica entre España y Marruecos es la más grande del mundo, según datos
-basados en los del Banco Mundial- del economista Mehdi Lahlou, profesor del
Instituto Nacional de Estadística y Economía Aplicada de Rabat, corroborados por
fuentes diplomáticas españolas.
Cada español disfruta teóricamente de una renta per cápita de 17.000 dólares,
mientras que cada marroquí no llega a 1.300 y, además, está experimentando un
descenso en los últimos años en términos reales. «Hace 20 años, la renta per
cápita española era seis veces superior a la marroquí; la estadounidense, 13
veces superior a la mexicana; y la alemana, 12 veces mayor que la polaca»,
subraya Lahlou.
«Ahora la renta per cápita española es 13 veces mayor que la marroquí mientras
que la estadounidense es ya sólo seis veces mayor que la mexicana y la alemana
sólo cinco veces la polaca», lamenta este economista, que ni siquiera ha
encontrado más distancia entre las dos Coreas.
Lahlou crítica el fracaso económico del régimen marroquí y subraya al tiempo la
inyección de fondos europeos que ha recibido España como factores para que el
desequilibrio aumente. Y eso con una población como la marroquí en la que el 60%
tiene menos de 25 años, con la emigración como mejor perspectiva de vida.
En opinión del profesor marroquí, «las perspectivas no son buenas, porque
arrastramos un largo periodo de crecimiento muy débil del Producto Interior
Bruto. La tasa de inversión es mínima y hasta el 25% de la población se
encuentra por debajo de los umbrales de pobreza».
El ministro de Exteriores de Marruecos, Mohamed Benaissa, pidió ayer en el Foro
Formentor que la UE ofrezca un estatus especial a Marruecos y que incremente las
ayudas en el próximo programa plurianual para el periodo 2007-2013.
Lahlou cree que, para obtener esa relación privilegiada, la solución es que el
Gobierno de Marruecos afronte «una reforma institucional y económica». La ayuda
de la UE para construir infraestructuras, atraer inversión y modernizar los
sectores agrícola y pesquero, entre otros, son esenciales a su juicio.
«Hay razones para entender que los marroquíes se sientan decepcionados.Hassan II
creyó antes de la caída del Muro que la única área de expansión de la entonces
Comunidad Económica Europea sería el Sur, porque no habría posibilidad con la
Europa del Este.Pero todo el escenario que soñaba se desmoronó», admite Seán
Doyle, el jefe de la delegación de la Comisión Europea en Rabat.Éste subraya, no
obstante, que la UE destina 150 millones de euros anuales a Marruecos.
Pero todo es poco, sobre todo también si la ayuda que se recibe no está bien
gestionada. Según datos del Banco Mundial, mientras que la pobreza en Túnez o
Argelia se estabiliza, en Marruecos ha aumentado en seis puntos en la última
década y alcanza a un 25% de la población, es decir a siete millones de personas
que viven con menos de un dólar al día.
De los 28 millones de habitantes en Marruecos, el 50% son analfabetos y la tasa
llega al 62% en el caso de las mujeres (más aún en áreas rurales). El 75% de los
estudiantes de bachillerato en el sistema público han suspendido en el último
curso. Lahlou destaca que el tiempo medio de escolarización de los niños no
llega a tres años.
El politólogo Mohamed Tozy atribuye este mínimo nivel educativo al desinterés
del régimen durante décadas por alfabetizar a la población. «Ahora están
intentando recuperar el tiempo perdido, pero las necesidades son enormes y va a
llevar mucho tiempo», lamenta.
La esperanza de vida (68,4 años) es diez años inferior a la española.El uso de
energía eléctrica en Marruecos es diez veces inferior que en España y el acceso
a agua, muy limitado. En España mueren cinco de cada mil niños menores de cinco
años. En Marruecos, 43. En la era de Internet, sólo hay en Marruecos 23
ordenadores por cada mil habitantes, mientras que en España, pese que no es un
modelo en Occidente en este terreno, hay diez veces más.
Sólo el 20% de la población marroquí cuenta con seguro médico y sólo la mitad de
los apenas dos millones de trabajadores por cuenta ajena alcanza algún subsidio
de paro.
Y a ello hay que unir la corrupción, extendida a pequeña, media y gran escala en
la Administración marroquí, según todos los informes internacionales. En el
índice de percepción de la corrupción de la organización Transparency
International, Marruecos aparece en el puesto 70 de 133, peor que países como
Colombia o Bielorrusia.
Ante todo este panorama, «es necesario que el país no pierda credibilidad»,
afirma el eurofuncionario Doyle para que atraiga capital.
El primer ministro marroquí, Driss Yetu, reclama en todos los foros posibles más
inversión extranjera en el país y acoge en su despacho a todo empresario que
llegue con intención de poner dinero. Así lo acaba de hacer con el presidente
del grupo inmobiliario Fadesa, Manuel Jové, que ha lanzado un proyecto turístico
en la localidad de Saidia con capacidad de 30.000 camas, puerto deportivo y
campo de golf.
España se convirtió en 2003 en el primer inversor extranjero en Marruecos, por
encima, por primera vez, de Francia. La razón de este fenómeno, probablemente
muy coyuntural, es que salió formalmente de su sede de Madrid, y no de la de
París, el dinero con el que el grupo hispano-francés Altadis pagó su entrada en
el privatizado monopolio de tabacos en Marruecos.
Unas 600 empresas españolas mantienen inversiones en el país vecino. «Lo más
barato es la mano de obra, porque los costes de energía, transporte o
telecomunicaciones pueden ser más altos que en España», explica un asesor
económico español. Un salario mensual medio en las fábricas españolas
trasladadas a Marruecos no llega a los 3.000 dirhams (285 euros). Y eso que,
según este asesor, «las empresas españolas y extranjeras en general pagan más
que las marroquíes».
Abdelhamid Amine, dirigente sindical de la Unión Marroquí de Trabajadores (UMT)
asegura que «las empresas extranjeras se aprovechan en general de la tradición
marroquí de vulnerar los derechos de los trabajadores y explotar así más a la
mano de obra». «Hay empresas que llegan del extranjero con buena intención, pero
siempre se unen a empresas locales que les empujan a ignorar las leyes y les
dicen, con razón, que no se corre ningún riesgo», agrega. Mientras llega capital
extranjero, una fuente esencial de ingresos para la economía marroquí son las
transferencias que realizan los emigrantes marroquíes. Hasta 4.000 millones de
dólares, el 9% del Producto Interior Bruto marroquí, envían cada año a sus
familiares, constituyendo la mayor fuente de ingreso de divisas del país -además
de la droga- según el Fondo Monetario Internacional.
«Una cantidad equivalente a un tercio de ese dinero se queda en España durante
la Operación Paso del Estrecho cada verano», asegura Lahlou. Para este
economista, España se queja de los nueve millones de euros que cuesta al Estado
organizar la operación, pero «ese dinero se compensa con creces con 2,5 millones
de marroquíes que pasan entre tres y cinco noches cada año en España para cruzar
el Estrecho, echando gasolina, comiendo o comprando billetes de barco».
En paralelo al negocio de la emigración legal, funciona también el de la
clandestina. Fabricantes de pateras, mafiosos de ambos lados del Estrecho y
falsificadores viven del sueño de los demás de salir de la penuria y de
franquear la frontera. También se aprovecha, más modestamente, el letrado
zapatero de Tetuán.
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http://www.elmundo.es/papel/2004/10/11/mundo/1703530.html
Un pasaporte sólo 'válido hasta Tánger'
ALI LMRABET
Los marroquíes son unos graciosos. Les gusta reírse de si mismos y de sus
desgracias. Cuando hace mas de una década los ricos países de la Unión Europea
formalizaron los visados obligatorios, los pobres habitantes del reino hermano
del de Juan Carlos I llegaron rápidamente a la conclusión de que su pasaporte no
valía nada. El salvoconducto de color verde oscuro no les permitía, como antes,
atravesar fronteras y países sin demasiadas contrariedades.
Haddu Tanja (Valido hasta Tánger), es así como comenzaron a llamarlo.Para ellos,
el documento de viaje servía únicamente para llegar a Tánger, la puerta de El
Dorado, la ciudad a partir de la cual se puede llegar de un salto a Europa.
Para ir más allá, había que utilizar otros subterfugios. En 2004, todo sigue
igual. Haddu Tanja sigue siendo valido hasta Tánger, y los marroquíes siguen
intentando por todos los medios tocar con sus pies y sus manos lo que piensan
que es un paraíso terrestre.Superar los innumerables obstáculos del Estrecho les
parece infinitamente mas fácil que quedarse en su país.
Auténticos visados obtenidos mediante millonario soborno consular, falsos
comprados a falsificadores profesionales, viajes peligrosos en pateras y en
zodiacs y épicas travesías en cámaras de neumático, todo vale para intentar
saltar a la Península.
Las odiseas se han vuelto del alcance de todos. Una vez, un ingenioso
inmigrante, sin un duro de los de entonces, intentó atravesar el Estrecho en
patinete. Después de dos días pedaleando contra vientos y mareas, la Guardia
Civil lo interceptó a escasos metros de tierra firme. Pero, como el general Mac
Arthur, el exhausto y temerario ciclista náutico prometió volver.
Todos los inmigrantes de todas las épocas y de todas las partes del mundo lo
dicen: ninguna frontera, ningún muro, ningún control policial pueden detener a
alguien que esta huyendo de la miseria y la falta de libertad.
En Marruecos, estos aventureros de la pobreza se llaman los harragas,
literalmente los que queman la frontera, es decir los que la atraviesan
ilegalmente.
Generalmente son jóvenes de familias humildes sin futuro ni perspectivas de que
su situación social se mejore. Se pasan años trabajando como esclavos para
ahorrar los 2.000 o 3.000 euros que les permitirán llegar al otro lado del
Estrecho.
Muchos de ellos logran su propósito después de años de sufrimientos y
sacrificios, pero otros terminan ahogados en el Estrecho, o si tienen suerte
recuperados por la Guardia Civil y devueltos a Marruecos. Casi todos lo vuelven
a intentar.
Hace cuatro años, el jefe de los servicios secretos marroquíes (hoy jefe de casi
todas las fuerzas de seguridad civiles del Estado), el general Hamidou Laanigri,
declaró a dos reporteros de un importante diario español que cada inmigrante que
abandona el país es una «boca» menos que alimentar. El buen general que, según
el diario francés Libération, estuvo implicado en un transporte de desaparecidos
marroquíes hacia Tazmamart, la cárcel secreta de siniestra memoria, añadió que
impedir que los marroquíes sigan emigrando ocasionaría una explosión social en
el país.
Viniendo de un conocido atropellador de los derechos humanos en Marruecos, la
frase tenía su sentido, y su lógica. Laanigri reconocía claramente lo que es un
hecho obvio: que el régimen marroquí no tenía ni las fuerzas ni las ganas de
luchar contra un fenómeno, el de la inmigración clandestina, que al fin y al
cabo le convenía.
En esa época, el gobierno de José Maria Aznar se estremeció ante tal confesión
hecha por un miembro del entorno directo de Mohamed VI. En cambio, en Marruecos,
nadie, aparte algunas publicaciones independientes y una organización de
Derechos Humanos, se escandalizó que los marroquíes sean considerados «bocas» a
alimentar.
Pero en realidad, ¿porque escandalizarse? En el reino feliz de Mohamed VI, todo
el mundo quiere irse. Los pobres a Europa porque esta cerca y los ricos a
América del Norte porque tienen los medios financieros y la posibilidad de
obtener un visado.
En octubre de 2003, un escándalo inmigratorio salpicó a la dirección de la RAM
(Royal Air Maroc), la compañía nacional de transporte aéreo. La prensa
canadiense descubrió que un antiguo ministro de la Inmigración de la provincia
de Québec, André Boulerice, había intercambiado favores con Mohamed Berrada, el
presidente de la compañía aérea.
A cambio de un viaje y estancia en un hotel de lujo del reino, el ministro había
utilizado su influencia política para favorecer la instalación en Canadá de las
dos hijas del responsable marroquí.La prensa canadiense divulgó igualmente que
no sólo la familia del presidente de la Royal Air Maroc se había aprovechado de
los favores del ministro sino que decenas de ejecutivos de la compañía y «altas
personalidades marroquíes» habían obtenido también carnés de residencia y
derecho a la Seguridad Social sin residir en Canadá.
Ante un escándalo de tal magnitud, pasó lo que tenia que pasar.En Canadá, el ex
ministro fue destituido de su puesto de portavoz de su partido, tuvo que
devolver el dinero del viaje y pedir públicamente perdón.
En Marruecos, como siempre, no pasó absolutamente nada. No hubo investigación,
amonestación ni siquiera condena verbal de algún responsable político. Todo el
mundo se calló, gobierno, partidos políticos, sindicatos y asociaciones de todo
tipo. Un año después, el señor Berrada sigue siendo el presidente de la Royal
Air Maroc.Y ningún ejecutivo de la compañía ni ningún alto responsable marroquí
tuvo que rendir cuentas. El botín no se devuelve. Los marroquíes son unos
graciosos y Marruecos es un país incomprensible para el resto del planeta.
Existe una especie de consenso general en torno a la inmigración.Como si todos
los marroquíes, los pobres y los ricos, tuvieran el derecho no escrito de
utilizar, a su manera y dependiendo de su condición social, todos los artilugios
para abandonar el reino feliz. Los primeros. con el vientre vacío y en patera
insegura, los segundos con visados validos y viajando en avión. No es el Sálvese
quien pueda, pero se le parece mucho.
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1.3. RADIOGRAFIA DE NUESTRO AMIGO DEL SUR (III) / LA INFLUENCIA DE LA RELIGION /
EL ASCENSO DEL ISLAM COMO IDEOLOGIA
http://www.elmundo.es/papel/2004/10/12/mundo/1703846.html
A la espera del poder «como fruto maduro»
ALI LMRABET
Es lo que se puede llamar un dilema islamista. ¿Cómo llegar democráticamente al
gobierno sin que el principal inquilino, el rey, se oponga? Ésta es la ecuación
que tiene que resolver antes de las elecciones legislativas del 2007, el PJD,
Partido de Justicia y Desarrollo, la principal formación de la oposición, cuyo
éxito complace a parte de la población marroquí e irrita a las altas esferas del
poder. La historia del primer partido islamista marroquí comienza así. A finales
de los años 90, Hasan II delegó en su ministro de interior y brazo secular,
Driss Basri, para negociar con algunas franjas islamistas su integración al
juego político tal como esta definido por Palacio.
Los diferentes grupos islamistas que forman hoy el PJD aceptaron la oferta
hasaniana, y se les permitió unirse al esquelético y olvidado partido del doctor
Abdelkrim Jatib, el MPDC (Movimiento Popular Democrático y Constitucional). Por
entonces, ya hacía tiempo que Jatib, un respetado dirigente del Movimiento
Nacional -fiel a la monarquía sin ser un político servil- había hecho suyas
algunas tesis islamistas.
Para el dúo Hasan II-Basri, el viejo médico, que seguiría siendo el secretario
general del partido, era la garantía mas sólida para que los barbudos no se
lanzaran en alguna aventura insensata.
Vigilar y apaciguar, esa era la misión del buen doctor. Abdelkrim Jatib maniobró
bien. Su partido compartió los mandos con los dirigentes islamistas y la
formación ayer inconsistente comenzó a crecer con la afluencia de personal
político calificado y de decenas de miles de militantes motivados.
Como estaba previsto, el MPDC comenzó a ganar terreno en la arena política. La
fuerza del MPDC regenerado era tal que, a finales de 1997, solamente unos meses
después de la firma de la alianza entre los islamistas y Jatib, logró hacerse
con una decena de diputados en las elecciones legislativas de noviembre.
En las siguientes, las de septiembre de 2002, aunque el Ministerio de Interior
le impidió arbitrariamente no presentarse en la mitad de las circunscripciones
electorales del país, el MPDC -que entre tanto se había transformado en el PJD-
logró multiplicar por cuatro el número de sus escaños en la Cámara de los
Representantes (Parlamento).
Es un secreto a voces que la formación islamista había conseguido mas escaños de
lo anunciado, pero para preservar la «imagen» de un Marruecos inmunizado contra
el islamismo, el Ministerio de Interior se olvido (¡hasta hoy!) de publicar
todos los datos de las elecciones, circunscripción por circunscripción. El PJD
declinó protestar públicamente.
En septiembre de 2003, antes de las municipales, el Ministerio de Interior,
dirigido conjuntamente por Mustafa Sahel y Fuad Alí El Himma (el compañero de
colegio del rey y pobre eminencia gris del régimen), impuso al PJD presentarse
únicamente en un 20% de las circunscripciones. El partido islamista, que venia
soportando durante meses una ignominiosa campaña difamatoria que quería
involucrarlo en los atentados terroristas del 16 de mayo en Casablanca, volvió a
aceptar la decisión gubernamental.Y otra vez, como se intuía, reanudó con la
victoria en los diminutos espacios electorales que el Poder se dignó otorgarles.
Muchos militantes del partido así como algunos observadores no llegan a entender
la pasividad de la dirección del PJD frente a las imposiciones de Interior, es
decir de Palacio ya que ese ministerio forma parte de los llamados ministerios
de soberanía.Por ejemplo, cuando a finales de 2003, el ministro de Interior,
Mustafa Sahel, telefoneó a Abdelkrim Jatib para ordenarle que el más popular de
los diputados islamistas, Mustafa Ramid, dimitiera como jefe del grupo
parlamentario, el veterano político se rebeló y denunció públicamente las
coacciones del Majzén. Pero la cúpula del partido, después de un tenso debate,
acató la exigencia.
En realidad, las concesiones de los barbudos son estrategia y pragmatismo. Son
el precio que los islamistas consideran que hay que pagar para que algún día
sean aceptados en el Gobierno de la nación. La situación internacional y la mala
imagen de todo lo que porta barba después del 11-S y el 11-M, no les
favorecen.La «lección argelina», cuando en 1992 el ejército impidió que los
islamistas del FIS ganaran las elecciones generales, les sirve de
espantapájaros. En vez de buscar el enfrentamiento directo, prefieren esperar
días mejores, conscientes que el futuro les puede pertenecer.
Este año, al jubilarse Abdelkrim Jatib, la primera cosa que hizo su sucesor,
Saad Eddine El Otmani, fue presentar pleitesía a la monarquía y a su Comendador
de los Creyentes. Para El Otmani y un sector de su partido solo una sumisión
pactada podría resolver el famoso dilema que les tiene alejados del poder.
El problema es que si la dirección del PJD sigue en su estrategia de perfil
bajo, existe el peligro que las bases comiencen a hartarse y a desertar el
partido como ocurrió con los socialistas en 1998 cuando llevaron a uno de los
suyos, Abderraman Yusufi, a la presidencia del gobierno.
Si esto ocurre, la situación beneficiaria aún más a la asociación del jeque
Abdesalam Yasin, Justicia e Espiritualidad, considerada por los observadores
como la organización islamista mas influyente del país. Si Justicia y
Espiritualidad es una organización pacífica que nunca estuvo implicada en actos
violentos, sus dirigentes han declarado reiteradamente que no aceptan el «juego
político» impuesto por Palacio ni los exagerados poderes del rey. Tampoco
admiten que el soberano siga haciéndose llamar Comendador de los Creyentes,
argumentando que ningún texto religioso lo avala.Además, y eso es lo que les ha
convertido en enemigos mortales del régimen, exigen claramente que los miles de
millones de dólares que la familia real tiene guardados en el extranjero sean
repatriados y utilizados para desarrollar el país.
Para los islamistas, lo que atrae más en Justicia y Espiritualidad, es que esa
organización no tiene dilemas que resolver y por el momento no está interesada
en gobernar. Como dice Nadia Yasin, la hija y portavoz del jeque, «esperaremos
que el fruto maduro caiga por sí solo».
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http://www.elmundo.es/diario/mundo/1703917.html
El 40% de los marroquíes apoya a movimientos islamistas según un informe de la
embajada española
Por Carlos Segovia
El Mundo (12/10/04, 11.05 horas)
Con la clase política paralizada por la influencia del Palacio Real y con una
situación socioeconómica estancada, el islamismo está consiguiendo capitalizar
buena parte del descontento de la población.
El fenómeno es especialmente intenso justamente en la zona más sensible para
España, en el norte, en torno a Tánger y Tetuán, de donde proceden la mayor
parte de los autores materiales de los atentados del 11-M.
El régimen marroquí, que ha estimulado en el pasado el ascenso islamista, ha
emprendido este verano una reforma administrativa que incluye la creación de
dos nuevas provincias en torno a Ceuta.La medida es interpretada por la
diplomacia española como un movimiento favorable para reforzar el control en la
zona, fomentar su desarrollo económico y frenar el islamismo.
Todos los observadores dan por hecho que las fuerzas islamistas se impondrían
en todo el país si pudieran presentarse en todas las circunscripciones en las
próximas elecciones generales de 2007. Mustafa Ramid, el líder islamista del
Partido Justicia y Desarrollo más popular, asegura a EL MUNDO que su fuerza
política tiene «vocación de Gobierno» y reclama que el rey ceda más poder a los
partidos políticos. El influyente movimiento Justicia y Espiritualidad no
quiere aún participar en el sistema.
TETUAN.- Jamaa Mezuak era el barrio más miserable y peligroso de Tetuán cuando
jugaban de pequeños El Chino y otros autores del 11-M. Pero el éxodo rural ha
multiplicado los suburbios en la vieja ciudad española y ahora hay calles mucho
más siniestras.
Peor aún ahora es el barrio de Ichara, el más alto, el más inaccesible, el más
vulnerable, el más marginado.
Subir cada día a sus empinadas callejuelas desde el centro de Tetuán es un
castigo para los vecinos que no tienen coche, que son la inmensa mayoría. Las
casas no son chabolas, pero están construidas con el llamado block, un material
gris incapaz de aguantar un mínimo temblor de tierra. Hay contrabando, droga,
un 80% de paro y, por supuesto, es difícil ver en Ichara a una mujer sin velo.
El islamismo se va extendiendo por todo Marruecos, pero especialmente en esta
zona norte del país, en torno a Ceuta. Cuando no funciona nada, cuando no hay
esperanza, el Islam se va abriendo camino como solución.
«El integrismo es más fuerte aquí», asegura el cónsul español de Tetuán, Carlos
Blasco, que ve en la miseria y en la marginación el caldo de cultivo para el
islamismo radical e incluso violento.
Frente a este fenómeno, se ha interpretado como una medida de control la
decisión del Gobierno marroquí de realizar una reforma administrativa y crear
dos nuevas provincias en torno a Ceuta.Donde antes había una sola extensa
provincia, ahora hay dos.Una en la zona de Fahs Anjra, al oeste y sur de
Tánger. Y otra entre Rincón y Castillejos, al sur de la ciudad autónoma
española.
¿Por qué? Se trata de dos zonas de interés especial en Rabat.En el norte,
porque incluye el proyecto portuario de Tánger, que intenta arrebatar tráfico a
Ceuta y, sobre todo, a Algeciras.El proyecto incluye además la creación de una
zona franca, libre de impuestos, capaz de restar negocio a Ceuta, aunque la
próxima entrada en vigor del acuerdo de libre asociación entre la UE y
Marruecos puede eliminar el interés de estas ventajas fiscales.Y también
interesa el sur de Ceuta, porque, además de ser área de potencial turístico,
alberga uno de los palacios reales preferidos de Mohamed VI, gran aficionado a
la moto náutica y a disfrutar de ese área marítima mediterránea.
Fuentes diplomáticas españolas no ven perjuicio, sino más bien ventajas en la
potenciación administrativa marroquí en la zona, porque puede fomentar el
desarrollo económico y frenar el islamismo, especialmente el más integrista.
«Desde los atentados del 11-S, más del 43% de las chicas jóvenes se han puesto
velo, por la influencia de unos medios informativos, como algunos canales
árabes vía satélite que no paran de difundir sermones y discusiones cada día
más extremistas a los jóvenes», afirma el periodista local Jamal Ouahbi. En su
opinión, la mala situación económica empuja a los jóvenes en el área «o bien al
narcotráfico o al contrabando, o bien al integrismo». Se da el caso de que la
cadena de supermercados Marjane, -controlada por la familia real- recién
instalada en Tetuán, rechaza dar empleo a las jóvenes que lleven velo. Con este
ambiente, hay que tener en cuenta que la reintegración de Ceuta y Melilla a
territorio marroquí es una de las reivindicaciones de los islamistas. Sus
responsables, consultados por este diario, rechazan la violencia para conseguir
este objetivo. Mustafa Ramid, el dirigente más popular del cada vez más
influyente Partido de Justicia y Desarrollo (PJD) asegura que «hay que liberar
Ceuta y Melilla en condiciones de cooperación con nuestro vecino español». «No
pedimos entrar en una confrontación para recuperar estos territorios ocupados,
pero no podemos aceptar que esa situación sea para siempre. Tampoco España
puede recuperar por la fuerza Gibraltar».
«Hay que actuar con inteligencia y sabiduría evitando un choque con España,
porque lo que es malo para España es malo para Marruecos y viceversa», sostiene
Aisa Acharki, líder de la cada vez más extendida asociación Justicia y
Espiritualidad (ver entrevista adjunta).
Pero el Gobierno español ve con preocupación este ascenso islamista.Incluso
teme que el PJD, que ha aceptado el juego político, intente formar gobierno en
esta década con el Istiqlal, el histórico partido nacionalista. En Madrid creen
que el régimen no aceptará esta alianza, pero vigilan de cerca los movimientos
de ambos partidos.
Según el politólogo marroquí Mohamed Tozy, España no tiene que temer en exceso
el fenómeno islamista. «El ciclo en el que el islamismo implicaba cambios
sociales radicales ha terminado.Es imposible. Ya no hay sitio para una
revolución islámica y los islamistas lo saben, por eso optan por un proceso más
bien reformista». «El origen sufí de los máximos dirigentes es una garantía de
moderación», según el portavoz de Exteriores del PP y experto en movimientos
islamistas, Gustavo de Arístegui.
Ambos se refieren a los islamistas con más adeptos en la sociedad, no a los
salafistas, los integristas considerados minoritarios a los que se atribuye el
atentado de Casablanca.
El problema para el régimen es que el islamismo se ha convertido a ojos de la
población más depauperada en la única alternativa a un poder que no satisface
sus necesidades. «No sé si los islamistas son más fuertes que antes, hay que
esperar a 2007 y ver cómo se pronuncia la gente en las elecciones. Pero son los
que más se movilizan, los más motivados», explica Tozy, autor de respetados
ensayos sobre la cuestión.
«Los islamistas están impulsados por una generación que quieren mejorar la
situación de clase de sus padres y sus antepasados.Su influencia es importante,
porque en el contexto internacional de angustia, de sentimiento de invasión de
Estados Unidos y de otros países occidentales, el Islam se ha convertido en el
valor refugio», afirma Tozy. La Guerra de Irak ha disparado este sentimiento.
Además, casi todas las fuerzas políticas tradicionales participan en la
coalición de Gobierno y los únicos que hacen verdaderamente oposición en
Marruecos son los islamistas.
Según el llamado Informe País que ofrece la Oficina Económica y Comercial de
España en Rabat, «si se suman todo los partidos, agrupaciones o movimientos
islamistas, se estima que cuentan con el apoyo o simpatía de, al menos, el 40%
de la población.El considerable avance islamista de la última década se
atribuye al malestar social y al deterioro económico». Según una encuesta de
este año del Pew Research Center, el 45% de los marroquíes ven «positiva» la
figura de Osama Bin Laden.
Todos los observadores llaman la atención de que el PJD habría ganado las
elecciones generales de 2002 y las municipales de 2003 si hubiera podido
presentarse a todas las circunscripciones.«En 2002 sólo nos presentamos el 54%
y conseguimos 42 escaños, cuando la primera fuerza parlamentaria logró solo
50», subraya Ramid. Y la asociación Justicia y Espiritualidad, fundada con
enfoque más radical por el jeque Yasin, ganaría probablemente al PJD, si
pudiera convertirse en fuerza política.
«El Estado intenta debilitarnos, pero no creo que pueda», asegura Ramid. Este
abogado de Casablanca tuvo que dimitir como portavoz parlamentario del PJD por
presión directa del ministro del Interior, Mustafá Sahel. Pero sigue en el
comité de dirección del partido, según asegura. «Es verdad que el ministro me
quiso echar y dimití para que la relación del Gobierno con mi partido no se
deteriorara.Somos una fuerza política responsable».
Ramid atribuye a esta actitud el hecho de que su partido aceptara no
presentarse a todas las circunscripciones. El cita el temor de los empresarios
y, entre los factores externos, «el miedo, por un concepto falso, de las
potencias internacionales». Ramid admite que el impacto de los atentados del
terrorismo islamista fuerza al PJD a ser cauto, porque su prioridad de momento
es «un Marruecos estable». ¿Y en las elecciones de 2007? «Aún no hemos decidido
nada, pero si la situación es la misma, habrá que actuar igual». Pero
advierte: «Tenemos vocación de gobernar Marruecos y no siempre habrá un 11-S ,
un 16-M [Casablanca] o un 11-M». Los islamistas creen que el sistema actual «no
es una democracia, es una dictadura enmascarada», según Ramid, y que es
necesaria una fuerte reforma. «El rey debe ceder poderes e instaurar una
monarquía parlamentaria. Incluso por su propio interés, porque la gente le va a
atribuir a él todos los problemas si la situación no va bien».
El PJD y Justicia y Espiritualidad no han unido fuerzas hasta ahora y sus
representantes no la vislumbran, pero la fuerza de uno y otro se hace cada vez
más difícil de frenar.
Además, hay un pecado original. «El régimen alentó en su momento el islamismo
para acabar con la oposición de izquierdas y ahora se ve con un problema muy
difícil y sin poder dar marcha atrás», señala el presidente de la Asociación
Marroquí de Derechos Humanos , Abdelhamid Amine.
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http://www.elmundo.es/diario/mundo/1703849.html
AISA ACHARKI / Dirigente de Justicia y Espiritualidad
"Zapatero es listo, no merece otro 11-M"
Aisa Acharki, profesor de ingles, es el lider en Tetuan y el Norte de Marruecos
-y dirigente nacional- de la asociacion Justicia y Espiritualidad, la corriente
islamista radical que, segun todos los observadores, ganaria las elecciones en
Marruecos si pudiera constituirse en partido politico.
Pregunta.- ?Cuales son los objetivos de Justicia y Espiritualidad?
Respuesta.- En el nombre de Dios Todopoderoso y Misericordioso, nuestra
organizacion se diferencia de todas las demas islamicas en que nuestro
orientador, el jeque Yasin, ha logrado una vision muy clara del Islam y como
llevar a cabo las ensenanzas del profeta Mahoma. Nuestros objetivos se basan en
nuestro propio nombre.La Justicia esta ausente desde hace siglos y tenemos que
tratar de organizar la vida de los ciudadanos como Dios quiere para que lleven
una vida sana. La Espiritualidad prepara al individuo para ser siervo de Dios y
da significado a su existencia. La Justicia no puede existir sin la contribucion
de personas que comprenden la importancia de Dios y la Espiritualidad no puede
existir sin Estado de Derecho.
P.- ?Se presentara su organizacion a las proximas elecciones?
R.- Si nos presentaramos es casi seguro que ganariamos. Cada vez tenemos mas
seguidores. Cuanto mas problemas nos pone el regimen, nuestra organizacion se
crece mas. Cuanta mas corrupcion vemos en los otros, cuanto mas mienten, el
pueblo se vuelve hacia los mas sinceros.
Para presentarnos a las elecciones necesitariamos un Estado que respetara la
libertad de opinion. Pero el que tenemos vigila al que opina diferente,
especialmente si es de Justicia y Espiritualidad, y detiene a nuestros
simpatizantes. No hay transparencia, hay mentiras y corrupcion en nuestro
presente politico. Aunque ganaramos las elecciones, no es posible tener la
iniciativa para aplicar el programa. El regimen solo quiere esclavos.
P.- ?Y el futuro?
R.- Tenemos objetivos a corto, medio y largo plazo. Nuestro programa va mas alla
de nuestra propia muerte. No estamos parados, seguimos llevando nuestro mensaje
y tenemos cada vez mas seguidores de todas las clases sociales. Y demostraremos
nuestra fuerza cuando se den las condiciones, mientras tanto, no podemos entrar
en una casa que esta a punto de derrumbarse encima de sus propietarios.
P.- ?Que opina del 11-M? ?Por que sus autores son de Tetuan?
R.- (Se escucha al muecin invitando a la oracion) Me tengo que ir rezar.
(Regresa tras unos minutos y responde). El Islam es la religion de la paz y la
misericordia. Lamentamos muchisimo el atentado y me impresiono el clamor del
pueblo espanol. Pero tambien me impresiona como mueren tantos musulmanes en
muchas partes del mundo, sobre todo en Palestina. Me pregunto donde esta la
ciudad de Grozni y que es de Irak, atacada por los misiles infernales de EEUU.
Es normal que nuestros jovenes, que ven estas imagenes cada dia, se enfaden y
lleguen al punto de querer vengarse si no tienen quien educarles.
Pedimos que no haya otro 11-M para nuestros vecinos espanoles.Zapatero no se lo
merece, ha sido listo y ha tenido la vision de salir de Irak y dejar la
reputacion limpia de los espanoles. Y quiero tranquilizar diciendo que Justicia
y Espiritualidad no quiere violencia, no existe ni en nuestro presente ni
nuestro futuro. Solo practican la violencia los ignorantes. La mayoria de los
autores del 11-M no tenian cultura.
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1.4. RADIOGRAFIA DE NUESTRO 'AMIGO' DEL SUR (IV) / AUMENTA EL CULTIVO DE DROGA /
LA MISERIA DEL RIF
http://www.elmundo.es/papel/2004/10/13/mundo/1704128.html
El líder mundial del cannabis
CARLOS SEGOVIA. Enviado especial
En la zona de Marruecos más cercana a España, en el Rif, se dan las mayores
cotas de miseria del Reino. Y, lo que es peor, la principal fuente de riqueza es
el cultivo de droga. La Agencia de Naciones Unidas, en un estudio aceptado por
el Gobierno marroquí, sitúa a Marruecos como el primer exportador y productor de
hachís del mundo al contar con, al menos, 134.000 hectáreas dedicadas a esta
polémica plantación. El Gobierno marroquí está acusado de no actuar con
determinación en el caso y de tolerar la producción, pero la UE admite que es
difícil actuar de otra forma, porque no existe todavía una alternativa económica
razonable para evitar que las 800.000 personas que viven del hachís puedan
encontrar otra fuente de vida. El oscuro negocio de la droga hace que amplias
regiones del norte marroquí vivan con las reglas del viejo oeste, sin apenas
presencia del Estado. A esta caótica situación se unieron además el pasado
noviembre unas fuertes inundaciones y, en el mes de febrero, el terremoto de
Alhucemas, que destruyó 13.000 viviendas y provocó la muerte de centenares de
personas.Todo ello en el Rif, el área considerada más díscola tradicionalmente
contra el poder central, ya fuera español o de la dinastía alauí.
KETAMA / ALHUCEMAS.- Silbidos ofreciendo droga, adolescentes en el borde de la
carretera vendiendo bates de béisbol, quinceañeros conduciendo grandes Mercedes,
camellos españoles o franceses...No hay duda, el conductor se aproxima a Ketama,
la ciudad rifeña al Norte de Marruecos, considerada la capital mundial del
hachís.
Lo primero que se ve es el solitario edificio de la Gendarmería Real, pero
después, en las calles de Ketama, ni rastro de presencia policial. Parece como
si los últimos uniformes que se vieron por allí fueron los de los generales
españoles del Ejército de Africa reunidos en el cercano Llano Amarillo un 12 de
julio de 1936 para iniciar la sublevación contra la II República española. Como
en el viejo oeste, Ketama parece una ciudad sin más ley que la de pagar
religiosamente cuando se quiere mercancía.
Aunque el cultivo de hachís en esta región central del Rif data de siglos, Hasan
I autorizó formalmente el kif (la planta y el producto derivado de la resina) a
las cinco aldeas de las tribus Ketama y Beni Jaled en 1890. Desde entonces,
ningún monarca de la dinastía alauí ha erradicado la producción.
Mohamed VI autorizó el pasado año un acuerdo entre el Gobierno y la Oficina de
Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen (ONUDC) para intentar evaluar la
producción de hachís en el norte del país. El resultado del informe es que
existen 134.000 hectáreas cultivadas que convierten a Marruecos en el primer
productor y exportador mundial. Un total de 96.600 familias se dedican al
cultivo y, en total, intentan vivir de ello 800.000 personas.
La producción supone el 27% del total cultivable en las cinco provincias
analizadas y se estima que deja al año a cada familia unos 2.200 euros. ¿Cómo es
posible que en la zona más próxima a la Unión Europea un socio privilegiado como
es Marruecos albergue tal plataforma de producción de una sustancia ilegal?
«Hemos hecho un programa con gran esfuerzo para encontrar posibilidades de
diversificación de cultivos y el resultado técnico es plantar árboles frutales,
pero en unas condiciones muy difíciles. No hemos encontrado alternativas»,
lamenta el jefe de la delegación de la Comisión Europea en Marruecos, Sean
Doyle. «Hay un enfoque ahora que recomienda que, en vez de tener una comunidad
rural sin policías o sin presupuesto estatal, hay que reconocer la existencia de
una comunidad urbana con derecho a elegir a sus representantes, su consejo, que
debe pagar impuestos y que debe beneficiarse de financiación del Estado. Eso es
lo que hay que hacer», agrega.
Doyle critica que parte de la culpa la tiene la propia UE con «la ambigua
política europea con respecto al hachís». «El mercado europeo existe y por eso
hay producción», sostiene.
La UE está financiando una nueva carretera en Alhucemas que debe contribuir al
desarrollo de la zona, pero, según el eurofuncionario irlandés, «nos haría falta
10 veces más dinero para poder tener impacto». El Gobierno español ha situado el
Rif como un área prioritaria en la nueva etapa de cooperación abierta por el
ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos.
Mientras tanto, el cultivo crece. Según Le Journal la extensión ha aumentado un
30% en los años de reinado de Mohamed VI. La publicación Economie et Enterprises
asegura que ya se han detectado cultivos en las proximidades de Fez y en la
costa atlántica y cita una fuente policial que pronostica campos de droga en la
próxima década incluso en los alrededores de Casablanca.
Un estudio del periodista Philippe Bordes y el sociólogo Alain Lambrousse
atribuye la laxitud policial marroquí a que ya en la época de Hassan II hubo
instrucciones de permitir el negocio para «preservar la lealtad de la región
republicana que es el Rif, tradicionalmente hostil al poder central». También
señalan la fuente de divisas que supone la droga, puesto que los traficantes
repatrían una parte de sus beneficios en Europa a Marruecos, porque en este país
«los controles de blanqueo de droga son casi inexistentes». El profesor Pascual
Moreno cifró en 1997 en 2.000 millones de dólares los ingresos en Marruecos por
la venta de droga, el doble que por turismo. Esta cantidad es poco dinero
comparado con los 12.000 millones de dólares que, según el economista Mehdi
Lahlou, ingresan posiblemente las redes por la venta del hachís del Rif. Eso
convierte a los marroquíes en productores, pero, al mismo tiempo, en parientes
pobres del negocio.
No obstante, Bordes y Lambrousse consideran evidente que «en una país tan
policial como Marruecos no se pueden exportar miles de toneladas de hachís sin
amplias complicidades». No sólo en las altas esferas, sino en el extranjero.
Según su estudio, los llamamientos por televisión del ex ministro del Interior,
Driss Basri y las redadas organizadas por su sucesor, Mustafá Sahel, no son sino
«cortinas de humo» de una política permisiva.
El diario Le Monde llegó a publicar la pasada década que había cultivos en
propiedades de la familia real, lo que fue desmentido categóricamente por Hassan
II. Posteriormente, no se descartó que existieran plantaciones en terrenos
reales sin conocimiento de Palacio.
Bordes y Lambrousse apuntan que al régimen le conviene mantener el cultivo para
poder así justificar una movilización militar y policial en el norte del país,
que sirva, por un lado, de disuasión para la entrada de elementos islamistas
procedentes de Argelia; y de distracción al Ejército y al aparato de seguridad
lejos de los centros de poder en Rabat.
Sin embargo, esa movilización y más habría sido necesaria el pasado febrero
cuando se produjeron temblores diarios en la región de Alhucemas provocando
centenares de muertos.
Según las cifras oficiales, 521 fallecidos. Según la Coordinadora para el
Seguimiento del Terremoto de Alhucemas -que aún agrupa a 43 Organizaciones No
Gubernamentales- se registraron al menos 667 muertes.
Al menos 13.000 viviendas quedaron destruidas y siete meses después «aún están
pendientes de reconstruir más de la mitad», afirma Omar Moussa, portavoz de la
Coordinadora. «El problema», subraya, «es que el invierno se acerca». Doyle
resalta que el terremoto «siguió al problema ya existente y explosivo del
chabolismo».
Muchos de los damnificados en Alhucemas se habían negado hasta ahora a recibir
ayuda oficial, por considerarla insultante. «El Gobierno ofrece 30.000 dirhams
(2.865 euros) y con eso no se puede construir una casa», señala el portavoz. No
obstante, los rifeños están aceptando ese dinero, que es mejor que nada.
No todos consiguen ni siquiera ese dinero, porque el Gobierno centra sus ayudas
en las poblaciones más afectadas, que no son todas. En aquellos terribles días
de febrero, a él -no quiere que se conozca su nombre- se le cayó el muro del
cobertizo que tiene dentro de casa y se agrietó en el cuarto, por así llamarlo,
donde duermen sus siete hijos.
Los temblores del terremoto de Alhucemas -que siguieron a las inundaciones de
noviembre- continuaron días y días y la familia tuvo que dormir a la intemperie
durante semanas. Ni tenía antes ni tiene ahora luz y, por tanto, no tiene
televisión.
Pero en su pequeña aldea próxima a Alhucemas llegó el eco de que había ayuda
internacional y que el propio rey Mohamed VI había prometido apoyo a los que
sufrieron los efectos del terremoto.Los que sabían escribir le ayudaron a
redactar los papeles en el local de la Gendarmería Real más próximo.
El gendarme le aseguró que su petición de ayuda sería trasladada a Rabat. La
ayuda no llegaba y él tuvo que reconstruir su casa poco a poco, mientras su
esposa, sus siete hijos y sus terneras seguían a la intemperie. «Tres meses
después», asegura, «llegó un envío de Rabat». Una tienda de campaña con espacio
sólo para cuatro personas, «ni siquiera cabían todos mis hijos». En su pueblo
tuvieron la suerte de no morir por el terremoto, como en otras zonas rurales de
Alhucemas, pero para él, como para otros supervivientes en esta paupérrima zona
de Marruecos, el peor temblor es mantener una vida sin horizonte.
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http://www.elmundo.es/papel/2004/10/13/mundo/1703992.html
«Echate al suelo amigo, luego acabarás»
ALI LMRABET
«Si nos ves, échate al suelo, amigo. Terminaras de cortar la planta cuando
hayamos pasado». Los consejos, siempre que provengan de la autoridad y que
tengan alguna relación con un hecho teóricamente delictivo, son generalmente
bienvenidos.
En el Rif profundo, como en el Rif de la costa, los consejos de los gendarmes a
los agricultores de hachís forman parte de esa manera muy marroquí de esconder
una realidad que nadie pone en duda. Es decir, que esta región pobre y marginada
no podría sobrevivir sin el cultivo del cannabis.
Así pues, cuando en plena tarea de cosecha de sus altas y valiosas plantas el
desdichado cultivador rifeño se topa con una patrulla de la Gendarmería Real,
tiene que, de buena o mala gana, tirarse al suelo y esperar que pase la
autoridad.
El sensato guiño de los gendarmes permite a las fuerzas del orden, así como al
todo poderoso Estado jerifiano, salvar las apariencias.Oficialmente, nadie
delinque allá donde llega el ojo inflexible de la ley, y los que lo hacen actúan
sin que lo sepa el Estado.
Puede que algunos se indignen por esta forma de cohabitación muy tercermundista
entre el orden y el desorden, pero hay que reconocer que no hay otra solución.
Si el Estado marroquí se empeñara en luchar eficazmente contra el tráfico de
cannabis, tendría que mandar a la cárcel a buena parte de los habitantes de esta
populosa y turbulenta región. Y eso, encendería a una zona conocida por guardar
sólidos y lógicos rencores hacia el régimen de los alauitas. El Rif es un
polvorín.
Incapaz de aportar un mínimo de bienestar a sus díscolos súbditos rifeños, el
régimen se inclina hacia una hipócrita neutralidad que le permite seguir
ignorando el drama de la eterna y persistente marginación del Rif.
Pero no todo es laxismo en este triste juego de complicidades entre el gato
alauita y el ratón rifeño. De vez en cuando la mano dura del Estado se hace
sentir. Cuando surge un litigio entre dos agricultores de la alegre planta y el
asunto llega a la plaza pública, el gobernador local suele ordenar a los
gendarmes que quemen algunos metros de tierra ilícita para dar la impresión que
no hay tregua en la lucha contra el tráfico de droga.
Algunas veces también, hay redadas policíacas en las populosas urbes de Tetuán y
Tánger, centros del tráfico de droga, para asestar «durísimos» golpes a los
malvados narcotraficantes.
Esto sirve para que los gobiernos occidentales -que lo necesitan para su cocina
interior-, puedan difundir sus habituales e ingenuas declaraciones sobre «los
hechos» que prueban que Marruecos colabora en la lucha contra el narcotráfico.
En definitiva, de este teatro de marionetas consentidas, los marroquíes se ríen,
los agricultores de hachís sonríen y los intermediarios y sus socios
narcotraficantes, que son los principales beneficiados de este tinglado, sueltan
carcajadas. Todos saben que el tiempo de la gran operación de limpieza contra el
narcotráfico aún no ha llegado; y hasta que el Estado no desarrolle las
miserables montañas del Rif y las coloque al mismo nivel económico que el resto
de las regiones del país, no habrá lucha eficaz contra esta plaga.
Entretanto, el agricultor continuará echándose al suelo, el narco perpetuará su
próspero negocio, entrecortado por los habituales meses o años de cárcel, y la
farsa de la lucha contra el narcotráfico seguirá satisfaciendo a los gobiernos
extranjeros que lo quieren.
Porque en Marruecos, el tráfico de droga no beneficia solamente a los indigentes
agricultores y a los narcos. Hace una década, una pequeña estructura de
investigación independiente, el OGD (Observatorio Geopolítico de las Drogas),
financiado por la Unión Europea, sacó a luz un demoledor informe sobre el
tráfico de droga en el reino del difunto Hassan II.
Aunque el informe era confidencial, el escándalo fue con una E mayúscula. El
estudio resaltaba «la responsabilidad directa de las autoridades jerifianas en
estas actividades lucrativas» y ponía en duda la voluntad de Marruecos de
terminar con este tráfico, pese a la «guerra de las drogas» que iniciaron en
otoño de 1992, con grandes esfuerzos publicitarios.
El informe del OGD detallaba la corrupción generalizada que garantiza a las
redes de traficantes el apoyo y la protección «desde el más humilde de los
funcionarios de aduanas hasta los más cercanos del Palacio». Y lo más
interesante es que daba nombres, siendo los más relevantes una princesa, hoy
fallecida, afincada por entonces en Tánger; muchos altos responsables del Estado
y un viejo e influyente diputado cuya circunscripción electoral es una de las
que más hachís produce en el Rif.
Por otro lado, el 18 de diciembre de 1995 Diario 16, dirigido por José Luis
Gutiérrez, publicó un artículo en el cual informaba del descubrimiento por la
Policía Nacional en Algeciras de cinco toneladas de hachís escondidas en un
camión de la sociedad Dominios Reales propiedad de la familia real marroquí.
Hassan II se enfadó tanto que interpuso una demanda al diario y lo hizo
condenar. Sin embargo, las informaciones, tanto las del OGD como las de Diario
16, nunca han sido desmentidas por los hechos. Y no solamente eso, sino que
-aunque no dirime la condena de José Luis Gutiérrez- en su sentencia fechada del
26 de junio de este año, la sala de lo civil del Tribunal Supremo reconoce que
la información publicada por Diario 16 es veraz.Una sentencia que nadie
entiende. Las opiniones públicas, española y europea, van a terminar pensando
que la forzada cohabitación euromediterránea entre la Unión Europea y Marruecos
impide ir más allá cuando se trata de investigar a los «virtuosos» dirigentes
marroquíes.
Es la historia del «échate al suelo», pero dentro de una escala mucho más
importante. Hay que reconocer que para los que conocen bien al reino alauí es
difícil creer que el mismísimo sultán pueda traficar con droga. No porque sea el
Comendador de los Creyentes o el pretendido descendiente del Profeta Mahoma,
sino por el mero hecho que no tiene necesidad de hacerlo. Marruecos le
pertenece, es su finca personal y puede despojarla de mil maneras cuando se le
antoje. Pero el entorno real es otra cosa.Y allí reside parte del problema.
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http://www.elmundo.es/papel/2004/10/13/mundo/1703994.html
ABDELSALAM / PRODUCTOR DE DROGA
«Aquí ya no se puede vivir ni del hachís»
Vive en una de las aldeas próximas a Beni Bufrah en el llamado jardín del hachís
del Rif marroquí, próximo a Alhucemas. Abdelsalam cultiva hachís para poder
sobrevivir. No quiere se vea su rostro ni su verdadero nombre por si algún día
es sujeto de represalias.
Pregunta.- ¿Desde cuándo se cultiva hachís aquí?
Respuesta.- Por lo menos desde hace 30 años.
P.- ¿Se puede cultivar sin tener problemas con la Policía?
R.- Lo cultivamos y recogemos normalmente sin ningún problema.De vez en cuando
viene alguien de la Gendarmería Real y si te pilla recogiendo hachís de forma
muy pública te pueden arrestar.Pero si le das dinero te suelta.
P.- ¿Cuánto hay que pagar al gendarme?
R.- No gran cosa. Según las circunstancias puede bastar lo que lleves en los
bolsillos. Nunca he visto que se lleven a nadie detenido. Me han dicho que en
otros sitios se llevan de vez en cuando a alguien, el que menos pueda pagar,
para que se vea que hacen algo.
P.- ¿Cuánto se gana con el cultivo?
R.- Un año bueno, bueno, puedes sacar 100.000 dirhams al año [9.550 euros], pero
la mayoría de no pasas de 5.000 [477 euros]. El año pasado vendíamos la cosecha
a 25 céntimos el gramo.
P.- ¿Quién lo compra?
R.- Viene gente, normalmente marroquíes, que se interesan en comprarnos la
cosecha. Cada temporada viene alguien distinto.Seguro que ellos lo revenden
después al triple. Antes se lo vendíamos, según lo recogíamos, ahora hay que
dárselo ya arreglado, así que ellos no tienen que hacer ni eso.
El mercado es muy fluctuante, yo creo que nos estafan mucho en los precios.
P.- ¿No puede intentar otro cultivo que no sea ilegal?
R.- Sin hachís no somos nada. Es lo único que da algo de dinero, aunque cada vez
sacamos menos. La gente cultiva cada vez más y bajan los precios. Aquí no se
puede vivir ya ni de la droga.
P.- ¿Entonces?
R.- Lo único a lo que aspiro es a irme a España como sea. O España o la muerte
aquí. Mi hermano se fue hace 10 años. El era agricultor y ahora es obrero de la
construcción. Tiene luz y agua en casa.Cuando viene por aquí me pregunta que
cómo es posible que siga viviendo en estas condiciones, porque esta zona no ha
cambiado nada desde que él se fue.
P.- ¿Qué sabe de España?
R.- Todo el mundo quiere irse, porque dicen que es un país bonito.Me han dicho
que allí la gente gana 10.000 [955 euros] o 15.000 dirhams [1.477 euros].
P.- ¿Cómo piensa ir?
R.- De vez en cuando llega gente que nos propone ir a España en patera. El
problema es que es muy caro. Antes, cuando se fue mi hermano, costaba 500 euros.
Ahora nos piden entre 7.000 y 15.000 euros por el viaje y la colocación en algún
sitio en España desde Algeciras.
P.- ¿Y su familia?
R.- Me la llevaré a España cuando pueda.
P.- ¿Sabe que muchos de los que intentan cruzar el Estrecho en patera mueren
ahogados?
R.- Me da igual. Es mejor morir que seguir viviendo esta vida en Marruecos.
Además, soy musulmán y sé que mi destino está escrito ya. Lo llevo en la frente.
Todo está escrito.
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1.5. RADIOGRAFIA DE MARRUECOS (V) / LA ANTIGUA COLONIA ESPAÑOLA
http://www.elmundo.es/papel/2004/10/14/mundo/1704748.html
Marruecos pide a España que repatríe a los 'sin papeles' al Sáhara en vez de a
Tánger
El Gobierno se niega para no reconocerle la soberanía
CARLOS SEGOVIA. Enviado especial
Además de ser origen de un conflicto político que dura 29 años, el Sáhara
Occidental se haconvertido en una lanzadera de emigración clandestina de primer
orden. Entre España y Marruecos han interceptado a 8.000 emigrantes en los ocho
primeros meses del año, lo que, unido a los que logran llegar a tierra o los que
trágicamente quedan en el mar, se puede estimar que una media diaria de 40
clandestinos salen cada noche de las costas saharauis con destino a Canarias. La
policía española y el Frente Polisario creen que Marruecos no es tan activo para
luchar contra el fenómeno, porque sirve para presionar a España y que apoye a
Rabat en el conflicto saharaui. Las autoridades marroquíes lo niegan y piden
tres medidas a España. Por un lado, más medios y mediación ante la UE para que
Marruecos sea más apoyado en la lucha contra la emigración clandestina. También
reclaman que el Gobierno español acepte repatriar a los marroquíes detenidos en
Canarias al Sáhara y no a la frontera de Ceuta, porque así podrían ser más
eficazmente interrogados. Y piden que se matice el efecto llamada de Canarias
que ofrece un buen trato a los subsaharianos y asiáticos, mientras discrimina a
los marroquíes. Mientras tanto, la ONU se da más tiempo para buscar una solución
al conflicto político y los saharuis debaten volver a la lucha.
EL AAIUN.- Si hace buen tiempo, esta misma noche saldrán otros 40 emigrantes
clandestinos hacia Canarias desde alguna playa entre Tarfaya y El Aaiún. Al
menos, eso dice la estadística.La
mayoría de los que zarparán esta noche procederá de países subsaharianos,
seguramente de Malí.
Habrán recorrido antes un inmenso camino desde su país hasta Argelia por las
viejas rutas tuareg.
Allí, contrabandistas argelinos o incluso miembros de las fuerzas de seguridad
de ese país, les
habrán ayudado a entrar en territorio marroquí por la frontera de Uchda, previo
pago de hasta 3.000 euros por cabeza.
Al grupo se habrán unido ya emigrantes de la India o Pakistán llegados
legalmente a Argelia por avión con el mismo objetivo de ir a la Unión Europea a
través de España.
En la frontera de Uchda, los miembros marroquíes de la red les habrán
transferido hasta Casablanca, donde habrán aguardado el momento oportuno para
pasar a la última etapa: el traslado al Sáhara Occidental. Quizá se hayan
incorporado ya al grupo clandestino marroquíes desesperados y otros
subsaharianos que han entrado con visado en Marruecos como turistas y que lo
único que buscan es entrar en contacto con las redes de inmigración ilegal para
ir a España.
Ya una vez en los alrededores de Tarfaya, posiblemente en los antiguos depósitos
españoles de agua o en alguna de las grutas costeras, habrán esperado finalmente
el momento de zarpar fuera de la vista de helicópteros de las fuerzas de
seguridad marroquíes.Por otros 3.000 euros y tras seis horas de viaje esperan
llegar por fin al destino ansiado, las Islas Canarias.
La cifra media de 40 clandestinos al día se desprende de sumar a los 8.000
emigrantes detenidos, tanto en el archipiélago como en el Sáhara en los ocho
primeros meses del año, una mínima estimación de los que logran superar los
controles y llegar clandestinamente a tierra o los que trágicamente perecen
ahogados.
¿Por qué ir a España desde el Sáhara y no desde Tánger? «Marruecos ha hecho más
la vista gorda en el Sáhara para presionar políticamente a España y que acepte
las tesis marroquíes en contra de la autodeterminación saharaui», aseguran
fuentes policiales españolas expertas en inmigración clandestina.
«¡Por favor, cómo no van controlar los marroquíes una franja de 25 kilómetros de
costa en un territorio tan militarizado como éste!», corrobora Ahmed, activista
pro Derechos Humanos y miembro del Frente Polisario. «Ellos saben dónde se
esconden los emigrantes antes de zarpar. Todos lo sabemos. Lo que pasa es que
quieren hacer presión a España permitiendo que haya una presión migratoria
insoportable en Canarias», agrega.
«Eso es falso, no hay ninguna táctica política. Queremos combatir la inmigración
clandestina. Estamos haciendo un esfuerzo muy importante y trabajamos todos los
días pese a la inmensidad y la adversidad del terreno», replica Mohamed
Gherrabi, el wali (gobernador de gobernadores) en la principal área del Sáhara.
Gherrabi elogia el trabajo coordinado que se está realizando con la Guardia
Civil española, pero hace una petición a España: «Sería muy importante que los
marroquíes detenidos en Canarias fueran repatriados aquí y no a la frontera de
Ceuta».
El Gobierno español se niega teóricamente a secundar esa idea, porque repatriar
a ciudadanos marroquíes a El Aaiún sería reconocer la autoridad de Marruecos en
el Sáhara.
«Los españoles deben ser conscientes de que si pudiéramos interrogar aquí a los
marroquíes que detienen en Canarias nos sería más fácil desmantelar las redes»,
insiste el wali, designado directamente por Mohamed VI para gobernar el área más
sensible de su territorio.
En su opinión, hay otro aspecto en que España debe hacer un esfuerzo.«En
Canarias hay un efecto llamada porque los africanos saben que se les trata muy
bien, no como a los marroquíes». Gherrabi cree que se discrimina a sus
compatriotas emigrantes frente a los subsaharianos o asiáticos y eso anima a
estos últimos a embarcarse en la aventura desde el punto más cercano, el Sáhara.
Para Gherrabi, «es esencial aumentar la cooperación entre nuestro país y España,
hay que profundizar lo que se está haciendo ya.España debe ser nuestro abogado
en la Unión Europea».
La UE ya ha aprobado el despliegue de radares móviles en Marruecos, compatibles
con los españoles, para ser colocados incluso en el Sáhara, según afirma el jefe
de la delegación de la Comisión Europea, Sean Doyle. «Pero necesitamos más
medios, más vehículos todoterreno, tenemos muchas insuficiencias», agrega el
alto funcionario marroquí.
Fuentes diplomáticas españolas creen que está habiendo un mayor esfuerzo
marroquí con la emigración en el Sáhara y, en general, en todo el territorio que
controlan. «Hay instrucciones de muy arriba», subrayan. El régimen de Mohamed VI
considera de alta importancia el acuerdo de asociación con la UE, y es
consciente de que debe hacer un mayor esfuerzo para no tener problemas con
Bruselas. Gherrabi aconseja mirar más en este asunto a su vecino del Este.
«Argelia es un verdadero espacio de emigración clandestina», afirma. «Los
emigrantes clandestinos que nos llegan sólo pueden entrar por Argelia, así que
los devolvemos allí cuando los detenemos y eso nos cuesta mucho dinero en
transporte y manutención, unos 28.000 dirhams [2.675 euros]», resalta.
El problema de la emigración se añade al conflicto que, desde hace 29 años,
enfrenta a Marruecos con los saharauis independentistas.Mohamed Daddach ,
símbolo de la resistencia saharaui, mantiene su mirada de acero en su domicilio
de El Aaiún, cuando ha cumplido los 47 años de edad. La mitad de su vida, 23
años, los ha pasado en las peores cárceles de Marruecos.
Daddach, que consagra sus días ahora a defender los Derechos Humanos de su
pueblo, fue torturado, incomunicado y llegó a estar condenado a muerte por
desertor. Fue liberado en 2001 gracias a la presión internacional. Pero aún no
se siente libre. «Nos han quitado los pasaportes a los activistas pro Derechos
Humanos.Nos los arrebataron el 23 de mayo de 2003 cuando íbamos a Ginebra.No nos
dejan explicar nuestra causa en los foros internacionales».
«Estoy bajo control vigilado, no tienen derecho, pero me vigilan», afirma
Daddach. En El Aaiún, se respira presencia policial por doquier. Siempre parece
haber un oído que escucha, una mirada obsesiva. No obstante, EL MUNDO pudo
acudir al domicilio de Daddach sin obstáculo aparente, lo que no habría sido tan
fácil hace poco tiempo. «Aquí hay libertad, nosotros sólo intervenimos
cuando se intenta alterar el orden público», sostiene el wali de El Aaiún.
¿Hay un cambio? Daddach y sus compañeros se muestran escépticos.«Hasan II era un
dictador, pero al menos aceptó el Plan Baker, no como su hijo». Ellos critican
que Mohamed VI no haya secundado el plan del ex secretario de Estado de EEUU,
James Baker, de dotar de autonomía al Sáhara a la espera de un referéndum de
autodeterminación.
Los saharauis debaten emplear la violencia para salir del impasse actual. «Nadie
puede prever el futuro salvo Alá, pero mientras que no haya solución, todo el
posible», manifiesta Daddach. Otros son más rotundos (ver entrevista adjunta).
Baker ha declarado recientemente que puede haber otro problema y es que el
Sáhara se convierta en «base de terroristas» debido a una posible implantación
de salafistas. «Ese riesgo no está aquí, porque tenemos el territorio muy bien
controlado. Donde existe es en el sur de Argelia», asegura Gherrabi.
Respecto al conflicto saharaui, el wali cree que el Estado marroquí «está
haciendo un gran esfuerzo en la promoción de este territorio.Los españoles no
hicieron nada. Nosotros hemos construido infraestructuras, puertos,
aeropuertos...».
Jamal, profesor marroquí en El Aaiún, cree que cada vez hay más integración y
que las jóvenes generaciones se preocupan sólo por tener un trabajo y bienestar.
No la independencia. Y cuenta la anécdota de que «es más barato para un saharaui
casarse con una marroquí, porque la boda sólo cuesta un cordero y un saco de
azúcar. Si elige a una saharaui, tiene que reunir cuatro camellos y 50 objetos.
Además, como tiene que invitar a toda la tribu afectada se gasta por lo menos
200.000 dirhams [19.000 euros], mientras que una boda marroquí no lleva más de
40.000».
Daddach asegura que, al contrario, los más jóvenes están presionando para que el
Frente Polisario sea más activo. En cuanto a él, pensó en suicidarse en su etapa
más dura en prisión. «Pero lo más importante para mí ha sido y es nuestra causa,
la causa del Sáhara».
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http://www.elmundo.es/papel/2004/10/14/mundo/1704620.html
Un milagro para las 'provincias del Sur'
ALI LMRABET
Más allá del estrecho de Gibraltar, evocar el tema del Sáhara Occidental en
otros términos que no sean favorables a las santas tesis marroquíes es casi
tabú. Existen leyes que condenan severamente a todo el que difiere, en sus ideas
u opiniones, del dogma oficial sobre el conflicto. Para el régimen marroquí, el
Sáhara es marroquí y punto. Y para recordarlo a las voces discordantes, el
legislador inventó el delito de «atentado contra la integridad territorial de
Marruecos».
En vida de Hassan II, cuando se invocaba el inmenso territorio al sur de Tan
Tan, se debía utilizar el obligatorio vocablo de «nuestras provincias del sur»,
o, para que no haya ninguna duda, el contundente «Sáhara marroquí». Durante
muchísimo tiempo los periodistas tenían la casi obligación de añadir el adjetivo
«confirmativo» cuando evocaban el referéndum de autodeterminación de los
saharauis.Como si no hubiera ninguna duda sobre su resultado.
Otros tiempos, otras mentalidades, podríamos decir. ¡Qué va! En la actualidad,
si la expresión «referéndum confirmativo» ha desaparecido del léxico político y
periodístico es porque el rey acaba de rechazar el Plan Baker y de anunciar la
negativa de Marruecos de celebrar el referéndum. En cuanto a debatir libremente
sobre el Sáhara, mejor no aventurarse en ese terreno. Reflexionar sobre el
conflicto que frenó el desarrollo de Marruecos forma parte de esos ejercicios
peligrosos que conducen irremediablemente a una celda.
Sin embargo, algún día habrá que abrir el debate sobre el Sáhara y arriesgarse a
pedir que la monarquía rinda cuentas, ya que desde 1976 hasta hoy es la única y
exclusiva apoderada de este dossier. Los raros marroquíes que no son afines a
los discursos demagógicos y oportunistas saben que Hassan II utilizó el
sangriento litigio con los saharauis para fines internos. Como acababa de salir
ileso de dos golpes de Estado (1971 y 1972) que arrinconaron a su corrupto
régimen, el autócrata alauí necesitaba una nueva conjetura política para
asegurar la perennidad de su trono. La encontró en la recuperación del
territorio bajo dominio español (algo legítimo para muchos marroquíes), que le
servía para despertar el nacionalismo cansado de los marroquíes y diluir las
reivindicaciones sociales y políticas de la oposición. Una maniobra que hizo
caer en una trampa patriotera a los partidos políticos. Todos, de la derecha más
bruta a la izquierda más intelectual, le firmaron sin rechistar un cheque en
blanco. Desde entonces, Hassan II y luego su hijo Mohamed VI, han acallado las
críticas en nombre de la «Unión Sagrada» y convertido el Sáhara en un asunto
personal.Tan personal que muchas veces el empeño real en defender la
«marroquinidad» del territorio rozó el ridículo.
Por ejemplo, una vez, durante un discurso televisado a la nación, Hassan II se
salió del guión y amenazó con «pintar con ese excremento cuyo nombre no quiero
pronunciar, la casa de todo marroquí que mantenga relaciones con un palestino».
El soberano, enfadado, acababa de ver en la televisión la cordial conversación
del palestino Yasir Arafat con el presidente del Polisario, Mohamed Abdelaziz,
durante una conferencia internacional.
El actual rey hizo también de las suyas. El 4 de septiembre de 2001, declaró al
diario francés Le Figaro, que había «resuelto la cuestión del Sáhara». Una
declaración que hizo pensar a los marroquíes que el Comendador de los Creyentes
había cumplido un milagro. Es cierto que el mismo año, el soberano había
anunciado otro «milagro», al jurar, siempre en un discurso, que había encontrado
petróleo cerca de la frontera con Argelia. Naturalmente ni Mohamed VI había
«resuelto la cuestión del Sáhara», ni se había encontrado petróleo en Marruecos.
Todo era mentira, si no Abdelaziz estaría hoy disfrutando de un té con menta en
el Hotel Parador de El Aaiún, y los marroquíes se quedarían en su casa en vez de
suicidarse en diferentes mares.
Es por eso que cuando hace dos semanas, el semanario marroquí de lengua árabe
Assahifa, publicó en portada unas declaraciones interesantes del ex director del
diario Al Alam, surgió la agradable sensación que se puede hablar del Sáhara sin
decir tonterías. Abdelkrim Ghallab dijo unas cosas que pocas veces se habían
dicho en Marruecos: que ya era hora para que los ciudadanos marroquíes comiencen
a recuperar protagonismo en el debate sobre el futuro del Sáhara. Bueno, las
ideas de Ghallab en torno al Sáhara no son muy diferentes de las del régimen,
difieren únicamente en la metodología y la necesidad de incluir a la opinión
publica.Pero su salida puede beneficiar a otras voces que, ellos sí, estiman que
las soluciones aportadas por Palacio no son las buenas.
¿Qué dicen estas voces? Que el problema no reside únicamente en el Sahara sino
en todo Marruecos. Y que el régimen, cuya esencia y modo de ser va en contra de
los intereses de todos los habitantes del país, oprime con la misma intensidad a
saharauis y a marroquíes.Estas voces añaden que si, por una razón u otra, el
referéndum de autodeterminación no llega a celebrarse, la solución mas viable
podría ser la concesión de una extensa y generosa autonomía a los saharauis. Una
autonomía equivalente a la vasca o catalana y donde existirían instrumentos de
soberanía que puedan adaptarse dentro del marco de un Estado marroquí.
En esta autonomía, que tendría obligatoriamente que habitar dentro de un Estado
democrático marroquí y no en su forma actual, los saharauis, entre otras cosas,
controlarían la gestión desus riquezas naturales -que no son pocas-, y dictarían
sus propias leyes locales con un parlamento y un tribunal superior de
Justicia.Sería el comienzo de un contrato limitado entre ellos y los
marroquíes.Luego, cuando la sociedad marroquí, abrumada por 30 años de
pensamiento único, se haya habituado a convivir con los enemigos de ayer, se
podrá entonces discutir de federalismo, de referéndum de autodeterminación (que
no sea «confirmativo»), y hasta de separación pura y simple.
Pero es de esperar que este plan ¿idílico? no satisfaga ni a los
independentistas saharauis ni a sus contrincantes marroquíes.Los primeros porque
después de tres décadas de lucha en uniforme de camuflaje no están acostumbrados
a estrenar el estrecho traje del político pragmático. Los segundos porque no
pueden ofrecer a los saharauis otra cosa que una monarquía divina temerosa de
perder sus privilegios al reformase o democratizarse.
Queda una última esperanza. Que el ministro español de Exteriores, Miguel Angel
Moratinos, cuyo presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, prometió
resolver el conflicto en seis meses, saque de su manga un milagro. Pero de los
buenos, ¡por favor!
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http://www.elmundo.es/papel/2004/10/14/mundo/1704621.html
ALI SALEM TAMEK. Activista y miembro del Frente Polisario
«Nos fuerzan a volver a la lucha armada»
Activista saharaui en favor de los Derechos Humanos y miembro del Frente
Polisario, Ali Salem Tamek ha sido detenido, juzgado y encarcelado en tres
ocasiones y ha protagonizado 17 huelgas de hambre.
Pregunta.- ¿En qué situación se encuentra la causa saharaui?
Respuesta.- Hay que recordar que en el Frente Polisario no queríamos al
principio ni la autodeterminación ni el referéndum, sino la independencia. Pero
lo aceptamos por respeto a la comunidad internacional que, en el seno de la ONU,
pedía una salida negociada.
Aceptamos el último esfuerzo de James Baker, con todos sus puntos negativos,
pese a que no confiábamos en Marruecos. Estábamos seguros de que Marruecos no
respetaría los acuerdos internacionales.
Y tras todos los altos el fuego Marruecos ha respondido con represalias y
apropiándose de la riqueza del Sahara. Aceptamos el último esfuerzo de James
Baker, con todos sus puntos negativos, pese a que no confiábamos en Marruecos.
Estábamos seguros de que Marruecos no respetaría los acuerdos internacionales.
P.- ¿Ante esta situación, qué cree que los saharauis deben hacer ahora?
R.- Hasta ahora los saharauis no hemos aprobado planes de lucha como en
Palestina o en Chechenia. Nadie encontrará a un saharaui implicado en un
movimiento terrorista o integrista. Pero eso no significa que seamos débiles. Y
la prueba es que al menos hacemos declaraciones, no tenemos miedo.
Pero nuestra naturaleza es de un pueblo pacífico. Lo que es lamentable es que
esta actitud se ha entendido como que nuestra causa estaba dormida.
Pero ahora hay gente que no sólo no cree en Marruecos, sino que tiene cada vez
menos confianza en la ONU y no quiere continuar con el alto el fuego. La
generación de los 90 en nuestra causa, a la que yo pertenezco, es más radical,
porque hemos visto lo que se ha sufrido. Ha habido un genocidio, se ha tirado
gente desde helicópteros.
P.- ¿Usted es partidario de volver a la lucha armada?
R.- El Frente Polisario debe luchar. Y lo digo yo que no soy militar. He
trabajado siempre en la sociedad civil, pero la lucha armada es la única
solución si esto sigue así. Nos van a forzar.Entiendo el temor al terrorismo,
pero aquí estamos hablando de otra cosa, de la lógica de la dignidad y de la
libertad.
P.- Lo que está afirmando usted ahora es grave, ¿no teme represalias por
decirlo?
R.- Me da igual. Me han detenido ya tantas veces... Tengo 31 años y quiero que
sepa la realidad de la situación. Queremos conseguir la independencia del Sahara
y tarde o temprano lo lograremos.
P.- ¿Tiene esperanza de cambio con Mohamed VI?
R.- Hassan II y Mohamed VI son lo mismo, creer lo contrario es creerse la
propaganda.
P.- ¿Y con España?
R.- El anterior Gobierno socialista cometió un error histórico y el de Aznar ha
hecho lo posible para corregir el error. La actitud de Zapatero es negativa y se
basa en errores. Si los responsables españoles creen que pueden alcanzar un
Magreb estable olvidando el Sáhara están muy equivocados.
Pero nosotros diferenciamos al Gobierno de Zapatero del pueblo español. No
podemos olvidar cómo nos apoyan, cómo reciben a nuestros niños. Los españoles
son más saharauis que nosotros.
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1.6. RADIOGRAFIA DE NUESTRO 'AMIGO' DEL SUR ( y VI) / LA DUREZA DEL REGIMEN
http://www.elmundo.es/papel/2004/10/15/mundo/1705374.html
El gran tema del que no habla Zapatero
ALI LMRABET
Los responsables españoles no quieren de ningún modo fastidiar a Marruecos con
asuntos de Derechos Humanos. Es más fácil para ellos regañar a la Cuba de Fidel
y a la Venezuela de Chávez que al Marruecos del amigo Mohamed.
Esta claro que M6, apodo que dan al rey los marroquíes que creen en sus
virtudes, gusta a los actuales responsables de España. Es un «mal menor», dicen
algunos. «Comparado con Túnez y Siria, Marruecos disfruta de más libertades»,
defienden otros.
¿Pero por qué comparar Marruecos con Túnez y Siria y no con España?
¿Acaso los moros merecen menos que los cristianos españoles?
¿Qué hubieran dicho esos demócratas progresistas, cuyos herederos políticos
están hoy en el Gobierno, si en los años 70 algunos bienintencionados políticos
franceses hubieran defendido la dictadura de la España franquista, afirmando que
era más suave que las dictaduras comunistas de Albania o Rumanía? Seguramente se
hubieran enfadado y pedido a los bienintencionados vecinos galos que
rectificasen.
Los marroquíes quieren ser como los españoles y no como los tunecinos o los
sirios. Diga lo que diga el rey de Marruecos cuando rechaza pública y
reiteradamente el modelo español y asegura que el reino está disfrutando de una
«democracia a la marroquí». Pero el problema no está allí.
Que Mohamed VI coree su canción preferida sobre la «transición democrática»
alauí es lógico y normal. El sultán defiende sus posesiones y sus intereses
personales. Pero que la misma canción sea entonada por los que sufrieron la
dictadura de Franco y participaron, algunos de ellos, en la aventura de la
verdadera Transición Democrática es un sacrilegio.
Antes del verano, hemos visto en la televisión marroquí a un antiguo jefe del
Gobierno español defender en Ginebra la candidatura de Marruecos para el Mundial
de Fútbol de 2010. El ex presidente no parecía molesto por estar al lado del
general Hosni Benslimane, un militar cuyo nombre ocupa un lugar preferente en la
lista de los peores represores marroquíes elaborada por había declarado en 2001
que el lugar de la monarquía marroquí estaba en un museo, sentado tímidamente
como un colegial al lado del tiranozuelo al que criticaba no hace mucho tiempo.
Y cómo no recordar el caso de esa secretaria de Estado, defensora a ultranza del
Frente Polisario, obligada por su ministro a comenzar su gira magrebí por
Marruecos y no por Tinduf donde la esperaban sus amigos saharauis.
Todas estas ceremonias de pleitesía, dignas de una fiesta del Glorioso Trono de
los Alauís, se hacían en medio de continuas alabanzas sobre Marruecos
canturreadas por el jefe del Gobierno español, su ministro de Exteriores, y
hasta por el presidente de la Generalitat de Catalunya.
Que no se malinterpreten estas inocentes observaciones. Es normal que la
diplomacia española refuerce las relaciones bilaterales con Marruecos y estreche
con él los lazos de la cooperación y la amistad. Nadie puede cambiar la
geografía, y Marruecos está irremediablemente allí, distante a solamente 14
kilómetros.Pero se esperaba que durante sus numerosas visitas al reino de M6,
todos estos demócratas resaltaran en sus ruedas de prensa otra cosa que las
habituales exaltaciones sobre el buen entendimiento entre los dos países y el
futuro mejor que espera a todos. Es que ni José Luis Rodríguez Zapatero, ni
Miguel Angel Moratinos, ni José Bono, ni Leire Pajín, ni Pasqual Maragall, han
defendido la instauración de una auténtica democracia en Marruecos, tampoco han
condenado la desaparición de decenas de ciudadanos, secuestrados y torturados
por la DST, la policía política, y confinados en la cárcel secreta de Témara.
¿Acaso toda esta gente es terrorista? ¿Y si lo fuera, no corresponde a la
Justicia interrogarlos y juzgarlos? Todas las organizaciones internacionales de
Derechos Humanos, Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la FIDH
(Federación Internacional de Ligas de Derechos Humanos) y Freedom House, han
publicado y difundido demoledores informes sobre la situación de los Derechos
Humanos en Marruecos, con ejemplos, fechas, nombres y apellidos de las víctimas,
y hasta algunas veces con nombres de responsables marroquíes.
Uno de ellos es el actual director general de la Policía Nacional, el general
Hamidu Laanigri. Este militar es tan activo en su oficio que ha sido
reiteradamente denunciado por Amnistía Internacional, la última vez en un
informe presentado a la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en 2003; y la
AMDH lo tiene fichado en su lista como un peligroso represor. Pero todos estos
datos, que al parecer nunca leen los responsables españoles antes de viajar a
los palacios reales de su majestad en Rabat, Marrakech o Tánger, no impiden que
Laanigri sea recibido como un amigo en España y que este notorio torturador
mantenga excelentes relaciones con sus homólogos peninsulares. Posiblemente si
Laanigri fuera cubano, el Gobierno español no lo trataría con la misma
cordialidad. Cuba no es Marruecos, eso es cierto, pero los abusos a los Derechos
Humanos son abusos donde quiera que se produzcan y sus autores deben ser
denunciados sea cual sea su nacionalidad.
El Gobierno español piensa que callando, cerrando los ojos ante los excesos de
una dictadura, podrá influir en el cambio en Marruecos.También piensa que el
régimen marroquí es un aliado de lujo en la lucha contra el terrorismo islamista
¡Cuánta credulidad! La investigación policial llevada a cabo tras los atentados
del 16 de mayo 2003 en Casablanca, no han desembocado en nada. Con independencia
del kamikaze que no se suicidó, un tal Ammari, que la prensa marroquí sospecha
de estar vinculado a los servicios secretos, y Abdeljak Bentasir, torturado
hasta la muerte, ningún cerebro de los atentados, ningún emir, jeque o califa de
los barbudos ha sido detenido o enjuiciado. El Ejecutivo socialista prefiere
vivir con la idea de que una monarquía autoritaria es el mejor muro de
contención contra los extremismos. No quiere ver que ese muro ha sido reventado
por la onda de choque de los atentados de Casablanca en 2003 y de Madrid en
2004, y que la dinamita utilizada estaba fabricada con carne de pobreza,
corrupción e injusticia.
El Quijote Zapatero y Moratinos Panza no quieren darse cuenta que la autocracia
musulmana que tienen abajo favorece al contrario el crecimiento del islamismo,
violento y pacífico, y que sin justicia social, democracia y derechos
fundamentales para todos la mancha del integrismo radical seguirá extendiéndose.
Y algunas veces, desbordando el Estrecho como en el 11-M.
¡Amigo Quijote, despierta antes que las astas del molino marroquí te hagan caer
del caballo!
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http://www.elmundo.es/papel/2004/10/15/mundo/1705376.html
OMAR JATABI. Ex preso y sobrino del mítico líder beréber
«Abdelkrim prefería España a estos reyes»
Omar Jatabi es sobrino del mítico líder rifeño beréber Abdelkrim, que se levantó
en armas contra el Ejército español en la época del Protectorado. Jatabi nació
en el exilio, en el barco que conducía a Abdelkrim y a su familia a la Isla de
la Reunión.
Médico de profesión, Omar es el miembro de la familia que ha seguido teniendo
inquietudes políticas y en 1972, fue detenido acusado de participar en un golpe
de Estado contra Hassan II. Los golpistas querían proclamarlo presidente de la
República de Marruecos.
Fue torturado y ni siquiera ahora, cuando recibe a EL MUNDO, en su casa de
Kenitra, puede todavía andar normalmente. En su etapa posterior de gestos, Hasan
II le llegó a ofrecer un puesto ministerial para incorporar al régimen a un
miembro de la simbólica familia del líder beréber. Omar se negó.
Pregunta.- ¿Por qué no aceptó integrarse en un Gobierno marroquí e intentar
cambios desde
dentro?
Respuesta.- En nuestra familia siempre hemos luchado por nuestras ideas, no por
prebendas
ministeriales.
P.- ¿Es mejor Mohamed VI que Hasan II?
R.- Este rey no tiene la envergadura de su padre, que tenía la inteligencia del
mal. No se le oye mucho y lo que dice siempre es algo preparado que él se limita
a leer.
Pero el régimen es el mismo de siempre, igual desde hace 350 años. Esta dinastía
entregó Marruecos a las potencias coloniales a cambio de prebendas. El general
Silvestre [Manuel Fernández Silvestre falleció junto a todo su estado mayor en
el llamado desastre de Annual en 1921] luchaba contra los rebeldes en el Rif en
nombre del Mazjén de Marruecos. Es una pena que no haya libros de historia de
Marruecos en los que se pueda decir esto.
P.- ¿Qué recuerdo tiene de Hasan II?
R.- Con él hubo torturas, detenciones ilegales y desapariciones.Ese fue su
reinado.
P.- En Marruecos, al contrario que en otros países musulmanes, sí que existe un
sistema parlamentario con partidos políticos.
R.- No hay oposición política seria al Régimen en Marruecos.Son precisamente los
partidos del Movimiento Nacional surgido contra las potencias coloniales los que
han sacralizado a este sistema, que es fruto de una dinastía que, no olvidemos,
traicionó a Marruecos en el Tratado de Algeciras [firmado en 1906 delimitó la
zona de influencia de España y Francia]. Esos partidos políticos del Movimiento
Nacional contra las potencias extranjeras tenían que haber expulsado a esta
dinastía, pero prefirieron entrar en la Corte.
P.- ¿Qué recuerda de Abdelkrim?
R.- El y toda nuestra familia tenía muy buenas relaciones con España. Abdelkrim
se había dado cuenta de que para desarrollar, para modernizar el Rif, hacía
falta un socio europeo y España era ideal porque era una potencia media, no como
Francia. El prefería España a los sultanes y reyes de esta dinastía.
Pero el Ejército español lo encarceló en 1917 y todo cambió.De todas formas,
siempre hemos distinguido a la sociedad española de lo que era el Ejército
español en Africa, que actuó para machacar a los rebeldes de acuerdo con el
sultán Mulay Yusef, el abuelo de Hasan II.
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http://www.elmundo.es/papel/2004/10/15/mundo/1705375.html
Mil 'terroristas' detenidos y 2.000 vigilados
CARLOS SEGOVIA. Enviado especial
La llegada al trono de Mohamed VI extendió esperanza sobre los que habían
sufrido abusos en los llamados años de plomo de la era de Hasan II. Pero los
atentados del 11-S y de Casablanca, y el deseo de Marruecos de conectar con la
Casa Blanca, han provocado un retroceso en el respeto de los Derechos Humanos,
según coinciden las organizaciones internacionales. Los islamistas han resultado
especialmente acosados. Un millar continúa aún detenido, acusado de practicar
terrorismo y otros 2.000 están siendo estrechamente vigilados por los servicios
secretos. A esta vuelta a las prácticas de la vieja guardia hay que agregar
avances como la promulgación de un nuevo código de la mujer desconocido en
Marruecos y en los países árabes. Pero frente a este avance, considerado
insuficiente por las asociaciones feministas, persisten la pena de muerte y
restricciones a las libertades públicas y de expresión. Amnistía Internacional
ha denunciado especialmente la existencia de un centro de detención de carácter
«ilegal» en las proximidades de Rabat, el de Témara. La Comisión Europea admite
la existencia de abusos, pero cree que se ha producido un cambio en el régimen
en este punto desde principios del verano. La UE reclama más esfuerzo en el
respeto a los Derechos Humanos en vísperas de la entrada en vigor de su acuerdo
comercial preferente.
CASABLANCA.- A Rafa aún se le humedecen los ojos al recordar.El vigilante
degollado, más de 150 personas en el restaurante, 41 muertos, 100 heridos, el
negocio destrozado... La Casa de España de Casablanca volvió a abrir su puertas
un año y medio después del atentado y la vida sigue, aunque su presidente,
Rafael Bermúdez, ha tenido que ceder la gestión a socios marroquíes, «porque no
podía con tanto gasto».
En la entrada del club privado en la vieja calle Lafayette de Casablanca ahora
hay una puerta de hierro que el vigilante sólo abre si el que intenta entrar no
despierta sus sospechas. Y no hay muchas más medidas aparentes de seguridad.
Rafa quiere cumplir lo que le dijo el Rey Juan Carlos: «Hay que abrir otra vez
para que no se salgan con la suya». Y espera que la prometida ayuda española
llegue por fin. ¿Y los culpables del atentado? «No sé si los han detenido». Rafa
no está en eso.
Sin embargo, tras el atentado contra la Casa de España, el Gobierno marroquí
mantiene detenidos a un millar de presuntos terroristas integristas, según
cifras oficiales. «Estamos estudiando cada expediente de los que están en la
cárcel, porque está claro que no son todos terroristas y que hay acusados que
están en prisión simplemente por delitos de opinión», afirma a este diario el
presidente de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), Abdelhamid
Amine. A estos encarcelados hay que añadir que, según un informe de la Dirección
de Vigilancia del Territorio, los temibles servicios de la DST, hay otros 2.000
islamistas «peligrosos».Según este informe, publicado por el diario Al ahdat Al
Maghribia - y no desmentido-, este ingente número de personas «están
identificados y vigilados», aunque aún «no existen pruebas definitivas para su
detención».
¿Amenaza terrorista multitudinaria o excusa del régimen para controlar a los
ciudadanos? Según ha declarado el ministro marroquí del Interior, Mustafa Sahel,
a El País, no todos los detenidos responden a la investigación por el atentado
de Casablanca y atribuye un número indeterminado a los presuntos terroristas que
pretendían amenazar el tráfico mercante en el Estrecho de Gibraltar. Y otros a
la introducción el pasado año de la Ley Antiterrorista, que es rechazada por las
asociaciones de Derechos Humanos. Según lamenta Amnistía Internacional, «la
nueva ley prolongó hasta a 12 días la incomunicación de los detenidos y amplió
el campo de aplicación de la pena de muerte». Además, permite «que incluso
actividades políticas pacíficas puedan ser castigadas», destaca Haizam Amirah en
el último informe del Real Instituto Elcano. Amirah teme una «vuelta a las
viejas prácticas» y apunta que Mohamed VI ha vuelto recurrir a la «vieja guardia
de su padre».
«La campaña de represión», según Amnistía Internacional, comenzó en 2002 tras la
promesa de Marruecos de apoyar a un EEUU conmocionado por el 11-S-. «Desde
entonces, ha quedado demostrado el aumento brutal de los casos de tortura y de
malos tratos en el marco de las medidas antiterroristas en Marruecos y en el
Sáhara Occidental».Tanto esta organización como otras describen diferentes casos
de violaciones de Derechos Humanos, como las detenciones ilegales, torturas,
manipulación de testimonios, ausencia de testigos, falta de pruebas
inculpatorias y denegación del derecho a la autodefensa, entre otros. Y el
control judicial no es visto con esperanza. «La situación del sistema judicial
marroquí es muy grave. Hay corrupción y falta de preparación, sostiene el
presidente de AMDH.
Militantes islamistas. En la calle Sidi Talha, del barrio más inhóspito de
Tetuán, Mohamed, de 34 años, costurero de profesión, asegura que «nunca
perdonará» lo que le han hecho. Fue detenido como presunto terrorista salafista
cuando «nada tengo que ver».En su opinión, «los verdaderos salafistas están
forrados de dinero, que han pagado hasta 10 millones de dirhams [casi un millón
de euros] para que les soltasen a cambio». Mohamed cree que él y otro costurero
amigo suyo y también detenido, son simples «cabezas de turco». Según informa
Jamal Ouhabi fueron apresados dos veces tras el atentado de Casablanca y tras el
de Madrid y luego tuvieron que ser puestos en libertad. «Pasamos las dos veces
una semana entera siendo interrogados de la DST y los servicios secretos de
España».
«Nos hacían preguntas absurdas como: qué libros leíamos, en qué ciudad nos
gustaría vivir o por qué teníamos barba». El interrogatorio duraba muchas horas
y llevaban los ojos vendados, manos esposadas y recibían continuas bofetadas y
insultos. «Nos tapaban los ojos, no sabíamos quién nos estaba interrogando ni
cuántos eran», cuenta Mohamed.
Amnistía Internacional evoca casos como el Abdelhak Bentassir, detenido
oficialmente el 26 de mayo de 2003 acusado de perpetrar el atentado de
Casablanca y fallecido dos días después por «muerte natural debido a problemas
cardiacos», según la autopsia. La familia asegura que fue detenido en realidad
el día 21 y que se encontraba en perfectas condiciones de salud.
La organización denuncia que el centro clave para interrogatorios y torturas es
el de Témara. Situado a 15 kilómetros de Rabat y gestionado por la DST incluye
manguerazos de agua helada y descargas eléctricas entre los métodos de tortura
utilizados, según las asociaciones de Derechos Humanos, que incluso han
organizado manifestaciones ante la puerta de la prisión. «Témara no es un centro
de detención legal. Muchos detenidos no están en condiciones legales, por tanto,
han sido secuestrados. No sabemos la situación actual en Témara, pero hemos
recibido decenas y decenas de quejas de personas que han pasado por allí y que
después han recuperado la libertad o transferidos a otras prisiones, juzgados y
condenados», afirma el presidente de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos.
«En Guantánamo se ha amenazado a detenidos con transferirlos a Témara, porque la
tortura es una práctica común y no sólo para detenidos políticos, sino también a
delincuentes comunes», agrega.«Marruecos aún no ha definido como delitos actos
susceptibles de ser calificados como tortura», lamenta la Comisión Europea en su
último informe sobre Marruecos. El representante de Bruselas en Marruecos, Sean
Doyle, considera «evidente» que ha habido «abusos» tras los atentados, pero «hay
un cambio desde el principio de verano, una disposición a hablar de ello por
parte de Marruecos expresada por su majestad. Eso es muy positivo». «Además
-agrega-, es el primer país árabe que ha aceptado crear un comité de Derechos
Humanos en sus acuerdos de asociación con la UE».
Pena de muerte. No se aplica desde 1993, pero no está abolida y tras el atentado
de Casablanca se han dictado ya 17 condenas a la pena capital.
Libertades públicas. Sigue siendo necesaria una autorización discrecional del
Ministerio del Interior para convocar manifestaciones.La sección de la
Asociación Marroquí de Derechos Humanos en el Sáhara Occidental no tiene permiso
para actuar. A ciudadanos incómodos se les niega el pasaporte.
Libertad de Expresión. Ali Lmrabet fue condenado a tres años de prisión y a la
prohibición de sus semanarios por «ultraje al Rey y a la integridad
territorial». Una decena de periodistas han sido detenidos en los últimos años y
los semanarios independientes sufren continuos acosos e intentos de asfixia
financiera por parte de las autoridades, según Reporteros sin Fronteras. Ahmed
Sanussi, alias Bziz, humorista y autor teatral censurado por el régimen por sus
críticas al poder, reivindica el atropello que sufre y pide que los marroquíes
«no sean tratados como ganado, sino como ciudadanos».
La mujer. Un avance de Mohamed VI es la promulgación, en contra de los
islamistas, del nuevo código de la mujer, elevando de 15 a 18 años la edad
mínima del matrimonio, reconociendo una responsabilidad conjunta en la familia y
restringiendo la poligamia.«Pero sigue sin reformarse la herencia, de modo que
cualquier varón próximo al que fallece hereda antes que su esposa o hijas», se
lamenta Leïla Rhiwi, presidenta de la Asociación Democrática de Mujeres de
Marruecos. También resalta que «una ley no es nada si no es accesible» y que con
la alta tasade analfabetismo de la mujer marroquí si no hay una gran campaña en
el país para explicar las nuevas normas, no se aplicarán donde más se
necesita».Rhiwi resalta que el aborto, al seguir prohibido, es clandestino y se
practica «con métodos peligrosos».
'Años de plomo'. Otro avance, según el politólogo Mohamed Tozy, de Mohamed VI es
la creación de la llamada Comisión de Verdad y Reconciliación, que quiere
esclarecer, sin penalizar a los culpables, los abusos durante los llamados años
de plomo en la etapa de Hasan II.
Amine, detenido durante 12 años bajo el mandato del padre del actual rey, tiene
claro el futuro: «Mientras no haya una Constitución que reconozca el pueblo como
fuente de todo poder y mientras que no haya diferencia de poderes, no sólo el
legislativo, judicial y ejecutivo, sino el religioso; y en tanto que no haya un
reconocimiento en la constitución de los Derechos Humanos, no hay estado de
derecho y todo es cosmética».
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