LA LUZ DE LOS LIBROS
Angeliki Varella
Los dos hermanos solían jugar con globos terráqueos. Mientras le daban vueltas y más vueltas, con los ojos cerrados, señalaban al azar con el dedo un punto. Y si coincidía que el punto aquel era Pekín o Madagascar o México, buscaban en las estanterías hasta encontrar libros con historias acerca de los lugares que les habían tocado.
Les gustaba mucho leer. Disfrutaban con la lectura. La luz en su ventana permanecía encendida hasta muy tarde.
Con "la luz" de los libros llegaron a caminar por la gran muralla de China, a escuchar la canción del Océano junto a los vikingos, a vivir cerca de las pirámides de Egipto, a deslizarse en trineo por lagos helados junto a los esquimales, a participar en los antiguos Juegos Olímpicos y a ser coronados con una rama de olivo.
Cuando por fin se quedaban dormidos, los cuentos, las historias, las leyendas, los lugares, los escritores, los héroes se confundían en sus sueños, ya que todos acudían a acunarles suavemente: Esopo narraba sus fábulas a Sahrazad desde el punto más alto de la Torre Eiffel, Cristóbal Colón escuchaba a Tom Sawyer contarle sus travesuras en un barco en el río Missisippi, Alicia viajaba por el País de las Maravillas en un trineo de la mano de Mary Poppins y Andersen narraba sus cuentos a la araña Ananse, junto a una pirámide.
El juego con el globo terráqueo en combinación con los libros divertía muchísimo a los dos hermanos, porque no se acababa nunca. Habían encontrado la manera de ser navegantes y exploradores a través de sus páginas. Con su "luz" conquistaban el planeta, vivían en distintas civilizaciones, en diferentes épocas, admiraban su diversidad. En pocas palabras descubrían la vida en el gran mundo, lejos de su pequeña habitación, volaban a todas partes, viajaban a todas partes y soñaban.
Y, por supuesto, ¡se olvidaban de apagar
la luz!
-Niños, ¿vais a dormiros de una
vez? -les reprendían sus padres-. Ya es tarde. ¡Apagad la
luz!
-No podemos, les contestaban riéndose.
La "luz" de los libros no se apaga nunca.
(Traducción de Constantino Paleologos)