Copio de "El Periódico". En la misma sección hay un artículo
sobre Robinson Crusoe y la reescritura de Coetzee ("Foe").
Fuera de los dictados de la actualidad literaria se podría añadir
"Viernes o los limbos del Pacífico", de Michel Tournier, que si
no recuerdo mal se publicó en dos versiones (una infantil y otra no).
JOAN PORTELL RIFÀ
jportell@...
EL DIARIO ROJO DE CARLOTA / EL DIARIO ROJO DE FLANAGAN
Autores: Gemma Lienas / Andreu Martín y Jaume Ribera
Editorial: Destino
Páginas: 330 / 285
Precios: 12,95 / 12,95
Sinopsis: Primeras experiencias sexuales de Carlota y
Flanagan.
Si existe un asunto sobre el que todos los educadores, padres y sociedad
en general están de acuerdo es en que se tiene que hablar de sexo a las
nuevas generaciones. Pero después es de lo que menos se habla. Por eso
desde hace algún tiempo han aparecido seudomanuales sobre cómo hablar de
sexo a los adolescentes y no morir en el intento.
La caja de Pandora se abrió con los diarios del joven y la joven
maniáticos, de Aidan Macfarlane y Ann McPherson, importados por
Bromera de Gran Bretaña (1989 y 1990). Desde entonces, las relaciones
sexuales han proliferado bastante en la novela juvenil. Herencia de este
pasado acaba de surgir un curioso diálogo entre dos famosos héroes
juveniles: Carlota, hija de Gemma Lienas (Barcelona, 1951), y
Flanagan, moldeado a cuatro manos por Andreu Martín (Barcelona, 1949) y
Jaume Ribera (Sabadell, 1953).
Carlota y Flanagan han escrito un diario rojo --color del sexo--,
estableciendo una curiosa relación de pareja de hecho, en la que ambos
expresan sus dudas e investigaciones sobre el sexo. A pesar de los tempos
distintos, propios de una Carlota más introspectiva --ya descubierta hace
años con su Eres galáctica, Carlota-- y de un Flanagan más
atrevido --el joven investigador que debutó con No demanis llobarro
fora de temporada--, es tal el feeling que el lector que desee
seguir los pasos de los dos leyendo los diarios tendrá la sensación de
haber comido dos veces. Algo que no necesariamente debe de resultar
indigesto.
Ambos casos están en la frontera del manual, con dibujos ilustrativos,
que todos los padres deberían dejar con nocturnidad y alevosía en la
mesita de noche de sus hijos. Porque, en último término, el gran valor de
estos libros está en el diálogo de los protagonistas:
"--O sea, que se trata de llenar todo esto de sexo. Bien...
Espero que no lo lean mis padres...
--Pues yo espero que sí que lo lean --dijo ella--. Quizá así sepan qué es
lo que me preocupa y nos entenderemos mejor".
http://www.elperiodico.com/libros/default.asp?idpublicacio_PK=13&idioma=CAS&idnoticia_PK=136950&idseccio_PK=206&h=040722