María es Madre de Jesús y Madre Nuestra, en su diferentes advocaciones y apariciones nos demuestra su inmenso amor y la profunda preocupación por sus hijos.
En estos tiempos donde la Nueva Era en que el Dragón vomita la era de Acuario con todas sus implicaciones, debemos ser firmes en nuestra fé y propagar intensamente la veneración a la Santísima Virgen.
Pidamos pues a María Rosa Mística que interceda por nuestros sacerdotes para que aumente su fe y la fidelidad a la Iglesia de Cristo.
De igual manera pidamos para que todos seamos laicos santos y comprometidos con Dios.