http://www.noticias.info/asp/aspComunicados.asp?nid=47162&src=0
Fuente: Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación
http://www.mae.es
"Balance y perspectivas de la nueva Política Exterior de España" Comparecencia a
petición propia del Sr. Ministro de Asuntos Exteriores y de cooperación en la
Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados
/noticias.info/ COMPARECENCIA DEL SEÑOR MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES Y DE
COOPERACIÓN (MORATINOS CUYAUBÉ) PARA INFORMAR SOBRE BALANCE Y PERSPECTIVAS DE LA
NUEVA POLÍTICA EXTERIOR DE ESPAÑA, A PETICIÓN PROPIA. (Número de expediente
214/000043).
(...)
El señor MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES Y COOPERACIÓN (Moratinos Cuyaubé):
Buenos días, señorías.
(...)
La mejora de nuestras relaciones bilaterales con Marruecos, desde la llegada del
Gobierno socialista, ha permitido recuperar el diálogo político y la lucha
contra el terrorismo, como aspectos esenciales de las distintas cumbres,
seminarios ministeriales y reuniones que España ha mantenido con Marruecos y con
otros países del Magreb. La amenaza del terrorismo islamista es mayor que nunca,
pero, como el señor presidente del Gobierno manifestó en la Comisión que
investigó los atentados del 11 de marzo, nuestro país está actualmente más y
mejor protegido frente a esta amenaza. Gracias, entre otros factores, a una
mayor y mejor cooperación internacional.
(...)
La nueva política exterior exige una explicación paciente, tanto a los actores
de nuestra acción exterior como a la ciudadanía, un liderazgo continuado,
resultados que den confianza en la línea seguida e ir desarrollando la nueva
cultura democrática exterior que pretendemos. En este sentido es importante
señalar claramente cuáles son nuestras perspectivas inmediatas y a medio plazo
para nuestras prioridades. En primer lugar, continuar el giro comenzado dándole
profundidad y acompañándolo de resultados tangibles en Iberoamérica y Magreb. Es
importante seguir los esfuerzos iniciados para encontrar una solución justa y
compartida por todas las partes en el contencioso del Sahara Occidental con el
respeto pleno de las resoluciones de Naciones Unidas.
(...)
El señor PRESIDENTE: A continuación intervendrán los diversos representantes de
los grupos parlamentarios.
Por el Grupo Parlamentario de Coalición Canaria, tiene la palabra don Luis
Mardones.
El señor MARDONES SEVILLA:
(...)
Como usted se ha referido a vecinos, señor Moratinos, quisiera decirle que en
Canarias la vecindad nos viene dictadas por los hechos. Uno, por el mapa porque
estamos a 100 kilómetros de Marruecos y, por tanto, estamos a 100 kilómetros de
una serie de problemas conflictivos que ha habido como por ejemplo cuando se
cerró el banco pesquero canario sahariano o las cuestiones de exportación de
productos hortofrutícolas en los cupos que les concede la Unión Europea, entre
otros. Por tanto, debido a esta vecindad geográfica con Marruecos pedimos que se
incentiven esas relaciones, por supuesto con las exigencias que sean necesarias
no solamente en los temas de terrorismos, que tocan en menor medida a Canarias
pero somos solidarios con el resto de España en la lucha contra el terrorismo
islámico o de origen islamista, sino con el problema que tenemos con la
inmigración clandestina y las pateras procedentes de territorio marroquí. Si
tuviéramos que establecer una escala de importancia de prioridades en los
problemas entre Marruecos y España, en la parte que le toca a Canarias en cuanto
a la recepción de pateras con subsaharianos requeriría el máximo entendimiento.
Una cuestión que adolece en esta relación de vecindad, señor ministro, sería muy
importante el establecimiento y refuerzo de las comunicaciones marítimas y
navales de Canarias con Marruecos.
(Termina el señor Mardones Sevilla)
Para ir de Canarias a Casablanca o a Agadir hay que venir hasta Madrid, que está
a más de 500 kilómetros del aeropuerto de destino marroquí. Si queremos
establecer vinculaciones comerciales, culturales, etcétera, esto no tiene
sentido. Nadie entendería que España no tuviera relaciones ferroviarias,
aeronáuticas, de carreteras, etcétera, con Francia o con Portugal, porque son
nuestros vecinos naturales y son necesarias para la entrada o salida de turistas
o de mercancías. Si examinamos el entramado de comunicaciones entre Canarias y
Marruecos, las carencias son verdaderamente clamorosas.
(...)
El señor PRESIDENTE: Por el Grupo Parlamentario de Izquierda Verde-Izquierda
Unida-Iniciativa per Catalunya Verds, tiene la palabra el señor Llamazares.
El señor LLAMAZARES TRIGO:
(...)
También en estas materias hay algunos puntos que yo quisiera de forma muy
resumida plantear al ministro como puntos en los que hay una situación en
nuestra opinión delicada. Es delicada la situación del Sáhara y va a seguir
siendo delicada en esta amplia mayoría que sustenta la nueva política exterior
del Gobierno porque es verdad que era imprescindible la recuperación de las
relaciones con el vecino marroquí pero al mismo tiempo no puede parecer ni por
supuesto puede ser el Sáhara ningún tipo de moneda de cambio para que esas
relaciones sean relaciones de vecindad y relaciones adecuadas. Nosotros tenemos
bastante preocupación por este tema para que no quede pendiente en esta nueva
política exterior del Gobierno porque nos parece parte de esa nueva política
exterior si es una política exterior respetuosa con el derecho internacional y
con el multilateralismo.
(...)
El señor PRESIDENTE: Tiene la palabra por el Grupo Parlamentario de Esquerra
Republicana de Catalunya el señor Puigcercós.
El señor PUIGCERCÓS I BOIXASSA: Quisiera agradecer la presencia del señor
ministro y, en líneas generales, desearía asentir y consensuar los grandes ejes
que ha expresado el ministro de la política exterior. Estamos esperanzados y
estamos de acuerdo con el ciclo (¿?) comenzado con Iberoamérica y con el Magreb
y permítame que me detenga en este último. Decía el señor Mardones que para
Canarias todo lo que pueda pasar en la parte septentrional de África es
importante, pues para Cataluña, aunque estemos más lejos, también es muy
importante lo que pasa en el Magreb. A nadie se le escapa que el flujo de
población del Magreb que vive hoy y que forma parte ya de la sociedad catalana,
incluso en el País Valenciano, las Islas Baleares y todo lo que es el eje
mediterráneo, es hoy una realidad y que las buenas relaciones con Marruecos son
importantes. También en la línea de lo que decía el portavoz de Izquierda Unida,
señor Llamazares, en esta buena relación y este allanamiento del terreno con
Marruecos, mejorar las condiciones y el marco de relación bilateral, no puede
dejar de lado ni ser moneda de cambio la situación y la resolución del conflicto
del Sáhara Occidental. Pero dicho esto, creo que estamos creando las condiciones
necesarias para tener un diálogo más fluido con Marruecos; creo también que el
Gobierno marroquí ha entendido que su futuro pasa por una estrecha relación con
el Estado español y con la Unión Europea y que las amenazas que tiene hoy el
Estado marroquí, por decirlo de una manera elegante, la naciente democracia
marroquí -que tiene una serie de retos-, las auténticas amenazas con la
conflictividad de lo que es un integrismo religioso y que necesita de Europa y
necesita de este Gobierno, del Gobierno español, con lo cual creo que se ha
creado un buen marco.
(Continúa el señor Puigcercós.)
Pero, a partir de aquí, a nadie se le escapa que Marruecos, en este éxodo
permanente de población marroquí que viene a Cataluña, a Madrid, a Valencia, a
Alicante, a las Islas Baleares, a Andalucía o a Canarias a mejorar sus
condiciones de vida, tiene un interés lógico. La divisa que ingresa en el
producto interior bruto el Gobierno marroquí a partir de lo que contribuyen sus
inmigrantes es ya un elemento clave en su desarrollo y esto tiene un interés, el
éxodo también es una válvula de descompresión social y política para el Gobierno
marroquí, pero la mejora de las condiciones tiene que incidir en regular este
proceso, porque -perdóneme la expresión- esto es un descontrol. La sociedad
tiene que acoger a los nuevos ciudadanos, pero toda sociedad tiene un límite y,
si se sobrepasa ese límite, ya no estamos hablando de lo mismo. La capacidad de
acogida, de integración, de inserción, de ofrecer prestaciones sociales, de
ofrecer, en definitiva, derecho de ciudadanía tiene un límite. Yo creo que se
puede dar un paso más para regular. No hace mucho algunos medios de comunicación
reflejaban -y esto es tema del Ministerio de Interior, pero también les afecta
en cierta medida- el descontrol de algunos pasos fronterizos, curiosamente con
Francia, en el que parece que empuja a esta población hacia el sur porque no la
quiere en su recinto fronterizo. Creo que hay que mejorar la política
-entiéndase lo de la Unión Europea- y crear las condiciones, como ya hemos
expresado en muchos debates, no solo Esquerra Republicana, sino muchos grupos,
para crear ya un marco fijo. Fíjese usted cómo Estados Unidos ha intentado
solucionar este problema con México, que es un referente con la dificultad
incluso de que no haya una frontera más permeable con México por parte de
Estados Unidos. Ha creado acuerdos de libre comercio, ha creado condiciones. Yo
creo que el Gobierno español tiene que ser el interlocutor, pero la Unión
Europea tiene que desempeñar un papel, y yo creo que aquí se está yendo
demasiado lento.
(...)
Le agradezco su presencia, entendiendo que estamos avanzando en las líneas
generales. Las relaciones que se han entablado con el Magreb son importantes. Ya
tenemos un marco estable y favorable y ahora hay que empezar a actuar y actuar
implica llegar a crear estas condiciones para que la Unión Europea establezca
una zona de prioridad con Marruecos.
(...)
El señor PRESIDENTE: Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el
señor De Arístegui.
El señor DE ARÍSTEGUI Y SAN ROMÁN:
(...)
¿Qué hablar del Sahara? Ya hablaremos de Marruecos. Su partido es profundamente
prosaharaui. Usted, no y ustedes han tenido una posición, después otra y hoy ya
no sabemos en dónde están, si Plan Baker II, si Plan Baker II modificado, si
referéndum sí, quizá, tal vez, si posiciones de Marruecos, si palmaditas en la
espalda a los saharauis. ¿En qué estamos? ¿Dónde estamos? ¿Qué es lo que ustedes
quieren? ¿Por qué dijo usted que la neutralidad activa estaba muerta? Cuando
hace bien poco, en unas declaraciones muy desafortunadas en otros terrenos del
monarca marroquí, de Su Majestad el Rey Mohamed VI, a quien tenemos gran respeto
y se lo queremos manifestar en esta comparecencia, porque sabemos que sigue el
debate político español con interés, pero fueron desafortunadas y de eso
hablaremos también en el Pleno de esta tarde. Le queremos preguntar si el rey de
Marruecos dice que quiere que España tenga una neutralidad -dice él- positiva,
por qué dice usted que la neutralidad activa -¿Qué es eso?- está muerta.
Con respecto a Marruecos, ¿duda usted de que algún gobierno democrático de
España desde 1977 hasta hoy ha tenido claro que Marruecos es una prioridad
estratégica? Porque parece que usted ha descubierto el Mediterráneo. Parece que
son ustedes los que han hecho la relación estratégica con Marruecos. Parece que
son ustedes los que se han reconciliado con Marruecos. Resulta que del
desencuentro de 2001 se empieza a enderezar en el 2003, ya con Gobierno del PP.
Podría tener usted, por lo menos, la generosidad de entender eso. A lo largo de
todo su discurso ha realizado ácida crítica sobre ácida crítica a todo lo que no
haya hecho usted. Incluso a algunas políticas de las que nosotros retomamos el
testigo de gobierno socialistas y las mantuvimos. Incluso esas han cambiado
ustedes. Cuando usted habla de la política exterior, de la cañonera, qué podemos
esperar. Usted habla que el PP practicaba la política exterior de la cañonera y,
cuando se le pregunta qué habría hecho usted en un caso como el de Perejil, dice
que habría convocado el comité de ministros del proceso de Barcelona. Como gran
aportación a la diplomacia del siglo XXI dice usted que cuando a un vecino de
una casa de pisos le invaden la terraza o el balcón, por ponerlo en términos más
pequeños, lo que hay que hacer es convocar la junta de vecinos y no llamar a la
policía. Muy interesante aportación, señor ministro.
(...)
El señor PRESIDENTE: Tiene la palabra por el Grupo Parlamentario Socialista el
señor Estrella.
El señor ESTRELLA PEDROLA:
(...)
El tema Sahara, por poner un ejemplo. Yo creo que el portavoz del Grupo Popular
no ha podido estar más dogmático, me recordaba a los mensajes que se leen en ese
sitio abyecto que se llama Libertaddigital, donde se nos viene a decir que este
Gobierno ha cambiado la posición de principio de España. Es absolutamente falso,
porque si no fuera falso ustedes tendrían que estar promoviendo iniciativas para
que se mantuviera la posición de España, que es: respeto de las resoluciones de
Naciones Unidas, respeto y defensa del derecho de autodeterminación del pueblo
saharaui, que está contenido en esas resoluciones, y acuerdo entre las partes,
porque esa es la tercera condición. Por tanto, ¿qué ha decidido hacer el
Gobierno? Intentar promover el acuerdo entre las partes para superar -porque
tienen que aceptar ellas la fórmula que se alcance- treinta años de bloqueo en
ese contencioso. ¿Les parece mal? Si establecemos que los principios son esos,
¿les parece mal?
(...)
El señor PRESIDENTE: Tiene la palabra el señor ministro de Asuntos Exteriores y
Cooperación.
El señor MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES Y COOPERACIÓN (Moratinos Cuyaubé):
(...)
Pasando a contestar a las distintas intervenciones, el representante de
Coalición Canaria no está presente, pero para que figure en el Diario de
Sesiones voy a responder a algunas de sus preocupaciones. Como sabe, todo lo
referente a las regiones ultraperiféricas es objetivo y preocupación absoluta
por parte del Gobierno y no solamente en lo que fue la negociación del texto
actual de la Constitución europea, sino también en lo que va a ser la
negociación de las perspectivas financieras. En cuanto a su vecindad con
Marruecos, quiero aportar una nueva realidad que es una iniciativa defendida por
nuestros representantes en Bruselas con la comisaria encargada de la política de
vecindad de la Unión Europea e incluir Canarias en la posibilidad de participar
en programas, proyectos de vecindad con Marruecos cosa que hasta ahora no era
posible. Durante los últimos contactos que hemos tenido con los nuevos equipos
de comisarios Marruecos y Canarias podrán establecer y elaborar algún tipo de
propuesta que se enmarque en el programa que Marruecos tendrá con la Unión
Europea dentro del marco de la política de vecindad. Es verdad que todos tenemos
que preocuparnos de esa inmigración clandestina. Se ha mejorado el flujo y los
resultados en la zona del Estrecho, pero es verdad que todavía la llegada de
subsaharianos a las islas Canarias sigue constituyendo una preocupación mayor
por parte de todos y fue objeto de uno de los puntos que se debatieron, se
discutieron durante mi presencia acompañando a Sus Majestades, los Reyes, a
Marruecos. Hubo el compromiso por parte del Rey de Marruecos de fortalecer y
reforzar toda la ayuda y la contribución para limitar ese flujo clandestino de
inmigrantes que accede a las islas Canarias. También hay una voluntad de lograr
ese entramado de relaciones con Marruecos por parte de la comunidad canaria y
ahí hay dos proyectos de comunicación tanto por mar como por aire, que unan el
continente africano a la fachada atlántica, pero Marruecos en particular, para
que no haya dudas de que estamos estableciendo relaciones con el Sahara
Occidental, y las islas Canarias.
(...)
Yendo ya a los puntos delicados, me van a permitir comentar el tema del Sáhara.
Como en toda acción de Gobierno comprometida ha habido cierto nerviosismo o
cierta preocupación por lo que ha sido la actitud del Gobierno, su compromiso y
su acción en relación con el Sáhara occidental. Lo hemos dicho en múltiples
ocasiones (a veces se nos ha escuchado y otras veces se nos ha criticado) y lo
vuelvo a señalar, como ha indicado el señor Estrella, portavoz del Grupo
Socialista, no ha habido cambio de principios en relación con el Sáhara
occidental, lo que sí hay, como dije en esta comisión en otras ocasiones, es el
compromiso de ayudar a facilitar una solución a un problema que dura casi 30
años. Eso es lo único que ha cambiado. No se trata, señor Arístegui, de que
cambiamos de neutralidad activa a neutralidad positiva porque usted mismo me
dice que yo soy pro marroquí y también me dice que no escucho al monarca. Pues
no le escucho en este caso porque yo tengo que escuchar a los actores, tengo que
escuchar los intereses españoles. Yo no escucho al rey de Marruecos que me diga
que tenemos que tener una neutralidad positiva, como tampoco estoy de acuerdo en
mantener una neutralidad activa, lo que quiero es una solución al problema, y
para solucionar el problema hay que interesarse por resolverlo, no simplemente
quedarnos en los principios porque los principios están ahí para defenderlos
pero los principios hay que desarrollarlos, aplicarlos y resolverlos para que el
pueblo saharaui pueda tener esa autodeterminación que desea y que se pueda
integrar dentro de un Magreb unido, moderno y capaz de enfrentarse a los
desafíos y que tengamos por tanto capacidad de influencia con marroquíes, con
polisarios, con argelinos, con tunecinos? Eso es lo que está haciendo el
Gobierno, y no solamente lo está haciendo sino que lo está consiguiendo, pero no
nos pidan ustedes resolver el problema del Sáhara en un periodo de tiempo
limitado. Y no me digan que el presidente del Gobierno dijo que se haría en seis
meses, lo que dijo el presidente del Gobierno es que había una revisión de
Naciones Unidas sobre la renovación de Minurso. Dentro de poco tendremos la
visita del presidente Buteflika, después de que Sus Majestades los Reyes
estuvieran en Marruecos, yo tuve ocasión de mantener conversaciones con las
autoridades marroquíes y posteriormente tendremos reuniones con el Frente
Polisario, como ya las hemos tenido, y por tanto tendremos capacidad de acción
dentro del marco de Naciones Unidas, que es el único marco que tiene que seguir
prevaleciendo para obtener una solución justa y definitiva al problema del
Sáhara occidental. Por tanto, no sigan utilizando el Sáhara como arma arrojadiza
contra la política del Gobierno porque creo que hay un consenso general que ha
durado ya muchas décadas sobre cuál debe ser la política española en esa zona,
la única diferencia, y eso sí que digo que es diferencia, es que este Gobierno
quiere ayudar a resolver el problema porque después del 11 de marzo todos somos
conscientes de que es necesario tener un Magreb moderno y próspero, y para que
haya un Magreb unificado tenemos que resolver el problema del Sáhara occidental.
La responsabilidad del Gobierno es tratar de resolverlo.
(Continúa el señor ministro de Asuntos Exteriores.)
Para mí hubiese sido mucho más fácil, mucho más sencillo como ministro no hablar
del Sahara Occidental, limitarme a votar y aprobar las resoluciones del Consejo
de Seguridad y, al día siguiente, lavarme las manos, ni tratar de buscar el
acercamiento, el diálogo, la solución. Eso es lo fácil, señor De Arístegui. Lo
más complicado, lo más arriesgado en política es el compromiso de buscar una
solución, y es lo que está haciendo el Gobierno español. Para ello le pedimos
que no se pongan ustedes nerviosos, que no se está traicionando al pueblo
saharauí, que no se está renunciando a los principios ni a las resoluciones de
Naciones Unidas, pero, ¿para qué nos sirven las resoluciones de Naciones Unidas
si no se aplican? Tenemos que tratar de que las partes las acepten y que,
lógicamente, las puedan llevar a una solución. Y eso es lo que queremos hacer.
Señor Llamazares, esté tranquilo, nosotros no vamos a traicionar al pueblo
saharauí, nosotros somos los más dedicados, se ha duplicado la ayuda, se ha
visitado en tres ocasiones los campamentos, precisamente se ha recibido al señor
Abdelasis en su calidad de representante del pueblo saharauí, por tanto, esa
crítica y esas preocupaciones, que son legítimas, las he tratado de explicar y
de clarificar.
(...)
Sobre el Sahara ya me he extendido, no tengo más que decir, aunque sí quiero
matizar sobre Perejil, sobre mi ingenuidad en cuanto a que tenía que haber
comentado o reunido al Comité de Ministros de Barcelona. El tema de Perejil creo
que no produjo muchas alegrías a nadie, pues tensó la relación, crispó, hizo
perder la confianza y lo que quiere este Gobierno es que ese tipo de incidentes
no se produzcan y cuando se producen lo que hay que tratar, como ministro de
Asuntos Exteriores y de Cooperación, es de utilizar los mecanismos diplomáticos
que tiene España.
(Continúa el señor ministro.)
Si una vez intentados los mecanismos diplomáticos éstos no lo solucionan, ya
tenemos otras opciones, pero como ministro y como responsable de la diplomacia
española creo que hay que utilizar los instrumentos diplomáticos, y eso es lo
que querían hacer entender mis declaraciones de cómo utilizar el marco
euromediterráneo para resolver posibles problemas de vecindad entre distintos
países pertenecientes a esa Conferencia Euromediterránea.
(...)
El señor ARÍSTEGUI Y SAN ROMÁN:
(...)
Ustedes se mantienen en un lenguaje que siempre tiene una discrepancia entre lo
que muchas veces dicen y lo que al final aparece como resultado real. En el caso
del Sáhara no hemos dicho cosa distinta que además de la neutralidad activa hay
que respetar las resoluciones de Naciones Unidas, nunca hemos dicho otra cosa, y
hemos recordado siempre que la solución tiene que ser viable, es decir, que no
sea una solución utópica ni maximalista ?yo también me he encontrado con
Abdelaziz y le pedí que renunciara a su maximalismo lo mismo que hacíamos con
los marroquíes-. La solución tiene que ser viable, pero aceptable para ambas
partes porque si no lo es no estamos en ninguna parte. Eso es lo que hemos
dicho. Lo hemos dicho siempre y ustedes tienen una posición que es dual y la
hemos visto en el Congreso de los Diputados cuando, por ejemplo, aquí se voto
una cosa, en el Senado otra y las declaraciones del Gobierno iban en sentido
distinto. Esa es la realidad. Podrá gustar más o menos, pero esa es la realidad.
No puedo alterar el sentido del voto aquí o el sentido del voto en el Senado.
Esa es una cosa que tienen que aclarar.
(...)
El señor ESTRELLA PEDROLA:
(...)
Sobre el Sáhara mi grupo quisiera aclarar algo ante esa idea de la neutralidad,
etcétera. Ante lo que ocurre en el Sáhara no podemos ser neutrales, podemos y
tenemos la obligación de ser imparciales, pero ante una situación como la que
hay allí, con una población que está padeciendo y con un pueblo que está
esperando que se resuelva un conflicto, no podemos permanecer neutrales. La
neutralidad es signo de debilidad política, es signo de desentenderse de las
situaciones o es signo de que por razones de intereses políticos prefiere uno no
implicarse con cierto cinismo, no encuentro una expresión mejor. Ésa era la
situación anterior. Por distintas razones a lo largo de todos los gobiernos
anteriores España se había visto obligada a decir mi posición es neutral, y el
Gobierno ha decidido, por las razones que explicó el ministro, que desde el
respeto estricto a la imparcialidad, España quiere ser activa para lograr una
solución sobre la base de las resoluciones de Naciones Unidas, punto. No hay más
discusión, no hay sesgo de un lado o de otro. Creo que eso ha quedado
absolutamente claro en las palabras del ministro.
(...)
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