Querida Sangha, ante todo os deseo buen año, y que lo podamos vivir con
conciencia y compasión.
Este Fin de Año lo he pasado en Francia con Thây, y como siempre es una
experiencia enriquecedora, pues su presencia y sus enseñanzas riegan nuestras
semillas más positivas.
Cuando llegamos este año a Plum Village había nevado, y los monjes vietnamitas
estaban muy contentos, algunos no habían visto nunca la nieve.
El mensaje de Thây ha ido en la línea del budismo comprometido.
Nos estimula a ver que nuestra práctica no se debe realizar solamente en la sala
de meditar para nuestro propio bienestar, si no que nos debe servir para que
nuestra presencia en el mundo y con el mundo, sea plenamente consciente.
Habló de la falta de raíces de nuestra sociedad occidental, de las familias
microscópicas en las que vivimos, y de nuestra vulnerabilidad a causa de
ello,... En este sentido habló de las sanghas y dijo que a veces la sangha
cumple el papel que no cumple la familia. Una vez más nos impulsa a compartir
nuestra práctica con la sangha.
También nos pidió que nos comprometiéramos con el medio ambiente para evitar el
deterioro de nuestro planeta. Habló de utilizar la visión profunda para poder
ver que detrás de cada pequeño acto realizado conscientemente hay un acto
espiritual.
Sólo habló dos días, pero ya véis que dieron para mucho. Os mando el archivo
adjunto del "Tratado de paz con el planeta" que nos dió el día de fin de año
para reflexionar sobre nuestra acción en él, y la traducción que Ernesto de
Valencia nos mandó ya hace un tiempo.
También incluyo una foto de Thây. La calidad no es muy buena pues la hice en la
oscuridad. Era el momento en que toda la sangha nos reunimos alrededor de una
hoguera para hacer testigo al fuego de nuestras resoluciones para el año
próximo.
Un abrazo,
Carme