El Atlético se olvida de los tribunales y vence al Mallorca
El Atlético se olvidó de la sentencia judicial contra su presidente y
dictó la suya propia sobre el césped del Vicente Calderón, al vencer
a un complicado Mallorca (2-1) en un partido que fue claramente de
más a menos.
El Atlético encaró el partido con la mente clara y decidido a
abstraerse de la sentencia de la Audiencia contra los Gil, que de
nuevo deja en el club un futuro inestable, precisamente el año del
centenario.
En diciembre de 1999, cuando otra decisión judicial despojó a Jesús
Gil del control de la entidad y sentó a Luis Manuel Rubí en el palco
presidencial, el Atlético respondió en el terreno de juego goleando
al Oviedo, que entonces dirigía Luis Aragonés.
Pero Aragonés es ahora rojiblanco y en él ha confiado el Atlético la
tarea psicológica con los jugadores, para lograr que éstos se centren
exclusivamente en el fútbol y se abstraigan de otros problemas. Esta
difícil misión fue la que no lograron Claudio Ranieri primero y
Radomir Antic después hace tres años, y desencadenó el triste
descenso a los infiernos de la Segunda.
La labor de Luis en la primeras 48 horas después del golpe jurídico
fue evidente. El Atlético salió suelto al Calderón y protagonizó unos
primeros 20 minutos de juego exquisito, con grandes llegadas por las
bandas y continuas acciones de peligro.
Buen partido de Movilla
José María Movilla, que sustituyó al lesionado Emerson, trasladó el
buen hacer de su equipo al marcador con un precioso tanto de volea
tras un saque de falta de Demetrio Albertini.
Era la guinda a un gran comienzo del Atlético y el punto de inflexión
para el Mallorca, al que el tanto despertó de su letargo y le llevó a
mover sus piezas con eficacia.
Ariel Ibagaza, Samuel Eto'o y Walter Pandiani presentaron sus
credenciales y demostraron la calidad que atesoran, especialmente el
primero, que conjuga habilidad y velocidad, un coctel perfecto que
desbordó a los laterales rojiblancos.
Es el Mallorca un equipo irregular como demuestra su trayectoria en
la Liga, en la que es capaz de encadenar victorias y derrotas
consecutivas sin aparente explicación, pero el once mallorquín tiene
calidad, especialmente de medio campo para arriba, donde está sobrado
de técnica.
Tanta debilidad defensiva provocó en el Atlético el gol de empate,
marcado de forma soberbia por Alvaro Novo (m.21), que empaló a la red
de Esteban un no menos soberbio servicio de Ibagaza.
Entrada incomprensible
El tanto relajó al Mallorca, excepto a Harold Lozano, quien de forma
incomprensible asestó una dura entrada a Torres que le llevó de
inmediato a la ducha.
Lozano dejó a su equipo con diez jugadores en el minuto 32 y al
Atlético en disposición de hacerse con tres puntos vitales para sus
aspiraciones.
Efectivamente, la lógica funcionó y Luis García puso el 2-1 en el
minuto 59, pero ni mucho menos el tanto pareció sentenciar el duelo.
El Mallorca, a pesar de su inferioridad, siguió mostrando sus garras
y la tremenda peligrosidad de sus puntas, que siguieron llevando el
susto a las gradas.
Pero el tiempo jugó a favor de los rojiblancos, que incluso pudo
poner la puntilla al encuentro, y que terminó sumando tres puntos
vitales que ponen fin a una semana de sentencias. La de hoy le puso
el Atlético en el terreno de juego.
Ficha técnica
2 - At. Madrid: Esteban; Contra, Coloccini, Hibic, Sergi; José Mari
(Dani m. 51), Albertini, Movilla, Luis García (Jorge m. 63); Fernando
Torres (Correa m.74) y Javi Moreno.
1 - Mallorca: Leo Franco; Cortés, Niño, Lussenhoff, Soler; Novo
(Carlos m. 84), Lozano, Marcos, Ibagaza (Campano m. 77); Eto'o y
Pandiani,
Goles: 1-0, m.14: Movilla. 1-1, m.20: Novo. 2-1, m.59: Luis García.
Arbitro: José Iturralde González. Expulso con roja directa a Harold
Lozano (m.32) por una dura entrada a Fernando Torres. Amonestó a
Lussenhoff, Pandiani, Cortés, Soler, Niño, Albertini y Correa.
Incidencias: Partido de la vigésimo segunda jornada de Liga en
Primera División, disputado en el estadio Vicente Calderón de Madrid
ante unos 50.000 espectadores.