El Atlético conquista su octavo Ramón de Carranza en la tanda de
penaltis
El Atlético de Madrid se adjudicó por octava vez en su historia el
Trofeo Ramón de Carranza, uno de los clásicos de los torneos
veraniegos en nuestro país, al derrotar al Málaga en la tanda de
penaltis. El encuentro, bastante aburrido y sin muchas ocasiones de
gol, acabó como empezó, es decir, sin goles. Fue en los lanzamientos
de penaltis donde el conjunto rojiblanco logró la victoria al superar
al cuadro de Juande Ramos por 4-2. El penalti decisivo lo marcó
Fernando Torres, que había salido en el segundo tiempo.
Desde el pitido inicial, el conjunto de Gregorio Manzano salió
dispuesto a tomar la batuta de la final ante un Málaga al que le
costó un poco más despertar. En el minuto 8, Nano, el último refuerzo
en llegar al club del Manzanares y que muestra muy buenas maneras,
disparó duro y raso ante la zaga rival y justo cuando se cantaba gol
el rechace cayó a los pies de Jose que envió el esférico a escasos
milímetros del larguero.
Un suspiro después, en el 12, el Málaga ofreció la réplica tras una
bonita triangulación que culminó Leko tras un potente disparo que
salió desviado a la derecha del marco de Sergio. En esos momentos el
partido se convirtió en un toma y daca, donde nadie se hacía con el
centro del campo y el balón transcurría de un área a otra sin la
ansiada precisión que pedían los puntas. Fue una cabalgada de
Nikolaidis en el minuto 19 la que pudo desequilibrar el marcador pero
tras salvar la salida de Arnau, se quedó sin fuerzas para remachar a
gol.
Y como no podía ser de otra forma, tal y como estaban las cosas en la
final, el Málaga contestó a renglón seguido, en el 25, con un potente
disparo de Duda desde la media luna rival que puso en muchos apuros
al meta rojiblanco. Y a pesar de que el encuentro no acababa de tener
dueño, quizás fue el conjunto andaluz el que pudo adelantarse a dos
minutos del descanso cuando de nuevo el ex cadista Duda cabeceó en
plancha un gran centro de Gerardo que hizo lucirse a arquero atlético.
Mucho peor tras el descanso
En la reanudación llegó lo peor, pues saltaron al irregular césped
del Carranza dos equipos sin ningún afán de victoria muy reservones y
más preocupados por las labores defensivas que de buscar adelantarse
en el marcador. Tan soporífera se volvió la final que el público
asistente comenzó a protestar, y con razón por el lamentable fútbol
ofrecidos por ambos equipos. Tanto fue así que desde la grada se
cantó el grito "A segunda, a segunda" para describir el enfado de
unos aficionados que esperaban muchísimo más de este choque entre dos
supuestos equipos de la máxima categoría nacional.
Se salvó dentro del esperpento futbolístico de la segunda parte una
individualidad de Fernando Torres en el minuto 69 que, tras librase
de varios contrarios, lanzó flojo a la derecha de la portería de
Arnau. Fue lo único que despertó unos tímidos aplausos.
Y así al final, tan sólo un disparo lejano y esquinado de Jorge pudo
salvar a los asistentes del Carranza de un lamentable espectáculo. Y
así, entre gritos de "fuera, fuera" se llegó a la tanda de penaltis
para dilucidar el campeón del presente trofeo Carraza. Una tanda que
ganó el Atlético de Madrid con goles de Jorge, Rodrigo, Javi Moreno y
Fernando Torres y la buena actuación de Sergio que detuvo dos
penaltis.
Ficha técnica
0. Atlético de Madrid: Sergio, Hibic, García Calvo (Aguilera, m.46),
Santi, Movilla, Jorge, Pinola, Nano (Javi Moreno, m.71), Paunovic
(Rodrigo, m.46), Nikolaidis (Fernando Torres, m.62) y Colsa (Simeone,
m.52).
0. Málaga: Arnau, Manu (Josemi, m.55), Gerardo, Edgar, Mario
(Valcárcel, m.90), Leko, Fernando Sanz, Duda, Miguel Angel (Marcelo
Romero, m.62), Canabal (Luque, m.87) y Alexis.
Penaltis: marcaron para el Atlético de Madrid Jorge, Rodrigo, Javi
Moreno y Fernando Torres; por el Málaga marcaron Luque y Leko.
Arbitro: Esquinas Torres (Colegio Madrileño). Amonestó a Jorge por
parte del Atlético (m.75) y a Simeone (m.81). Por parte del Málaga a
Josemi (m.75).
Incidencias: 4.500 espectadores aproximadamente presenciaron la XLIX
edición del Trofeo Carranza en un terreno de juego en muy mala
situación.