Fernando Torres se exhibe el Camp Nou y pone la Liga al rojo vivo
ÓSCAR AGUILAR NÚÑEZ
· Las estadísticas del partido
La Liga vuelve a estar abierta. Aunque muchos de sus seguidores no
querían, el Atlético le echó una mano al Real Madrid con su triunfo
ante el Barcelona. Pero hay que mirar más allá. Los rojiblancos se
hicieron un gran favor a sí mismos y se demostraron que tienen
condiciones para sacar buenos resultados de campos tan complicados
como el Camp Nou. Los visitantes no realizaron un gran partido pero
aprovecharon sus oportunidades y dejaron a los vigentes líderes del
campeonato en una situación muy complicada. La irregularidad de su
juego en las últimas semanas y el 'despertar' de su gran rival
deportivo promete un apasionante final de temporada.
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Cuando muchos aficionados aún no habían encontrado su butaca,
Fernando Torres puso fin a su sequía goleadora y superó a Víctor
Valdés. Ibagaza recibió en pase y, de espaldas, conectó un taconazo
con el que sorprendió por alto a la zaga. El 'Niño', que durante toda
la semana vio su nombre vinculado con la entidad azulgrana, controló
con el pecho, se internó en el área y cruzó en semifallo. Su mal
disparo, que en otras ocasiones se habría marchado fuera, se coló
junto a la cepa del palo.
Los pupilos de Frank Rijkaard cometieron el error de buscar la
igualada con impaciencia. Es cierto que tuvieron el control del
balón. Nadie puede negar que hicieron circular la pelota con más
velocidad y criterio que en anteriores compromisos pero se empeñaron
en cerrar todas sus llegadas por el centro. Eso, ante una pareja como
Pablo y Perea fue un reto imposible. El colombiano le ganó todas las
acciones a Etoo y su compañero de línea se mantuvo siempre muy atento.
Dominio infructuoso
La figura de Deco fue creciendo en importancia. El portugués ayudó en
defensa, se multiplicó en ataque y participó en todas las jugadas de
su equipo. El internacional luso trató de poner un poco de orden en
el desconcierto en el que se encontraban sumidos Etoo, Ronaldinho y
Giuly. Xavi comenzó a dejarse ver pero sus pases se limitaron a
simples toques laterales hacia Márquez o Belletti. La poca sorpresa
en los ataques de los barceloneses permitió que Leo Franco
permaneciese casi inédito en los primeros cuarenta y cinco minutos.
Desde la banda, César Ferrando no cesó de dar órdenes a sus
futbolistas. Al técnico no le gustó que su formación se replegase en
su propio campo y pidió que adelantasen las líneas para reducir aún
más los espacios. Un lanzamiento colocado de Etoo, tras recibir una
bonita asistencia de Xavi, un inocente y forzado remate del
centrocampista catalán a las manos del meta argentino y una caída del
delantero camerunés, que tropezó dentro del área con Pablo, dieron
paso a dos nuevos sustos para la parroquia local.
Con los anfitriones lanzados en busca del empate, Molinero se marchó
por la derecha y centró al área. Nadie tocó el balón y Fernando
Torres controló en el segundo palo. El delantero quiso cruzar pero
Víctor Valdés aguantó lo justo y logró despejar a saque de esquina.
En la continuación, Sosa recogió un rechace en la frontal del área y
se dejó caer al notar el contacto de Belletti. La pelota quedó suelta
y Gonzalo Colsa siguió la acción. Pese a que el remate raso del
cántabro terminó en el fondo de las mallas, Mejuto González señaló un
fuera de juego previo de Pablo Ibáñez.
Crece el nerviosismo
El entrenador blaugrana quiso cambiar la imagen de su escuadra y optó
por dar entrada a Albertini tras el descanso. El 'metrónomo' recibió
la misión de aportar su veteranía y tratar de serenar las acometidas
de un conjunto acelerado, impreciso y con el único deseo de llegar a
la portería rival por el camino más corto pero más complicado: por el
centro. Pese a sus intentos, el italiano no pudo cumplir su mandato y
se dedicó a cubrir los numerosos huecos que dejaron sobre el césped
unos compañeros entregados al ataque.
No se puede negar el esfuerzo del cuadro de la Ciudad Condal. Desde
los compases iniciales, se mostraron como un bloque ambicioso e
inconformista. Sin embargo, hay ocasiones en las que el corazón se
convierte en un mal consejero y hace que se tomen las decisiones
menos acertadas. Al igual que en el primer período, los zagueros
rojiblancos se limitaron a mantener sus posiciones y a despejar las
continuas pero inocentes llegadas de sus adversarios. Pablo se
justificó como un valor en alza y Perea confirmó que es uno de los
mejores fichajes que han recalado esta campaña en la Liga de las
Estrellas.
En pleno acoso azulgrana, Sosa estuvo a punto de hacerle un flaco
favor a los suyos. El uruguayo se excedió dentro del área y dio un
claro empujón sobre Ronadinho con el que impidió que el brasileño
llegase en condiciones de rematar un balón colgado que blocó sin
apuros Leo Franco. Con su eterna sonrisa, el canarinho reclamó la
pena máxima pero el colegiado no atendió sus peticiones. La entrada
de Iniesta dio un nuevo aire al Barcelona. En sus primeras
intervenciones, el canterano recibió una gran pared de Etoo, se
marchó de Sergi pero no pudo rematar a puerta debido al providencial
corte de un muro infranqueable llamado Perea. Instantes después, el
de Fuentealvilla recibió un balón en la frontal y trato de sorprender
con un disparo cruzado que se marchó cerca del palo. Pero eso no fue
toda su aportación.
Lo mejor, para el final
En una nueva muestra de su entendimiento con Etoo, el centrocampista
efectuó un 'tuya-mía' con el africano y éste cayó al suelo al recibir
un pisotón de Perea. Aunque Mejuto señaló el punto fatídico, la
infracción se cometió fuera del área. Ronaldinho volvió a tener la
oportunidad para consagrarse como el héroe e ídolo de la afición. El
brasileño engañó a Leo Franco pero cruzó en exceso su lanzamiento
hacia la izquierda y falló su segundo penalti de la temporada (tras
el que erró en Glasgow, ante el Celtic).
En una recta final de infarto, Víctor Valdés tuvo que emplearse a
fondo para desviar a saque de esquina un peligroso disparo de
Gronkjaer. Poco después, fue Iniesta quien volvió a poner a prueba a
Leo Franco. El guardameta argentino evidenció su buen sentido de la
colocación y despejó por encima del travesaño el potente y ajustado
lanzamiento del canterano. Los anfitriones quisieron morir en el área
de sus oponentes y Puyol se unió a la ofensiva. El central reclamó la
pena máxima en un corte limpio de Pablo y esa subida al ataque supuso
la sentencia definitiva.
Fernando Torres recibió un pase en profundidad, se marchó en
velocidad y encaró al cancerbero. En su intento por abortar el
peligro, Valdés sacó una mano providencial y despejó el esférico con
mucho acierto cuando el delantero trató de regatearle. La posterior
caída del ariete hizo que el árbitro volviese a señalar el punto de
penalti. El capitán 'colchonero' no desperdició el regalo. Anotó su
segundo tanto de la noche y pasó a ser el máximo artillero nacional
de la competición.
Las dudas vuelven a cernirse sobre Can Barça. La ventaja al frente de
la clasificación se ha reducido a sólo cuatro puntos y el equipo ha
perdido la frescura y profundidad que le llevó a convertirse en la
envidia de Europa. Quedan muchos meses por delante y puede pasar
cualquier cosa. No cabe duda que el hambre de títulos de los
azulgrana es una poderosa arma que juega a su favor. Sin embargo, no
se debe tentar a la suerte y Rijkaard deberá encontrar la fórmula
para conseguir que sus jugadores no se dejen atenazar por la presión.
oaguilar@...
Ficha técnica
0 - Barcelona: Valdés; Belletti, Puyol, Oleguer (Maxi López, m.77),
Van Bronckhorst, Márquez (Albertini, m.46), Xavi, Deco, Giuly
(Iniesta, m.63), Ronaldinho y Eto'o.
2 - Atlético de Madrid: Leo Franco; Molinero, Pablo, Perea, A. López,
Sosa, Ibáñez, Colsa (Raúl Medina, m.78), Aguilera (Sergi, m.56),
Gronkjaer (Jorge, m.85) y Fernando Torres.
Goles: 0-1, m.2: Fernando Torres. 0-2, m.94: Fernando Torres, de
penalti.
Árbitro: Mejuto González (Col.Asturiano). Mostró cartulina amarilla a
Pablo (m.9), Colsa (m.28), Márquez (m.47+), Leo Franco (m.77) y a
Valdés (m.92).
Incidencias: Asistieron al encuentro 67.112 espectadores en partido
correspondiente a la vigésima segunda jornada de Primera División.
Antes del inicio del encuentro ambos equipos se hicieron una foto
conjuntamente a favor de una campaña en contra del racismo en el
fútbol.