El Atleti pone fin al maleficio de Riazor
MIGUEL ÁNGEL GARCÍA
La Liga en juego: Deportivo-Atlético
El Atlético de Madrid vuelve a estar en puestos de Champions gracias
a la goleada (0-3) sobre el Deportivo de La Coruña en Riazor donde
Agüero volvió a dejar otra delicatesen 'made in Kun' y donde el
conjunto rojiblanco acaba con una de sus más negras estadísticas.
Desde la temporada 94/95 no ganaba en Riazor y desde hace tres
campañas no marcaba un gol. Forlán, el propio Agüero y Jurado se
encargaron de acabar con la mala racha atlética y seguir prolongando
la del Depor, que sigue con sólo una victoria en casa y en puestos
de descenso.
Cuando un equipo tiene pegada y el otro no, el resultado es casi
evidente. La dupla de atacantes del Atlético fue demasiado para un
Depor que, una vez más, le puso ganas, pero que demostró de nuevo
que no tiene gol. La realidad fue que ni siquiera el conjunto de
Aguirre realizó un buen partido, pero eso no siempre es necesario
para ganar. De hecho, los primeros 40 minutos del partido
sobraron.
Ni unos ni otros encontraban la fórmula de poner en aprietos a los
respectivos porteroS. Algún disparo fuera de palos de Maxi y
acercamientos muy tímidos del Depor fue todo lo que se vio hasta que
Forlán abrió el marcador. Corría el minuto 39 cuando un centro a
media altura desde la izquierda al área pequeña lo dejaba pasar el
Kun entre sus piernas y dejar solo al uruguayo en el segundo palo
para que empujara a placer.
El gol y el paso por vestuarios cambio el panorama del partido. El
Depor salió con muchas ganas en la segunda mitad hasta el punto de
que pudo empatar a los seis minutos de la reanudación. Fue en un
centro al área en el que Abbiati salió mal y el balón le llegaba
muerto a Lafita, quien remató a puerta. Cuando se cantaba el gol en
Riazor, Raúl García salvó en la misma línea.
Del posible empate a la joya del Kun
Fue una acción clave, porque a renglón seguido Agüero iba a fabricar
la jugada del partido. Con un regate que recordó al mejor Romario,
el argentino rompió a su marcador y ajustó el balón al segundo palo
de manera magistral para que Munúa no pudiera llegar. Del posible
empate se pasó a la sentencia definitiva en apenas un minuto, porque
a pesar de que Lotina reaccionó el banquillo para buscar la
remontada, el encuentro estaba ya decidido. Y eso que Lafita fue
derribado por Abbiati poco después tras un error del portero
italiano y que Teixeira Vitienes no quiso pitar.
Por si acaso, Jurado se encargó de finiquitarlo con un gol de bonita
factura, utilizando la cabeza para sorprender al portero local.
Corría el minuto 64 y Aguirre decidió que ya era suficiente. Hizo
los tres cambios, sobre todo el de Agüero, que tenía algunas
molestias, para poner más consistencia en el centro del campo. El
Depor se convirtió en el dueño del balón hasta el final del partido,
pero su falta de mordiente no pudo evitar que el Atlético dejara su
portería a cero.