Forlán quiere la Champions
· El uruguayo ya suma veinticinco dianas, las mismas que Villa y a dos de Etoo ·
El Betis, que tuvo poco juego y fue protestado por la grada, pudo empatar · Los
verdiblancos, a tres puntos del descenso y el Atlético, a uno de Champions
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Si el Atlético acaba entrando en la Champions deberá agradecérselo a Forlán, su
futbolista más consistente en lo que va de temporada de largo. Ya lleva
veinticinco goles, los mismos que Villa y a dos de Etoo, algunos tan importantes
como los que logró en el Ruiz de Lopera. Sirvieron para ponerse a un punto del
cuarto clasificado, el Valencia, y pasar a depender de sí mismo para lograr el
objetivo. Si el Atlético gana los cuatro partidos jugará la Liga de Campeones.
Tres de ellos serán en el Vicente Calderón.
Le dio igual a Forlán jugar solo en punta. Suele estar más cómodo con Agüero
como compañero de fatigas, pero frente al Betis tuvo que hacerlo solo. A la
primera que pudo puso el partido de cara. Raúl García y Maxi tiraron una buena
pared, el argentino centró raso y allí apareció el uruguayo para marcar de
primeras, letal. No era un partido para tener muchas ocasiones de gol, con el
Kun tocado y Simao sancionado, así que se trataba de aprovechar las que se
tuvieran. En eso, pocos hay más fiables que Forlán.
Un equipo que juega contra el Atlético, por mal que lo haga, siempre dispone de
ocasiones de gol
Al Atlético le vino también de perlas la escasa creatividad del Betis.
Especialmente aciago estuvo Emaná, que se equivocó hasta en pases sencillos.
Pero un equipo que juega contra el Atlético, por mal que lo haga, siempre
dispone de ocasiones de gol. Si además juega en casa, no suele bajar de las
cuatro o cinco por partido. El Betis, por supuesto, también las tuvo. No jugó
bien en ningún momento, y de hecho la grada se le echó encima, pero con todo y
con eso pudo empatar.
Capi mandó muy alto un mano a mano con Leo Franco, Juanito se estrelló con el
larguero y, sobre todo, Oliveira y Odonkor perdonaron la vida en una doble
ocasión clarísima, para total desesperación de la hinchada. El Atlético concedió
menos que otras veces, pero sigue siendo un equipo muy poco fiable, blandito en
cuanto el rival le aprieta. Un Betis con muy poca chicha pudo ponerle en serios
apuros. Leo Franco y la poca puntería verdiblanca le mantuvieron en ventaja.
También alguna decisión de Álvarez Izquierdo le benefició. El árbitro no vio dos
penaltis en una misma jugada en el área visitante.
El sufrimiento rojiblanco acabó muy al final. En pleno acoso del Betis, los
sevillanos quedaron al desnudo. Heitinga cruzó un balón, Luis García y Forlán
enfilaron la portería de Ricardo y el uruguayo definió como él suele. Cuando
apunta suele ser gol. Entre dos equipos en problemas, un jugador así es un
mundo. El Atlético sigue soñando con alcanzar la Liga de Campeones, quién lo iba
a decir hace apenas quince días. El Betis, por su parte, se aboca a sufrir. El
descenso queda sólo a tres puntos. Hoy escuchó desde la grada alguno de los
cánticos que escuchó su rival la pasada jornada.