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30 años del golpe militar
Los últimos 60 días
del gobierno de Salvador Allende
 

Cuando el 11 de septiembre de 1973 se produjo el golpe de las fuerzas armadas contra el gobierno constitucional del presidente Salvador Allende que dio inicio a la dictadura militar de Augusto Pinochet, culminaba con éxito un plan subversivo diseñado por parte de la derecha chilena con el apoyo directo del gobierno de Estados Unidos y de poderosas empresas transnacionales, puesto en marcha tempranamente en 1970 a partir del triunfo de la Unidad Popular.

Los complicados y dramáticos acontecimientos ocurridos en los últimos 60 días del mandato de Allende, fueron el resultado de esas orquestadas intervenciones en Chile y en el extranjero.

Cuando triunfa Allende, las masivas movilizaciones populares y la posición firme de un sector progresista de la Democracia Cristiana y la misma habilidad política del futuro presidente hicieron posible el inicio de esa inédita experiencia política en Chile.

Antes aún de que el nuevo gobierno popular asumiera, tuvo éste que afrontar la primera crisis, cuando la derecha intentó impedirlo mediante el asesinato del comandante en jefe del Ejército general René Schneider.

Después hubieron diversos intentos insureccionales de la derecha que las fuerzas populares pudieron derrotar; junto a un persistente bloqueo internacional llevado a cabo por las compañías transnacionales. En octubre de 1972 por ejemplo, un prolongado paro causó grandes pérdidas económicas y provocó serios problemas en los abastecimientos. Una constante y masiva propaganda en los grandes medios de la derecha reaccionaria, lograron una fascistización en importantes sectores de las capas medias contra la cual los limitados recursos de comunicación en manos del gobierno de Allende no pudieron contrarrestar, junto a la férrea oposición de la mayoría derechista en el Parlamento, que posibilitaron finalmente una seria fractura en la sociedad chilena que abonó el camino del golpe militar.

Si bien en la medida que el tiempo transcurría el gobierno popular obtenía un creciente apoyo electoral, sin embargo la derecha incrementaba sus planes subversivos en todos los terrenos y no menos tratando de romper la posición legalista manifestada hasta entonces por las fuerzas armadas.

El 29 de junio de 1973, se produjo una primera intentona militar conocida como el tancazo, que muchos vieron posteriormente como un experimento golpista destinado a chequear la capacidad de respuesta y defensiva del gobierno de Allende.

Ese día el teniente coronel Roberto Souper de un regimiento en Santiago, sacó tanques y blindados rodeando el palacio presidencial de La Moneda, disparando algunos tiros y exigiendo la rendición de la guardia.

Allende que se encontraba en la residencia privada presidencial de Tomás Moro coordina desde allí la resistencia al golpe de Souper, en contacto con el comandante en jefe del Ejército general Carlos Prats y de quien entonces era el jefe de las fuerzas militares en Santiago, Augusto Pinochet, quien ese día se mostró leal por última vez al gobierno constitucional.

Conjurada la intentona de Souper en las últimas horas de la tarde, el presidente Allende preside desde los balcones de La Moneda flanqueado por el general Prats, y los jefes de la Aviación y la Marina, una multitudinaria concentración popular que le exige al gobierno mano dura con los golpistas y el cierre del Parlamento. Ese día se tensa al máximo el dilema del proceso de cambios sociales que encabeza Salvador Allende, o se avanza en la profundización de los cambios y en la desactivación de la reacción como exigen la mayoría de los asistentes, o como piensa el presidente se sigue transitando el camino de la institucionalidad, ya minado por la derecha.

En ese acto de apoyo popular al gobierno el único orador fue Allende, quien además de elogiar la actitud de los militares leales que contribuyeron a abortar la intentona golpista, tuvo dificultades para tranquilizar a la indignada multitud.

Pese a la derrota del levantamiento, las consecuencias para el gobierno de Allende fueron negativas, porque con posteroridad a estos graves hechos la oposición reaccionaria se lanza a fondo en la búsqueda de ilegalizar al gobierno a través de una condena parlamentaria que avale un golpe y a crear dentro de los cuarteles las condiciones que hagan posible el quiebre legal.

Los últimos meses del gobierno popular

La derecha chilena y Estados Unidos habían gastado el año antes y en abril de 1973 ya dos cartas importantes en el intento de derrotar al gobierno popular de Salvador Allende.

En octubre de 1972, mediante un paro patronal financiado por EE.UU.que pretendió destruir la economía y paralizar el país para quitarle apoyo popular al gobierno. Intento que fue derrotado por los obreros, campesinos, estudiantes, profesionales y pobladores de los barrios populares, que movilizados en todo el país, trabajaron horas extras, transportaron mercancias y alimentos, atendieron servicios públicos, en una clara demostración de conciencia política e identificación con su gobierno.

Desde el comienzo mismo del gobierno popular en el campo y la ciudad los trabajadores, profesionales, estudiantes, se dieron formas organizativas para llevar adelante tanto las tareas productivas (en fábricas y cooperativas de gestión popular), como las políticas en defensa de las transformaciones en marcha. Cordones industriales, apoyo a las Junta de Abastecimientos y Precios (JAP) para la distribución de alimentos, de lucha contra el acaparamiento y el mercado negro, sindicatos, cooperativas campesinas etc. fueron parte de las múltiples formas de organización que el pueblo chileno en ese corto período.

La segunda carta que la derecha quemó, fue intentar una nueva mayoría política a nivel nacional mediante las elecciones parlamentarias de abril del 73, uniéndose democristianos y nacionales en la CODE (Confederación Democrática). Pese ha haber usado grandes recursos financieros y propagandísticos obtienen menos diputados y senadores, mientras la Unidad Popular los aumenta, lo que hace imposible el derrocamiento "legal" del gobierno, que electoralmente no mostraba el anhelado desgaste en su base de apoyo.

Del fracaso de estos dos recursos, la derecha y Estados Unidos (cuyo presidente era Richard Nixon y su secretario de Estado, Henry Kissinger), deciden abocarse a preparar el camino de la fuerza.

Pero para ello necesitaban fortalecer una imagen de caos y desgobierno, mediante la puesta en escena de huelgas y conflictos de sectores gremiales adictos reclamando aumento de salarios oponiéndose violentamente a medidas de reformas sociales del gobierno; atentados terroristas contra fuentes de energía y comunicaciones mediante la acción de comandos paramilitares; acaparamiento de mercancías, alimentos y especulación económica. También el uso de un peligroso recurso, como fueron el allanamiento y represión en fábricas y en cooperativas campesinas en la capital y otras regiones del país llevados a cabo por las Fuerzas Armadas usando el pretexto de "buscar armas" que posibilitaba una ley aprobada en el Parlamento a principios del gobierno de la UP, que había exigido la derecha como moneda de cambio para que el gobierno de Allende pudiera asumir.

Por aquellos meses diarios como El Mercurio, radios y canales de televisión en manos de los reaccionarios, desplegaron e intensificaron grandes campañas de propaganda sucia preparada por la CIA, culpabilizando al presidente y a los partidos de la izquierda de ser cómplices o de estar preparando por su parte un supuesto plan de insurrección y represión revolucionaria contra las "fuerzas de oposición democráticas", incluso propalando llamamientos directos incitando el derrocamiento del "gobierno totalitario de Allende".

Por el contrario pese a lo grave de la situación, el presidente Allende no estaba dispuesto a abandonar el propósito original de realizar cambios sociales y gobernar respetando las reglas de la legalidad democrática burguesa.

Mientras al mismo tiempo, la Democracia Cristiana y el Partido Nacional a nivel parlamentario le bloqueaban al Ejecutivo el uso de recursos legales establecidos constitucionalmente para parar la subversión, para seguir avanzando en el cumplimiento del programa de gobierno, fueran éstos en materia económicosocial, o como por ejemplo, en el tema de la salud pública o la democratización de la educación.

Los preparativos golpistas

Dentro de la escalada terrorista tendiente a desestabilizar el gobierno y crearle conflictos con el último sostén constitucional que eran las fuerzas armadas, en la madrugada del 27 de julio de 1973 un comando derechista asesina al capitán Arturo Araya, edecán naval del presidente, inculpando falsamente del hecho al GAP, la guardia personal de Allende. El asesinato de Araya conmovió profundamente a Allende pues le tenía una especial estima personal, nacida del trato cotidiano con este edecán desde el comienzo de su mandato. En un clima tenso los funerales de Araya se llevan a cabo en Valparaíso, y el presidente Allende recibe un trato frío y descortés de altos oficiales de la Marina, del cual El Mercurio y otros medios de derecha se aprovechan y hacen eco, propiciando un clima de insubordinación en esa arma que el jefe, almirante Montero, un constitucionalista, se le hacía difícil contener.

El presidente en su afán de conseguir una cierta estabilidad y tranquilizar la situación política del país, decide en agosto con el apoyo irrestricto del Partido Comunista, del Partido Radical y otros sectores de la UP, pero con reticencia de su propio partido el Socialista y del Movimiento de Izquierda Revolucionaria - MIR (que no hacía parte del gobierno), incorporar a su gabinete a los tres comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas a su gabinete. El general Prats asume la cartera de Defensa, el almirante Montero de la Marina, la de Hacienda; y el general Ruiz Danyau, jefe de la Fuerza Aérea la de Obras Públicas y Transportes, este último con el cometido de terminar con la huelga de camioneros que dificultaba enormemente el transporte de mercancías, y a los que la CIA les resarcía las pérdidas pagándole a cada propietario de los vehículos 3 dólares por día, que en aquel tiempo equivalían a unos 7000 escudos.

El general Ruiz Danyau que se decía hasta entonces allendista, había cambiado ya su posición en relación al gobierno desconforme con una remoción y pase a retiro pocos días antes de dos generales de la Fuerza Aérea. No sólo no soluciona el conflicto de los camioneros sino que obligado por el presidente Allende a dejar el cargo de ministro y la jefatura de la Aviación el 17 de agosto, se presenta posteriormente en un programa de televisión manifestando su intención de permanecer al frente de la FACH., encerrándose después en una base de Santiago con un grupo de oficiales, intentando hacerse fuerte.

Este conflicto obliga a Allende a designar en reemplazo de Ruiz al general Gustavo Leigh, quien sería un mes después uno de los integrantes de la junta militar golpista encabezada por Augusto Pinochet.

A esas alturas las fuerzas de la sedición necesitan minar la autoridad del general Carlos Prats, jefe del Ejército y su posición leal al gobierno, que les obstaculizaba el poder contar con la fuerza militar fundamental a nivel del extendido territorio chileno y consumar el golpe de Estado. El obligarlo a renunciar fue un objetivo concreto al que se prestó la prensa, familiares de altos oficiales que protagonizaron manifestaciones provocativas e insultantes en su contra. Finalmente, abatido Prats, constata que tenía el apoyo de sólo seis de los dieciocho generales a los que cita en el Ministerio de Defensa, para recabarles apoyo en la jefatura del Ejército.

Con el pretexto de que el desempeño suyo está dividiendo al ejército, los generales que le apoyan lo convencen de que renuncie. Y así es como el 22 de agosto el general Prats le presenta su renuncia indeclinable al presidente, y le propone que sea designado en su reemplazo al general Pinochet, quien hasta ese momento se decía leal al gobierno constitucional.

Como el gobierno tenía información de la posición comprobadamente sediciosa de varios generales, se le pide a Pinochet que los pase a retiro. Este aduciendo esperar un poco hasta finales de septiembre cuando las juntas calificadores realicen las tradicionales remociones en el Ejército, sin embargo no dudó en aceptar las renuncias de otros generales que se habían manifestado leales a Prats y al gobierno., y que de esa manera quedan sin tropas a su mando.

En el plano del relacionamiento político del gobierno de la UP con la Democracia Cristiana , principal partido de la derecha"legal" las relaciones estaban totalmente bloqueadas, ya que esta agrupación que en 1970 convalidó en el Parlamento la elección de Allende como presidente de Chile, con el ex-presidente Frei Montalva al frente un grupo reaccionario fue tomando una posición cada vez más intransigente orientada a liquidar con la "experiencia del socialismo chileno".

Los reiterados llamados de Allende a establecer un acuerdo de gobernabilidad con la DC fueron fracasando, mientras la mayoría del Partido Socialista y el MIR criticaban estos intentos, porque visualizaban a este partido cada vez más comprometido en los preparativos del golpismo.

Así es como Allende consecuente con su postura institucionalista informa a un círculo íntimo de allegados e incluso al mismo Pinochet, (el día 9 de septiembre), que está dispuesto a usar una de sus prerrogativasconstitucionales como presidente, la que le permitía llamar a una consulta popular ciudadana sobre la prosecusión o no de su gobierno como forma de desbloquear la situación, seguro de que a tenor del último crecimiento electoral obtendrían una importante mayoría a su favor para poder proseguir con el programa de la UP.

Los sediciosos han reconocido con posterioridad, que al tener conocimiento de esta jugada política del presidente Salvador Allende, se vieron obligados a apresurar los preparativos subversivos y adelantar la fecha del golpe militar, fijada en principio para el 14 de septiembre.

Pero el presidente era conciente de la grave amenaza que se cernía sobre su gobierno y el país, y en un mensaje a finales de agosto en respuesta al Parlamento, donde la oposición había votado un acuerdo de "ilegalidad del gobierno" Allende expresaba: "La democracia es una conquista de todo el pueblo. No es ni obra ni un regalo de las clases explotadoras y será defendida por quien, gracias a los sacrificios de varias generaciones, han logrado imponerla." y agregaba, "Hoy, cuando la reacción ataca frontalmente la razón del derecho y la amenaza de muerte a las libertades, cuando los trabajadores reivindican con insistencia una nueva sociedad, los chilenos pueden estar seguros de que el Presidente de la República, unido al pueblo, cumplirá con su deber sin vacilaciones a fin de garantizar la plena realidad de la democracia y de las libertades en el proceso revolucionario. Para que colaboren en tan noble tarea, lanzo desde aquí un llamado a todos los demócratas y todos los patriotas de Chile".

El 4 de septiembre al cumplirse el tercer aniversario del triunfo electoral de Allende se congregan frente a La Moneda más de 800 mil personas, siendo ésta la última manifestación masiva popular previa al golpe, en un ambiente de preocupación y tensión, sin la habitual alegría de otros actos similares. Mientras al mismo tiempo, la FuerzaAérea realiza un violento allanamiento en una gran industria "buscando armas", cosa que repiten el día 7 contra otra industria donde incluso llegan a disparar contra los trabajadores que ocupaban el local.

Al producirse los cambios en las jefaturas del Ejército y la Aviación, Allende reestructura una vez más su gabinete, pero en la Marina, los complotados exigen la renuncia del jefe constitucionalista almirante Montero, e inician la cacería, detención con torturas de un grupo suboficiales y marineros que habían denunciado públicamente los aprestos golpistas en esa arma, acusando y requiriendo la captura además de los secretarios generales del Partido Socialista, del MAPU y del MIR, acusándoles de "subversión" de las Fuerzas Armadas. Allende por su parte rechaza la renuncia que presenta Montero, pero el problema no queda solucionado, porque la casi totalidad de los mandos en la Marina se oponen a la posición legalista de su jefe.

El día 10 por la mañana en La Moneda, Allende prepara el discurso que piensa dar a conocer el 11, informando al país de que llamaría a la realización de un plebiscito.

Ya en la noche del 10 de septiembre el almirante Montero es hecho prisionero en su casa, asumiendo la jefatura José Toribio Merino, hasta ese momento fiscal acusador de los marinos antigolpistas. Y por la noche también, barcos de guerra se hacen a la mar con el pretexto de realizar maniobras conjuntas con navíos de estados Unidos, pero regresan a Valparaíso por la madrugada para dar inicio en ese puerto las operaciones militares de ocupación de lugares estratégicos y la detención de autoridades civiles y militantes populares.
El dispositivo golpista está en marcha. Mientras el presidente como sus colaboradores no tienen idea de la

extensión del mismo. Recién el 11 por la mañana cuando llegue a La Moneda y se disponga a resistir hasta el final como siempre había dicho, en compañía de un grupo reducido de hombres mal pertrechados, sabrá que las Fuerzas Armadas con la complicidad de los partidos de la derecha en su totalidad son parte del golpe de Estado, que cortará sangrientamente tres años de realizaciones para los más pobres, cuyos sueños serán destrozados.

El 11 y los días subsiguientes quedó demostrado, que ni el gobierno ni el pueblo estaban armados como la reacción dijo hasta el hartazgo en sus campañas orientadas y financiadas por Estados Unidos.

En su último e histórico mensaje al pueblo chileno, antes de que La Moneda fuera bombardeada Salvador Allende dijo: "¡ No voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad al pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos. (…) Trabajadores de mi patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, lla confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, crearon el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios".

1973 Chile 2003
Salvador Allende

 

Las últimas palabras del presidente Salvador Allende
el 11 de septiembre de 1973
"Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor"
7:55 A.M. Radio Corporación
Habla el Presidente de la República desde el Palacio de La Moneda. Informaciones confirmadas señalan que un sector de la marinería habría aislado Valparaíso y que la ciudad estaría ocupada, lo que significa un levantamiento contra el Gobierno, del Gobierno legítimamente constituido, del Gobierno que está amparado por la ley y la voluntad del ciudadano.

En estas circunstancias, llamo a todos los trabajadores. Que ocupen sus puestos de trabajo, que concurran a sus fábricas, que mantengan la calma y serenidad. Hasta este momento en Santiago no se ha producido ningún movimiento extraordinario de tropas y, según me ha informado el jefe de la Guarnición, Santiago estaría acuartelado y normal.

En todo caso yo estoy aquí, en el Palacio de Gobierno, y me quedaré aquí defendiendo al Gobierno que represento por voluntad del pueblo.

Lo que deseo, esencialmente, es que los trabajadores estén atentos, vigilantes y que eviten provocaciones. Como primera etapa tenemos que ver la respuesta, que espero sea positiva , de los soldados de la Patria, que han jurado defender el régimen establecido que es la expresión de la voluntad ciudadana, y que cumplirán con la doctrina que prestigió a Chile y le prestigia el profesionalismo de las Fuerzas Armadas. En estas circunstancias, tengo la certeza de que los soldados sabrán cumplir con su obligación. De todas maneras, el pueblo y los trabajadores, fundamentalmente, deben estar movilizados activamente, pero en sus sitios de trabajo, escuchando el llamado que pueda hacerle y las instrucciones que les dé el compañero Presidente de la República.

8:45 A.M.
Compañeros que me escuchan:
La situación es crítica, hacemos frente a un golpe de Estado en que participan la mayoría de las Fuerzas Armadas. En esta hora aciaga quiero recordarles algunas de mis palabras dichas el año 1971, se las digo con calma, con absoluta tranquilidad, yo no tengo pasta de apóstol ni de mesías. No tengo condiciones de mártir, soy un luchador social que cumple una tarea que el pueblo me ha dado. Pero que lo entiendan aquellos que quieren retrotraer la historia y desconocer la voluntad mayoritaria de Chile; sin tener carne de mártir, no daré un paso atrás. Que lo sepan, que lo oigan, que se lo graben profundamente: dejaré La Moneda cuando cumpla el mandato que el pueblo me diera, defenderé esta revolución chilena y defenderé el Gobierno porque es el mandato que el pueblo me ha entregado. No tengo otra alternativa. Sólo acribillándome a balazos podrán impedir la voluntad que es hacer cumplir el programa del pueblo. Si me asesinan, el pueblo seguirá su ruta, seguirá el camino con la diferencia quizás que las cosas serán mucho más duras, mucho más violentas, porque será una lección objetiva muy clara para las masas de que esta gente no se detiene ante nada.

Yo tenía contabilizada esta posibilidad, no la ofrezco ni la facilito.

El proceso social no va a desaparecer porque desaparece un dirigente. Podrá demorarse, podrá prolongarse, pero a la postre no podrá detenerse. Compañeros, permanezcan atentos a las informaciones en sus sitios de trabajo, que el compañero Presidente no abandonará su a su pueblo ni su sitio de trabajo. Permaneceré aquí en La Moneda inclusive a costa de mi propia vida.

9:10 A.M.
Seguramente, ésta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las antenas de Radio Magallanes. Mis palabras no tienen amargura sino decepción. Que sean ellas un castigo moral para quienes han traicionado su juramento: soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino, que se ha autodesignado comandante de la Armada, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al Gobierno, y que también se ha autodenominado Director General de carabineros. Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡No voy a renunciar!

Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad al pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

Trabajadores de mi Patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeño su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción crearon el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, victimas del mismo sector social que hoy estará esperando con mano ajena, reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.

Me dirijo a ustedes, sobre todo a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios clasistas que defendieron también las ventajas de una sociedad capitalista.

Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo lo oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder. Estaban comprometidos.

La historia los juzgará. Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria. El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.

Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!

Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.

Cronología
1970
SEPTIEMBRE 4. La Unidad Popular obtiene la primera mayoría relativa (36,3 %), Jorge Alessandri de la coalición derechista obtiene el 34,9 % y Radomiro Tomic, de la Democracia Cristiana 27,8 por ciento.

NOVIEMBRE 4. Allende asume la Presidencia. Comienza la aplicación del programa de la Unidad Popular y de las Primeras 40 medidas, se reanudan las relaciones diplomáticas con Cuba y con los otros países socialistas. Se declara Chile como Nación no Alineada.

DICIEMBRE. Se inicia la nacionalización de la industria textil. Se suscribe el acuerdo UP - CUT (Central Unica de Trabajadores) que instaura la participación de los trabajadores en todos los ámbitos de la sociedad. Comienza la aplicación de la nueva economía y se prepara la Creación del Area de Propiedad Social.

1971
ENERO-FEBRERO.
El Congreso Nacional reforma la constitución, introduciendo en ella las claúsulas previstas en el Estatuto de Garantías acordado con la Democracia Cristiana. La movilización en el campo provoca una aceleración del proceso de Reforma Agraria. Se inicia la nacionalización de los bancos y principales empresas. En su XXIII Congreso Nacional el Partido Socialista ratifica su adhesión a la vía insurreccional eligiendo a Carlos Altamirano como Secretario General.

ABRIL. En las elecciones municipales la Unidad Popular obtiene el 51 % de los votos. En Mayo, Allende lee su primer mensaje ante el Congreso: la Vía Chilena al Socialismo.

JULIO. El Congreso aprueba por unanimidad la nacionalización de los minerales de cobre. Se declara el 11 de Julio como Día de la Dignidad Nacional.

OCTUBRE. Allende presenta el proyecto de ley sobre las Areas de la Economía y participación de los trabajadores. Se propone la creación de tres áreas de propiedad: privada, mixta y social, esta última se constituirá con 91 empresas básicas. Se dan, además los pasos necesarios para estatizar la banca y el comercio exterior. Pablo Neruda recibe en Estocolmo el premio Nobel de Literatura.

NOVIEMBRE. Visita oficial de Fidel Castro que permanece por más de tres semanas en Chile.

DICIEMBRE. El Primero de Diciembre los partidos de oposición organizan la llamada marcha de las cacerolas vacías que se transforma en la primera gran movilización anti UP. Una intensa y creciente campaña de propaganda agita los fantasmas del miedo al caos y al terror revolucionario. El gobierno norteamericano, la CIA y las trasnacionales estadounidenses no cesarán de intervenir en Chile, apoyando directamente con medios materiales y dinero a las organizaciones terroristas de derecha, los complots militares, los medios de comunicación derechistas y al partido demócrata cristiano.

1972
FEBRERO.
Reunión de la UP en El Arrayán, se analizan los resultados económicos, el bloqueo de Estados Unidos. La baja del precio internacional del cobre así como el boicot interior crean dificultades crecientes que se irán acentuando en los meses siguientes. Chile denuncia el embargo de sus bienes en EEUU por parte de la compañía Braden Copper y decide no pagar las imdemnizaciones a la compañía norteamericana.

SEPTIEMBRE. Se inicia la huelga de los camioneros. Las compañías norteamericanas del cobre amenazan de embargar los cargamentos de cobre en el extranjero. La UP denuncia un plan que pretende precipitar al país a una guerra civil, llama a formar comités antifascistas y a la organización popular para paliar los efectos de la crisis resultante del boicot externo e interno.

OCTUBRE. La huelga de los camioneros se transforma en un verdadero lock out patronal. La movilización anti UP se articula: la oposición parlamentaria, la intervención norteamericana, los grupos de extrema derecha así como los sectores medios, representados por la Democracia Cristiana se unen en torno a las posiciones más irreductibles. El país es prácticamente paralizado durante más de tres semanas El Gobierno decreta el estado de emergencia .Se constituyen los cordones industriales , las Juntas de Abastecimientos y Precios (JAP) y otras formas de participación popular en las empresas. Un cargamento de cobre es embargado en Francia, los estibadores franceses se niegan a desembarcar los barcos embargados, y los tribunales franceses levantan el embargo. Pablo Neruda es nombrado embajador de Chile en París. El proceso político chileno despierta enorme interés en el mundo entero. Desde sus primeros días, el Gobierno de la Unidad Popular contó con la simpatía de vastos sectores que se manifestarán en los años de dictadura con el apoyo constante a la resistencia, en la acogida de los refugiados chilenos y en el terreno diplomático.

NOVIEMBRE. La crisis se supera, Allende crea un gabinete con la participación de los militares. El comandante en jefe del Ejercito, general Prats es nombrado Ministro del Interior (El general Prats y su esposa serán asesinados por la DINA, la policía secreta de Pinochet en septiembre de 1974 ). También integrarán este nuevo gobierno los representantes de la CUT.

1973
MARZO.
En las elecciones legislativas de Marzo la Unidad Popular obtiene el 43,4 de los votos lo que impide un derrocamiento constitucional. Los militares abandonan el Gobierno.

ABRIL. Se inicia una nueva serie de conflictos gremiales, el más grave es el de los mineros del mineral de cobre El Teniente que durará más de dos meses y medio. Las otras minas de cobre no participan en la huelga e incrementan la producción. El proyecto de la UP sobre la Educación provoca nuevos enfrentamientos.

JUNIO. El 29 se produce el levantamiento del regimiento Blindado número 2 de tanques, al mando del Coronel Roberto Souper. Es sofocado en una acción dirigida personalmente por el general Prats. La CUT y los cordones industriales apoyan al gobierno. Los militares comienzan a aplicar la Ley de control de Armas aprobada por la oposición el año 72. Esta ley es aplicada exclusivamente en fábricas, poblaciones y organizaciones populares, y su única consecuencia es un aumento de las tensiones. El bloqueo parlamentario es total.

JULIO. Allende intenta, con la mediación del Cardenal Silva Henriquez, un diálogo con la DC sin resultados; la DC participa activamente en la concertación contra el gobierno y la democracia, junto a la derecha. El 27 es asesinado por comandos de ultraderecha el edecán naval de Allende, comandante Arturo Araya. Se agravan la crisis económica y aumentan los atentados terroristas de Patria y Libertad.

AGOSTO. Se reinicia la huelga de los camioneros, Allende decide enfrentar la situación incorporando a los jefes de las fuerzas armadas y carabineros a su gobierno, los que tres semanas más tarde renuncian. Eduardo Frei, presidente del Senado, declara que el gobierno es inconstitucional, abriendo paso a una salida golpista. Varias provocaciones son montadas contra el general Prats siendo obligado a renunciar a su puesto de comandante en jefe del Ejército, en el que es reemplazado por Augusto Pinochet.

SEPTIEMBRE. El Comando Nacional de Gremios ( Coordinadora de organizaciones patronales) llama a una ofensiva nacional contra el Gobierno de la UP. El 4 de septiembre, en todo el país se celebra el tercer aniversario del gobierno en Santiago. Alrededor de un millón de personas desfilan por última vez frente al Presidente Allende. El 9, Carlos Altamirano, Secretario General del Partido Socialista llama al enfrentamiento, a oponerse por todos los medios a la ofensiva golpista, descartando cualquier tipo de diálogo. El 10, Allende anuncia a sus ministros y a los militares su decisión de convocar a un pleibiscito para resolver la crisis. El 11 de Septiembre un golpe de estado termina con el estado de derecho en Chile, las instituciones democráticas son clausuradas y reemplazadas por una dictadura encabezada por Augusto Pinochet, quien crea una nueva institucionalidad basada en la represión y la eliminación sistemática de sus opositores. La constitución así creada es la que rige aún hoy la República de Chile.
Allende junto a un puñado de colaboradores resisten en la Moneda, bombardeada por la aviación. En el asalto final muere Salvador Allende, quien se suicida. La gran mayoría de los sobrevivientes, desaparecen, iniciando así la inmensa lista de detenidos-desaparecidos que no dejará de incrementarse durante los años de dictadura.

La guerra encubierta de la CIA contra Chile
En septiembre de 1970, Agustín Edwards Eastman director de El Mercurio desayunó con Henry Kissinger en Washington. Las consecuencias de ese encuentro tendrían a la postre costosas consecuencias para el pueblo chileno. Porque por la tarde, el presidente Richard Nixon ordenó al director de la CIA Richard Helms que iniciara un plan de operaciones encubiertas para desestabilizar al gobierno recién elegido del presidente Allende.

Helms en una libreta anotó sintéticamente los deseos que Nixon le transmitió: "No le preocupan los riesgos involucrados. No se comprometerá a la Embajada. Hay diez millones de dólares disponibles, y más si es necesario. Trabajo a tiempo completo, los mejores hombres que tengamos, hacer caer la economía. 48 horas para preparar un plan de acción".

En la desestabilización del gobierno de la UP, en la preparación psicológica del golpe y posteriormente en la falsificación de la historia como justificación de la dictadura, a El Mercurio le cupo un papel significativo asignado por el gobierno norteamericano y la CIA. Según aparece en informaciones de esa época desclasificadas posteriormente por EE.UU, (Cover Actions in Chile -1963 -1973), se establece que la CIA destinó 13 millones 332 mil dólares para financiar operaciones encubiertas, de los cuales 4,3 millones se invirtieron en propaganda y apoyo de medios de comunicación. El informe se pregunta: ¿Qué compró el dinero de las Acciones encubiertas en Chile? Y se responde: "En la práctica financió actividades que cubrían un amplio espectro, desde la simple manipulación propagandística de la prensa hasta el financiamiento en gran escala de partidos políticos chilenos; de sondeos de opinión pública hasta intentos directos de fomentar el golpe de Estado. El alcance de la oficina de la CIA en Santiago incluía la colocación de material elaborado en la prensa chilena, mediante colaboradores de propaganda, el financiamiento directo de publicaciones, y operaciones para atacar la influencia comunista e izquierdizante en organizaciones estudiantiles, campesinas y sindicales".

Para crear un clima psicológico a nivel internacional favorable al golpe de 1973: "más de 20 periodistas auspiciados por la CIA en todo el mundo, fueron llevados a Chile para que produjeran reportajes negativos sobre Allende, lo que hicieron", escribió el periodista Walter Isaksson autor de una biografía de Kissinger.

Radios, canales de televisión, periódicos y revistas chilenas, se beneficiaron de la ayuda económica proporcionada por la CIA, y con posterioridad al golpe y durante un buen trecho de la sangrienta dictadura encabezada por Pinochet, siguieron directivas concretas de los agentes norteamericanos para justificarla, y ayudar a "extirpar definitivamente el cáncer marxista en Chile".


Fragmentos del discurso del presidente Salvador Allende
ante la ONU en 1972
"Vengo de Chile, un pais pequeño pero donde hoy cualquier ciudadano es libre de expresarse como mejor prefiera, de irrestricta tolerancia cultural, religiosa e ideológica, donde la discriminacion racial no tiene cabida.

Un pais con una clase obrera unida en una sola organización sindical, donde el sufragio universal y secreto es el vehículo de definición de un régimen multipartidista, con un Parlamento en actividad ininterrumpida desde su creación hace 160 años, donde los Tribunales de Justicia son independientes del Ejecutivo, en que desde 1833 sólo una vez se ha cambiado la Carta Constitucional, sin que ésta prácticamente jamás haya dejado de ser aplicada.

Un pais de cerca de 10 millones de habitantes que en una generacion ha dado dos Premio Nobel de Literatura: Gabriela Mistral y Pablo Neruda, ambos hijos de modestos trabajadores. Historia, tierra y hombre se funden en un gran sentido nacional.

Su tradición, su personalidad, su conciencia revolucionaria, permiten al pueblo chileno impulsar el proceso hacia el socialismo, fortaleciendo las libertades cívicas, colectivas e individuales, respetando el pluralismo cultural e ideológico. El nuestro es un combate permanente por la instauración de las libertades sociales, de la democracia económica, mediante el pleno ejercicio de las libertades políticas.

La voluntad democrática de nuestro pueblo ha asumido el desafío de impulsar el proceso revolucionario dentro de los marcos de un estado de Derecho altamente institucionalizado, que ha sido flexible a los cambios y que hoy está frente a la necesidad de ajustarse a la nueva realidad socioeconómica.

Hemos nacionalizado las riquezas básicas.

Hemos nacionalizado el cobre.

Lo hemos hecho por decisión unánime del Parlamento, donde los partidos de Gobierno están en minoría.

Señores delegados: Yo acuso ante la conciencia del mundo a la ITT, de pretender provocar en mi Patria una guerra civil. Esto es lo que nosotros calificamos de acción imperialista.

La agresión de las grandes empresas capitalistas pretende impedir la emancipación de las clases populares. Representa un ataque directo a los intereses económicos de los trabajadores.

La acción futura de la colectividad de naciones debe acentuar una política que tenga como protagonistas a todos los pueblos. La Carta de las Naciones Unidas fue concebida y presentada en nombre de 'Nosotros los Pueblos de las Naciones Unidas'. Cuando se siente el fervor de cientos de miles de hombres y mujeres, apretándose en las calles y plazas para decir con decisión y esperanza: 'Estamos con ustedes, no cejen, vencerán', toda duda se disipa, toda angustia se desvanece. Son los pueblos, todos los pueblos al sur del Rio Bravo, que se yerguen para decir : '¡Basta! ¡Basta a la dependencia! ¡Basta a las presiones! ¡Basta a la intervención!'. Para afirmar el derecho soberano de todos los países en desarrollo a disponer libremente de sus recursos naturales.

Existe una realidad, hecha voluntad y conciencia. Son más de doscientos cincuenta millones de seres que exigen ser oídos y respetados. Cientos de miles de chilenos me despidieron con fervor al salir de mi Patria y me entregaron el mensaje que he traído a esta Asamblea Mundial. Estoy seguro que ustedes, representantes de las Naciones de la Tierra, sabrán comprender mis palabras. Es vuestra confianza en nosotros lo que incrementa nuestra fe en los grandes valores de la humanidad, en la certeza de que esos valores tendrán que prevalecer. ¡No podrán ser destruídos!.


Biografía de Salvador Allende

1908: El 26 de Junio nace en Valparaíso. Sus padres fueron el abogado y notario, militante del Partido Radical, Salvador Allende Castro y doña Laura Gossens Uribe. 1926: En Santiago, entra a la Universidad de Chile a estudiar Medicina. 1930: Vicepresidente de la Federación de Estudiantes de Chile. Participa activamente en la lucha contra la dictadura de Carlos Ibáñez. 1931: Miembro del Consejo Universitario en representación de los estudiantes. Temporalmente expulsado de la Universidad, es pronto reincorporado por sus excelentes calificaciones y porque le faltan escasos meses para terminar sus estudios. En el mes de Julio es derrocado Ibáñez. 1932: Termina sus estudios y se traslada a Valparaíso, para estar cerca de su padre enfermo. Mientras redacta su memoria sobre Higiene Mental y Delincuencia, hace su practica profesional. En Junio se proclama la República Socialista que encabeza Marmaduke Grove. Tras la fugaz experiencia socialista, el nuevo gobierno desata la persecución contra los elementos progresistas. Allende es encarcelado. Mientras permanece en prisión, muere su padre. El joven médico jura sobre su tumba dedicar su vida a la lucha por la libertad de Chile. 1933: Recibe su titulo de Médico, después de muchos intentos, obtiene un puesto de anatomopatólogo. Participa el 19 de Abril en el nacimiento del Partido Socialista de Chile, junto a Eugenio Matte Hurtado, Marmaduke Grove, Eugenio González, Oscar Schnake y otros. Escribe en colaboración con José Vizcarra un libro sobre la Estructura de la Salubridad Nacional. 1935: Dirigente de la Asociación Médica Chilena. Funda en Valparaíso el Boletín Médico de Chile. En Julio es detenido y relegado hasta Diciembre en el puerto de Caldera. 1936: En Marzo participa en la creación del Frente Popular, y asume como presidente provincial en Valparaíso. Sus camaradas del P.S. lo eligen Subsecretario General. 1938: El Frente Popular proclama la candidatura de Pedro Aguirre Cerda. Allende es el generalísimo de campaña en Valparaíso. 1939: En la noche del terremoto de Chillan (25 de Enero) conoce casualmente en Santiago a la maestra de historia Hortencia Bussy Soto. En Septiembre renuncia al Congreso y asume la cartera de Salubridad del gobierno del Frente Popular. Escribe su libro La realidad Médico Social de Chile. 1942: Secretario General del Partido Socialista de Chile. 1945: Senador por Valdivia, Llanquihue, Chiloe, Aysen y Magallanes. 1947: Se divide el Partido Socialista. Allende se integra al Partido Socialista Popular. En el Senado vota contra la Ley de Defensa Permanente de la Democracia, conocida como "Ley Maldita". 1951: Al respaldar el P.S.P. la candidatura de Carlos Ibáñez, Allende rompe con el y vuelve a las filas del Partido Socialista de Chile. Impulsa la creación del Frente del Pueblo, junto con el Partido Comunista. 1952: El Frente del Pueblo lo presenta como candidato a Presidente, obtiene 52.000 votos. Presenta en el Senado, junto a Elías Lafferte, un proyecto de ley de nacionalización del cobre. 1953: Senador por Tarapaca y Antofagasta. 1954: Viaja a Francia, Italia, la Unión Soviética y la República de China Popular. Vicepresidente del Senado. 1957: El Partido Socialista Popular y el Partido Socialista de Chile se unifican, y constituyen junto con el Partido Comunista el Frente de Acción Popular. El FRAP proclama su candidatura presidencial. 1958: Pierde la elección contra Jorge Alesandri. 1959: Asiste a la toma del mando de Rómulo Betancourt, en Venezuela. Visita La Habana, para conocer el proceso revolucionario cubano. Sostiene largas conversaciones con el Che Guevara y Fidel Castro. 1960: Respalda la dramática huelga de los mineros del carbón, que paralizan sus faenas durante mas de tres meses. Recorre todo el sur del país, afectado por los terremotos de Mayo. Presenta varios proyectos de ley a favor de los damnificados. 1961: Senador por Valparaíso y Aconcagua. Viaja a Punta del Este (Uruguay) y denuncia, junto al Che Guevara, el carácter propagandístico de la Alianza para el Progreso. 1963: La Convención del FRAP lo designa nuevamente candidato a la Presidencia de la República. 1964: Su postulación es derrotada por Eduardo Frei Montalba. Allende consigue, sin embargo, casi un millón de sufragios. 1965: Realiza diversos viajes por Europa y América Latina. Designado como el mejor parlamentario por los redactores políticos. 1966: Presidente del Senado. 1967: Encabeza la delegación que asiste a la Conferencia Tricontinental de La Habana. Presidente de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS). Visita la Unión Soviética por las celebraciones del quincuagésimo aniversario de la Revolución de Octubre. 1968: Visita la República Democrática de Corea, la República Democrática de Vietnam (donde se entrevista con Ho Chi Minh), Camboya y Laos. Tras la muerte del Che Guevara, Salvador Allende lleva personalmente a Tahiti a cuatro cubanos de la guerrilla. 1969: Senador por Chiloe, Aysen y Magallanes. Se crea la Unidad Popular, integrada por comunistas, socialistas, radicales, MAPU, Padena y Acción Popular Independiente. 1970: El 22 de Enero la UP lo proclama candidato a la Presidencia de la República. El 4 de Septiembre triunfa en los comicios por mayoría relativa. El 22 de Octubre es víctima de un atentado el Comandante en Jefe del Ejército, General René Schneider , quien fallece tres días después. El 24 de Octubre el Congreso Pleno proclama a Salvador Allende como Presidente electo. El 3 de Noviembre asume el cargo de Presidente. El 31 de Diciembre se dirige al país desde la mina de Lota. 1971: En las elecciones municipales de Marzo la Unidad Popular obtiene mayoría absoluta de los votos (50.86 por ciento). El 11 de Julio, Día de la Dignidad, promulga la ley de nacionalización del cobre, aprobada por la unanimidad del Congreso. 1972: Denuncia en la Asamblea general de Naciones Unidas, la agresión internacional de que es víctima su país. Es ovacionado de pie durante largos minutos. Visita la Unión Soviética, México, Colombia y Cuba. 1973: El imperialismo y la derecha agudizan una lucha sin cuartel contra el Gobierno Popular, y desatan el terrorismo en el país.
El 11 de Septiembre, Salvador Allende muere heroicamente defendiendo su cargo en el palacio de La Moneda.



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Lun, 8 de Sep, 2003 6:09 pm

leoleo1808
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30 años del golpe militar Los últimos 60 días del gobierno de Salvador Allende Cuando el 11 de septiembre de 1973 se produjo el golpe de las fuerzas armadas...
leo leon
leoleo1808
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8 de Sep, 2003
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