PIEDRA DE TRANCA DiarioVEA 011009
Tras de las huellas Marciano
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LAS PÁGINAS DE “EL NACIONAL” Y “EL UNIVERSAL” son el testimonio más elocuente de la trama golpista. Están dedicadas a la promoción de cualquier intento de guarimbas a fin de crear un escenario virtual de caos y descontento. Forma parte del plan conspirativo. Los medios se han encargado de estimular y dar espacio noticioso a pequeños grupos de activistas de AD y Primero Justicia. Cualquier persona inadvertida llega a la falsa conclusión de un país en estado permanente de desorden, cuando la realidad es completamente distinta. La inmensa mayoría de los venezolanos están inmersos en sus trabajos, en sus estudios o en sus quehaceres habituales.
RAVELL, BOBOLONGO, SIMÓN ALBERTO Y RAMOS ALLUP están metidos hasta el cuello en el complot. Pero ahora están chorreados y huyen como cobardes, refugiándose en la “libertad de expresión”. No asumen su responsabilidad política, sino que mandan a la calle a los adolescentes y a los grupitos de médicos adecos. Quien tiene más que perder es Ramos Allup, los otros con buscar refugio en Miami quedan cubiertos. “El Nacional” podría seguir funcionando, lo mismo que “Globovisión” porque los indicios que están llegando a manos de los organismos encargados de las investigaciones no comprometen a los medios como tales sino a los individuos señalados.
LAS INVESTIGACIONES NO HAN CESADO después que las autoridades policiales encontraron las armas en el estado Zulia y en Maripérez, Caracas. Se tiene la convicción que algunas de ellas ha sido introducidas por agentes de sicarios y paramilitares colombianos a través de las fronteras por algún medio seguro. La participación de elementos políticos y militares de Colombia en las acciones desestabilizadoras ha sido comprobada plenamente, de modo que no tendría nada de extraño se hubieran utilizado recursos bien conocidos por el paramilitarismo, ahora enrolado en la conspiración contra el Presidente Chávez.