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Inauguran Encuentro Centroamérica y Caribe   Lista de mensajes  
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Encuentro Centroamérica-Caribe Reclama Deuda a los países desarrollados

<http://www.jubileesouth.org/sp/print.php?id=85&funky=print>
Posted by Jubileo Sur/Américas on December 9, 2004
Santo Domingo, 9/11/2004.
En el acto inaugural del Encuentro Centroamérica-Caribe de Jubileo Sur
los panelistas Beverly Kenne (Argentina), Camille Chalmers (Haití),
Carlos Pacheco (Nicaragua) y Héctor Turbí (dominicano) denunciaron los
mecanismos anti-éticos utilizados por los países desarrollados y los
organismos internacionales para forzar a los pueblos a pagar una deuda
que ya ha sido pagada con creces, lo que debe ser enfrentado por los
pueblos, no solo negándose a pagar esa deuda ilegitima e inmoral, sino
también cobrándoles las deudas sociales, ecológicas e históricas.
El Encuentro Centroamérica-Caribe “ Experiencias de Ilegitimidad y
Auditorias sobre Deudas” se está desarrollando en la ciudad de Santo
Domingo del 8 al 11 de Diciembre en la República Dominicana con la
participación de mas de veinte compañeros/as provenientes de doce
países de la región. La propuesta es de compartir las experiencias y
avances realizados en algunos países y la urgencia de retomar,
profundizar y consolidar la Campaña JUBILEO SUR en el Caribe y
Centroamérica.
El Encuentro de JUBILEO SUR representa además un importante espacio para
animar la articulación general del proceso de resistencia a la política
neoliberal en conjunto matizada por los pactos y planes de
militarización regional, así como por acuerdos ALCA-TLCs de LIBRE
COMERCIO, destacándose el TLC que USA pretende firmar con Centroamérica
incluyendo a República Dominicana.

El acto inaugural se desarrolló en el Centro Bonó de los sacerdotes
Jesuitas, mientras el evento continua su desarrollo durante los días 9,
10 y 11 en la Casa San Pablo, en la avenida Rómulo
Betancurt (antigua Prolongación Bolivar) casi esquina Núñez de Cáceres.

A continuación ofrecemos la ponencia del economista Héctor Turbí sobre
la Deuda Externa dominicana, una de las cuatro presentadas en el panel.

Pedro Franco
LA DEUDA AYER Y HOY: HISTORIA QUE DUELE A QUISQUEYA
Héctor Turbí
Santo Domingo, 8/12/2004
Sencillamente duele.
En esta Isla, el tema de la deuda pública está asociado a una historia
de dolor, término con el que resumimos los quebrantos sufridos por la
familia dominicana como consecuencia del manejo irresponsable y doloso
que desde antaño ha recibido este problema.
A la fecha, la deuda externa oficialmente reconocida se estima en unos
6,600 millones de dólares, que a la tasa actual asciende a un monto de
alrededor de 200 mil millones de pesos, más una “deuda interna” fruto de
los fraudes políticos-bancarios, la emisión de certificados de inversión
e intereses superior a los 160 mil millones de pesos.
Sumadas, más de 360 mil millones de pesos, representan tres veces el
presupuesto público de este año y más de la mitad del Producto Interno
Bruto (PIB). No es más grave, porque el peso se ha revalorizado frente
al dólar en casi un 40% en los últimos 9 meses, al pasar de 50 x 1 a
menos del 30 por 1.
Es una historia manida y repetida, pero ayer como hoy, sigue siendo,
lastimosa para nuestra población.
Se puede resumir como piratería, fraudes, desorden contable y
administrativo, robo vulgar de las finanzas públicas, expolición de los
activos físicos de la nación, atropello una y otra vez de la soberanía
financiera, económica y política.
A finales del siglo XV los españoles llegaron sedientos de oro, riquezas
y poder. En breve tiempo nos arruinaron. Posteriormente de México
llegaban unos centavos para poder mantener la administración pública, a
eso se le dio el nombre de situado.
En la parte oeste de la isla, los franceses establecieron un régimen
productivo basado en una esclavitud intensiva y horrorosa que limitaba a
7 años promedio la vida útil de cada esclavo. Convirtieron entre finales
del siglo XVII y finales del siglo XVIII a Saint Domingue (hoy Haití) en
la factoría más rica del mundo de donde sacaron gran parte de las
inmensas riquezas que aún hoy, exhiben.
No conforme con ello, pusieron un precio increíble para poder reconocer
la autonomía de los haitianos, luego de la gran revolución
antiesclavista de 1791 y la derrota del ejército napoleónico que
concluyó con la declaración de independencia en 1804. Alguien ha
estimado que lo que Haití pagó a Francia entre 1804 y 1947, equivale a
unos 1,200 millones de euros, monto muy cercado a la supuesta deuda
externa de la hermana nación hoy día.
En la República Dominicana, desde la separación de la oligarquía
haitiana en 1844, las finanzas públicas, las emisiones monetarias y el
tema de la deuda han sido manejadas en completo desorden, marco en el
cual se han producido graves consecuencias económicas y políticas para
la nación.
Bastaría recordar las emisiones clandestinas de Pedro Santana y Buena
Ventura Báez, los desfalcos que varios piratas y aventureros como el
señor Harmont cometieron contra el país en contubernio con políticos
inescrupulosos del patio y bajo el amparo de los intereses hegemonistas
de las potencias europeas de la época.
Algunas de estas deudas, como el famoso empréstito con la Casa Harmont
(inglesa) que hizo Buena Ventura Báez en 1869 eran totalmente
fraudulentos, sin ninguna base jurídica de sustentación, sin embargo
fueron “legitimados” por futuros gobiernos como el de Ulises Heureaux
(Lilís) que reconoció principal e intereses increíblemente altos como
base para nuevos acuerdos y empréstitos con especuladores como la Casa
Westendorp (Holandesa).
Lo mismo ocurrió con la San Domingo Improvement Co. (estadounidense)
continuadora de la Westendorp, la cual llegó a encargarse de las aduanas
a finales del siglo XIX, hizo un manejo fraudulento que generó numerosos
conflictos y finalmente el estado norteamericano en una fase de
expansión imperialista asumió oficialmente el manejo del problema.
En ese contexto y usando el pretexto del desorden de la deuda pública
dominicana en los primeros años del siglo XX, el imperialismo
norteamericano, controló las aduanas, manejó las finanzas del país,
ocupo militarmente la nación, se apoderó de gran parte de las tierras
productivas del país para desarrollar la industria azucarera e impuso
una situación de dependencia semicolonial que persiste hasta hoy día.
Tan fraudulentas eran la mayoría de esas deudas que en un denominado
plan de ajuste que se hizo en 1905, los acreedores aceptaron como parte
del interés estadounidense que la misma fuera reducida, de unos 42
millones de dólares en que se estimaba, a 20 millones. Naturalmente a
los acreedores norteamericanos se le reconoció casi el 100% de sus
bonos, pero hubieron tenedores de deuda del país que aceptaron que sus
acreencias se le redujeran hasta solo el 10% de lo que supuestamente
eran originalmente. Cualquier parecido con el caso argentino de hoy, no
es pura casualidad.
El control de las aduanas dominicanas y de toda la política comercial y
de endeudamiento duró hasta que en 1940 se firmó el tratado Trujillo-Hul
mediante el cual las rentas impositivas pasaron más que a control
nacional, fueron a dar a la mano del grupo de Trujillo y sus allegados
que la utilizaron para crear el más grande complejo de poder industrial,
financiero, económico y político concentrado en una persona que jamás
hallamos conocido, al menos en el terreno local.
Trujillo manejó el tema de la deuda como todo el país a su conveniencia,
le favoreció el largo periodo de expansión económica, desde las
postrimerías de la segunda guerra mundial hasta poco después de la
segunda mitad de la década de los 50.
El tema de la deuda externa reapareció a mediados de la década del 60 en
el marco de la guerra de abril, cuando la élite estadounidense apadrinó
a los sectores neotrujillistas contra la resistencia patriotica,
sirviéndole de sustento económico y comenzó a crecer sostenidamente
durante los 12 años del gobierno balaguerista (1966-1978), periodo de
nueva expansión industrial y consolidación de grupos multinacionales
estadounidenses que controlaron las principales inversiones en el sector
minero, industrial, de infraestructura pública y comunicaciones.
Desde finales de los años setenta y hasta los primeros años de la década
del 90, la República Dominicana confrontó serios problemas de balaza de
pagos y grandes déficit en la balanza comercial, hasta 1992 la deuda se
multiplicó por 4 y buena parte de los préstamos del periodo, se
utilizaron para cubrir atrasos en capital e intereses de la misma, con
lo cual caímos en lo que muchos denominaron la mecánica de la deuda. Es
el periodo de liberalización comercial y financiera, de sucesivos
ajustes patrocinados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y de
importantes cambios en la estructura productiva orientada a los
servicios y las exportaciones con predominio de las zonas francas.
En 1985 se hizo una reforma monetaria ( y unificación cambiaria) que
permitió a un grupo de capitalistas privados pasar al sector público una
deuda en dólares contratada con el viejo sistema de paridad fija (1 por
1), con la devaluación posterior, la población tubo que pagar nuevamente
este fraude envuelto en tecnicismos económicos.
A principio de los 90 la sociedad y economía dominicanas estaban
exhaustas con los choques y ajustes de los 80. Una reforma arancelaria,
impositiva y monetaria que proveyó mayores recursos al fisco, unos
salarios reales y capacidad adquisitiva llevadas al piso con la crisis,
una devaluación crónica de la moneda y una política monetaria
restrictiva permitieron el relanzamiento de las actividades
empresariales muy articuladas ahora a todo el esquema del Consenso de
Washington y el ingreso de inversiones extranjeras tras las altas tasas
de rentabilidad del nuevo sistema exportador y de servicios.
En los 90 la economía creció un promedio cercano al 6%, con baja
inflación y el tema de la deuda fue controlado. No dejó sin embargo de
tener un componente fraudulento y de ilegitimidad, pues la mayoría de
los recursos captados para el pago religioso de la misma que se hizo en
ese periodo provinieron de impuestos administrativos ilegales como el
llamado diferencial del petróleo y la comisión cambiaria, que solo
recientemente fueron más o menos formalmente “legalizados”. Ver al final
anexo con evolución de la deuda externa dominicana, de acuerdo a cuadro
del Banco Central de la República Dominicana.
BONOS SOBERANOS, FRAUDES BANCARIOS, DEVALUACION Y NUEVA CRISIS DE LA
DEUDA.
La deuda ha representado una sangría económica para la República
Dominicana, durante las décadas del 80 y el 90 transferimos al exterior
por este concepto más de 7 mil millones de dólares, dinero que muy bien
pudo dedicarse a enfrentar la situación de pobreza crítica que vive más
de la mitad de nuestra población, de acuerdo incluso a las estimaciones
más conservadoras de la Oficina Nacional de Planificación (ONAPLAN).
Una sociedad que en más de 40 años de llamada democracia representativa,
no ha resuelto uno solo de sus problemas más elementales: donde a penas
el 30% de la población dispone de un precario sistema de saneamiento
básico y casi a la mitad no le llega el agua por tuberías, donde el
salario mínimo solo cubre un quinto de la canasta básica, el desempleo
abierto se aproxima al 20%, el subempleo a más de un 60%, el
analfabetismo reconocido a un 18%, el déficit habitacional supera las
700 mil unidades, los problemas medioambientales y sanitarios son graves
y donde el gasto social cercano al 30% del presupuesto (5% del PIB) es
uno de los más bajos de América Latina y el Mundo.
Las élites políticas y empresariales locales, hablan hoy del problema
que representa la deuda pública, pero durante más de 10 años cuando se
estuvo pagando religiosamente a costa del sufrimiento de la población no
decían ni esta boca es mía, el problema es que gracias a los turbios
manejos de los últimos 5 o 6 años la deuda pública se ha multiplicado y
ahora representa un estorbo para la sacrosanta “estabilidad
macroeconómica”.
Los números del cambio en la deuda en el cuatrienio son los siguientes:
En dólares: del 2000 al 2004, la externa paso de US$3,600 a 6,600, se
multiplicó por 1.8, pero en pesos el problema se agrava por la
devaluación, al pasar de RD$59,400 millones a RD$198,000 millones
(calculados al 30 x1), se multiplicó por 3.3, sumándole la deuda interna
(que en términos absolutos sube a RD$358,000 millones) se multiplica por
6.
Esa deuda no solo se ha multiplicado, sino que ha cambiado su
composición. Hasta el 2000 la deuda externa representaba alrededor del
25% del PIB, mientras que ahora como vimos en términos globales supera
el 50%, pero además el 80% de esa deuda era con los organismos
multilaterales y gobiernos (oficial) y un 20% con la banca privada
internacional. La emisión de US$1,100 millones en bonos soberanos, los
fraudes políticos-bancarios y la devaluación han transformado la
composición: de la que se considera deuda externa, actualmente, el 40%
es con el sector privado y si se incluye la interna la ponderación sube
al 70%. El problema no solo se ha agravado, sino que se ha complicado y
complejizado.
La manera en que esta deuda se ha multiplicado en los últimos años ha
hacen completamente ilegítima, la mayoría de la población ha sido
crucificada por la confluencia de elementos de la crisis económica y
acciones abiertamente dolosas de grupos políticos y empresariales que
han multiplicado la deuda, la inflación y devaluado la moneda.
El caso es que políticos y banqueros han tomado dinero (o papeles que
representan dinero) y lo han usado para travesuras, sostener y ampliar
sus privilegios y luego le han cargado la cuenta al pueblo, a través de
la devaluación, inflación o nuevos impuestos.
Y luego para que supuestamente la crisis no sea más grande depositan sus
espurios dineros en certificados de inversión del Banco Central, el cual
tiene que pagarle tasas de hasta 60% de interés para seguir agrandando
sus fortunas y todo con cargo a la deuda pública, o lo es lo mismo, la
costilla de los hambrientos.
El FMI se presenta como el gran salvador, no lo es, por el contrario es
el principal responsable de 20 años de liberalización comercial,
financiera y privatizaciones, marco en el cual, Ramoncito Báez y otros
banqueros encontraron el ambiente propicio para imitar a sus pares de
Wall Street, especulando con papeles y trasegando dólares de la bóvedas
del Banco Central, amparados en la impunidad de nuestro medio.
¿Cuántos niños han muerto después que la leche pasó de RD$150.00 a
RD$600.00 ? ¿No es esto violencia?.
Es muy legítimo que sectores de la élite promuevan marchas contra la
criminalidad como la de estos días. ¿ Y quién promueve marchas contra
esta mortandad?.
Esta multiplicación reciente de la deuda pública dominicana, se inscribe
en el perfil fraudulento que hemos visto en otros periodos de nuestra
historia y en muchos otros países de nuestro hemisferio.
Tenemos legítimo derecho a exigir que la deuda dominicana sea cancelada
en el marco de una acción consecuente de nuestros pueblos por la
conquista del bienestar y la justicia



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Vie, 10 de Dic, 2004 2:08 am

pedroarg@...
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Encuentro Centroamérica-Caribe Reclama Deuda a los países desarrollados <http://www.jubileesouth.org/sp/print.php?id=85&funky=print> Posted by Jubileo...
pedro franco
pedroarg@...
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10 de Dic, 2004
7:10 am

Gracias por el envio /Mirta Rodríguez Calderón pedro franco <pedroarg@...> wrote: Encuentro Centroamérica-Caribe Reclama Deuda a los países...
mirta rodriguez
mirtarc@...
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10 de Dic, 2004
11:27 am
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