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UNOS 250 VECINOS SE MANIFIESTAN CON VELAS ANTE LA ENTRADA DEL EDIFICIO EN UN ACTO "CORUÑESISTA"
El derribo del asilo de Adelaida Muro comienza por las galerías
Fachada posterior de la residencia de ancianos, de la que han sido retiradas las galerías.
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M. M..A Coruña Las galerías del asilo de Adelaida Muro han sido las primeras en caer para dar paso a un edificio de viviendas de lujo. Una semana después de que el Ayuntamiento autorizase el derribo de la residencia, Vivienda Confort Coruña, la promotora que la adquirió por 1.972 millones de pesetas, comenzó a demolerla por su fachada posterior, la más "emblemática", según los defensores de este inmueble. Unos 250 coruñeses se concentraron ayer con velas ante la entrada del asilo, a la que desde hace unas semanas le falta el reloj de la torre. Muchos descubrieron anoche que la demolición contra la que se manifestaban ya había comenzado, pero todavía no se quieren resignar a que su lucha caiga en saco roto. "Este acto es la confirmación de que no damos la batalla por perdida, ni mucho menos". Manuel Monge, el portavoz de la comisión ciudadana en defensa del asilo, que junto al colectivo RUA había convocado a los vecinos, tomó la voz de éstos para proclamar que su queja es un acto de "coruñesismo", la misma doctrina acuñada por el alcalde, Francisco Vázquez, para definir su ideología política. En Adelaida Muro, ante el primer edificio de la calle, hubo más velas que personas porque muchos manifestantes portaban una en cada mano. La mayoría eran ciudadanos anónimos, pero a otros se les conoce. A la concentración acudieron el cantante Xurxo Souto, la directora del Museo de Belas Artes, el arquitecto Xosé Lois Martínez, o los concejales del BNG en el Ayuntamiento Henrique Tello y Mario López Rico. Todos dejaron su vela ante la puerta principal del edificio, sobre sus paredes o en la acera, encima de una pancarta que reza "Defendamos o asilo". Los coruñeses que marcharon ayer hasta el asilo instalaron en esta entrada una placa en gallego con la que quieren recordar su "vergüenza por la actuación del Gobierno municipal" y rechazar "la especulación, la barbarie y la destrucción del patrimonio". Pero esta leyenda sólo permanecerá unos días, hasta que las obras de demolición lleguen a la fachada principal. Una Coruña marbellí La declaración leída por Manuel Monge y aplaudida por los participantes en la concentración comparó los procedimientos del Ejecutivo de Francisco Vázquez, al que culpan de colaborar en "esta operación especulativa", con los de la Marbella de Jesús Gil: "A Coruña se parece cada vez más a Marbella y no por su puerto deportivo, sino por las irregularidades y escándalos urbanísticos". Estos colectivos creen que el comienzo del derribo por las galerías es un acto "a traición", según Monge. A los integrantes del colectivo RUA también les sorprende que lo primero en caer haya sido la estructura "más lucida y a la que todo el mundo le tenía cariño", según Olga Fra. "Es una demostración de fuerza -dijo su compañero Miguel Reimúndez- y para poder decir: ÔAquí estoy yo".
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