Es una bonita reflexión josé, pero un poco pesimista.
Las cosas evolucionan sin remedio, pero no por ello, necesariamente,
tienen que perder su autenticidad. Las cosas antiguas que llegan a
nosotros son normalmente las más auténticas, las que resisten el
paso del tiempo. Pero siempre hay gente y movimientos colectivos
con esa honestidad y esa valentia de las cosas auténticas, aunque
hayan nacido ayer mismo.
Es difícil evolucionar y conservar a la vez, pero hay que hacerlo,
los pueblos lo hacen con mayor o menor fortuna. Ahí es dónde deben
estar el arte y los artistas para ayudarles a sobrevivir.
marga
--- En tamborileros@yahoogroups.com, "jcarreto8" <jose.carreto@t...>
escribió:
>
> Hola a todos: Terminó el verano y con ello la temporada alta para
el
> mundo de la gaita y el tamboril. En la provincia de Salamanca,
> considero que estos instrumentos, actualmente, gozan de buena
salud.
> Quizá no sea la Edad de Oro para ellos, pero sí la Edad de Plata.
La
> música de gaita y tamboril, estos instrumentos, tan queridos, ha
> inundado las calles de casi todos los pueblos, con motivo de sus
> fiestas, recordando a los vecinos aquellas canciones tradicionales
> que ya sonaban décadas atrás, y quizá siglos, en algunos casos.
> Durante el verano, concretamente, en agosto, por estos pagos
tiene
> lugar la mayor concentración de fiestas populares, del calendario
> festivo anual. Muchas coinciden con sus auténticas fechas (Virgen
de
> Las Nieves , en Mogarraz, La Asunción en La Alberca, San Bartolomé
> en Aldeadávila, etc. Pero, al lado de estas fiestas que sí
> corresponden con su cronología natural, he asistido a otras
> totalmente artificiales, fuera de lugar, que se celebraban para
> aprovechar la estancia de los hijos pródigos, los que fueron a la
> emigración, en sus respectivos pueblos. Así, he visto celebrar, en
> pleno mes de agosto, a San Sebastián (enero), Virgen del Rosario
> (octubre), San Marcos (abril), Fiesta de los Quintos (diciembre)…
Lo
> cierto es que quedé un poco confuso. Sé que hay que evolucionar, y
> que la realidad quizá obligue a ello. Si no se celebrasen en
agosto,
> quizá no se podrían hacer en las fechas correspondientes. Lo que
> ocurre, es que esto me entristece, la verdad. Significa, ni más ni
> menos, que la última generación de lo auténtico está
desapareciendo.
> Respecto a la gaita y el tamboril, decir, eso sí, que
estuvieron
> presentes en casi todas ellas.
> Quizá más de uno penséis que qué os importa lo que yo piense y
> sienta. Pues mira, si lo pensais teneis razón, pero es que hoy
tenía
> ganas de escribir algo.
>