Fecha: Thu, 3 Apr 2003 08:42:53 -0500
De: Instituto Cono Sur <politicaconosur@...>
Asunto: LOS CRIMENES DE LA ARMADA DE CHILE EN VALPARAISO (1973)
FUENTE: "Testimonios de Tortura en Chile" (11/SEPT/73-31/DIC/73),
Corporación de Promoción y Defensa de los Derechos del Pueblo
(CODEPU), Paz Rojas, Viviana Uribe, Juanita Méndez, Carmen Gloria
Díaz, Victor Espinoza, Santiago de Chile, 10 de Diciembre de 2002.
VALPARAISO
Entregaremos 23 testimonios: de seis mujeres y diecisiete hombres,
quienes fueron detenidos entre el 11 de septiembre de 1973 y el 18 de
diciembre de ese mismo año en Valparaíso. Trece de ellos fueron
detenidos en un solo día: el 11 de septiembre, desde la madrugada
hasta el anochecer, lo que indica que previo al golpe militar, ellos,
sus domicilios y sus lugares de trabajo estaban identificados.
Estas primeras detenciones fueron practicadas, en trece casos, por
Infantes de Marina; en seis por Carabineros, en tres por civiles no
identificados, en un caso fue personal de la Fuerza Aérea la que
detuvo.
Desde el instante mismo de su detención aparecen los primeros
estigmas de la agresión humana: el maltrato, la vejación y la
degradación, que llegaron rápidamente a la tortura.
La Comisión, al informar sobre lo ocurrido en Valparaíso, se refiere
a ello en los siguientes términos: "En esta Provincia la Armada
empleó como lugares de reclusión, interrogatorio y/o tortura los
barcos "Lebu", "Maipo" y el Buque Escuela "Esmeralda", estos tres en
el puerto de Valparaíso; la Base Aeronaval "El Belloto"; la Academia
de Guerra Naval y especialmente una de sus dependencias, el "Cuartel
Silva Palma".
Las motonaves "Lebu" y "Maipo", de propiedad de la Compañía
Sudamericana de Vapores, sirvieron como centros de detención de la
Armada. Dicha Compañía informó a esta Comisión que el "Maipo" quedó
a disposición de la Armada de Chile el 11 de septiembre de 1973 a las
10:00 horas, cuando su personal tomó el mando, disponiendo
posteriormente su zarpe hacia Pisagua el 15 de septiembre de 1973 a
las 23:00 horas...". Tres hombres fueron conducidos al Maipo "Las
condiciones de reclusión en las bodegas del barco eran rigurosas y
degradantes. No se atendía ni a torturados, heridos o enfermos; no se
proveía de alimentación ni agua, sólo el día Viernes antes de zarpar
se otorgó una ración de fideos. Las condiciones sanitarias eran
inexistentes, debiendo los prisioneros realizar sus necesidades
fisiológicas en un tambor de aceite vacío" ( Relato de prisioneros
del Buque Maipo).
Dos de los detenidos en el Maipo fueron trasladados al Lebu y el
tercero, junto a otros 100 prisioneros, según relata, fue
trasladado al campo de concentración de Pisagua.
El Informe de la Comisión continúa así : "... el "Lebu", requisado
en la misma fecha, como barco-prisión. En el mes de noviembre, el
Comité Internacional de Cruz Roja constató la permanencia de 324
prisioneros políticos en la motonave "Lebu".
En términos generales, tanto el "Maipo" como el "Lebu" sólo fueron
empleados como centros de detención. En estos barcos, algunos
prisioneros estuvieron en camarotes, aunque la gran mayoría
permaneció en sus bodegas, en condiciones de gran hacinamiento y
total falta de higiene y servicios mínimos. Respecto del "Lebu", la
Cruz Roja Internacional, después de su visita del 1º de octubre de
1973, confirmó estos hechos señalando: el aislamiento del exterior en
que se encontraban los detenidos por ignorar su familia su
permanencia allí; la regular calidad e insuficiencia de la comida; y,
en general, las pésimas condiciones de detención. En dicha motonave
se practicaron torturas y malos tratos a los prisioneros".
Contamos solo con once testimonios, seis hombres y cinco mujeres que
permanecieron detenidos en el Lebu:
Todos los testimonios dan cuenta, en detalle, de los malos tratos y
torturas padecidos por los declarantes, destacándose la agresión y
vejación sexual a las mujeres, habiendo sido una de ellas violada.
La mitad de los testimonios corresponden a personas que presenta,
hasta el presente, secuelas físicas, algunas de extrema gravedad.
derivadas de las torturas recibidas durante su detención. De los
antecedentes recogidos por los declarantes, puede concluirse que por
el vapor Lebu debieron pasar unos 1.000 detenidos, con permanencia
variable en el buque que iban desde unos días hasta varios meses.
El Informe de la Comisión agrega, más adelante, que : "En el caso
del Buque Escuela "Esmeralda", las investigaciones practicadas por
esta Comisión permitieron comprobar que una unidad especializada de
la Armada se instaló en su interior con el objeto de interrogar a los
detenidos que se encontraban en la misma nave y a los que eran
traídos desde otros recintos de reclusión de la Armada. Esos
interrogatorios, por regla general, incluían torturas y malos tratos".
Dos hombres y dos mujeres ilustran dramáticamente lo sucedido a bordo
del Buque insignia: Uno de ellos, que permaneció 45 días detenido,
relata la presencia de diez mujeres, entre ellas algunas muy jóvenes.
Otro prisionero da cuenta que 203 personas estuvieron detenidas hasta
el momento en que él estuvo allí. Los dos hombres y las dos mujeres a
las que nos referimos presentan secuelas graves derivadas de las
torturas sufridas a bordo de la Esmeralda. En el caso de las mujeres,
ambas fueron vejadas sexualmente y violadas .
Los detenidos en La Moneda y que fueron enviados a la Isla Dawson
hicieron la siguiente descripción de los llegados a la Isla en el
buque Escuela Esmeralda, procedentes de Valparaíso:
"Llevaron hasta el grupo a siete prisioneros que traían desde
Valparaíso, Sergio Vuskovic, Alcalde de la ciudad, Maximiliano
Marholz, Regidor de esa Municipalidad y Suboficial mayor en retiro de
la Armada, Ariel Tacchi, Regidor de Viña del Mar, Walter Pinto,
gerente de ENAMI-Ventanas, Leopoldo Zuljevic, Superintendente de
Aduanas, Luis Vega, Asesor jurídico de la Intendencia y Andrés
Sepúlveda, Diputado por Valparaíso "..sus caras, sus miradas, sus
expresiones de terror los llenaron de estupor, venían horriblemente
torturados. Habían sido flagelados junto a otros cuarenta prisioneros
en el buque escuela "Esmeralda" de la Armada, habían permanecido diez
días (desde el 11 hasta el 21 ó 22 de septiembre). Ellos contaron que
fueron sacados de sus casas en la madrugada del 11 y llevados
directamente a la "Esmeralda". Allí, según sus testimonios, fueron
dejados en calzoncillos, tendidos sobre la cubierta del barco o en
las bodegas. Permanecieron largo tiempo boca abajo, en el suelo, con
las manos en la nuca, recibiendo golpes. Cada cierto tiempo, según
sus relatos, algunos eran llevados para un tratamiento más duro: los
amarraban a uno de los palos de la goleta y les propinaban golpes en
el vientre, en el rostro y les arrojaban agua helada. Otros recibían
descargas eléctricas en la boca, en el pecho, en los genitales.
Permanecieron la mayor parte del tiempo sometidos a tales castigos.
Junto con esto les arrojaban la comida al suelo, obligándolos a
arrastrarse para comerla....Con estas vivencias llegaron a Dawson.
Sepúlveda por ejemplo, nos mostró su lengua quemada, erosionada, en
los bordes por las descargas eléctricas. Marholz llegó a la isla
orinando sangre y con un hueso de la pelvis trizado. Pinto tenía
heridas en la espalda. Vuskovic, con derrames interiores, por los
golpes recibidos en el vientre. También había sufrido descargas
eléctricas y les habían echado sal en las heridas..." ("Páginas en
Blanco. El 11 de septiembre en La Moneda". Cap. "En el extremo del
mundo". Paz Rojas et al. Ediciones B. Chile 2001).
Ximena Azúa Ríos, de 18 años de edad, relató en un artículo que
publicó bajo el título "La amnesia nacional" su experiencia vivida en
el "Esmeralda" en los siguientes términos: "llegué abajo a una
especie de bodega. Había una señora llorando. También una alemana y
yo. Nadie más. Ahí empecé a llorar como media histérica, nos tiraron
a unos colchones, con una luz en la cara y un tipo siempre
apuntándonos...perdí la noción del tiempo y lo único que sentía eran
quejidos, llantos, gritos...a los hombres los tenían de cúbito
abdominal en el suelo, caminaban por encima de ellos, los pateaban y
los insultaban...lo más terrible para mí, pues tenía 18 años y era
muy tímida, fue cuando me hicieron desnudarme delante de todos los
marinos con pasamontañas. Lo único que hacía era llorar y cuando me
pasaban las bayonetas por mi cuerpo gritaba y gritaba..." .
"... Después de no sé cuanto tiempo, no sé si por mi nombre o mi
número me pusieron esposas...me llevaron a una especie de cámara,
había tres oficiales...Uno, más tarde, después que salí supe como se
llamaba, era un tipo alto, era el que estaba a cargo de La Esmeralda
de nombre Jaime Román Figueroa". Ella estuvo detenida con su padre y
con su hermana en este barco.
Edward Crouzet publicó un libro titulado "Sangre sobre el
Esmeralda"() en el que se relatan las torturas con resultado de
muerte que sufrió el sacerdote inglés Miguel Woodward.
"En la Base Aeronaval "El Belloto", en la Academia de Guerra y sus
dependencias y especialmente en el "Cuartel Silva Palma", también se
practicaron interrogatorios con malos tratos y torturas".
Seis de los detenidos que entregaron sus testimonios estuvieron en
la Academia de Guerra Naval y cuatro en el Cuartel Silva Palma. De
la descripción dado por ellos, se deduce que esos lugares fueron los
principales centros de tortura, que continuaron operando como tales
durante mucho tiempo después de haber abandono de los barcos
mencionados tales funciones. La Infantería de Marina torturó en forma
contundente y significativa. Por la Academia de Guerra pasaron la
mayoría de los prisioneros. El lugar de torturas era el 4º piso del
edificio: "los gritos eran terribles todo el día y toda la noche. No
paraban jamás. A la gente se la mantenía en una sala grande en el
suelo, vendada y con prohibición absoluta de hablar y moverse".
Pero además de los lugares de detención descritos en el Informe de la
Comisión, en los mismos testimonios se mencionan otros centros de
detención, como la Cárcel Pública de Valparaíso, el Estadio de
Valparaíso y varias Comisarías. También lo fue la Isla Riesco o
Melinka. Se trataba de un campo de concentración construido por la
Infantería de Marina con el trabajo forzado de un grupo de presos
políticos sacado del Buque Lebu, en octubre de 1973. Se ubicaba en el
sector de Colliguay, al interior de Valparaíso, por ese lugar
pasaron cientos de prisioneros. Cuatro de las personas que entregaron
su testimonio describieron lo que allí vivieron, mencionando muertes
y desaparecimientos ocurridos desde ese lugar. Uno de los declarantes
señala que en el mes de diciembre de 1973 allí había 250 hombres
recluidos.
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«Se precisan niños para amanecer»
-Daniel Viglietti-
Saludos,Melina.
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