Frío y brumoso otoño presagio de cambios. Las primeras gotas comenzaban a caer
sobre el manto de Anam-Aria, cubriéndolo con un manto de plata. Al fin el
pertinaz estío había dejado paso a regañadientes a la ansiada lluvia. La tierra
volvía a renacer y donde hacia solo unas semanas había polvo y desolación, ahora
un manto verde se extendía en el horizonte.
Duros tiempos le había tocado vivir, lejos quedaba su casa y ya ni recordaba la
ultima vez que abrazo a sus hijos. Muchas cosas han cambiado en el ultimo año.
Podía ver en los rostros de sus tropas el dolor y la pena, pero también orgullo
y determinacion. Cientos de jinetes esperaban en silencio sus ordenes, hombres y
mujeres de Gondor que ansiaban el instante de vengar tantas afrentas recibidas.
Pues al fin llego el dia. Los vientos estaban cambiando y con ellos llegaba un
nuevo amanecer.
Venganza -broto poderosa su voz, cual marea que rompe el dique que la contiene.
Alto se alzo el estandarte, el Arbol Blanco ondeo al viento y como un solo ser
los jinetes se lanzaron al ataque. Mientras blandían las espadas cantaban con
alegría, puede que para muchos fuera su ultima canción, pero seria un canto de
libertad.
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Os tengo mu dejaditos, pero el tiempo siempre parece ir en mi contra ; ).
Para que veáis, yo al revés de todos, escribo cuando mas palos me dais (aunque
la verdad, eso es todos los turnos : ). Le dais un recuerdo a mis mandos y si
encontráis un cacharrillo que perdí en mi ultimo crucero, os agradecería mucho
su devolucion.
Gracias por hacerme disfrutar de una de mis mejores partidas y a ver si
aprendéis que en Gondor los patizampos no sois bien recibidos. Nenes marranotes,
me dejáis todo sucio y luego tengo que arrasar pa desinfectar : D
Un saludo,
Waildanbair
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