Madrid, junio 2008. El lunes 30 (D.m.), a las 19:30, tendrá lugar en el Salón de Grados de la Universidad CEU San Pablo (C/. Julián Romea, 23), la presentación del libro De la Calle Pi y Margall al Tercio de San Miguel (Recuerdos de un requeté), de don Miguel de Legarra Belástegui. La publicación de esta obra, sobre la que ya había informado FARO hace meses, ha sido patrocinada por la Fundación Ignacio Larramendi y realizada por la Editorial ACTAS. En la presentación intervendrán Alfonso Bullón de Mendoza y Gómez de Valugera, Luis Hernando de Larramendi, y Alexandra Wilhelmsen. Se ruega confirmación de asistencia: teléfono 915812537, correo electrónico Esta convocatoria y muchas otras en la Agenda de las páginas para suscriptores de FARO Reseñas de libros en las páginas para suscriptores de FARO, área Mensajes Enlaces a editoriales desde el área Marcadores de las mismas páginas y desde la página Enlaces de la web de FARO Descarga gratuita de libros desde Carlismo.es Bilbao, junio 2008. Hace unos días FARO informaba del inminente estreno de la nueva película de Iñaki Arteta, El infierno vasco. Pero una película tan molesta para el régimen tenía que encontrar dificultades. Reproducimos una carta del director, y animamos a los lectores de FARO a prestarle su apoyo. Estimado amigo, Como nos ha sido imposible encontrar distribución comercial para nuestra película "El infierno vasco" nos ponemos desde hoy a trabajar para poder efectuar una serie de estrenos en las principales ciudades españolas. Queremos que a partir del jueves día 23 de octubre, a dos días de la anunciada consulta del lehendakari, la película pueda ser vista al menos en Madrid, Barcelona, Bilbao, Vitoria y San Sebastián. Necesitamos ayuda. Muchas personas nos habéis apoyado, en este proyecto y en el anterior, de muchas maneras, incluso financieramente. Necesitamos más ayuda aún para llevar la película a cuantos más lugares mejor. Para que esta realidad sea conocida por cuantos más ciudadanos mejor. Para brindar un homenaje a los que no están, a los que se fueron, a los que se han quedado, a los que luchan desde cualquier lugar por que haya libertad en esta tierra. Cualquier tipo de colaboración será bienvenida. Y la de tipo económico no tiene por qué ser la más útil. Una ayuda importante para nosotros sería que se nos facilitaran contactos con exhibidores al menos en las ciudades en la que en esta primera fase queremos estrenar. Otra de las maneras de cooperar más efectivas es, en una sociedad hipermediatizada como la actual, conseguir que se hable de la película, aunque sea bien. Spielberg y Universal cuentan con millones de dólares para sus lanzamientos. Nosotros, con cientos de amigos que hablando, escribiendo, blogueando, foreando física o virtualmente con otras personas, medios o colectivos pueden conseguir que la fuerza esté con nosotros. A todos, y de momento sólo por leer hasta aquí, muchas gracias. Iñaki Arteta Orbea Web oficial de la película http://www.elinfiernovasco.com/ Más películas recomendables en el área Marcadores de las páginas para suscriptores de FARO, carpeta Cine. Oviedo, 26 junio 2008, festividad de San Pelayo, mártir. Desde la antigua corte de la Monarquía asturiana, donde se custodian sus reliquias, recordamos la fiesta del santo patrón de los niños y jóvenes carlistas, reproduciendo una entrada del pasado año en el cuaderno de bitácora portugués A Casa de Sarto. Una entrada de trágica actualidad... San Pelayo, Mártir (911-925) En estos tiempos de "tolerancia" y de mentira laudatoria de todo cuanto venga del Islam y de mentira denigratoria de cuanto venga de Cristo, el ejemplo de un chiquillo de 14 años que escribió con letras rojas de sangre su nombre en el Libro de los Vivos no está de más traerlo a colación. Máxime cuando él, como Santa María Goretti u otros santos que defendieron su Pureza –virtud de la que este loco mundo hace escarnio-, luchó incluso contra la seducción contra-natura que le proponía el sodomita y asqueroso y repugnante Abderramán III, hoy día idolatrado por los adalides de la "unión de civilizaciones". Me lo encontré en este sitio ["Atrévete a Pensar", web ahora caída] y hay que airearlo. Rafael Castela Santos "El joven murió martirizado por negarse a ser sodomizado por el sultán de Córdoba. Como afrenta el Orgullo Gay se celebra siempre el siguiente fin de semana a su festividad: 26 de junio. Adalides de la tolerancia ... Su biógrafo dice que era tardo para la sonrisa; sin razón ninguna para no creerlo, aceptamos su testimonio y hasta puede ser que al final de la hagiografía terminemos por darle la razón. Nacido en Galicia a orillas del Miño; solía jugar con los otros chicos en el pórtico de la episcopal de Tuy. Era sobrino del obispo Hermogio; por eso estudiaba gramática en la escuela junto a la catedral, donde se iba aprendiendo el salterio día a día; también en los días más solemnes se unía al canto mozárabe y actuaba como monaguillo en las funciones litúrgicas. Pero aquello quedaba lejos. Ahora lo habían metido en la cárcel de Córdoba, donde los cuerpos de sus compañeros estaban sujetos con cadenas y grilletes; aquellos esclavos daban un hedor nauseabundo, pero a todo se acostumbra uno; un guardia con látigo iba a por ellos para llevarlos a sus tareas de arreglar jardines, limpiar mezquitas, atender los baños, arrimar tierra y amontonar ladrillos para las construcciones. Al regreso contaban que era inabarcable el trabajo que había en aquella ciudad enorme. A Pelayo le habían dicho que le llevaban a ver al tío, y no le mintieron del todo, porque vio a Hermogio que estaba en la prisión, ya enfermo y hecho un viejo. Lo habían apresado el año anterior en la batalla de Val de Junquera (920) y desde allí lo llevaron a Córdoba. Pelayo era su rescate porque, al no llegar el oro, más valía un joven que un viejo. El niño pensó que aquella situación acabaría pronto; así se lo aseguró su tío, pero con lo enfermo que iba al pasar el Duero, nada más llegó a saberse del obispo. Es verdad que de vez en cuando venían oleadas de prisioneros nuevos; pero en los cuatro años que pasó en la prisión, cada día repetía al anterior y fijaba al de mañana. Pelayo tenía permitido estar en otras estancias mientras sacaban a los mayores para el trabajo diario; como no había alborotado, ni dado un problema, ni se había unido a ninguna insurrección, hasta se había ganado la confianza de sus guardianes; pasaba bastante tiempo leyendo códices a escondidas y por la noche preguntaba lo que o entendía a los clérigos presos. Aprendió a discutir con carceleros y con los dueños de las casas ricas donde lo pusieron a trabajar de día; supo atraer su simpatía y respeto. Aquel chico valía la promesa de dinero. Comprendió la corrupción generalizada de Córdoba, que a la vez era fortaleza, poder, arte, libros, bullicio, mercado con una gran cantidad de gente que compraba y vendía, reía, vociferaba más que hablaba, estaba contenta, y con frecuencia escuchaba a poetas que solían cantar las gracias de los mancebos. Tuvo tiempo de ver la confusión moral generalizada del lugar donde vivían hacinados los trabajadores esclavos y los presos sometidos a condena, y allí mismo necesitó energía heroica para guardar su pureza. Por eso decía 'Dios quiera que no me vea en apuros más terribles'. Porque allí se enteró de que los altos cargos se compraban con la prostitución de las conciencias; sí, al renegar de la religión venían sin mucho esfuerzo las casas, los palacios con esclavos del mediterráneo o judíos comerciantes de Alemania o de Francia, oro y tierras. Era la política de Abderramán III, que los hacía instrumentos útiles y manejables al cambiar de religión y prestarle infames servicios. El joven Pelayo no cedió cuando lo llamaron a prestarlos aunque lo llevaran con protocolo al fastuoso ambiente cortesano, donde había alfombras y tapices, vasos de plata, aromas exóticos y guardianes sudaneses. Iba todo bañado, limpio, elegantemente vestido y perfumado; así lo presentaron ante el emir Abderramán III, el Victorioso, hombre dominado por la sensualidad, aunque los historiadores lo alaben por su corazón bondadoso. Las promesas de honor, riqueza y poder si se hacía musulmán se quedaron pequeñas. Sus palabras: 'Soy cristiano y lo seré. Tus riquezas no valen nada. No voy a renegar de Cristo que es mi Señor y el tuyo, aunque tú no lo quieras'. Y 'atrás, perro, (echándose para atrás, cuando intentaba tocar su ropa aquel soberano) ¿crees que soy como esos jóvenes infames que te acompañan?'. Y rezó: 'Señor, líbrame de las manos de mis enemigos'. Una catapulta de guerra lo lanzó desde un patio del alcázar hasta la otra orilla del Guadalquivir; como aún vivía, un guardia negro le cortó la cabeza con la espada. Era el primer cuarto del siglo X. Su cuerpo fue trasladado a León, y más tarde a Oviedo, donde se veneran actualmente sus reliquias en el monasterio de benedictinas que lleva su nombre. Los gays no se inventaron en el siglo XXI. Ni los mártires. Ya ves, Pelayo, cuando tanto invertido de uno y otro sexo campea hoy gritando por sus derechos, tú te quedas en la Historia como ejemplo de los que mueren por no querer serlo." _____________________________________________________ Agencia FARO Si no desea recibir nuestros mensajes rogamos nos lo comunique. Gracias |