Era una bonita mañana en la isla, cuando por la puerta de la
universidad apareció un hombre. Pero era extraño, parecía ser
joven, pero a la vez parecía que llevaba a sus espaldas la carga
de una eternidad. Se detuvo en la entrada, contemplando el
esplendor de los cristales que le envolvían, majestuosamente,
deslumbrantes bajo la luz de Ûrî.
-Bien, ya estoy aquí.
Ese hombre era Sûluzagar 'nAdûn, o como le gustaba que le
llamasen: "Zagar". Había sido nombrado el nuevo Catedrático
de Adûnaico, aunque él pensaba que no era del todo merecido,
y le corroía el pensamiento de que por todos lados abundaba
gente que sabía mucho mas que él (hola Eledhwen :D).
-Uhm, -empezó a hablar- Númenor ha prosperado mucho desde
la última vez que estuve aquí. De hecho creía que se había
hundido, pero a Aman las noticias llegaban un tanto confusas,
o no llegaban. Bueeeno, ¿dónde dejo mis libros? ¿cuál es mi
despacho? He de preparar mi temario.... pronto estará listo.
Hasta lûego,
Zagar.
PD: Eledh, ya q estoy: ¿están traducidas por algún lado las
"Etimologías de los lenguajes Atani" de Lalaith? Si eso me
pongo a ello, pero con mi inglés puedo tardar en hacerlo ^_^'