El pequeño hobbit corria veloz, tanto como un hobbit podia, por los pasillos de la universidad en su ansia por conocer al recién nombrado catedrático. ¡Qué emoción, seguro que si le agrada me invita a pastelitos". Además, habia sido encargado de buscarle donde fuera que estuviera ya que llevaba unos días totalmente desaparecido de la UAN. Se dice que la última vez que lo vieron estaba demacrado y parecia no haberse duchado mi comido en algún tiempo. El misterio inquietaba al rector y los demás catedráticos, que habian recibido sin previo aviso un trabajo sobre la lengua silvana, que todos creían extinta, y se apresuraron a crear una nueva area del conocimiento en el departamento de Filología Élfica: La Cátedra de Nandorin que le habia sido otorgada al firmante de aquel estudio. No obstante nadie sabia de su paradero. El Profesor Barahun había hablado con él hacia un par de días a la mañana y según su declaración "parecía estar rozando la demencia".
Fungo Mantogrande creía saber donde podría encontrarle, los hobbits parecían ser buenos en esas cosas.
Corriendo atravesó todo el claustro de la UAN y salió al jardín principal, lugar de descanso para alumnos (que faltaban a clase) pero que en este periodo estival de vacaciones parecia muy solitario. En el centro del jardín se erguía una densa vegetación de árboles y plantas exóticas.
-Sr Fiondil! - gritó el hobbit en esa dirección
- no, no...brbr..In..ing..ingolessssar fiiiyonndill, br, mmm, ehem - el pálido elfo surgió tambaleandose y con cara de soñoliento de entre la vegetación. -mmm, uno nunca se acostumbra a dormir en ..mmm, bbr, camas...
- Señor, ¿ha estado bebiendo? - preguntó
- mm, no, no,,,ya sé que el nandorin es una lengua eldarin solo en los textos tardíos del señor T....pero no me atormenteis...ya sé que el vanyarin es un dialecto del quenya, y que nunca hay q mentar en vano el nombre "Noldorin", pero por favor, tened piedad...soy un pobre elfo ignorante... brbrbr..
-Fiondil, que dices? soy yo!
El elfo alzó la vista y con una mirada un tanto perdida intentó poner una cara de asombro lo mejor que pudo:
-Fungo! Ah, eres tu! Pero no hace falta que grites...por favor, me duele la cabeza...
El hobbit le explicó lo que había sucedido, y Fiondil a su vez le contó indirectamente como había ido a "celebrar" a la costumbre silvana una vez hubo terminado el trabajo que le llevó meses concluir.
- Aquel dichoso trabajo me destrozó mentalmente, espero que haya merecido la pena
-Sí, sí, claro, le han nombrado catedrático!!
´-Vaya, de veras? Eso si es una buena noticia!...mmm, hablando de noticias, como he estado unos días ausente no me he enterado como terminó el Mundial en el Lejano Harad
- Mmm, pues la verdad, nadie lo sabe, interrumpieron la emisión y nadie ha vuelto a saber nada - comentó Fungo - Pero no se preocupe, ahora le llevaré hasta su nuevo despacho
-¡Genial!
Le condujo por los pasillos superiores hasta llegar a una puerta al fondo a la derecha (no, no era el cuarto de baño) y el hobbit extrajo un manojo de llaves de sus ropas. Observo cuidadosamente y usando la llave que creyó adecuada abrió la puerta. Con un leve chirrido de los goznes la puerta se entreabrió hacia dentro.
-Me he tomado la libertad de avisar a, mmm, bueno "los encargados" para que lo acondicionaran como usted querria...
Fiondil miro boquiabierto y con un no fingido asombro como el despacho (no muy grande) estaba lleno de pequeños árboles en maectas y otra multitud de plantes dispuestas por todo él que apenas dejaban hueco para divisar una mesa al fondo al lado de la ventana y a su izquierda una estanteria con algunos libros de consulta habituales como "La Lengua de los Elfos", "Quettaparma quenyallo" y demás.
-¡Esto es increible! ¡Es como sentirse en casa! Muchas gracias, Fungo
-Bueno, los jardineros hicieron lo que pudieron...por cierto, Fiondil, podria...mmm, bueno, verás yo es que, a mi también me interesa...ehem
-Oh, si! Ya sé a lo que te refieres, si quieres ver mi trabajo sobre la lengua silvana no tienes más que acudir a la biblioteca con esta referencia- Y le entregó un papel doblado con unas tengwar escritas en él.
-Oh, gracias! Siempre me han interesado de sobremanera las bellas lenguas élficas, y siempre es un placer aprender cosas nuevas sobre alguna de ellas. Sin más, me despido, tengo prisa! Pero eso sí, otro día podremos quedar y me invitas a unos pastelitos, verdad?
-Oh, jaja, claro, claro, Namárië mi pequeño amigo!
El hobbit salió y ya en el pasillo desdobló el papel y leyó:
"O también puedes acudir al Departamento de Filología (Lambenor) y buscar en su sección de Archivos en el Apartado Trabajos"
Un saludo,
Fiondil, bardo elfo silvano.
"Y desde entonces Fiondil reveló su nombre en la lengua de sus antepasados silvanos
y Feorlygn fue llamado, Haya Pálida, por siempre entre los elfos silvanos."
y Feorlygn fue llamado, Haya Pálida, por siempre entre los elfos silvanos."