CARTA DE BUENA SUERTE
¡Enhorabuena! Acaba usted de recibir un golpe de suerte. Esta carta es
la solución a todos sus problemas. Se trata de una carta élfica que le
ayudará a vivir con una felicidad plena, sublime, extasiante. La carta
original fue escrita por un súbdito de Finrod durante el saqueo de
Nargothrond, justo antes de que Glaurung empezara a chamuscarlo todo.
Evidentemente, es una carta de buena suerte, pues tal elfo pudo escapar
a las iras del dragón escondiendose en un barril de manzanas que este,
con el rabo, hizo caer al Narog. Navegando rio abajo, y tras atravesar
el Belegaer, vive ahora en las Tierras Imperecederas, colmado con todas
las dichas. ¡Si eso no es buena suerte...! Desde tan hermoso lugar nos
remite esta esperanzadora carta con la ilusión de que la buena suerte
que él tuvo se reparta entre todos los kelvar y los olvar del mundo.
Esta carta no es una broma. Si lo fuese, sin duda se lo habría dicho
desde el principio. Cuando la reciba deberá reenviarla a 35 personas más
que conozca, o la desdicha se cebará en usted. Y estoy hablando en
serio.
¿No se lo cree? Preste atención:
Brandobras Tuk era un alfeñique y un pusilánime, y el hazmerreir de
toda la Comarca, hasta que recibió esta carta, la reenvió a todos sus
parientes, y a partir de entonces se hizo famoso y respetado en todas
las Cuadernas.
Tobold Corneta estaba practicamente en la ruina cuando recibió esta
carta. Tres días después encontro una especie silvestre de hierba para
pipa, la cultivó a gran escala y se hizo rico y famoso. Para no romper
la buena suerte, reenvió la carta a todos sus amigos, sin duda extrañado
y la vez maravillado por el parrafo que decía que Tobold Corneta estaba
practicamente en la ruina cuando recibió esta carta. Tres días después
encontro una especie silvestre de hierba para pipa, la cultivó a gran
escala y se hizo rico y famoso. Para no romper la buena suerte, reenvió
la carta a todos sus amigos, sin duda extrañado y la vez maravillado por
el parrafo que decía que....
Un tal Saruman, de Isengard, hizo caso omiso de la carta cuando la
recibió. Tres días después tenía a un montón de eucaliptos intentando
quemarle la casa.
Melkor poseía muchas tierras y fortuna. Cuando recibió la carta no pudo
reenviársela a nadie porque no tenía amigos ni familiares. Trescientos
años después estaba confinado en el vacio intemporal.
POR FAVOR, envíe 35 copias de esta carta y aguarde a ver lo que pasa.
No envie dinero, ni lembas, ni nada. Solo envie sus deseos, y sientese a
aguardar.
Gundebardo Brezal, de Tejonera, recibió la carta, siguió la cadena, y
cinco días despues su suegra se había ido de casa. Galdo Tentenpié, de
Alforzaburgo, llevaba años sin teñer una buena cosecha; recibió la
carta, la reenvió a sus familiares, y tuvo buenas cosechas de patatas
hasta el fin de sus días. Humberto Madriguera, de Balsadera, rompió la
carta en cuanto la recibió. Dos días más tarde tenía a la suegra de
Gundebardo Brezal instalada en su salita. Burgo Espinilla, de Delagua,
se olvidó de enviar las copias de la carta. Tres días despues de
recibirla salió a tomar el sol a la puerta de su agujero y fue aplastado
por un meteorito.
Frodo Bolson tenia una vida placentera hasta que recibio esta carta y
decidio no enviarla. 2 dias despues su tio le dejo un anillo magico y se
vio obligado a dejar la Comarca por 1 año. Fue perseguido, acuchillado,
expulsado, emboscado, abandonado, picado por una araña gigante, azotado,
robado, encerrado en un Tumulo y amputado su dedo. A su regreso encontro
la carta y decidio hacer copias de ellas y ponerlas en un libro de tapas
rojas. 3 meses despues se gano unas vacaciones con todos los gastos
pagados en Tol Eressea.
ESTO NO ES PARA TOMARSELO A BROMA. SIGA LA CADENA Y NO SE ARREPENTIRÁ.
YO NO LO HE HECHO.