Historia
De origen irlandés, Stewart Kane (Gabriel Byrne) vive en Australia, en la pequeña ciudad de Jindabyne. Un fin de semana que decide ir con 3 de sus amigos a pasar un buen rato en las montañas pescando en el río, descubre el cadáver de una mujer. Los cuatro hombres, sin embargo, contra toda reacción instintiva en una situación semejante, deciden no echarse a perder sus días libres a causa del suceso y continúan adelante con su fin de semana de descanso, luego de atar el cadáver a un tronco para evitar que la corriente se lo lleve y poder reportar el hecho a su regreso el lunes siguiente. Como es de esperar, la reacción de los pobladores es de indignación. ¿Cómo podían seguir como si nada? Pero hay algo más: la mujer muerta pertenece a una de las comunidades aborígenes australianas, por lo que el suceso se convierte en un debate que remueve los rencores sobre el racismo en el pueblo, y
los cuatro hombres comenzarán a pagar cara su insensibilidad.
Comentario

Interesantísimo y conmovedor film de Ray Lawrence, que, a partir de un hecho que puede parecer insólito aunque realista (me pregunto qué hubiese hecho yo en una situación semejante), construye una historia de relaciones humanas intensas. Nadie sale ileso de este suceso y me hizo cuestionar de igual manera sobre la situación de las comunidades aborígenes de Oceanía, especialmente en su relación con las comunidades blancas. ¿Y si la mujer encontrada muerta hubiese sido blanca? Un film de final abierto, pero pleno de humanidad, con las luces y sombras que pueblan el alma humana. No esperen respuestas. Al contrario: saldrán de la proyección llenos de preguntas.
Saludos.
Antonio Ward
Need a vacation? Get great deals to amazing places on Yahoo! Travel.