"El sacerdote de la localidad de Madrigueras, en la provincia de
Albacete, ha destruido, amparado con el silencio cómplice de la
administración autonómica y provincial, todos los dibujos, mensajes,
poesías y demás grabados en multitud de idiomas que dejaron los
brigadistas internacionales en un cuarto de la iglesia que fue
utilizado como calabozo para el internamiento de los brigadistas que
no cumplían las ordenes. El cura ha desoído todas las peticiones
procedentes del Ayuntamiento de la localidad e historiadores de la
Universidad.
Se trataba de elementos históricos importantes como referentes en el
estudio de aquella época y lugar de visita para los supervivientes,
familias e infinidad de personas de todo el mundo. Elementos
similares también los había en el castillo de Castelldefels en
Barcelona, donde sí se han respetado. Albacete es referencia mundial
en el estudio de las Brigadas Internacionales que tuvieron en la
provincia albaceteña un lugar preeminente. Allí se decidió que
quedara el Batallón Garibaldi para constituirse en núcleo inicial de
la XII Brigada y que se organizaría junto a los batallones Thaelmann
y André Marty. Allí está el Centro de Estudios y Documentación de
las Brigadas Internacionales. Según ha denunciado Emilio Sales
Almazán, responsable del Foro por la Memoria en Castilla La Mancha,
la delegación de cultura en Albacete "ha sido cómplice necesario ya
que no quiso recibir ni a profesionales de la Universidad para
hablar del tema".