Hola:
Este texto, sentido y subjetivo desde luego, pero plenamente certero
y atinado, lo he extraido de www.rebelion.org. Se refiere a la deuda
ética, moral y económica que el Estado español y su sociedad civil,
religiosa y militar tiene y mantiene con los represaliados por el
franquismo. Esta escrito por Ramiro Alvarez, y dice así:
"España tiene todavía pendiente la recuperación y dignificación de su
memoria histórica
LA DEUDA
Ramiro Álvarez
Rebelión
España tiene todavía pendiente, una de las asignaturas más
importantes para poder sentirse integrada y aceptada en el elegido
grupo de las llamadas democracias: "La Recuperación y Dignificación
de su Memoria Histórica". Este país ha sido incapaz, hasta el
momento, de aprobar dicha materia en las convocatorias
extraordinarias, que desde noviembre de 1975, ha tenido para ello.
El 18 de julio de 1936, unos militares rebeldes, con el apoyo y
colaboración de la derecha, la Iglesia, y la falange,
fundamentalmente, y en el exterior, con el del capitalismo de algunos
países llamados democráticos y con el descarado y previsible de sus
hermanos ideológicos, los regímenes totalitarios de la Alemania nazi
de Hitler y la Italia fascista de Mussolini, se levantaron en armas
contra la República Española y su gobierno, un gobierno elegido
democráticamente por mandato y voluntad de los ciudadanos en las
elecciones de febrero de ese mismo año. Esos militares sublevados,
esos militares cuya principal misión era, y es, defender y proteger a
su pueblo -que es quien les mantiene-, y a su legalidad
constitucional, se abalanzaron contra él, de forma brutal, atroz, y
junto a una derecha retrógrada, vil e inepta, y una Iglesia católica
inquisitorial y fundamentalista, dieron apoyo, cobertura y bendición,
a los requetés y a los "cruzados" falangistas del yugo y las flechas,
para asesinar y enterrar en fosas comunes anónimas, a una enorme
cantidad de hombres y mujeres por el "delito" de pensar diferente, o
simplemente, por pensar, y sobre todo, por defender la legalidad
institucional republicana; eso sí, siempre en nombre de Dios y de la
patria.
El desconocimiento generalizado de nuestra Historia reciente, hace
que se perpetúe la versión de sólo una de las partes involucradas en
el conflicto de la guerra civil, la propaganda durante cuarenta años
de dictadura franquista, la de los sublevados, la de los rebeldes, la
de los que acabaron con la primera etapa democrática habida en
España, la versión de los que acabaron con la ilusión de un pueblo,
la de la derecha caciquil, la del fascismo, la de los "talibanes"
católicos, en definitiva, la versión de los vencedores.
Es responsabilidad de la izquierda actual, la recuperación de la
Historia, de la verdadera Historia, y del despertar de la memoria
adormecida y arrinconada. No se trata de una simple plasmación
nostálgica de los hechos, sino, una necesidad, un deber de la
izquierda para restablecer la verdad, para recuperar sus raíces, su
referente, para reforzar la solidez de sus principios, de su base
histórica, y para dignificar y conseguir el reconocimiento público y
oficial, de todos aquellos que sufrieron, murieron, fueron
esclavizados, exiliados, torturados,"desaparecidos" o asesinados en
las tapias de los cementerios o en las cunetas de las carreteras, por
defender la justicia, la libertad, la cultura, la solidaridad, la
democracia y la legalidad constitucional de la República.
Casi veintinueve años después de la muerte del dictador, y de sesenta
y ocho del comienzo del enfrentamiento fratricida, no podemos
consentir por más tiempo, que se siga hurtando la verdad de lo
sucedido a los ciudadanos de este país,¡ya es hora de empezar a
restañar las heridas!,y esto no se puede realizar, como algunos
pretenden, desde la amnesia, desde el "borrón y cuenta nueva",desde
el olvido, como intentó conseguir la vergonzosa "Ley de Amnistía de
1977",también conocida como "ley de punto final",entre otras cosas,
porque es imposible obligar a la memoria a olvidar, y menos, por
decreto. Ya ha transcurrido el tiempo suficiente para poder hablar y
exigir, sin miedo al resurgimiento de movimientos golpistas, la
devolución de la identidad y la dignidad republicana, ¿o no ?,.Esta
sociedad, parece ya, lo suficientemente asentada, para poder
reconstruir su pasado y diseñar su futuro, sin temor a levantamientos
involucionistas de carácter militar o fascista, que era lo que arg
umentaban nuestros políticos de izquierda, a finales de los años
setenta y primeros de los ochenta, durante la etapa de
la "Recuperación Democrática",mal llamada "Transición"-porque lo que
se hizo fue, recuperar algo que ya teníamos, algo que era nuestro,
del pueblo, y que nos robaron en 1936-,.Esta sociedad, ya parece
segura y a salvo,¿o todavía no?,.Ya no se puede recurrir a la
estratagema de "escoger lo menos malo",ya no podemos seguir siendo
tan "políticamente correctos" y temerosos, que no podamos proclamar y
enjuiciar públicamente, a todos los responsables de la mayor y más
grande tragedia ocurrida en España. Ya no es moral, ni éticamente
aceptable, seguir callados, menospreciando el recuerdo y la memoria
de todos aquellos que lucharon o murieron por defender unos valores
de los que ahora disfrutamos, eso sí, con medio siglo de retraso. Hay
que dejar claro de una vez, y proclamar en voz alta, pese a quien
pese, y duela a quien duela, que los que no aceptaron la volunta d
popular expresada libremente en las urnas, los que se rebelaron, los
que dan el golpe de estado contra la democracia en julio de 1936,no
son las organizaciones de izquierda, sino la derecha, esa derecha
caciquil, intransigente, burda, militarista, fundamentalista
católica, anti-obrera, oligárquica, incapaz y reaccionaria, esa
derecha que fue la responsable con su sublevación, de cientos de
miles de muertos, de cantidades ingentes de viudas y huérfanos, esa
derecha, fue la culpable de un dolor, de un odio, de un rencor, de
una impotencia, de un miedo, de una tristeza, de un silencio, de un
olvido, de un atraso, y de una pobreza, del que esta tierra, aún, se
está recuperando.
En toda Europa hace tiempo que se condenó el nazismo y el fascismo,
como regímenes totalitarios y contrarios a la dignidad humana, de
forma especial en sus países de origen. Tanto el dictador alemán,
Hitler, como el italiano Mussolini, son considerados criminales de
guerra y genocidas, y están condenados moralmente por crímenes contra
la humanidad. En España, sólo ha habido una condena contra la
rebelión militar franquista y su dictadura ilegítima, aprobada el 20
de noviembre de 2002 por todos los grupos parlamentarios
representados en Congreso de los Diputados, y que aún siendo
importante, no es suficiente, ya que pasó casi inadvertida, se
produjo casi a escondidas, a toda velocidad y de puntillas, debido a
las reticencias de la derecha, en esa fecha en el poder, y que en
muchos casos, son los herederos de aquellos que provocaron el golpe
de estado y la consiguiente guerra civil. Aún estamos a la espera de
que se condene a Franco y sus secuaces por crímenes contra la humanid
ad y por genocidio. Es el único dictador europeo del s. XX, no
condenado oficial y públicamente por su país de origen, aunque sí
moral y éticamente por la España y el mundo democrático.
Tampoco ha sido condenada la Iglesia, como principal inductora de la
masacre fratricida española, ella que indujo, provocó, sublevó y
apoyó, moral, ideológica, económica e incluso físicamente, la
rebelión militar contra el régimen elegido democráticamente por el
pueblo, y por tanto, responsable, junto a los militares rebeldes, a
derecha oligárquica y los fascistas de falange, de la mayor tragedia
de la España contemporánea. Esa Iglesia que con tal de mantener sus
privilegios, sus riquezas y su poder, obtenidos a través de siglos de
manipulación de sus fieles, de miedo, de degradación de la voluntad
civil, de aprovechamiento de la ignorancia y la incultura por ella
provocada, de traicionar los principios de su religión, de olvidar
las bases de austeridad y pobreza de sus primeros padres, y de
prostituir la Historia, como siempre ha hecho, no dudó en mancharse
de sangre.
Esa Iglesia que cometió sacrilegio llevando bajo palio-algo sólo
reservado al "santísimo"-al dictador, al genocida, al responsable
máximo de cientos de miles de muertes injustas y asesinatos. Esa
Iglesia que bendijo cañones y armas destinadas a matar rojos ateos,
antipatriotas y demonios marxistas,entre los que se encontraban
jornaleros,maestros,sindicalistas,catedráticos,artistas,militares,polí
ticos demócratas,obreros,comerciantes,etc.,no dudó en mancharse de
sangre.Esa Iglesia hipócrita que utilizando y traicionando su sagrado
sacramento de confesión,llevó a muchos de sus feligreses a la
muerte,en el paredón o en las cunetas,al denunciarles ante los
valientes fascistas del yugo y las flechas,ante esos cruzados de
correajes y camisa azul.Esa Iglesia que condenó a muerte a miles de
inocentes,cuyo único pecado era ser de izquierdas,y su gran delito
defender la legalidad constitucional,la voluntad del pueblo,la
justicia y la libertad;en definitiva,la República y su democracia,n o
dudó en mancharse de sangre.Esa Iglesia católica,apostólica y
romana,es,a la que todavía estamos esperando que pida perdón por los
crímenes perpretados,o ayudados a perpetrar en nombre de su Dios.
Los muertos del bando rebelde,como parte que eran del bando
vencedor,enseguida recibieron"reconocimiento,honores,y placas de
homenaje",como así se constata,¡aún hoy!,en numerosas calles,plazas,y
por supuesto en las fachadas de la mayoría de las iglesias del
España,al tiempo que digna sepultura cuando sus cuerpos fueron
encontrados.Por el contrario,los asesinados republicanos,fueron
enterrados y olvidados como perros,en cientos de fosas comunes por el
régimen de la dictadura franquista,y que todavía,después de más de
sesenta y cinco años de finalizada la guerra,y casi veintisiete
de "democracia",están esperando ser abiertas y rescatadas del
olvido,para que los restos de sus ocupantes,puedan recibir digna
sepultura y el necesario e imprescindible reconocimiento oficial y
público,que hasta ahora se les ha negado.
Es denigrante saber que,mientras las diferentes
asociaciones,colectivos o particulares,empeñados en exhumar los
restos de los asesinados republicanos,no han recibido ningún tipoo de
ayuda por parte del gobierno del Sr.Aznar,este mismo gobierno,con la
desfachatez y prepotencia habitual de la derecha,ha financiado con
fondos públicos,para sonrojo de los ciudadanos españoles,la fundación
Francisco Franco,encargada,evidentemente,de ensalzar,difundir y
salvaguardar,los altos valores y principios,espirituales y
morales,del genocida dictador que lleva su nombre.Así mismo,es
humillante,conocer,que durante el gobierno del Sr. Aznar,se
financió,también con dinero público,la búsqueda y exzhumación,de los
restos de los "voluntarios" de la "División Azul",muertos en la
invasión de la Unión Soviética,cuando combatía,junto a sus hermanos
nazis, a las hordas marxistas,durante la segunda guerra mundial.Del
mismo modo,se ha financiado un monolito,levantado en memoria de esos
voluntarios,en un cementerio ruso.
Es decir,que en vez de fomentar y defender los valores democráticos,y
a quienes los representaron;se ayuda,ensalza y protege,seguramente
por una irrefrenable simpatía y nostalgia,a los que se encargaron de
aniquilarlos y suprimirlos de nuestro país.¡Qué vergügenza!,.
Los fusilados republicanos,con la guerra ya terminada y la dictadura
plenamente implantada,ascienden aproximadamente a unos 197.000.En
total,la suma de los asesinados y fusilados republicanos,no los
caídos en el frente de batalla,o en los campos de concentración,o en
los trabajos forzados,o por las enfermedades adquiridas en
éstos,superaría la cifra de 227.000 personas.
Y para colmo de males,las familias,esas miles de familias que después
de acabada la guerra,tuvieron que soportar la humillación,el
insulto,la burla,la marginación,el escarnio,el desprecio y la
explotación,esas familias desprovistas de padres,esposos,hijos o
hermanos,de apoyo y sustento,llenas sobre todo,de viudas y
huérfanos,esas familias destinadas a la hambruna más
terrorífica,fueron estigmatizadas,oprimidas y machacadas hasta
límites insufribles,inhumanos,y todo ello,bajo el manto protector de
la caridad cristiana.
Por todo esto,queremos que el día de hoy,signifique el inicio
imparable,de la recuperación y dignificación de la memoria
histórica,queremos que este primer homenaje,sólo sea el principio,que
este acto sirva para expresaros nuestro reconocimiento y
admiración,nuestro mnás sentido y profundo agradecimiento a todos
vosotros,a todos esos compañeros de las brigadas internacionales,a
todos esos republicanos y republicanas,que defendieron,incluso con su
vida,la legalidad,la justicia,y la libertad,en definitiva,la
democracia y la república.
¡Salud y República utópica!"