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- no te preocupes amiga mia -dijo el elfo suavemente; acariciando las
plateadas plumas del alcon posado en su brazo - algo me dice que no
tendremos ningun problema.
El pueblo se comenzo a dibujar como un reflejo en el lago. a cada paso del
blanco corcel, un tejado mas se formaba, una calle se volvia divisible, un
granero casi palpable.
Que hermoso lugar, asi bastante tiempo que el no veia algo asi. Su
proteccion del bosque lo obligaba a pasar todo su tiempo entre los arboles y
estos asentamientos humanos no eran comunes en sus tierras... aqui el podia
ver el estilo de N'dye marcado en cada centimetro de esta vision.
Una media sonrisa se dejo ver sombreada con la luz de la luna...
- Saludos Peregrino -exclamo uno de los guardias
- Que la luz de Elbereth aclare el llano y os permita ver mas lejos aun,
querido centinela -contesto el encapuchado extraño
- Y que os trae por estas tierras? no tomeis nuestra precaucion como
insulto, pero al fin y al cabo sois un extraño ... - dijo el guardia bajando
el tono de su voz un poco mientras admiraba las hermosas riendas sostenidas
por la mano blanca de la oscura firgura
- Insulto? no os preocupeis... al fin y al cabo soy un extraño... solo que
no tan extraño -dijo el elfo descubriendo su cara.
El cabello negro cayo hasta su cintura y los ojos grises se fijaron en el
guardia llenandolo con calma.
No era muy comun un elfo por estos alredores... al menos no uno como este.
Se sentia casi como si un aire de realeza lo rodeara.
Llevaba colgado un arco de tamano descomunal y un ave de plumaje plateado se
posaba calmadamente en su hombro. Debajo de la tunica se veia brillar la
empuñadura de una espada.
- Solo soy un viajero buscando hospedarme por la noche... dejare vuestro
hermoso pueblo en la mañana a primera luz del alba...
- Mi señor.... cual es su nombre?
- Kuisilmë, Sidrac Kuisilmë...
Sidrac
p.s: en visto de que se animaron todos....
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