Por fin habíamos solucionado dos problemas: el
taller y nuestro alojamiento. Sólo faltaba ordenar
todas nuestras cosas, y nos pusimos manos a la obra.
La casa disponía de una habitación enorme que nos
pareció perfecta para instalar nuestro taller y
empezamos a discutir cómo distribuírlo, esperando que
esta vez fuera definitivo.
Tardamos bastante en colocar cada cosa en su
sitio, rectificando varias veces. Cuando contemplamos
el resultado, no me lo podía creer. Era un taller
magnífico.
"Ilshat" le dije, "esto es perfecto".
Ilshat asintió con una sonrisa que denotaba más
tristeza que alegría.
"¿Qué te pasa?" le pregunté.
"Nada", dijo. "No sé si es perfecto, le falta
algo".
"¿Qué le falta?"
"No puedo decírtelo" contestó tajante.
Quise no darle importancia, pero me había dado
cuenta de que el mejor de los talleres no era lo que
buscaba. Él ansiaba otra cosa, y yo temía que fuese
algo relacionado conmigo.
"No creo que esto se pueda mejorar" contesté
intentando alegrarle.
Le sonreí y él me sonrió. Le miré y mi corazón
empezó a latir más deprisa, sabía que iba a pasar
algo. Fui consciente de mis manos, de que una de ellas
quería ir al encuentro de las suyas. Un ligero
temblor, ya casi estaba dado el paso definitivo,
venciendo a todos mis miedos... él era diferente.
Algo me detuvo. La niña que habíamos visto antes
de empezar a ordenar el taller nos estaba mirando.
______________________________________________
Renovamos el Correo Yahoo!
Nuevos servicios, más seguridad
http://correo.yahoo.es