Estel - 86
Capítulo 11:
Parte 9: Adromir - Una conversación con Halmir
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* 29 de mayo de 699 por la mañana en Estel *
{ En el calendario esteliano Ormenel 13 de Laer }
Comenzó un nuevo día ajetreado para el capitán Adromir,
el regreso de los soldados bajo el mando de su hijo mayor Yarik,
con un hombre menos, una soldado gravemente herida y dos
prisioneros era algo decididamente inusual. Había intercambiado
sólo unas breves palabras con su hijo y dejaron pendiente una
conversación para el almuerzo.
Luego el capitán siguió con las tareas que ya tenía previstas para
ese día, comenzando por visitar a los sospechosos de atentar
contra la paz y seguridad de Estel.
Aún era temprano cuando Adromir llegó al comercio de su
principal sospechoso: Halmir. El motivo de la visita era
"invitar" a Halmir al torneo de arquería a celebrarse el próximo
día de descanso, vale decir, el día siguiente.
El capitán entró en el comercio, Halmir lo vio desde su
pequeña oficina, pues acostumbraba dejar la puerta abierta.
Adromir esperó paciente a que el joven Bill se acercara a
atenderlo, pero Halmir se le adelantó
-Deja Bill, yo atenderé al capitán -dijo -Buenos días capitán
¿en que puedo ayudarlo?
-Pues venía a transmitiros una invitación por parte del
consejo...-contestó Adromir con expresión seria.
Halmir lo miró intrigado, "es raro que sea él en persona y no un
mensajero" pensó mientras aguardaba a que el capitán se
explicara.
-Mañana hay un torneo informal de arquería... humanos contra
elfos...
-Será interesante-dijo Halmir sonriendo
-Sí... y nos gustaría que reforzarais las filas humanas
-Con gusto, allí estaré
-Bien... entonces..allí nos veremos...
-Hace años que no practico -comentó Halmir -pero me esforzaré
-Sólo es una ocasion de conocernos y limar asperezas con los
Eldar
-Sí, comprendo -respondió Halmir notando que el capitán no
tenía prisa por irse
-Ellos están aqui desinteresadamente -explicó Adromir con voz
neutra
Se vio interrumpido por gente que entraba a comprar y los
saludó. Halmir respondió el saludo con toda amabilidad y Bill se
acercó presuroso a atenderlos.
-Veo que estais ocupado... no quiero entreteneros -dijo el
Capitán
-Pues no tanto ¿queréis seguir esta conversación en mi oficina?
-respondió Halmir tranquilamente
-Pues tal vez... ¿seguro que no os incordio?
-Seguro
-Bien... en ese caso...
-Pasemos ...- lo invitó Halmir haciendo un gesto hacia la
pequeña oficina
- Bill si necesitas algo me avisas
¡Sí señor! -respondió el aludido con excesivo entusiasmo
Adromir entró
-Un lugar acogedor...- comentó distraídamente
Halmir también entró siguiéndolo y cerró la puerta
-Sentémonos
Adromir asintió y se sentó observando detenidamente
al comerciante, "se lo ve tranquilo" pensó
-¿Deseais algo de beber? -ofreció el comerciante
-Vino
-ah, bien- Halmir trajo dos copas y una jarra de vidrio
y sirvió, tendió una de las copas al capitán y se sentó
aguardando a que aquel hablara
-Las elecciones están trastornándolo todo y los sucesos del
lejano sur-dijo el capitán como si pensara para sí
-Sin duda se avecinan cambios importantes- corroboró Halmir
-Pues si... parece que el carro del destino se dispone a girar sus
ruedas
El comerciante lo miró y asintió, mientras recordaba que el día
27 se habían reunido en casa de Ariel, los elfos, el capitán y
Ragnar. Se preguntó cuanto sabría Adromir de la situación.
-Bien espero que todo esto consiga al menos aliviar a la dama
Ariel de las presiones que sufre- prosiguió Adromir serenamente
-Dependerá de quien gane
-Si, claro...
Halmir observó el rostro impasible del capitán. No era necesario
ser muy suspicaz para comprender la razón de su presencia allí,
era claro que Ariel no había mencionado su nombre y Adromir
estaba visitando en persona a quienes consideraba sospechosos
de ser el delator que informara a la Dama del peligro que corría
la ciudad.
El comerciante tomó una desición en ese momento, hablaría
claramente con el capitán
- La dama Ariel tiene demasiadas presiones -dijo hablando
como quien sabe más de lo que aparenta
-Si, las tiene... demasiadas para alguien que solo aspira
a conquistar algo de felicidad -coincidió Adromir
-Supe que hubo una reunión en su casa hace un par de días
-Lo...sabeis? -preguntó cautelosamente el capitán
-Sí
-Interesante...pensé que era algo confidencial
-Lo es...
-No tanto si estais al corriente...
-La dama Ariel decidió pedir ayuda a los suyos y me rogó
que callara
-¿Cual es exactamente la naturaleza de su relación?- el
rostro del capitán demostró un calmado interés
-Veo que no os ha dicho nada y es porque tiene miedo-dijo
el comerciante sin responder la pregunta de Adromir
-¿miedo?
-Sí - Halmir pensó como explicarse tan brevemente como le
fuera posible -La Dama teme por mi vida ...seguramente os
ha dicho que la ciudad está en peligro y que no sabe cuantos
son pero sí que los que la ponen en peligro están entre
nosotros ¿no es así?
-Algo de eso hay y vos sabeis mucho
-Y os estais preguntando por qué yo no estaba en esa reunión
-Sí, ciertamente
-Porque soy en parte responsable de lo que ocurre con la
ciudad
-¿Responsable?
-Yo advertí a la dama Ariel del peligro
-Interesante
-Y he puesto el dinero para que vinieran pero no sé quienes ni
cuantos son ... aunque ellos sí saben quien soy yo
Adromir lo miró fijamente al oír esas palabras, Halmir le
sostuvo la mirada con tranquilidad, el capitán recordó que la
dama Ariel temía que él arrestara de inmediato a su informante
y ahora sabía que se trataba del comerciante
-Y eso entraña un peligro grave... ¿no teneis ninguna pista?
algo que yo pueda seguir para desenmascararlos -dijo con voz
neutra
-No, sólo conozco a dos de ellos y uno no creo que vuelva
-¿Ningun indicio? ¿nada extraño? ¿alguna cosa que se aparte de
la normalidad?¿algún suceso que no entendais?
-Bueno, algo extraño sí me sucedió, bochornoso, diría
-Decidme...
-Me visitó una muchacha, de las que trabajan en la Reina Rubia
diciendo que era un obsequio para mí
-¿Y creeis que la enviaban esos individuos?
-No lo sé, tal vez ha sido ...Indor ...o su hijo mayor, no puedo
asegurar nada, no ignoraréis que siempre he tenido roces con
Indor
-Ummm ¿Indor? su hijo mayor... es posible... sé que su
conducta es licenciosa
-Buscando desprestigiarme no sé
-¿No preguntasteis a la chica?
-No quiso decirme quien la enviaba y la comprendo, se juega la
vida si los que la enviaron se relacionan con este asunto
- Tal vez si la detengo y la intimido hable
-En ese caso sabrán que los he traicionado ... si es que ya no
lo saben
-Y vos correreis peligro
-En verdad yo ...ya no importo ... callé por pedido de la Dama
...ella me salvó la vida... lo recordareis... ese supuesto asalto que
sufrí, en verdad vinieron a matarme, me envenaron y ella llegó
justo a tiempo...fue entonces cuando le confesé todo mientras
me recobraba en las Casas de curación
-Lo recuerdo...nunca me terminó de convencer que había sido
un asalto, ...os pondré guardia y trataré de saber sobre esa
muchacha - decidió Adromir
-Os lo agradezco pero creo que una guardia también me
delataría
- haré una redada, me llevare a varias, temas de higiene o lo que
se me ocurra
- Esta muchacha se llama Azra
- Recordaré el nombre...
Adromir hizo ademán de ponerse en pie pero se contuvo
-Sin duda sabeis lo que implica que me hayais revelado todo
esto -dijo
-Lo sé -Halmir asintió con la cabeza -sólo estoy haciendo
lo que corresponde...sé que habré de pagar por mis errores
-¿Y por qué la dama Ariel responde por vos?
-Ella...ella sólo quiere salvar a nuestra ciudad
Adromir sonrió, en verdad era descabellado, pero era
posible que la dama Ariel estuviera enamorada de Halmir
-Por ahora todo seguirá igual -dijo- pero un día vendré
por vos... ya lo sabéis
Halmir asintió mientras el capitán se ponía en pie para
retirarse
-Nos veremos mañana en el torneo -le recordó ya en la
puerta
-Allí estaré -dijo el comerciante con expresión sombría.