Estel - 167
Narien - Sorpresas en el Hogar de los niños
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* 23 de junio de 699 por la tarde en Estel *
-¿Así que eres cuñada de Varainen? -preguntó Irildë tras
un breve silencio- ¿Cómo no te conocimos antes?
-Es que no había venido al Hogar- explicó Narien.
-Desde ahora eso puede cambiar-dijo Alairien- Esperemos
que nos visites más a menudo.
-Eso espero yo también-dijo Narien tímidamente.
Irildë sonrió y miró a Anna.
-Antes de que llegaras estábamos hablando de hombres-
dijo con picardía.
-Ah ¿sí? -preguntó Narien con temor.
-Era una conversación muy seria-aseguró Irildë intentando
contener la risa- Es que estoy buscando un esposo que no
sea del ejército, había pensado en Karl pero veo que no
está disponible.
Narien estuvo a punto de ahogarse con el té ante ese
comentario.
-¿Qué opinan de Ragnar entonces?- siguió Irildë.
-No le hagas caso, está bromeando- dijo Anna intentando
tranquilizar a Narien.
-Ragnar sería un buen esposo-dijo Narien cuando pudo
articular palabra.
-Si quisiera casarse- acotó Alairien con tranquilidad.
-Hablando del rey- dijo Anna mirando disimuladamente
hacia la entrada.
Todas estallaron en una carcajada mientras el panadero se
acercaba a saludarlas sin comprender el motivo de las risas.
Ragnar se sorprendió de encontrar allí a Narien pero saludó
con la misma amabilidad a todas las mujeres presentes.
Luego fue a buscar a Lindir y volvió con el pequeño para
que Narien lo conociera. La muchacha pidió tenerlo en
brazos y ante el asombro de todos Lindir se mostró
dispuesto y feliz.
Al terminar el juego Karl se acercó al grupo y recién ahi se
enteró de la presencia de Narien. Cuando la vio con el
pequeño en brazos y conversando animadamente con
Ragnar se sintió muy confuso. Narien fue hacia él para
saludarlo.
-Te ves hermosa- dijo el cocinero.
Narien sonrió en agradecimiento y miró a Lindir:
-Me gustaría tener hijos- comentó.
-¿Te ha invitado Ragnar?- preguntó Karl vacilante.
-No, he venido a verte a tí, ¿podríamos hablar un
momento?- dijo Narien.
-Por supuesto-aceptó Karl sonriendo.
-Espera- dijo ella.
Luego de dejar a Lindir nuevamente en brazos de Ragnar,
que se encontraba conversando con Anna, Alairien e
Irildë, Narien volvió junto a Karl y ambos se alejaron un
poco para poder hablar con más calma. La muchacha
pidió al cocinero una oportunidad para recuperar su
confianza y Karl se la brindó de todo corazón porque lo
más anhelaba en la vida era poder hacer realidad su
sueño de amor con Narien.