|
Queridos amigos, amigos de los grupos:
Estamos en un momento, aun cuando sabíamos que iba a
suceder no queríamos que fuera tan pronto, de que vaya
a gozar de la Pascua eterna con Jesucristo Sumo y
Eterno Sacerdote, nuestro bien amado, querido,
respetado, venerado, entregado, generoso, noble,
bondadoso, luchador Santo Padre y Pastor, Juan Pablo
II.
Se dicen muchas cosas, muchas noticias, muchos
informes de prensa, muchos partes médicos, muchos
comentarios sobre Su Santidad.
Tal vez sea cierto que ya este a poco tiempo de
fundirse en ese abrazo con Jesús, a quien que por amor
se dignó entregar su vida en el sacerdocio
ministerial, pero no estemos tristes, agradezcamos a
Dios que nos haya dado un Buen Padre que nos guía, que
nos enseñó a amar a Dios, que hizo tantaas y tantas
cosas por nosotros, que sabiendo que muchos no
podríamos viajar a conocerle, él decide venir a donde
está la gene y mostrarles a Cristo Viajero.
Está por terminar un pontificado fructífero, un
período de fe en el que conocimos lo Divino en la
humildad de una persona tan cercana a Dios y cercana a
a gente.
Elevemos nuestras oraciones al Eterno Padre, que
eligió a Juan Pablo II desde el seno de su madre, puso
el fuego en su boca y nos habló; pidamos al Señor que
haga su voluntad con nuestro amado Juan Pablo II.
El Papa se ha preparado para el encuentro definitivo
con el Señor y estoy seguro de que lo anhela, y desea
decirle a Su Creador y decir: "Padre, he cumplido", a
lo que el Señor le dirá: "Siervo bueno y fiel... entra
al gozo de tu Señor".
Hermanitos, Juan Pablo II nos ha dado mucho, ahora
nosotros démosle a Dios a su hijo Juan Pablo.
Amén.
Tuyo en el Señor
Abraham Hernández Ortiz
Apodaca, N. L., México
|