(prensamujer.com).- La maternidad es alegría y gozo por decreto. La
sociedad se sigue rigiendo por el principio "victoriano" de que la
mujer encuentra su plenitud teniendo descendencia. Muchas mujeres
callan sus tristezas y angustias para que nadie les pueda
considerar "malas madres" por no mostrarse rebosantes de felicidad
horas después de haber dado a luz. Entre un 10% y un 15% ha sufrido
la depresión posparto, que si no se trata adecuadamente puede
provocar graves trastornos e incluso suicidios.
Cuando leemos artículos sobre la depresión posparto nos sorprende
encontrar comentarios como "¡Cómprate un jersey!, ¡sal a cenar con tu
pareja! O ¡maquíllate para sentirte guapa!". La medicina ha tratado
este tipo de depresión como una respuesta histérica que no tenía gran
importancia. Recientes estudios muestran que la depresión posparto
además de generar cansancio, tristeza profunda, irritación, pérdida
de la concentración y alucinaciones puede desembocar en patologías
mucho más graves. También se ha detectado que la angustia sobre el
futuro del bebé y el momento traumático del parto para la mujer,
pueden sumirla en la tristeza y la desazón durante el embarazo.
Las universidades de Yale, Columbia y Case Westen están realizando un
estudio para demostrar los efectos beneficiosos de la terapia
luminosa en las mujeres embarazadas o que acaban de dar a luz. La
LUMINOTERAPIA ha obtenido buenos resultados contra los desórdenes
afectivos estacionales provocados por la llegada de las estaciones
más frías, o por los trabajos de turnos de rotativos o incluso por
los viajes transcontinentales.
Las mujeres que han participado en el experimento recibían cada día
una sesión de luz de alta frecuencia (1000 lux) de una hora que
aumentaba sus niveles de serotonina, hormona que regula el estado
emocional en el cerebro, produciendo una mejora en su estado anímico.
Este estudio pretende encontrar terapias alternativas para las
mujeres que, debido a su embarazo, no pueden ser tratadas con
antidepresivos.